Indagando en la hemeroteca de La Vanguardia, se encuentran cosas tan curiosas como lo que dijo la prensa en 1890 sobre el testamento de Julián Gayarre.
Gayarre falleció en Madrid, el 2 de enero de 1890. Casi seis años y medio antes, el 23 de agosto de 1883, ya había dejado por escrito el célebre tenor navarro a quiénes nombraba sus herederos universales y a quiénes y en qué cuantía legaba parte de fortuna.
Entre los legados en metálico que donó el tenor figura el nombre de una niña quien, con diferencia, resultó ser la mayor beneficiada. Ni siquiera en su testamento quiso confirmar Gayarre el parentesco que le unía a ella, y se limita, sin más, a consignar su nombre: “La niña María Mantilla”.
No obstante, existía en el testamento una cláusula reservada, que lógicamente no se hizo pública. La prensa de aquel entonces dedujo –concedamos que con más datos e información de los que contamos hoy en día– que aquella cláusula privada estaba relacionada con su hija.
Por lo que se sabe –muy poco, a ciencia cierta–, María Montilla era hija de la soprano del mismo nombre y del tenor Julián Gayarre. Gayarre no le dio su apellido, pero, obras son amores; es evidente que velaba por ella.

La soprano María Mantilla caracterizada, probablemente, de Anna Bolena.
Pero ¿quién fue la soprano María Mantilla? No existe mucha información sobre su trayectoria artística (nada vemos en la Red), pero sí se sabe, por ejemplo, que cantó en el Teatro Real en la temporada 1872-1873.
Debutó con Anna Bolena el 10 de octubre de 1872, y continúo con Gemma di Vergy, ambas obras de Donizetti y ambas estreno en el Real. Intervino después en Los Hugonotes, Il trovatore y Don Giovanni, junto a Roberto Stagno.
En 1873 canta el Moisés de Rossini y la Norma de Bellini. Su última intervención en el coliseo madrileño fue en un concierto sacro: el oratorio de La Creación de Haydn en marzo de ese mismo año.
Gayarre debutaría en el Teatro Real casi cinco años después que Mantilla, el 4 de octubre de 1877, con La favorita.
¿Cantó María Mantilla en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona? Parece ser que sí, a juzgar por lo que en la hemeroteca hemos hallado:
“La empresa del Gran teatro del Liceo ha contratado, en sustitución de la señora Pierson, a la distinguida prima donna María Mantilla”, publican en La Vanguardia el 29 de abril de 1885.
(La Pierson no fue muy bien recibida en el Liceo y sólo cantó una sola vez el Don Giovanni, precisaron en el Diario de Barcelona).
En la edición del día siguiente, 30 de abril, se anuncia que “La señorita Mantilla, deseando contribuir al mayor brillo de la función ha accedido a debutar con la ópera Amleto y encargarse de la parte de ‘Reina’ en obsequio del beneficiado”. El beneficiado era nada más y nada menos que Victor Maurel.
Y el 8 de mayo de ese mismo año, 1885, se comunica que asumirá el rol de Leonora en Trovador:
Con la ópera ‘II trovatore’ debutará mañana domingo en el Gran teatro el tenor don Andrés Antón, que viene precedido de gran fama por los ruidosos éxitos que ha obtenido recientemente en el teatro Real de Madrid. También debutará en dicha ópera el barítono señor Rubirato, habiéndose encargado de la parte de Azucena la distinguida artista señora Pasqua y de la de Leonor la señorita Mantilla.
Por aquellos años, los cronistas y/o críticos de prensa del teatro lírico, y en general de cualquier otro espectáculo, las más de las veces se limitaban a anunciar qué se cantará, dónde se cantará y quiénes cantarán, y generalmente sólo hacían referencia a las figuras principales. Pero todo apunta a que la soprano María Mantilla cantó en el Liceo en la primavera de 1885 (lo verificaremos con más tiempo otro día).
¿Qué más se sabe sobre esta soprano?

La tiple María Mantilla.
El investigador de Gayarre Oscar Muñoz en su libro Julián Gayarre. Como el de casa ninguno escribe sobre María Mantilla lo siguiente:
“Gayarre no se resistió a los caprichos de Cupido y en más de una ocasión se dejó caer en los brazos del amor. Quizás la historia de amor que más huella le dejó fue la que mantuvo con la tiple María Mantilla. Fruto de esta relación nació una niña a la que dieron el nombre de María y el apellido materno llamándose entonces como su madre.
Poco o casi nada se sabe de esta niña.
Aunque se conoce muy poco del testamento de Gayarre, por lo que se publicó en la prensa de la época se sabe que el tenor otorgó “a la niña María Mantilla 25.000 duros”. Toda una fortuna para la época. Años más tarde la hija del tenor adoptó el apellido paterno, pasándose a llamar María Gayarre”. 1
1.- Testimonio de Dña. Alicia López de Garretxena, a quien se lo contó un matrimonio que conoció a la hija de Gayarre.
Cuando en 1882, Julián Gayarre da su palabra al empresario don Luciano de Urizar de que se presentará en Bilbao, organiza el tenor una compañía de cantantes españoles, con el objetivo de cantar en la capital vizcaína y quizás en alguna otra ciudad española. Entre el elenco de aquella compañía, se encontraba la soprano María Mantilla.
Con estas palabras lo cuenta Florentino Hernández Girbal en su libro Julián Gayarre. El tenor de la voz de ángel:
En seguida Julián empezó a disponer la temporada que un mes más tarde [hasta últimos de marzo de 1882, Gayarre se encuentra en Roma] habría de iniciar en Bilbao. Organizador y empresario de la compañía lo era el maestro José Lago, un gallego tan diligente como astuto y tan capaz como emprendedor. […] En poco tiempo le unió al tenor una gran amistad y fueron muchos los negocios teatrales que hicieron juntos.
Tales gestiones y la presencia de una agente americano que deseaba contratar a Gayarre hicieron que por el ambiente teatral corriese el rumor de que el roncalés formaba compañía con cantantes españoles para emprender una jira [sic] artística por los países americanos.
Julián hubo de desmentirlo, aunque la oferta, con respecto a él, era cierta, lo mismo que la formación de la compañía, pero ésta no tenía otros propósitos que actuar en la capital de Vizcaya y, si acaso, en alguna otra provincia española. Tratándose de una empresa en la que él tenía parte, según había acordado con don Luciano de Urizar, Julián procuró rodearse de buenos amigos, que fueran a la vez artistas excelentes.
Así aseguróse la participación de la soprano María Mantilla, a la que acompañaba por entonces con muy expresiva asiduidad; de José Kaschmann, una de las más bellas voces de baritono que han existido, compañero suyo en muchas noches de triunfo; del bajo Pedro Meroles [muy probablemente se refiere al bajo Pablo Meroles], muy apreciado por todos los públicos, y del barítono Eugenio Labán, que llegó a ser uno de sus mejores amigos”.
Se da por cierto, pues, que la soprano María Mantilla era la madre de la hija natural de Julián Gayarre. Sin embargo, Marta Herrero Subirana, descendiente del tenor, y Francisco Moreno Bardají, su esposo, autores del libro Julián Gayarre. Un tenor histórico. Un navarro universal, editado por la Fundación Gayarre, ponen en duda ciertos aspectos de la vida privada del tenor roncalés, y así lo adelantan en la Presentación:
En algunos puntos de la vida de Gayarre nos hemos apartado del tratamiento que les han dado en esas biografías [se refieren a las escritas por Máximo de Arredondo, Anselmo González, Hernández Girbal, Oscar Muñoz, citados expresamente]; preferimos ofrecer en este libro la versión que de estos acontecimientos se ha mantenido en el seno de nuestra familia; incluso en algún tema importante como la identidad de la madre de María, la hija natural de Gayarre.
Y así, en el capítulo III.III ‘Las mujeres y los amigos’, Marta Herrero Subirana, nieta de Fermina Gayarre e hija esta última de Ramón, uno de los dos hermanos del tenor, especifica:

María Mantilla.
Lógicamente la discreción que Gayarre exigió a su entorno en estos temas la llevó al máximo cuando las relaciones amorosas dieron su fruto lógico.
De estas relaciones la más conocida es la que mantuvo con María Mantilla, importante soprano española con la que compartió tardes de triunfo en Madrid y que actúo con él en Bilbao en 1882, y “a la que acompañaba con muy expresiva asiduidad”.
La existencia de la hija de ambos, María, fue admitida por Julián al legarla en su testamento la cantidad de 125.000 pesetas.
Esta niña, a la que Julián no reconoció legalmente, cambió posteriormente su apellido materno por el paterno de Gayarre, aunque no lo transmitió por morir sin descendencia de su matrimonio.
Todos los biógrafos aceptan que la madre de la niña era la soprano María Mantilla; pero en casa, las pocas veces que oí comentar el tema, el nombre que se citaba era el de Teresa; quizá la niña se llamaba Teresa en lugar de María; o quizá la madre era Teresa, una hermana de María que daba conciertos de arpa.
Parece que la niña María o Teresa no fue el único fruto de la relaciones amorosas que mantuvo Julián. Aunque también es lógico que quisieran atribuirle paternidades diversas. En la investigación que Oscar Muñoz, su más reciente historiador, está realizando sobre la correspondencia inédita de Julián aparecen cartas firmadas por una Lola, que trata a Julián con mucho cariño… y le dice que su hijo le llama “papá”.
¿Se llamaba, pues, la niña María? ¿Se llamaba Teresa? Es extraño que el propio tenor confundiera el nombre de su hija en su testamento. ¿Era hija de la soprano María Mantilla o de su hermana Teresa? ¿Se llamó quizás María Teresa y fue conocida por ambos nombres? Recordemos que María era también el primer nombre de la madre de Gayarre, la devoción que siempre sintió por ella el tenor y la tradición secular de imponer, generación tras generación, los nombres de los familiares más próximos, especialmente el de los abuelos.
¿Podría haber adoptado la niña María Mantilla el apellido Gayarre, o cambiar el apellido Mantilla por el de Gayarre, sin que su padre, que ya no vivía, la hubiera reconocido legalmente como su hija? ¿Podría haber transmitido su apellido si éste no le pertenecía legalmente? ¿Es posible que en aquella cláusula privada del testamento, Gayarre reconociera postúmamente su paternidad y que ésta fuera la razón de que años más tarde María Mantilla pasara a llamarse María Gayarre?

Julio Enciso, amigo, biógrafo y albacea testamentario del tenor.
Demasiadas incógnitas después de casi 120 años de la muerte de Gayarre. Y en realidad no importan. Lo que sí parece evidente es que Gayarre se preocupó por que no se supiera públicamente y con absoluta certeza que la niña María Mantilla era hija suya.
Sus familiares respetaron a rajatabla sus deseos, incluso después del fallecimiento del tenor. También, y especialmente, Julio Enciso, su mejor amigo, casi un hermano, y autor de las Memorias de Gayarre:
Las tachaduras que Gayarre realizó en las Memorias son flagrantes; por ejemplo, al relatar Enciso las aventuras amorosas que Julián tuvo en San Petersburgo, escribe: “en cambio, abundaron las grandes aventuras, y allá va una”; punto y aparte. “Desde aquella época solía recibir siempre Gayarre en determinado día del año una flor dentro de un sobre…”. Al buen Enciso se le olvidó corregir la redacción después de que el original hubiera sido mutilado por el protagonista de la aventura”. [Julián Gayarre. Un tenor histórico. Un navarro universal]
Quizás al buen Enciso no se le olvidó. Quizás fue su forma de dejar constancia, sin dejar de ser leal, de que le hubiera gustado contar más cosas de la vida privada del tenor (es obvio: de no ser así, Gayarre no hubiera tachado párrafos enteros del manuscrito original), pero que no le dejaron. Que el propio Gayarre no se lo permitió.
Por si quedara alguna duda de la férrea intención del tenor de desvelar lo menos posible sobre sus historias de amor o íntima amistad con el género femenino, recordemos que Gayarre encargó a Enciso que cuando él falleciera “destruyese todas las cartas con firma de mujer existentes en la casa de Roncal, encargo que Enciso llevó a cabo con la destrucción de más de trescientas cartas”. [Julián Gayarre. Como el de casa ninguno]
De nada sirve lamentarse del gran valor histórico y documental que sin duda se perdió para siempre entre aquellas cartas. Así lo decidió el tenor. Y así lo asumió Enciso. Tempus fugit…
Sebastián Julián Gayarre Garjón nace en Roncal el 9 de enero de 1844. Era hijo de Mariano Gayarre Mainz y de María Ramona Garjón Jandúa. Sus dos hermanos, Ramón y Victoriano, tenían 5 y 3 años, respectivamente, cuando nace el benjamín de la familia, Sebastián Julián. Recibe el primer nombre por la devoción que María Ramona sentía por este santo; y el segundo, por el santo del día en que nació, 9 de enero, San Julián. Sus padres tenían 43 y 41 años, respectivamente, cuando nace el tenor.
Gayarre recibe la noticia del fallecimiento de su madre en Varese, el 20 de septiembre de 1869, justo en los días en que por primera vez canta en Italia (debutó con I vespri siciliani, de Verdi). De todos es conocido cómo recibió la triste noticia el tenor y cómo el sentimiento y el dolor con que cantó Una furtiva lacrima le catapultó a la fama.
Su hermano Ramón estaba casado con Gabriela Arregui. Del matrimonio nacieron dos hijos, Fermina, en 1869; y Valentín, en 1870. Ramón fallece en el verano de 1871, a los 32 años, víctima de la tisis. Por aquellos días firma Gayarre su primer contrato, con Baldini, el empresario que le dio su primera oportunidad en Varese.
Su hermano Victoriano también fallece joven, a los 34 años, el 18 de octubre de 1875. Estaba soltero y también murió a causa de la tuberculosis. A Gayarre le contratan por esas fechas para cantar por primera vez en la Scala.

Julián Gayarre con su padre, Mariano Gayarre Mainz (frente al tenor) y sus primos Gregorio y Pedro María Garjón.
El tenor roncalés asociaba la coincidencia entre la pérdida de sus seres queridos y algunos de los éxitos clave en su carrera con la idea de que sus mejores triunfos artísticos se los estaba cobrando la vida con la muerte de aquellos a quienes más quería. Este presentimiento, sumado a su carácter, de natural melancólico, se acentúa aún más cuando fallece su padre, don Mariano, el 27 de agosto de 1882, en Roncal.
¿Ves estas tierras? Pues ahí venía yo de niño a trabajar con mi padre y mis hermanos. Mi madre nos traía un puchero de habas y un trozo de pan que constituía nuestra comida. Entonces era pobre… hoy en cambio soy rico, millonario, pero ¿dónde están mis seres queridos? Cambiaría todo ahora mismo: mi dinero, mi fama, todo por verme de nuevo con ellos como entonces… como un humilde campesino. [Memorias de Julián Gayarre (1844-1890)]
El misterio del testamento de Gayarre (II)

Una vergine, un’ angel di Dio, por Alfredo Kraus. Del film ‘Gayarre’, 1958.

Qué interesante la cantidad de información acerca de Julián Gayarre que nos está entregando Gio!
Es un gran aporte. Gracias Gio,he comenzado a desasnarme en este apasionante tema.
Siempre al pie del cañón Gio, un fuertísimo abrazo, siempre es un verdadero placer y un motivo para encender internet el leerte.
Gracias a ustedes:-)
Ya será menos, Nicolás, con todo lo que tú sabes sobre cualquier cantante…:-)
Oh, qué bonito lo vendes, Munguía;-) Ya sabes que lo mío con las hemerotecas no es virtud, es puro vicio:-D
Imagino que andas tan liado como siempre, pero no te olvides, porfa, de lo prometido. Mira que llega el verano, mira que luego llegan las vacaciones… Bueno, cuando puedas. Pero apúntatelo en la agenda. Un beso grande,
Gio
Acabo de llegar del museo Gayarre en el mismo Roncal. Hay pocas cosas para tan importante tenor. La escultura de Benllure en el cementerio está deteriorada y da pena que el Gobierno de Navarra no estire un poco la cartera para arreglar todo aquello. Misterios sobre su vida aparte, es verdad que tuvo una hija, todo el mundo lo sabe y sobre todo los lugareños pues se les ha transmitido como herencia. También es cierto que si no le dió los apellidos, fue porque la iglesia mandaba demasiado y si hablaba abiertamente de sus sentimientos, los contratos no le hubieran llovido de esa manera.
No sé si tuvo una hija o no porque no es clara la gente. Obvio que tuvo esa vida aparte en la que nadie quiere entrar por respeto. Se ve que fue correcto con todo el mundo, amigo de sus amigos y dadivoso con sus paisanos. Un hombre así debe ser recordado con cariño como así parece. La escultura del cementerio, el monumento mortuorio está bastante mal. Sría conveniente que el gobierno de Navarra pusiera cartas en el asunto y dispusiera de alguien para el arreglo.
También estuve viendo la placa de Madrid de Palacio de Oriente, 6 en la casa que murió. Está bien que se recuerde semejante personaje pues hasta la laringe está expuesta en su casa natal y es propiedad del Gobierno de Navarra. Eso no aparece en la biografía…………¡yo lo he visto!
Visité Roncal en dos ocasiones, hace ya unos pocos años. En la Casa Museo de Julián Gayarre (el solar donde estaba la casa donde nació el tenor, posteriormente la compró, cuando su padre aún vivía), recuerdo haber visto, nada más entrar, la berlina, o calesa, no sé muy bien, que utilizaba el tenor en Madrid, una bicicleta antigua (creo que no del tenor) y un piano de pared, antiguo también.
También en la planta baja, numerosos documentos: fotografías, cartas, contratos, partituras, libretos, guías de viajes y postales del tenor… ; todo ello en una especie de urnas de cristal. Ahí, sí que pensé que podrían sacarle más partido: me dio la impresión de que había demasiada documentación en muy poco espacio.
En la planta de arriba, está la habitación del tenor: una cama que me pareció más bien pequeña (la colcha era blanca, de ganchillo; supongo que no la original, pero muy ad hoc); en una de las paredes, un óleo de su padre, don Mariano; en otra, una litografía de La Scala; un sencillo armario a los pies de la cama; al lado un baúl (de viaje, me pareció) y también una cómoda con un lavamanil y varios objetos de tocador. Ah, y un calentador sobre la cama de esos de bronce en donde se ponían ascuas para calentar las sábanas.
La ventana de la habitación es pequeña, y por el hueco donde está encajada, se aprecia que las paredes de la casa son muy gruesas, como se hacían antaño para que no pasara el frío en invierno y el calor en verano.
En la antesala, o una especie de comedor, que hay antes de llegar a la habitación, creo recordar que estaba el piano de Gayarre y, en una especie de tocador, su laringe, conservada en formol.
Hablo de memoria, así que a lo mejor no estaba todo ubicado tal y como yo lo recuerdo, pero más o menos.
En la planta de arriba están también las vitrinas donde se expone el vestuario de algunos de sus personajes más emblemáticos: el Fernando de ‘La Favorita’, el Vasco Gama de ‘La africana’; y algunos más que ya no recuerdo, puede que también de ‘Lohengrin’ o de ‘Lucrezia Borgia’).
Me llamó la atención el neceser de maquillaje que utilizaba el tenor (me recordó un costurero de madera de esos antiguos), porque lo relacioné con la descripción que hace el tenor Isidoro Fagoaga sobre su neceser de maquillaje en su ‘Retablo Vasco’. Creo recordar que también había alguna peluca y algún que otro aderezo escénico.
Además de esto, se pueden adquirir postales del museo, pins, la biografía de Gayarre publicada por la Fundación.
Nada más entrar, se escuchaba a Kraus cantando el zortzico “Vasco, navarro soy”. A mí, que soy muy peliculera, me emocionó.
Si tenemos en cuenta que Gayarre falleció en 1890 y que su Casa Museo se abrió en 1990, un siglo después, creo que no podemos quejarnos de que haya pocas cosas (y posiblemente, no todos los documentos están expuestos). De alguna manera, él sigue ahí, en su antigua casa, en su piano, en su habitación…
Una de las razones que alegaron los descendientes más próximos del tenor para abrir el museo fue precisamente para evitar que se hiciera realidad aquella famosa reflexión de Gayarre: “La gloria del artista de teatro es como el sueño de una noche. Un pintor, un poeta, un compositor dejan sus obras. De nosotros ¿qué queda?…, nada, absolutamente nada, una generación que dice a otra ¡Cómo cantaba Gayarre!”.
Pues eso;-)
De la laringe mejor no digo lo que pienso. No estoy segura, él que fue siempre tan discreto, que de habérselo preguntado, Gayarre hubiera estado de acuerdo en que se le sometiera a tal operación y a su posterior exposición por los siglos de los siglos… Pero es mi opinión.
Sobre el mausoleo, tienes razón, necesita un buen retoque. Yo sólo lo vi desde lo alto de la verja, por todos los lados de la verja, donde me subí para hacer fotos (había que pedir permiso para entrar y no sabíamos muy bien a quién).
El mausoleo impresiona; es una obra de arte, sin duda. Pero aún me impresionó más el inmenso bosque que se aprecia al fondo. En esos momentos entiendes el inmenso cariño que sentía Gayarre por el valle de Roncal: es algo mágico, hay que verlo.
Gracias, Begoña, por participar:-)
Begoña (pones Alicia, pero te has liado al poner el nick;-):
Las personas que pudieran ofrecer hoy en día algún tipo de testimonio sobre la vida de Gayarre, y sobre si tuvo o no tuvo una hija, creo que pasaron hace ya tiempo a mejor gloria;-)
No es que sus paisanos de hoy en día prefieran no responder, es que son muy “jóvenes” para saber. El último testimonio lo recoge Oscar Muñoz en su libro de Gayarre:
“1.- Testimonio de Dña. Alicia López de Garretxena, a quien se lo contó un matrimonio que conoció a la hija de Gayarre”.
Que tuvo una hija natural es un hecho, y así lo reconocen los propios descendientes del tenor en la biografía de Gayarre editada por la Fundación Gayarre:
“La existencia de la hija de ambos, María, fue admitida por Julián al legarla en su testamento la cantidad de 125.000 pesetas”.
(Entenderás mejor el contexto de las dos citas anteriores si relees “El misterio del testamento de Gayarre (I)”).
El misterio (o los misterios) del testamento de Gayarre es también un hecho. Es también historia. Y hablar sobre ello es también respeto y es también cariño por Gayarre.
Tengo fotos de la placa de Gayarre en la plaza de Oriente;algún día las subiremos a portada. Eso también es historia. Y eso es también respeto y cariño por Gayarre:-)
interesantisimo ¡¡¡
por favor , alguien me pude indicar a que opera pertenece el zortzico ” Vasco navarro soy”.tengo un interes muy personal , agradeceria cualquier informacion sobre ello, o bien de Gayarre o bien de Kraus, y si hay alguna forma de descargarme el video.mil gracia¡
El zortzico “Vasco, navarro, soy…” fue compuesto por Salvador Ruiz de Luna para la película ‘Gayarre’, protagonizada por Kraus en 1958.
Puedes escucharlo también en el segundo vídeo que aparece en este post.
Cómo descargar vídeos:-)
Saludos, Emilia,
Gio