Silvia Tro Santafé: “Las mezzos viven a la sombra de las sopranos; y las sopranos, a la sombra de los tenores”

«La mezzosoprano valenciana Silvia Tro Santafé adquirirá desde el próximo martes en el Teatro Campoamor la forma y el fondo de Rosina, el personaje de la obra de Rossini, El barbero de Sevilla.

Comenzó el año travistiéndose de Medoro, en el Orlando, de Händel, y finaliza el curso con la ópera bufa por excelencia. Ella dice que no es tan difícil esa versatilidad. Y ríe con aire limpio y contagioso».

  • Alberto Piquero
  • —Rossini compuso El barbero de Sevilla en menos de dos semanas. ¿Una demostración de genio o las circunstancias de la época?
    —En ese tiempo, a los compositores se les comisionaba para una obra y había que ponerla en pie en el tiempo señalado. Aunque también es verdad que Rossini dejaba en ocasiones todo para el último momento. No era un gran planificador, cambiaba muchas cosas sobre la marcha, lo que da muestra de su flexibilidad. Incluso hubo circunstancias en las que sustituyó a un músico, un contrabajo, que no pudo acudir al concierto. Y, claro, era un genio.

    —¿Qué tipo de comicidad dentro de la ópera bufa representa El barbero de Sevilla?
    —Es la Comedia del Arte, que acaba bien, deja una moraleja y habla de un amor irrefrenable.

    —Aunque Stendhal aseguraba que Rossini no sabía escribir sobre el amor…
    .
    —Sí, es curioso que no haya ni un solo dueto de amor. Puede que en ese sentido no quisiera ser demasiado formal. Hay un elemento de ironía en todas sus obras, que siendo serias, poseen una gran vertiente de humor. Aquí pudo interesarse más por la comedia de enredo que por los sentimientos.

    —Algunas cantantes admiten que Rossini las deja exhaustas. ¿Le ocurre algo semejante
    ?
    —Sí, en principio parece que es fácil su ligereza, pero no lo es en absoluto. El bel canto exige una precisión germana, por así decir.

    ♣ ♣ ♣

  • Tro Santafé: Sta nell’ Ircana pietrosa tana, aria de Ruggiero del Tercer Acto  de Alcina, Händel.
  • Les Talens Lyriques. Christophe Rousset. Théâtre du Châtelet, 2005.
  • ♣ ♣ ♣

    —¿Hay alguna definición precisa de lo que es el bel canto?
    —Está en la expresión misma, canto bello, de frase larga, donde no sólo se cantan notas y texto, sino que existe una intención estética que se aleja de lo artificioso.

    —Durante varias décadas, Rosina ha estado interpretada por sopranos. Ahora parece recuperada para mezzos. ¿Cuál es la solución ideal?
    —Rossini la escribió para una mezzo. Pero pueden hacerse variaciones. Aunque la verdad es que en pasajes como el dueto con Fígaro la voz de la soprano tal vez resulte excesivamente grave.

    —A principios de año encarnaba a Medoro, en Orlando, de Händel. ¿Hay alguna tangencialidad con Rosina o debe mudarse de piel por completo?
    —No veo razones para oponer a Händel y Rossini. Sería diferente en el caso de Puccini. O pasar de Verdi a Händel.

    —Händel y la música barroca han cimentado su carrera. No obstante, ha declarado que piensa ir acercándose a otras orillas. ¿Teme que la encasillen?
    —No quiero abandonar el barroco, pero tampoco quiero permanecer exclusivamente en ese registro. Es posible que haya un cierto temor de encasillamiento, pero Händel no deja de encantarme.

    —¿Cuál es su proceso para ir cogiéndole el aire a un rol?
    —Empiezo por el texto, antes de pasar a la música y fundir ambos aspectos, al tiempo que voy descubriendo cosas nuevas y analizándolas. Es importante asimismo la propia evolución de tu voz.

    —¿Y descubre fibras inéditas de su personalidad?
    —Al principio me preguntaba si sería capaz de amar con la intensidad o de tener la maldad de algunos de los personajes, pero no se ha de perder la perspectiva de que son unos personajes.

    —¿Rosina es un tanto aviesa?
    —No… Tiene mucha determinación… Apenas sale de la casa de su tutor, aunque sueñe con lo que hay fuera, con el amor, que no sabe lo que es y lo idealiza.

    —¿Hay moraleja?
    —Que no te cases sin haber conocido antes a tu marido (se ríe). Pasaba mucho en aquella época. Hoy tiene más delito.

    —¿Qué pasajes son más complicados vocalmente?
    —Sobre todo, el dúo con Fígaro.

    —¿Las mezzos viven a la sombra de las sopranos?
    —Sí, y las sopranos a la sombra de los tenores (y vuelve a reír).

  • El Comercio.es
  • 18/12/08

  • El Barbero a lo Benny Hill
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    One Response to “Silvia Tro Santafé: “Las mezzos viven a la sombra de las sopranos; y las sopranos, a la sombra de los tenores””

    1. free palm pre says:

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