Se esperaba la prueba de fuego de Sigfrido. En el anterior Anillo del Nibelungo en Bayreuth, hace seis años, fue en esta segunda jornada de la tetralogía donde empezaron los problemas, las divisiones de opinión, los abucheos y, al final, el fracaso.
Pesaba en el ambiente este temor. La cola de aspirantes en taquilla a la devolución de una entrada era superior a la de días anteriores y los que portaban consigo el cartel de Suche Karte (busco entrada) aparecían en los lugares más recónditos.
La temperatura había descendido respecto a jornadas anteriores, pero ello no impidió que una mujer sufriera una lipotimia a causa del calor en la sala y se tuvo que esperar a que finalizase el acto para poder salir, pues las puertas están cerradas a cal y canto mientras la música suena.
• J. A. Vela del Campo. Bayreuth
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