Marcelo Álvarez: “Los grandes divos del pasado se equivocaban mucho más que nosotros, pero no estaba internet para dispersarlo por todo el mundo”

«En palabras de Pavarotti y Di Stefano, la de Marcelo Álvarez ha sido la carrera más fulgurante que jamás habían conocido. El tenor argentino, nacido en Córdoba en 1962, encontró su verdadera vocación con treinta años. Vendió la fábrica familiar de muebles en la que trabajaba para consagrar su vida al “sacerdocio” de la música.

No sabía solfeo, ni cantar O sole mio, pero seis años después de haber iniciado sus estudios, debutaba en La Fenice de Venecia, el primero de los grandes teatros de ópera con los que llenaría su voz en adelante.

Esta vocación tardía lleva aparejadas sus ventajas, entre ellas, “que no estoy contaminado y no me da miedo decir lo que pienso, porque sé que podría vivir de otra profesión”. Marcelo Álvarez es la voz más crítica del panorama lírico actual, agostado, en su opinión, por la excesiva exigencia que se vierte sobre los cantantes».

  • Marta Moreira
  • ¿Cómo es esta producción de Luisa Miller? [Palau de les Arts, 10, 13, 16, 20, 23 y 27 de noviembre]
    —Todavía no tengo una opinión completa, pero he visto la escenografía y creo que puede ser entretenida, aunque a su vez eso puede romper el verdadero drama de la obra.

    ¿Qué cualidades debe tener la voz de un tenor para dar lo mejor de sí en el repertorio verdiano?
    —La obra de Verdi ha estado muy contaminada (sobre todo a partir de la década de los cincuenta) con un verismo que el compositor no quería. Se ha llegado a convertir en una cuestión atlética. Mi propuesta es diferente, y tengo la suerte de que por el momento ha sido muy bien acogida. Creo que hay que cantar Verdi con todos los colores posibles, donde lo más importante sea el legato, el control de la técnica y el amor por la palabra hablada, que todo se entienda bien.

    —Comparte escenario con otra gran voz verdiana, la del barítono Carlos Álvarez, que interpreta el papel de Miller.
    —Espero que pueda recuperarse a tiempo, porque el otro día tuvo que suspender su actuación en el Real con Un ballo in maschera. Este tiempo…

    —¿Sufren mucha presión con los cuidados de la voz?
    —Es muy difícil tener una voz “top”. Hay que llevar una vida de monja de clausura, porque además el público no permite que nos pongamos enfermos. La gente no sabe el estrés y los nervios que padecemos antes de salir al escenario. La gente está acostumbrada a escuchar en sus casas discos de las grandes estrellas, y a todo volumen. Luego quieren que en el teatro suene igual, y no se dan cuenta de que todo ha cambiado.

    —¿Qué les hace distintos de los grandes cantantes de antes?
    —Todo. Los instrumentos eran más brillantes, los coros eran menores y no estaba formados por solistas como los de ahora, y las orquestas no tenían tanto nivel. Además, no se escenificaban tantas funciones, ni los cantantes estaban obligados a realizar tantos ensayos, ni se les hacía correr, subir escaleras y saltar en el escenario. Eran como estrellas de Hollywood, cortaban la obra a su gusto, cantaban en el idioma que querían, y los teatros estaban cerrados para proyectar mejor su voz. Los directores no mandaban nada.

    —Ahora las producciones son abiertas, con lo que la voz, por lógica, se escapa por la boca, y el público se queja de que no suena tan alto como las grabaciones que ellos escuchan en casa. Los grandes divos del pasado, como Corelli o Bergonzi, se equivocaban mucho más que nosotros, pero no estaba internet para dispersarlo por todo el mundo.

    —Sin embargo, luego se cambiaron las tornas, y el director es ahora el jefe del cotarro.
    —Nunca se ha tenido valor para hablar de este tema, pero hace 25 años se intentó denigrar al cantante para aumentar la importancia del maestro. Ahora ejercen un gobierno de facto.

    —¿Cómo es su experiencia con Lorin Maazel? Tiene fama de ser bastante duro con los músicos.
    —Es el último gran director con el que me falta trabajar. La severidad suele surgir cuando no estás satisfecho con la calidad de los elementos que tienes alrededor, pero nosotros (los cantantes) sabemos hacer nuestro trabajo, y yo soy tan exigente con el director como él lo puede ser conmigo.

    —¿Cómo explica que haya tantas voces sudamericanas en la cima de la lírica (Juan Diego Flórez, Erwin Schrott o usted mismo) como italianas?
    —A que nosotros estamos menos influidos por el pasado que los europeos. La importancia creciente de los directores ha limitado a los cantantes a ser fríos y técnicos, pero nosotros llevamos la cultura del amor al canto, y el público está demandando un cambio.

    —¿Un consejo para las jóvenes generaciones de cantantes?
    —Que no se traumaticen pensando que tienen que ser como Corelli. Que crean en ellos mismos.

  • ABC
  • Marcelo Álvarez inicia los ensayos de Luisa Miller (la información procede del Palau, y Carlos Álvarez no aparece mencionado)
  • [Actualización audición: 14/09/14]

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    18 Responses to “Marcelo Álvarez: “Los grandes divos del pasado se equivocaban mucho más que nosotros, pero no estaba internet para dispersarlo por todo el mundo””

    1. mefisto says:

      Disiento, Sr. Álvarez, las orquestaciones son más brillantes ahora, como lo manifestaba la Sra. Tebaldi, debido a el ascenso de la afinación, los coros tenían otra calidad de cantantes, como por ejemplo el Mtro Sorrenti en el teatro Colón de Bs As, a quien Ud. tal vez conozca, quien se veía las caras de igual a igual con voces como las de Vickers, Kraus, cuando no se exigía que quedara de lado por tenores como… se dice el pecado y no el pecador.

      Funciones y ensayos?… Del Monaco cantó 427 Otellos y ensayó meses a bordo del buque que lo trajo a Argentina antes del debut. Por otro lado, es lógico que no se escuche grande una voz como la suya que se especializa en un repertorio belcantista, y que ahora aborda un repertorio más substancioso interpretativa y económicamente cuando le quedan unos 5 ó 7 años de voz plena y decide abordar obras de Verdi que si bien no es verismo, tampoco es belcanto, por que cuando Verdi escribe FFF, no es igual que el FFF de Donizetti.

      No cantaban en el idioma que querían, sino en el del país en el que lo hacían y así un Gigli que cantaba principalmente en Italia interpretaba Don José de Carmen en Italiano.También lo hizo Del Monaco, Melchior cantó Otello en alemán.. Y los tres las cantaron en idioma original.

      Ha cambiado sí, la calidad de cantantes.

      Corelli hubo uno solo, como tantos otros monstruos; y a ellos debemos imitar, de lo contrario, el nivel de los tenores, cuando no de todas las cuerdas irá irremediablemente hacia abajo. Perdón por expresarme de esta manera pero…
      Si este mensaje es demasiado agresivo, pido a la anfitriona lo baje, que entenderé perfectamente y desde ya pido disculpas.
      Mefisto

    2. WILMER JARA says:

      Discrepo también con el señor Alvarez, las orquestas de antes eran de mucho más nivel ya que sus directores eran leyendas como Toscanini, De Sabata, Tulio Serafin, Giulini, Solti, Karajan, Bernstein y aun equivocándose como él dice tanto Corelli como Bergonzi son mucho mejor que Alvarez. No quiero ser majadero pero este cantante no tiene nada que hacer frente a una galería que aparte de los mencionados anteriormente debe incluir también a Di Stefano, Pavarotti, Carreras, Aragall, Domingo, Del Mónaco, Kraus(no tan verdiano),Caruso, Vickers, Gigli, Björling.
      Saludos

    3. operasiempre says:

      Para saber a ciencia cierta si Corelli o Bergonzi (los cantantes del pasado que Álvarez menciona) se equivocaban más o realizaban menos funciones que los cantantes de hoy en día, habría que hablar con las críticas de prensa de las actuaciones de Corelli y Bergonzi en una mano. Cosa muy laboriosa, por cierto. Y con las críticas de prensa de al menos un par de cantantes de su altura, de los de hoy, en la otra. Eso para empezar.

      No existía Internet, claro, y las noticias no volaban literalmente, como sucede ahora. No existía para que se propagaran sus equivocaciones, pero, ojo, tampoco para que se propagaran sus triunfos.

      Entre otras cosas, tampoco existían las webs oficiales de los cantantes. ¿Conocen algún otro medio de promoción más eficaz, más ad hoc y que cueste tan poco mantener? Francamente, yo no.

      Si Internet se ha convertido en una poderosa herramienta para difundir “lo malo” (aquello en que los cantantes no estarían interesados en dar tres cuartos al pregonero), también se ha convertido en una poderosa herramienta para difundir lo bueno, lo que a cada cantante le interesa: biografía redactada, o enfocada, por el propio artista; fotos, audiciones, vídeos, discografía, reseñas sobre sus actuaciones (muy pocas, en general, por cierto)…, con sólo hacer clic en su página web.

      Por supuesto que están en su derecho a difundir en su web sólo aquello que consideren menester, y que hacen muy bien. Es más, en mi opinión, creo que deberían sacarle más partido, actualizar más a menudo, mantenerla viva.

      El único medio de promoción con el que contaba un cantante del pasado (y me refiero a un pasado más amplio) eran las críticas de prensa de sus actuaciones. Ésa era su carta de presentación. Pero no la de cualquier actuación donde le pusieran por las nubes, no: las últimas.

      Las temporadas de ópera se anunciaban en la prensa de la ciudad a que llegaban con bastante antelación y presentaban al cantante con el extracto o el entrecomillado de un párrafo de alguna de las críticas de prensa de esas últimas, ultimísimas, actuaciones. Cantó así de bien, o así de menos bien… A ver qué nos va a hacer ahora;-)

      El público, además, tenía memoria de elefante, y eran de los que no pasaban ni una. No creo tampoco que entendiera menos, al contrario.

      Los cantantes del pasado se ganaban la popularidad a pulso. Ni mánager, ni promociones ‘disfrazadas’ de últimas noticias, ni entrevistas casi…, porque las entrevistas, muy pocas y muy escuetas, estaban prácticamente reservadas a los divos. Y había menos periódicos, claro. Y no existía Internet, para difundirlas por todo el mundo y por más de mil.

      Creo que no pueden quejarse precisamente del poder de difusión de la Red. Internet es poderoso, sí. Para ellos también.

    4. Alfredo says:

      No pensaba escribir ningun comentario, pero he leido tantas pavadas que no puedo dejar de hacerlo. En 1er lugar, es cierto lo que dice el Sr Alvarez. Todos los cantantes del pasado se equivocaban. No sé si más o menos que los de hoy en día, pero se equivocaban. Saben por qué? porque tambien eran humanos. Ellos tenian sus fallas como cualquier otro, independientemente de su tecnica vocal. Corelli, gran cantante, uno de los mas importantes de su epoca, suspendia funciones a dos por tres. Si no lo creen, averiguen en el Met. Tenia un gran problema: los nervios. Cuando mencionan a Pavarotti, que en paz descanse, de ninguna modo fue uno de los mejores. Tenia una hermosisima voz y cantaba muy bien. Pero cuando se encontraba con algun otro cantante que le podia hacer sombra o era superior a el, lo hacia dejar de lado. De ninguna manera pongo en duda su importancia en la lirica, pero de ahi a ser un grande, hay mucha distancia. Para poder opinar al respecto hay que saber mucho de tecnica vocal y como decia Leonard Warren, gran baritono norteamericano, se necesita toda una vida para aprender a cantar y toda otra vida para hacerlo. Con esto quiero decir que aquel que piensa que se la sabe todas en esto, se equivoca. Podemos decir que este o aquel nos gusta mas y los que sabemos algo de canto, hasta podemos opinar un poco mas, pero solo un poco.
      Un parrafo aparte para el gran maestro Hugo Sorrenti. Tenor de verdad, que fue el 1er argentino (creo que fue el unico) que gano un concurso en el viejo Metropolitan de New York, teniendo como jurado, nada menos que a otro grande: Giacomo Lauri Volpi. Esto fue en la decada del 50 y aqui, como sucede siempre con los que triunfan, ni se supo. El maestro Sorrenti, admirador incondicional del gran tenor Mario del Monaco, otro monstruo de la lirica, enseñaba la tecnica de la laringe baja. Tecnica que del Monaco aprendio con Arturo Melocchi, quien a su vez la habia aprendido de antiguos maestros rusos. Hugo Sorrenti fue uno de los cantantes que Pavarotti no permitio cantar con él en La Boheme de Puccini la vez que vino al Teatro Colon de la Ciudad de Buenos Aires. Mis respetos y mi admiracion para el gran maestro Hugo Sorrenti que no esta pasando por buenos momentos con su salud.

    5. operasiempre says:

      Alfredo: ¿de veras era imprescindible comenzar así?

    6. mefisto says:

      Estimado Alfredo, creo el tenor que se encontraba en el jurado fue Giovanni Martinelli, primer tenor del Metropolitan por 30 años. Al menos eso recuerdo de mis clases con Hugo y Ana María. Lo ganó con 24 años cantando dos veces consecutivas La vita e inferno… Oh tu che in senno a gli angeli, hecho que motivó que Martinelli se pare sorprendido ante cada resolución de frase. Posteriormente fue llevado 5 veces a Nueva York por Richard Tucker, según yo para dejar un “heredero”, pero le pudo más Buenos Aires. De cualquier forma, cantó 40 años en el Colón, donde cantó un inmejorable Orestes de la ópera Electra, también lo hizo Ana María Marcó, una soprano que cantó todo. Querida Gio, si me dijeras cómo puedo subir audio de estos dos cantantes argentinos, yo tengo material sobre ellos, que puedo digitalizar y pasar a mp3. Muy agradecido, Mefisto

    7. nomecreonada says:

      No sé… estoy leyendo cada memez… cada falacia…

      Primero, Álvarez se queja de lo de las voces y con razón, pero proque su voz NUNCA ha sido ni siquiera mediana, es una voz pequeña, y por eso se queja pero.. Señor Álvarez, VERDI, ES VERDI. O sea, Verdi no es Rossini, Verdi no es Bellini, Verdi no es Donizetti… VERDI ES VERDI, aquí y en Pekín. Su problema es que quiere afrontar ese repertorio cuando su voz NUNCA HA SIDO, NO LO ES Y NUNCA LO SERÁ para ese repertorio, pero porque su voz sólo es para belcanto. Por otro lado, deje de decir memeces sobre los cantantes de antes, porque si hubieras nacido 50 años antes, usted no sería contratado ni de refuerzo de tenores primeros en un coro, eso para empezar.

      Evidentemente, TODOS se equivocan, y cuando digo todos, es TODOS, lo mismo se equivocaba Del Monaco… sí… y Corelli, vale, por supuesto, pero… TAMBIÉN SE EQUIVOCABA KRAUS, Alain Vanzo… etc. Precisamente uno de los mayores gallos de la historia del canto fue el que dio Kraus cantando los puritanos en Dallas…

    8. operasiempre says:

      Pim, pam, pom, pum: ¡fuego!

      ¿Por qué será que cuando sacan la escopeta siempre se cambian de nick?

    9. cuantafrustracion says:

      Cuanta frustración, cuanta envidia o como poco cuanta ignorancia y falta de compromiso con lo que se desea obtener que supongo es una Opera como la de antes…

      Antes se cantaba menos, y cantaban cuando y casi como querían.
      Ahora las agendas son vertiginosas y el avión las hace aún más terribles.

      Antes los errores no salían a millones por Internet, y se podía manipular mucho más, se han llegado a hacer leyendas de lo que nunca sucedió realmente como se contaba.
      Hoy crear leyenda es cada día más dificil, la gente no se cree nada ni le deslumbra casi nada.

      Antes los instrumentos eran menos brillantes, los cantantes tenían una gran ayuda en otra afinación menos aguda.
      Ahora los instrumentos los lustran más (por lo del brillo), los afinan más agudos, y se cagan en los cantantes, que no literalmente pero porque los cantantes no lo permiten que sino…

      Antes los cantantes descanzaban de función en función la voz.
      Ahora las entrevistas se multiplicaron como la cantidad de medios, y se le exigen actividades de todo tipo a los cantantes para cumplir con el business.

      Antes sólo cantaban los que nacían con una garganta de fierro, rarezas naturales, la técnica no cuidaba las cuerdas vocales y quien no sangraba y moría cantando pasaba a ser cantante. Algunos han perdido su voz más temprano que tarde, pero todos han sufrido, Corelli, Di Stefano, Bergonzi, Cura, todos han dado mucho pero seguramente no se esperaban tener que dejar la escena por no tener más la garganta que usaban de forma indiscriminada.
      En su mejor época los agudos de Corelli, Volpi y otros son inmejorables, eso es cierto, pero a los 60 Corelli no podía terminar un aria sin morirse, igual Di Stefano, etc…

      Ahora se puede cantar con técnica sin tener que exponer el capital vocal, esto ha dado lugar a que Pavarotti, Kraus, Domingo (que logró el medio camino), Alvarez, entre tantos otros, puedan ofrecer otros matices que no es posible brindar con la técnica de Melochi y que no es posible brindar a los 50 y 60 años con esa forma de cantar casi carente de técnica que no cuida las cuerdas vocales.

      Tengo un mensaje importante para los que rodean el mundo de la Opera, y sería importante que lo piensen bien pues están errando, sobre todo con los cantantes que comienzan sus carreras a los que utilizan como trapos…

      Son ustedes quienes rodean el mundo de la Opera, quienes apoyan a los que aplastan y vilipendian a los cantantes, esos registas que prefieren sílfides en lugar de voces, esos directores que prefieren malos cantantes para que no les resulte competencia en el escenario, de esta manera en una sociedad donde obtener el éxito económico y social hoy es mucho más fácil por otras vías (los jóvenes con un ordenador o cantando otro tipo de música logran un éxito similar con mucho menos esfuerzo obviamente)…

      Si no volvéis vosotros a apoyar a los cantantes en lugar de destrozarlos, y si no exigís pero poniendo a los directores y registas en su lugar, no volveréis a ver cantantes como los de antes nunca más, y es que si los destrozan antes de comenzar, si los hacen cantar de cabeza, si les obligan a ser casi gays para cantar, si les pagan cada día menos si no son primeras figuras, y si no cuentan con vuestro apoyo, directamente mejor dedicarse a otra cosa…

      el cantante de antes fue creado por condiciones “ambientales” y no por generación espontánea, un Corelli no habría durado ni dos días en la situación actual, donde por tener nervios ya no sirves ni para empezar y él tuvo sus oportunidades de fallar hasta que fue tomando confianza….

      pensad vosotros que habéis sido bendecidos aparentemente con el don del pensamiento lógico […], que ante todo debería ser lógico e imparcial…

      viva la Opera y vivan los cantantes que son el alma de esa Opera que todos aquí añoran y utilizan como base comparativa

      viva el poder que tenéis de cambiar el mundo con algo más que la palabra, o sabios amigos!!!

    10. Raul Necuze says:

      En mi modesta opinion, como dilettante puro de la opera por mas de 50 años, por lo que se supone, he escuchado, la gran mayoria de los grandes, tenores ,medianos y tenores algunos de hoy en dia que sin la grabacion digitalica, como decia otro compañero anteriormente, no estarian ni en los coros de la epoca comprendida desde Caruso hasta los años 1965, periodo este donde se encuentran los mejores tenores, sopranos y baritonos de todas las epocas; considero el motivo pudiera ser que ( no pocos ) hoy los tenores despues del los años 1980, han tomado el genero mas como un
      beneneficio economico y propagandistico, ayudados por la era digitalica tanto en los CD como en los DVD; creo que Marcello Alvarez posee un timbre de voz agradable, pero tiene problemas con lo que dice cantando
      y mas importante, no ha encontrado el pase en los agudos,por lo que
      sus notas abiertas , me recuerdan a Di Stefano, que al querer incorporar a su repertorio F. del destino, Aida etc, termino con su voz
      practicamente finita.
      saludos para todos Uds.
      Raul

    11. operasiempre says:

      Para cuántafrustración:

      No son horas para responder como desearía a su escrito. Solo un inciso en este momento.

      Se le ve a usted tan afectado que al final de su comentario pierde usted los papeles y la buena educación.

      Hay una frase que voy a eliminar de su comentario, que no voy a reproducir, y que será sustituido de inmediato por […].

      Saludos,

      Gio (Montserrat)

    12. iv says:

      En ese sentido tienes razón Álvarez; sin ir muy lejos, el otrora gran tenor Di Stefano con una pésima técnica y afinación iba la Scalla de Milán… Ahora ni en sus sueños hubiera cantado en algún teatro GRANDE.

    13. ALEJANDRO CUBILLAS ACOSTA says:

      El canto es la esencia del alma, el pasado y el presente, son épocas distintas, las técnicas vocales son diferentes pero quien nace con cuerdas vocales óptimas y capacidad pulmonar y diafragmática, tendrá todos los recursos para dominar el bello canto. Me hubiera gustado tener la oportunidad de aprender canto cuando fui joven, pero me siento feliz cuando en un matrimonio canto el Ave María de Schubert, o Romeo y Julieta de La Rosa, hoy mi sueño es viajar a Italia y demostrar que aún a mi edad puedo demostrar mis cualidades en el canto.

    14. jorge says:

      Hola a todos:
      Muy interesante el tema.
      No voy a entrar en que si los cantantes del pasado fueron mejores o peores a los actuales. Pienso que cada época da voces muy buenas, sumándole el talento y una buena tecnica en avance. Cada voz es única e irrepetible ya sea grande o pequeña. Lo importante el poder de transmisión y conectar.
      En mi modesta opnión necesitamos que el arte de cantar se naturalice y existan variedades de alturas, timbres y colores. Y sobre todo libertad de expresion al intérprete como ocurre en otros géneros.
      Otra cosa estoy muy conforme en que bajen la afinación como en tiempos de mozart o verdi.
      En definitiva los cantantes somos humanos tambien no prototipos de super-divos o maquinas de cantar, me niego!
      Insisto: naturalización del canto.
      Gracias por este espacio de opiniones.

    15. Luis Marquez says:

      De acuerdo. Pero internet tampoco era necesario en esa epoca. Con la critica en los diarios era mas que suficiente para ensalzar o destruir un cantante.
      Un abrazo,
      Luis

    16. Alvarez un grande! says:

      Cuanto payaso opinando acà, tuve el gusto de verlo a Alvarez en el Colón este año haciendo Tosca. La voz corria por todo el teatro y sonaba en cada rincón, no necesita gritar para proyectar su voz porque tiene una buena tecnica como corresponde, ademas de que tiene buen gusto. Quizàs es un tanto exagerado para actuar y mover los brazos, pero cantando es un fenòmeno y ni se compara con una grabacion de CD o un DVD, a Alvarez hay que oirlo en vivo. y lo vi en 4 funciones asì que estoy seguro de lo que digo. Y El Colon es un teatro enorme donde hay que cantar en serio, Gheorghiu ni se la escuchò cuando vino hace unos años, Kaufmann tuvo que gritar. Pero bueno, acà hay unos cuantos que aman a los gritones

    17. Me resulta dolorosa tanta discrepancia y tanta discordia. Ni tanto ni tan poco: cada uno tiene algo de razón, y de error. En el tema puntual de la diferencia de las orquestas de antes con respecto a las de ahora, creo cierto lo que afirma “cuantafrustración”, porque “antes los instrumentos eran menos brillantes, y los cantantes tenían una gran ayuda con otra afinación menos aguda”. En efecto, así es, y la orquesta no sólo tiene la calidad de un gran director, como dice Wilmer Jara. Y también es cierto que el diapasón ha variado, y ahora exige más al cantante. Y como afirma Gio, hubo una frase visceral y desafortunada a la que debería dársele otra “forma”, pero creo que no carece de verdad. DISCREPO con Marcelo Álvarez en lo referido a que el verismo no era lo que Verdi quería para sus obras, y más, pienso que lo afirma porque él no es capaz de hacer verismo. Y en la explicación que da cuando responde porqué “hay tantas voces sudamericanas (mejor dicho: latinoamericanas) en la cima de la lírica como italianas”. La respuesta es lógica y obvia: porque es una enorme extensión geográfica -desde Méjico hasta Tierra del Fuego, extremo sur argentino- y ¿porqué extrañarse y sorprenderse porque en tan inmenso territorio han surgido valiosos cantantes? Creo que no considerar esto se debería otra vez al lamentable etnocentrismo y racismo de Europa, que perdió sus colonias americanas, tanto en el norte como en el centro y en el sur. Pero los tantos siglos de cultura occidental hemos recibido en herencia de las “madres patrias”. Yo lo reconozco y lo agradezco. Y más que sólo de ellas, el avance tecnológico actual permite nutrirse de todas las culturas del mundo. Paz y amor para todos!

    18. Respondo a “Álvarez un grande!”: a mí no me gusta Álvarez ni como cantante ni como actor en escena ni como persona. Lo último, porque me resulta muy conflictuado y porque, en entrevistas, incurrió en autocontradicciones notables y altisonantes que, para mí, lo desacreditan. Están escritas, documentadas y grabadas. Y Jonas Kaufmann NO tuvo que “gritar” en el Colón. Al contrario, se dio el lujo de hacer todos los pianissimos que quiso y que acostumbra, con su espléndida técnica. Lo que sí tuvo que hacer fueron SIETE… (7) BISES!!! Y esto, que yo sepa, nunca fue requerido a otro cantante. Terminó arrodillado y besando el piso del escenario del Colón!!! Saludos.

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