El gran Kraus: Va pour Kleinzach, aria de Hoffmann del Prólogo de Los cuentos de Hoffmann, Offebanch. Las Palmas de Gran Canaria, 1995
El gran Kraus: Va pour Kleinzach, aria de Hoffmann del Prólogo de Los cuentos de Hoffmann, Offebanch. Las Palmas de Gran Canaria, 1995
¿Falta algo por decir, algún elogio por echar en esta página, al maestro Kraus? Nada puedo yo decir que no se haya dicho ya aquí, solo quiero agradecer el gustazo que es poder escucharle aquí. Tengo este emotivo recital que dio cuando le faltaban dos años para hacer los setenta y qué grande está en todo momento. Tengo que reconocer que aunque no es un cantante carismático por naturaleza -todo lo contrario, si nos fijamos en las grabaciones en video de su juventud-, igual que su canto va ganando en arte, con la edad su persona se fue haciendo, no sé porqué, más carismática. Al final, de alguna manera, incluso simpática. Y este concierto que dio es un buen ejemplo.
Aunque la voz no es la misma, no es la misma frescura, eso hay que decirlo, la voz conserva su belleza. Y el canto sigue siendo maestro, solo algunos pequeños detalles empañan, pero no ensombrecen, una interpretación que en otros tiempos no muy lejanos, con más brío, con más fuerza el tenor, hubiera sido del todo impecable.
No me refiero a este pasaje, donde, todos lo podemos disfrutar, el maestro está maravilloso, no se nota tan cansada la voz…¿Quizás por la gracia animada de buena parte del aria? Y el agudo final es para quitarse el sombrero ante este señor de sesentayocho años.
Dato para la pequeña historia.
Aquél día era especialemnte feliz para él, era el del reencuentro con su pueblo, que nunca le había dejado de querer, pero que por culpa de algunos personajillos de las autoridades “musicales” locales (por un redúceme tu caché que soy de tu pueblo), le habían alejado de las carteleras de su ciudad natal.
En Tenerife, por contra, se disfrutaba de una temporada estable que se llamaba “Festival Kraus”, y así pude disfrutar de sus Nemorinos, Werther, Fausto, Duque de Mantua, Edgardo, etc.
Como curiosidad os recomiendo que editeis sus canciones con Audacity o similar, donde se vé el diagrama de la banda sonora, se puede apreciar perfectamente la regularidad de sus crescendos o disminuendos, son masas lineales sin los titubeos, anomalías, que si se aprecian en muchos otros.
Me imagino que eso se utilizará por los estudiantes de canto, porque es muy curioso observar ese detalle.
Besos y abrazos.
Ya decía yo que este recital parecía especialmente emotivo, y él especialmente simpático (no era su costumbre ¿no?)
Afortunado tú, condenado Francisco, envidiadísimo XD, por el privilegio que has tenido de escuchar esta voz con esos oídos tuyos que se comerá la tierra… (bueno, yo es así como lo sentiría…)
Un abrazo más.
No era muy dado a la chanza, no.
Espero que mis oidos se los coma la tierra y no la otosclerosis.
Es urgente inventar mas calificativos superlativos para Don Alfredo…
¡Hola a tod@s!
Muy curioso me restultó un detalle que ha dicho Francisco. NO sabia que al escuchar a Kraus en las grabaciones, sus crecendos, diminuendos, y demás matices, mostraran un perfecto crecimiento o decrecimiento de la onda en las grabaciones. Simplemente, muy muy curioso.
Si bien es verdad, que ningun buen maestro puede decir que la técnica de kraus no fuera perfecta, para como con muchos virtuosos: saben lo que sienten, pero no saben muchas veces como explicartelo. Hay… que mundo este el de la música, en el que el mejor violinista parece que se puso el violin y casi casi sonaba asi, el mejor clarinetista se puso el clarinete en la boca y solo estudio como tocar y como dar las notas, y el mejor flautista, se puso la flauta en la boca y ala, ya un sonido perfecto.
Aun asi, nos keda escucharle en las grabaciones para saber como suena (grabada) una voz con una técnica muy muy depurada con los medios actuales.
Es por eso por lo que recuerdo siempre lo que me dijo una de mis primeras maestras: “sigue a kraus, porque sin duda, el era el mejor”. Tuvo la suerte de poder cantar con Kraus, y contaba maravillas de el.
Es curioso, sin embargo, como algunos maestros enseñan que es una voz “malucha, pequeña, afóna, que su timbre comenzaba a partir del fa agudo y que no realizaba un cambio de registro y de pasaje a partir del fa sostenido (o lab) por lo que la voz en el agudo era “fea”. Ya quisieran estos “maestros” haber tenido su voz “malucha y fea”.
Siempre ha habido gente mal formada, o peor, gente muy envidiosa, la gente que lo oyó creo que no puede decir precisamente cosas como esas, ¿verdad?
Un besiño!
Aquí la letra de esa pieza. No está excenta de errores, así es que sientanse libres de corregirla. Saludos.
HOFFMANN:
Va pur Kleinzach!
HOFFMANN, CORO:
Il était une fois á la cour d’Eisnach
Un petit avorton quí se nommait Kleinzach!
HOFFMANN:
Il était coiffé d’un colback,
Et ses jambes (2) fasaient: click-clack!
HOFFMANN, CORO:
Clic-clac! Voilá, voilá Kleinzach!
HOFFMANN:
Ill avait une bosse en guise d’estomac.
Ses pieds ramifiés semblaient sortir d’un sac.
Son nez était noir de tabac,
Et sa téte faisait: cric-crac.
Quant aux traits, aux traits de sa figure…
(He stands)
Ah! sa figure était charmante!
Je la vois, belle belle comme le jour
oú courant aprés elle
Je quittai, comme un fou, la maison paternelle
Et m’enfuis á travers le vallons et les bois.
Ses cheveux, ses cheveux en torsades sombres,
Sur son col élegant jetaient leurs chaudes ombres.
Ses yeux, ses yeux enveloppés d’ azur,
Promenaient autour d’elle un regard frais et pur.
Et comme notre char emportait sans secousse
Nos coeurs et nos amours, sa voix vibrante et douce
Au ciuex qui l’écutaient jetait ce chant vainqueur
Dont l’eternel écho résonne dans mon coeur!
NATHANAËL:
O bizarre cervelle! Qui ediable peins-tu lá!
HOFFMANN: Kleinzach? Je parle d’elle!
NATHANAËL: Qui?
HOFFMANN:
Non! personne! rien! mon esprit se troublaitt!
Rien! Et Kleinzach vaut mieux, tout difforme qu’il est!
Quand il avait trop bu de geniévre ou de rack,
Il fallait voir flotter les deux pans de son frac,
Comme des herbes dans un lac!
Et le monstre faisait flic-flac!
HOFFMANN, CORO:
Flic-flac! Voilá Voilá Kleinzach!