Ramón Vinay, “el Otelo inigualable y de referencia”

Vinay, Otello

Biografía resumida de Ramón Vinay publicada en liricahispana.com

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta

(Gracias, Juan:-)

♣ ♣ ♣
“Nació en Chillán, Ñuble, el 31 de agosto de 1911.

Ramón Mario Francisco Vinay Sepúlveda era hijo de Jean Vinay Robert y Rosa Elvira Sepúlveda Lara siendo el tercero de los cuatro hijos de este matrimonio.

Sus ancestros provienen de la localidad de Larche, en Francia, ubicada a cinco kilómetros de la frontera italiana y a 120 kilómetros de Niza. Su padre emigró muy joven a América, primero a México, luego a Perú y finalmente a Chile, país donde llegó en 1898.

Se estableció en Chillán, ciudad ubicada a 409 kilómetros al sur de Santiago. Al poco tiempo se había formado una buena posición como comerciante en monturas y arneses para caballos.

En Chillán conoció y se casó en segundas nupcias con Rosa Elvira, una joven y modesta costurera. Su anterior matrimonio había sido en 1900 y su primera esposa falleció en 1903 después de haberle dado su primer hijo, Antonio).

En 1914 regresó a Francia para comprar maquinaria para su fábrica. Allí lo atrapó la Primera Guerra Mundial viéndose obligado a prestar servicio en el ejército francés. Cuando pudo obtener una licencia, en 1917, desertó y volvió a Chile, donde se encontró con que su esposa había fallecido hacía poco.

En 1920 el Gobierno de Francia otorgó amnistía para casos como el de Jean Vinay y este vendió todas sus pertenencias, regresando con sus cinco hijos a Francia. Se estableció en Digne y allí Ramón terminó sus estudios secundarios.

Su padre quería para su hijo la carrera de arquitectura, pero el muchacho tenía aspiraciones de convertirse en un buen violinista. En 1928, a los 17 años de edad, y siguiendo el mismo destino de su padre, Ramón se embarcó rumbo a México.

Vinay

En la capital mexicana consiguió un modesto empleo con la familia Robert, descendientes de su abuela paterna. Poco a poco fue escalando mejores posiciones hasta poder independizarse y formar, junto a su hermano Otto, su propia fábrica de envases de cartón para la industria farmacéutica.

Alrededor de 1930 comenzó sus estudios de canto con José Pierson.
Este era un maestro con muy buena reputación y que contribuyó al desarrollo de toda una generación de cantantes mexicanos, entre ellos, Alfonso Ortiz Tirado, Juan Arvizu, Pedro Vargas y Jorge Negrete.

Aunque durante este período de formación cantó ocasionalmente como bajo (obtenía un notable éxito cantando “Vecchia Zimarra”), su debut profesional fue en la cuerda de barítono, el 16 de septiembre de 1931, en el rol de ‘Alfonso IX’ en La favorita en el Teatro de las Bellas Artes de la Ciudad de México antes de su inauguración oficial, que fue el 29 de septiembre de 1934.

Fueron los compañeros de su “alternativa” Josefina Alonso (Leonor), Joaquín Alvarez (Fernando), Francisco Alonso (Baltasar), Leonor Hernández (Inés) y Miguel Campos (Gaspar). El director fue Ignacio del Castillo.

Durante varios años cantó en las radioemisoras de México, donde era presentado como “el gran barítono mexicano”. Volvió al Bellas Artes la temporada 1938/1939 para cantar, en 1938, como ‘Amonasro’ en Aida y en 1939 como ‘Barnaba’ en La Gioconda.

En la temporada siguiente, 1939/40, repitió como ‘Amonasro’ en Aida y cantó como el ‘Conde de Luna’ en El trovador y ‘Scarpia’ en Tosca. Se casó en 1940 con la joven mexicana María de los Angeles Padilla Brondo. De este matrimonio nacieron dos hijos, Rosita Elvira y Ramón.

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En 1943 fue contratado para actuar y cantar en una película, Fantasía ranchera, junto a otros artistas líricos mexicanos como Josefina Aguilar, Paco Zárate y Pedro Vargas, y un actor muy joven, Ricardo Montalbán, que luego triunfaría en Hollywood.

Con Herva NellyHasta 1944 continuó cantando como barítono en México, añadiendo a los roles ya conocidos el titular en Rigoletto, ‘Tonio’ en Payasos y ‘Germont’ en La traviata.

Cinco meses después de su última función como barítono en La favorita, el 23 de enero de 1944, hizo su debut como tenor, el 19 de Junio de 1944, como el protagonista de Otelo junto a Stella Roman (Desdémona) y, compartiendo el rol de ‘Yago’, los barítonos Frank Valentino y el chileno Carlo Morelli.

Al año siguiente agregó en México los roles de ‘Sansón’, ‘Cavaradossi’, ‘Don José’ y ‘Des Grieux’ (Manon Lescaut) y obtuvo su primer contrato fuera de México. El 30 de septiembre de 1945 debutó en Nueva York como ‘José’ en Carmen, un rol que cantó varias veces durante los meses de octubre y noviembre. Su debut en el Metropolitan de Nueva York tuvo lugar el 22 de Febrero de 1946, en Carmen.

Vinay, Don JoséEl rol de ‘José’ se convirtió en su “caballito de batalla” en esta etapa de su carrera. Lo cantó en las más importantes ciudades de los Estados Unidos, incluyendo una función cantada en inglés en Hollywood dirigida por Leopoldo Stokowski.

Durante los meses de julio y agosto estuvo en México cantando en el Bellas Artes, Aida, Carmen y Otelo. También tuvo tiempo para participar en su segunda película, Sinfonía de una vida, en la que también actuaban el tenor Luis G. Roldán y el compositor Miguel Lerdo de Tejada.

VinayVina, Otello

Después de algunas funciones en el Metropolitan (Aida, Carmen y Otelo) viajó a Italia, debutando el 3 de septiembre de 1947 en el Teatro de la Pérgola, de Florencia, con Otelo junto a Onelia Fineschi y Tito Gobbi.

Esta ópera y también Payasos las cantó además en Génova, Turín y Bolonia. A su regreso a los Estados Unidos, lo llamó Arturo Toscanini para cantar Otelo en las transmisiones radiofónicas que se hacían desde el estudio 8 de la N.B.C. en Nueva York. Los primeros dos actos se transmitieron el 6 de diciembre y los dos siguientes el 13 de diciembre.

Cincuenta y ocho años han pasado y aún se le considera el ‘Otelo’ inigualable y de referencia.

Desde Nueva York volvió a Milán, esta vez para inaugurar la temporada lírica en La Scala, el 26 de diciembre de 1947, siempre como ‘Otelo’ acompañado por Maria Caniglia y Gino Bechi y dirigido por Victor de Sabata.

El año 1948 encontró a Vinay de regreso en América para cantar varios conciertos en Colorado y luego funciones de Payasos y Aida en el Metropolitan. También agregó a su repertorio el rol de ‘Julián’ en Louise de Charpentier, que cantó en Boston.

Poco después, otro gran éxito en la Arena de Verona donde cantó Otelo con Renata Tebaldi y Carmen con Elena Nicolai. Regresó a su patria, para presentarse por vez primera como cantante, en septiembre de 1948. En el Teatro Municipal de Santiago se le escuchó en Otelo y en Aida con María Caniglia, y en Carmen con Fedora Barbieri.

El 29 de noviembre de 1948 le correspondió el honor de inaugurar la temporada del Metropolitan con Otelo. Esta función fue transmitida por televisión para Nueva York, siendo la primera vez que una ópera se emitía directamente desde el escenario del teatro.

En 1949 siguió cantando su repertorio acostumbrado en Nueva York, Nápoles (San Carlo), Milán (Scala) y realizó una extensa gira estadounidense, “de costa a costa”, con el elenco del Metropolitan. A fines de ese año incluyó en su repertorio Sansón y Dalila (que ya había cantado en los comienzos de su carrera como tenor, en 1945 en México y en 1947 en Cincinnati), obra que cantó en el Metropolitan, en La Scala y en las Termas de Caracalla, en Roma.

En 1950 hizo su debut en el Covent Garden de Londres, cantando Otelo con Tebaldi y Bechi, en la gira que la compañía de La Scala realizó a Inglaterra.

Con Birgit NilssonEn octubre del mismo año cantó su primer rol wagneriano, ‘Tristán’ en San Francisco con la renombrada Kirsten Flagstad, como ‘Isolda’. En 1951 cantó en La Scala el rol de ‘Griscka’ en la versión en italiano de La leyenda de la ciudad invisible de Kitesch, de Rimsky Korsakov.

El resto de ese año cantó sus habituales caballos de batalla (Otelo, Carmen y Payasos) en diversas ciudades de Estados Unidos y también en Salzburgo, Santiago y Lima.

Malaniuk, Wieland Wagner, Möld, Vinay

En 1952 cantó por vez primera en Bayreuth, Tristán e Isolda dirigido por Karajan. Durante seis temporadas cantó allí y en 1956 Wieland Wagner lo nombró Caballero de la Orden Wagneriana.

También en 1952 cantó por primera vez el rol protagonista de Lohengrin, en Indianápolis. Hasta donde hemos podido averiguar este papel sólo lo cantó en un par de oportunidades. La otra fue en Pittsburgh en 1954 y luego lo abandonó para siempre. En 1952 cantó nuevamente Otelo en Salzburgo y volvió a Chile donde se le escuchó como ‘José’, ‘Otelo’ y ‘Sansón’.

Vinay, 1954

En 1953 cantó por primera vez en el Teatro de la Ópera de Roma, luego en Palermo, Lisboa, Amsterdam, Bayreuth (Parsifal, Las valkirias y Tristán), Río de Janeiro y Londres (Las valkirias).

A partir de 1954 comenzó lentamente a aumentar su repertorio alemán y a abandonar algunas de las óperas italianas y francesas.

Vinay, TannhäuserSu primer Tannhäuser lo cantó en el Metropolitan, y luego en La Scala cantó el rol principal en Cyrano de Bergerac de Franco Alfano y ‘Egisto’ en Elektra de Richard Strauss. En la temporada 1954/1955 en el Metropolitan agregó el rol de ‘Herodes’ en Salomé.

En 1955 se le escuchó principalmente en los roles de ‘Sigmundo’, ‘Parsifal’, ‘Tannhauser’, ‘Herodes’ y ‘Cyrano’, pero también ‘Otelo’ y ‘Sansón’. Un rol poco común para él fue el de ‘Lenski’ en Eugenio Onegin, que cantó en 1955 durante el Festival de Holanda, en Amsterdam.

En septiembre de 1956 volvió a Chile para cantar por última vez aquí como tenor, en Otelo, Carmen y Payasos. Agregó en 1956, otro rol a su repertorio tenoril, el de ‘Avito’ en El amor de los tres reyes, de Italo Montemezzi, por primera y última vez en Filadelfia.

Vinay,SiegfriedA partir de 1957 cantó casi exclusivamente roles alemanes: ‘Loge’, ‘Sigmundo’, ‘Sigfrido’, ‘Tristán’, ‘Parsifal’, ‘Egisto’ y ‘Herodes’. La única excepción fue ‘Otelo’, papel que cantó por última vez en varias ciudades de Francia, en 1959.

Su última actuación como tenor fue en el Metropolitan, en marzo de 1962, cantando el papel de ‘Herodes’. Cantó en el Metropolitan durante 17 temporadas, 15 roles diferentes en 15 óperas, con un total de 169 presentaciones entre el 22 de febrero de 1946 y el 31 de marzo de 1966. De estas, 123 fueron en el teatro de Nueva York y 46 en giras de la compañía.

Volvió a su registro original de barítono y, en julio de 1963, cantó el papel de ‘Telramundo’ en Lohengrin en el Festival de Bayreuth. Comenzó una segunda carrera que se vislumbraba como prometedora, pero que a decir verdad, no lo fue tanto.

Tenía ya 52 años de edad y 32 años de carrera como cantante. En esta etapa de su carrera cantó los roles de ‘Scarpia’, ‘Yago’, el ‘Holandés’, ‘Nerón’ (La coronación de Popea), ‘Germont’, ‘Amonasro’, ‘Dr. Schön’ (Lulú), ‘Falstaff’, ‘Gianni Schicchi’, ‘Michele’ (El tabardo), ‘Escamillo’, ‘Belcore’, ‘Kurwenal’, ‘Marcelo’ (La bohème) y ‘Tonio’ (Payasos).

Cantó también unos pocos roles en la cuerda de bajo, pero sin mayor éxito: ‘Bartolo’ (El barbero de Sevilla), ‘Varlaam’ (Boris Godunov), ‘Bartolo’ (Las bodas de Fígaro), ‘Wotan’ (El oro del Rin), ‘Comendador’ (Don Juan), Pizarro (Fidelio) y el ‘Gran Inquisidor’ (Don Carlos).

Agregó dos nuevos roles de barítono: el ‘Marido’ en C’est la guerre, ópera en un acto de Emil Petrovics, en Niza (1965), y ‘Próspero’ en La Tempestad, ópera en tres actos de Frank Martin, en Ginebra (1967).

Cantó por última vez en el Teatro Municipal de Santiago en septiembre de 1969.  Se presentó como ‘Scarpia’ y ‘Yago’. La función del 22 de septiembre estuvo colmada de emoción. Era la despedida “oficial” de Vinay a la ópera. Cantó los tres primeros actos de Otelo como barítono y luego, el último acto, como tenor.

Sin embargo, todavía cantó unas pocas funciones más como barítono en Portland y Cleveland y luego en un concierto en Santiago, en el Teatro Gran Palace, en 1971. La última vez que Vinay cantó en Chile fue en marzo de 1974 en una serie de recitales en diferentes ciudades del país.

El legado discográfico de Vinay

ghcd2275_77Grabó muy pocos discos comerciales. Los primeros fueron en mayo de 1946, una selección de Carmen junto a Gladys Swarthout para el sello RCA Victor, dirigido por Erich Leinsdorf.

En diciembre de 1947 grabó los dúos del primer acto de Carmen y Tosca junto a Florence Quartararo y la dirección de Jean Paul Morel. La transmisión radial de Otelo, en diciembre de 1947, dirigida por Toscanini, fue publicada en LP por RCA Victor en 1953, y actualmente todavía se puede encontrar en compacto en varios sellos comerciales.

Su última grabación comercial fue una selección de Otelo para el sello Columbia, en 1951, junto a Eleanor Steber y Frank Guarrera. No obstante, lo más importante de su legado son las grabaciones “del vivo”, muchas de las cuales afortunadamente preservadas y disponibles en compacto.

Con Blanche Thebom

Como tenor, existen por lo menos cinco Otelo diferentes (NBC, Metropolitan, Salzburgo, Nápoles y Buenos Aires); Carmen (Hollywood), Sansón y Dalila (San Carlo de Nápoles y Nueva Orleans); Payasos (Metropolitan) y la mayor parte de su repertorio wagneriano (Tristán, Tannhauser, Parsifal y Las valkirias). Como barítono su voz se puede escuchar en Lohengrin, Otelo, Carmen, Tosca y La traviata.

Fue un personaje pintoresco, dentro y fuera del escenario. Aunque se había casado muy enamorado en México, en 1940, pronto se enamoró de otra. En 1945 cantaba Tosca con la soprano Lushanya Mobley, una dama anunciada como “princesa india de la tribu Chickasaw” y dejó esposa e hijos y comenzó una vida nueva con esta soprano.

Sin duda, fue un verdadero Don Juan. En más de una oportunidad declaró públicamente que para él sus mayores pasiones eran la comida y las mujeres (y se puede añadir que la bebida también). Al preguntársele su opinión acerca del sexo opuesto, declaró: “Ah! la más divina de las pasiones”.

En cuanto a sus personajes, en 1958 declaró en Radio Barcelona: “Soy el asesino mejor pagado del mundo (‘José’, ‘Canio’, ‘Otelo’), pero disfruto más cantando “Sansón” porque en vez de un solo asesinato como en Otelo y Payasos, mato una gran cantidad de filisteos en el templo. Claro que, pensándolo bien, hago un mal negocio pues me pagan lo mismo”.

Tras una larga enfermedad, su mujer, Lushanya Mobley, murió en 1990 y su familia se apoderó de toda la fortuna de Vinay y lo declaró incapacitado mentalmente, enviándolo a varias instituciones en los Estados Unidos donde le aplicaron electroshock, lo que terminó por agravar su ya debilitada mente y cuerpo.

Los hijos de su primer matrimonio lo rescataron y llevaron a México, primero a Guadalajara y luego a Puebla, ciudad donde a los 85 años de edad falleció de un ataque al corazón.

Murió en Puebla, México, el 4 de enero de 1996.

Comentarios póstumos

El Gobierno de Chile trajo sus restos a Santiago, recibiendo honores oficiales tanto en el Teatro Municipal como en su ciudad natal, Chillán, donde fue sepultado en el cementerio local. Su tumba se encuentra junto a la del otro gran artista chileno, el pianista Claudio Arrau.

Para más información ver Ramón Vinay: De Chillán a la gloria, publicado al cumplirse un año de su fallecimiento, en enero de 1997.
Autor y editor: Carlos Alfonso Bastías Fuentes (periodista) con la colaboración de Juan Dzazópulos Elgueta (gran aficionado y amigo)”.

Octubre 2005

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6 Responses to “Ramón Vinay, “el Otelo inigualable y de referencia””

  1. operasiempre says:

    Munguía, antes de que se me olvide, por aquí venden la biografía de Vinay (al final de la página).

  2. Munguía says:

    Gio… eres un cielo. Mil gracias por las palabras de Vinay… tengo un grandísimo amigo al otro lado del océano que tuvo la fortuna de estar mucho con Vinay en su década buena (la wagneriana) y siempre me recuerda que era un personaje pintoresco, mujeriego como ninguna, de dejarlo colgado a mitad de conversación o de llamar al teatro y decir que no iba porque llevaba dos días en la cama con una mozuela…
    Ya te contaré si consigo la biografía. Un abrazo Gio.

  3. operasiempre says:

    🙂

    ¡Menuda fama!:-D

    Me pareció ver que el precio es de coleccionista, o sea, muy caro; pero es lo que hay. Ya nos dirás. Un abrazo,

    Gio

  4. Nicolás Camilo Gesén says:

    He estado muy ocupado, o no he estado mejor dicho…
    Gran aporte a lo antes comentado es esta biografía. Gracias Gio.
    Saludos a todos…

  5. operasiempre says:

    De nada:-) Gracias a Juan Dzazópulos. De él es el regalo.

  6. Bernat Muniesa Brito says:

    El maestro de Del Monaco fue Ramon Vinay. Hay un Otelo con Del Monaco de tenor y Vinay de barítono. Del Monaco fue su sucesor: el mejor tenor dramático del siglo XX. Dos grandes. Ahora no hay. Salud,

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