Archive for Mayo, 2009

María de los Ángeles Morales: ‘De Madrid, al cielo’

Jueves, Mayo 7th, 2009

De Madrid, al cielo

Morales / De Madrid, al cielo

La Revoltosa

Vamos de castizos hoy. Y qué menos que un chotis… En la voz de una soprano madrileña que aún no tenemos en casa. Dice Sagarmínaga sobre María de los Ángeles Morales que, dada la brevedad de su carrera, dejó pocos discos y que, probablemente, “no le hacen entera justicia, pero aun así, son fiel testimonio de algunas de sus cualidades vocales”.

María de los Ángeles Morales

“En Doña Francisquita y Luisa Fernanda, ambas dirigidas por Ataulfo Argenta para el sello Columbia, puede escucharse una voz fácil y bella, además de sonora y timbrada, con color en las notas centrales, de notable homogeneidad, e indiscutible facilidad en los agudos”.

La soprano ligera María de los Ángeles Morales nació en Madrid en 1929. Se la escuchó por primera vez en Radio España, en un programa de cuentos infantiles, y en los conciertos del ya desaparecido Teatro Fontalba de Madrid. Contaba por entonces, doce años. Pero la fecha que marcó el lanzamiento de su carrera fue 1948, al ganar el Concurso Internacional de Canto de La Haya. Aún no había cumplido veinte años.

Teatro Apolo

Protagonizó La traviata en el Palais Garnier (con el nombre de María Moralès, para diferenciarse de Victoria de los Ángeles), junto al tenor Léopold Simoneau, en febrero de 1952.

En la Ópera Cómica de París, cantó El barbero de Sevilla y La bohème. A finales de los cuarenta e inicios de los cincuenta se embarca en dos giras por La Habana, Puerto Rico, Caracas, México y Buenos Aires. Teatro Apolo

En septiembre de 1948, protagonizó, con enorme éxito, Lucia di Lammermoor en el Teatro Campoamor, junto al tenor Giacinto Prandelli; y más tarde Rigoletto, junto al barítono Carlo Tagliabue.

Al lado de Tito Gobbi, Nicola Monti, Giulio Neri y Carlo Badioli, dirigidos por Franco Ghione, cantó El barbero de Sevilla en el San Carlo de Nápoles en febrero de 1953.

La Revoltosa

Recorrió España cantando zarzuela y participó en cuatro películas: La Revoltosa, de José Díaz Morales, en 1949 (con Carmen Sevilla y Tony Leblanc); Teatro Apolo, de Rafael Gil, 1950 (con Jorge Negrete); La canción de la Malibrán, de Luis Escobar, 1951; y De Madrid al cielo, de Rafael Gil, 1952 (con Manolo Morán, Mapi Cortés y Porfiria Sanchíz).

Abandonó los escenarios en 1954, apenas siete años después de su debut oficial. Sus últimas actuaciones tuvieron lugar en el Teatro Galdós de Las Palmas, con El barbero de Sevilla, Rigoletto y Traviata.

  • Fuente: Sagarmínaga
  • La Revoltosa De Madrid al cielo

    María de los Ángeles Morales: De Madrid, al cielo/ y un agujerito/ para poder verlo… De la película De Madrid, al cielo, de Rafael Gil. 1952.

    Teresa Berganza (1997): “Rossini hubiera escrito óperas para mí”

    Martes, Mayo 5th, 2009

    “Mi voz es [...] la parte más importante de mi vida, es lo que más quiero, es lo que más satisfacciones me da, y es la que me hace más sufrir también”.

    “Los alemanes han dicho ‘no sabemos si es que tiene la técnica más perfecta o es que canta tan natural que es así, desde que ha nacido’. No, yo canto con una técnica, tengo una voz. Y creo que hay voces muy bonitas, muy hermosas, pero cuando no tienen técnica, cuando no hay una técnica para mantener esa voz, se nota y se siente, y sobre todo se nota a través de los años”.

    “Mozart fue mi primera pasión en el canto, puesto que la primera aria que aprendí cuando empecé a aprender canto fue el Voi che sapete de Las bodas de Fígaro, el Cherubino”.

    Voi che sapete / 1977

    La música de Mozart se adaptaba tan bien a mi voz, a mi forma de cantar, al color de la voz, al estilo, que por fuerza tenía que amarle con pasión”.

    Una voce poco fa

    [Orquesta Sinfónica de Londres. Dirige: Claudio Abbado]

    “Rossini pedía unas agilidades, un color de voz [...], un color redondo para hacer esas agilidades, y yo tenía ese color y tenía esas agilidades. Esas agilidades no las tenía, esas agilidades son parte de la técnica de canto”.

    “Yo creo que a Rossini le hubiera encantado conocerme; a mí me hubiera encantado conocer a Rossini, porque pienso que hubiera escrito, como se hacía en la época, óperas para mí”.

    “Yo encuentro que la mujer gitana, y gitana española, no sé, es una mujer como muy encerrada en sí misma. Y esta Carmen que he hecho yo… Yo no he hecho nada de especial en esta Carmen, no he hecho más que sé leer música y he leído muy bien esta partitura, y creo que he sido fiel a ella”.

    “A la zarzuela hay que darla su importancia y su categoría y su nivel. Yo la he llevado por todo el mundo. Incluso he llegado a cantarla con una orquesta china, que me costó muchísimo, muchísimo, explicarles lo que era un chotis, porque o iban muy deprisa o iban muy despacio. Y entonces [ríe], le cogí al director y le dije ‘Venga, muy cerca de mí, agárreme, y a ver cómo marca usted este ritmo en un cuadrado así: ta, ta, tri/ ta, ta, tri/ ta, ti, ta/ ti, ri’. Y el chino lo bailó”.

    Teresa Berganza, 1997.

    Emilio Sagi: “Un teatro tiene que funcionar como un cuartel”

    Domingo, Mayo 3rd, 2009

    Emilio Sagi«Sagi adorna sus muñecas y dedos con un reloj enorme y varios anillos y pulseras. Viste ropa y deportivas modernas. Va por la vida como por el Arriaga: completando la programación “con un poco de todo” para contentar a todos los públicos».

  • Luis Gómez
  • —¿Qué tal va el Arriaga?
    —Estoy contento de cómo va todo. En otros sitios sólo me encargué de la dirección escénica. Aquí también llevo el teatro. Se puede dotar al Arriaga de una personalidad fuerte, al nivel de los teatros europeos.

    —¿La crisis le ha congelado el ánimo?
    —No. A pesar de tener menos dinero, la gente siempre deja algo para el ocio, para comprarse una colonia, para ir al teatro… Sigue calentito el ritmo de venta de entradas.

    —¿Cómo se conquista al espectador en tiempos en los que hay que mirar el bolsillo por encima del arte?
    —Con una programación buena y variada. El espectador vuelve si se emociona. No se le puede engañar con historias de ‘venga usted, que hay 60 artistas en el escenario’. Esas cosas ya no le interesan a nadie.

    —Ópera, zarzuela, teatro, circo, conciertos… ¿Hay que picar de todo para no perder comba en este negocio?
    —Hay teatros en los que sólo se hace lírica o sólo danza. Este es el teatro de la ciudad. Está claro. Es el teatro público de la Alcaldía. Tiene que ser muy ecléctico y hacer de todo.

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