Horne, Valentini Terrani, Baltsa, Podles, Kasarova, Larmore: ‘Di tanti palpiti’

  • Di tanti palpiti, di tante pene, cabaletta del Primer Acto, Escena II, de Tancredi, Rossini.
  • nota

  • Por Marilyn Horne, Lucia Valentini Terrani, Agnes Baltsa (aquí).
  • nota

  • Por Ewa Podles, Vesselina Kasarova, Jennifer Larmore (aquí).
  • (Foto)

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    4 Responses to “Horne, Valentini Terrani, Baltsa, Podles, Kasarova, Larmore: ‘Di tanti palpiti’”

    1. operasiempre says:

      Copio y pego:-)

      RCA dijo

      En primer lugar, no formo parte de la secta Rossiniana, así que me perdonen los puristas.
      ¡ El no va más! seis versiones de una hermosa cabaletta.
      ¿Comparar?
      Sea, opinemos, abro el fuego.
      Horne, Podles, Kasarova, Larmore.
      Por todo, siendo diferentes en su acompañamiento musical y, con variada velocidad en la ejecución, sin duda, Horne reina por fraseo, voz, estilo, adecuación a lo que dice, cerca del trono la gran Eva Podles, quizá no tan bien acompañada en el foso.
      Lejos el resto, pero interesante Kasarova, festiva, plena de medios.
      Lo siento, las no citadas me han parecido planas y aburridas, sobre todo Baltsa, a la que profeso gran admiración pero que no debio de tener su día.
      Gracias Gio.

      19 Junio 2008 | 10:28 AM
      poliuto
      poliuto dijo

      yo pondría en primer lugar a Marilyn Horne, porque ella es el mas claro ejemplo de como cantar “legato” y como ejemplo de una mezzo de coloratura rossiniana. Detrás viene la gran y poco apreciada Valentini Terrani, elegante, estilística, con coloraturas, frasea y canta ligado, ¿qué más podemos pedir?

      El resto van en el vagón de cola, Podlés, creo que es una de las mejores cantantes de los últimos 25 años, pero no me la creo en Rossini, quiero decir, coloratura las tiene todas, pero esas tres voces… pues no… una Rosina, aunque aquí hablemos de Tancredi, no puede tener más graves que el Fígaro, en Rossini nunca ha terminado de convencerme. Buen intento el de la Baltsa, fallido, Kasarova me vale y no puedo con Jennifer Larmore.

      gracias por la encuesta

      19 Junio 2008 | 11:27 AM
      oscar valdivieso
      oscar valdivieso dijo

      Si, coincido plenamente con el amigo Poliuto: la GRAN y poco apreciada Lucia Valentini Terrani, es elegante, estilistica y de verdad junto con la Horne , en estas intervenciones, son “harina de otro costal”.-
      En lo de gran y poco apreciada hay una similitud con otra GRANDE y poco apreciada: Tatiana Troyanos, ambas mezzos de filiacion rossiniana, de gran altura y lamentablemente cortas vidas.-

      20 Junio 2008 | 08:10 PM

    2. Paco Roa says:

      Si tuviera que apostar por cuál podría ser un posible himno del “rossinianismo”, aquella pieza que fuera ciertamente emblemática y representativa del más genuino espíritu musical del maestro de Pesaro, muy seguramente me inclinaría por la cabaletta que aquí es versionada por seis cantantes, seis de muy grande reconocimiento: “Di tanti palpiti”. Sin duda una de las más hermosas y afortunadas melodías no ya solamente de su autor, sino de la historia del canto lírico en general, merecedora de estar incluida, a juicio de quien suscribe, en cualquiera de los no pocos Top Ten de los “grandes éxitos” operísticos de todos los tiempos. Si en nuestros días, después de décadas de oscurecimiento, ya es conocidísima y muy estimada por el común de los aficionados, merced, entre otras cosas, a su puesta en circulación por las excelentes mezzos rossinianas que hoy con empeño contribuyen a la divulgación de “Tancredi”, en su tiempo fue, no bien escuchada por primera vez, todo un número uno, un auténtico bombazo, con un éxito popular equiparable o incluso superior al que cuarenta años después obtendría la, nada más y nada menos, “donna è mobile”. Y pensar que, apreciados “foristas”, a la Malanotte, contralto músico que estrenó el papel de Tancredi, no le gustó lo más mínimo esta página suya de salida, estimándola corta y de muy fácil ejecución, imposible, pues, para poder lucir debidamente sus portentosas facultades canoras. Y como en aquella época las divas mandaban más que un coronel, Malanotte exigió a Rossini un aria alternativa más larga, complicada y apta para poder exhibirse en condiciones so pena de dejarle colgado, ante lo cual el maestro cogió una cuartilla y, dicen que en poco más de diez minutos, compuso la más elaborada, barroca, con solo de violín incluido, pero mucho menos directa y eficaz “…Dolci d’amore parole”. Complacida la Malanotte, que, por cierto, cuentan de ella que además de caprichosa en extremo y punto excéntrica era adicta con fruición al tabaco y a la bebida, lo que, bien pueden comprender, en su época causaba asombro y llamaba poderosamente la atención, el 6 de Febrero de 1813 subió el telón para “Tancredi” y, al cabo, pásmense, sin la Malanotte, al parecer repentinamente indispuesta o, acaso, aún ofendida por el “Di tanti palpi”, tan “poca” cosa para ella.

      Yo creo que hará como cosa de un año que ya tuvimos ocasión de comentar en el foro esta cabaletta, y es que la misma debería ser tema recurrente entre los buenos aficionados y demandada con frecuencia. Pues sí, seis cantantes, seis se enfrentan con este tramo final de la entrada en escena –conformada por recitativo, cavatina y cabaletta (aquí únicamente cantada esta última)- del proscrito Tancredi con desigual acierto, desde lo excepcional y memorable, Horne/Podles, hasta lo inadecuado y perfectamente prescindible, la Baltsa, pasando meramente por, diríamos, cubrir el expediente, Larmore. Qué se puede decir a estas alturas de la Horne que resulte novedoso, pues sólo se me ocurre que nació para cantar y restituir en los teatros al maltratado héroe de Siracusa, tarea que en la actualidad es continuada por la grandísima Podles, contralto con voz “di, como se la ha definido, eccezionale morbidezza”, aptísima, incluso por el físico, para dar vida cabal y con empuje al personaje que nos ocupa. Bajando un peldaño, pero sólo uno, la inolvidable Valentíni-Terrani, voz salida de la más oscura noche y admirable rossiniana, que firmó siempre un Tancredi de lo más creíble, voluptuoso y carnal. No están a la altura ni la Larmore, una bonita voz no es suficiente para encarnar al guerrero, ni la Kasarova, que se aproxima a la diana sin terminar de dar en el blanco. Ajena por completo al universo del Rossini serio, acaso sólo brilló como Cenicienta, la Baltsa. Para concluir, me asalta una duda, en todos mis años de estudio y disfrute de la genial música del Cisne jamás tuve noticia de “secta rossiniana” alguna, por lo que me gustaría poder conocer algo sobre la misma. Pues no les canso más, mis mejores deseos para la anfitriona en esta nueva singladura, que tenga Vd. toda la suerte del mundo, y a Vds., apreciados “foristas”, que descansen en sus merecidas vacaciones; las mías comienzan ya mismo. Hasta Septiembre, si Dios quiere, saludos muy cordiales.

    3. operasiempre says:

      Muchas gracias:-)

      Lo de secta, digo yo que iba de broma.

      ¡Muy felices vacaciones!
      Saludos muy cordiales,

      Gio

    4. Paco Roa says:

      Otra noticia luctuosa que se produce en el mundo de la lírica, amigos de “ópera, siempre”, y que me afecta particularmente como aficionado rossiniano: el pasado día 6 de marzo, fallecía el maestro y musicólogo, grandísimo especialista en la obra de Rossini, Alberto Zedda.

      La “Rossini renaissance”, movimiento operístico que en los años setenta del pasado siglo rescató del olvido y difundió la obra integral de Rossini por todo el mundo, suscitando entre directores, cantantes, teatros y aficionados una atracción e interés por el “Cisne” que se habían perdido por completo, sencillamente no hubiera tenido lugar sin el impulso decisivo del maestro Zedda. Cuya labor impagable ha quedado plasmada de un modo especial en la edición crítica de todas las óperas que debemos al genio inagotable de Gioacchino Rossini, esto es, restaurando las esencias canoras genuinas de todas ellas que, por modas, vicios o dificultades vocales, se habían abandonado y parecían ya irrecuperables.

      Descanse en paz Alberto Zedda. Saludos cordiales.

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