El tenor catalán Tino Folgar

  • Semblanza de Tino Folgar en Lírica Hispana
  • «Juventino Folgar Ascaso, conocido en el arte lírico como Tino Folgar, vio la luz en el barrio de la Barcelonesa. Era hijo de Juan Folgar, natural de Salamanca, y Luisa Ascaso oriunda de Huesca.

    Estudió de niño en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, donde pronto afloró su despierta inteligencia y su afición al arte. Tanto fue así que pronto pasó a ser el solista en el coro en la escuela pese a ser de los de menos edad. También se destacó como precoz comediante tomando participación en cuanta obrita se representaba en la escuela, así como en algún otro cuadro de aficionados de su barrio.

    Cuando su familia trasladó su domicilio al barrio de Sarriá, el joven Tino tenía 17 años y se encontró con que allí, como en casi todas las localidades españolas de aquella época, funcionaba un cuadro artístico que representaba obras líricas y comedias. No es de extrañar que, con la experiencia adquirida en el colegio, el joven se viera atraído por la actividad allí desplegada y empezara a colaborar destacando pronto por sus condiciones innatas tanto para el canto como para la interpretación teatral.

    Al notar sus extraordinarias facultades, un familiar tramitó y consiguió una audición en el Conservatorio del Liceo de Barcelona y quien lo escuchó fue el maestro Joaquín Vidal Nunell, que también tenía dos alumnas que después serian grandes figuras: Mercedes Capsir y Conchita Badía. Tras escucharlo quedó sumamente complacido diciéndole que la voz era valiosa y con un gran parecido con la del gran tenor Giuseppe Anselmi. Por ese entonces su voz era pequeña pero muy suave, aterciopelada, dulce y de gran musicalidad.

  • La donna è mobile…
  • Alentado por estas opiniones tan favorables comenzó a estudiar con una maestra particular y tras un breve pero intenso período de estudios, preparó y debutó en el Teatro del Orfeón Graciense de Barcelona, el 19 de Febrero de 1922, como Rodolfo en La bohème. Su éxito fue total y el día 5 de junio del mismo año volvería a hacer La bohème en el Teatro Tívoli, que era el más importante de la ciudad condal después del Liceo.

    Antes de La bohème, el día 3 de Junio de 1922 cantó el papel del Conde de Almaviva en El Barbero de Sevilla con Filomena Suriñach como Rosina. Aún ese mismo mes hizo una escapada a Mallorca para cantar en un concierto en Palma.

    En total cantó cuatro veces La bohème y cuatro funciones de El barbero de Sevilla, con señalado éxito de público y crítica. Tanto así que el mismo Joaquín Vidal le aconsejó ir a Italia para que perfeccionara su canto.

    Dudó mucho ante el paso trascendental que iba a dar, ya que para ello tendría que abandonar a sus padres e irse solo a una tierra extraña. Sin embargo, contó con el consejo de su padre, a quien siempre tuvo por un ser maravilloso, que lo alentó para luchar en pos de la perfección de aquello que era el motivo fundamental de su vida. Y así llegó a Milán, en 1922.

    Tuvo tan mala suerte que su primer maestro, un tal Bellini, le arruinó la voz de tal manera que no podía entonar ni una sola nota. Desalentado y con una gran amargura en su corazón se encontró con que debía elegir entre volver a su patria como fracasado, con toda la vergüenza que para una persona responsable implicaba, o bien permanecer en Italia y trabajar en cualquier cosa que se presentase».

    «Ocurrió entonces que en una reunión de amigos españoles aficionados al canto le presentaron a un maestro de muy extraña presencia con aires de visionario, quien al exponerle el drama, se interesó por él y le pidió que fuera a visitarlo a su domicilio. Así lo hizo y, después de probarle la voz, el nuevo maestro le dijo: “Con usted han cometido el crimen más grande que se puede hacer. Usted es un cantante nato. Tiene una voz muy bonita y se la han estropeado”. Y Esteban Pascual, que así se llamaba el enigmático personaje, continuó: “Usted tiene mucha afición, me ayudará y verá como saldremos adelante”.

    No le quedaba ninguna alternativa y se confió plenamente en el citado Pascual, que era tildado por loco entre los aficionados al canto porque enseñaba por el sistema Porpora, método considerado arcaico y prácticamente desaparecido por no existir maestros que lo conocieran debidamente.

    Maestro y alumno se volcaron con fe y entusiasmo en la ardua tarea de reconstruir la voz perdida y en cosa de un año y medio estuvo en condiciones de presentarse nuevamente en público. No solamente había recuperado su voz, sino que la había mejorado sensiblemente, perfeccionado la emisión y ampliado el registro, hasta el punto que de tenor corto que era, ahora llegaba vocalizando hasta el fa sostenido sobreagudo».

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    2 Responses to “El tenor catalán Tino Folgar”

    1. Genís Tura Pou says:

      EXTRAORDINARIA VOZ
      MAGISTRAL Y ENTRAÑABLE SU RIGOLETO
      VOZ MEDITERRÁNEA DE TIMBRE CÁLIDO

    2. Jose Santana says:

      Gracias por su tempo y aportes,

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