Alfredo Kraus, 1927-1999

TVE, ‘Informe Semanal’, septiembre de 1999. Semblanza del tenor.

Tags:

8 Responses to “Alfredo Kraus, 1927-1999”

  1. lunalunae dice:

    Interesantísimo el documental. De los mejores que he visto sobre Kraus. Gracias. Lástima que no se haya organizado ningún homenaje “oficial” en su memoria. A qué esperan, ¿a los 50 años sin Kraus? Da un poco de vergüenza ajena.

  2. mefisto dice:

    Mis mejores cumplidos para el Maestro Alfredo Kraus. Tal como dice la relatora, una búsqueda permanente de la perfección…Mefisto

  3. Tomás dice:

    Gracias por rescatar esto…

  4. Werther dice:

    Mi queridisima Gio, felicidades por reunir todos estos recuerdos sobre el MAESTRO y dedicarle tu espacio.
    Un beso guapa.

    ¡¡ VIVA KRAUS !!

  5. operasiempre dice:

    ¡Gracias! De nada:-) Ya sabes que para mí también es el gran Kraus. Y me parece que para Tomás y Mefisto, también.
    Un beso para todos,

    Gio

    P.D.: Y sí, ¡Viva Kraus!:-)

  6. operasiempre dice:

    Lunalunae (Lunadelaluna:-), tienes razón. Da lástima que los diez años sin Kraus hayan pasado con más pena que gloria por parte de… a quien corresponda. ¿Reaccionarán algún día? La respuesta está en el viento…, y algunos están sordos;-)

  7. mefisto dice:

    Queridos contertulios: considero absolutamente relevante lo que el Maestro indica en la entrevista… Antes (haciendo alusión a la época de su propio debut) había una búsqueda de la perfección que se ha perdido. La perfección no sólo técnica, sino escénica.

    Se evidencia en todas las cuerdas. No tenemos más un Jeremy Hines, un George London, un Cesare Siepi, un Leonard Warren o un Giangiacomo Guelfi. Nos conformamos con los que hay. Ni qué hablar de los tenores ejemplo… Giacomo Lauri Volpi (quien tenga problemas con sus agudos debería de escucharle, cada aria es una clase de canto); un Gigli, cuya voz jamás pesa, sólo viaja y se expande; un Richard Tucker o un Lauritz Melchior para saber cómo debe cantar un tenor heroico; un Del Monaco, que nos muestra cómo debe encauzarse una voz descomunal.

    Ni qué hablar de las sopranos, hoy todas gritan sus agudos, con su vibrato oscilante y de garganta y paladar, sin rinofaringe y bóveda craneana, sin resonancia de pecho. Le preguntaban a Tebaldi por qué no habían más voces grandes… por ausencia de técnica real, con apoyatura del sonido, interno de laringe descendida y controlada desde la faringe. No hay una Leontyne Price, una Joan Sutherland, una Caballé, una Tebaldi. Todos/as buscaron la perfección, llegar al extremo de la capacidad humana.

    Caruso supo ganar nódulos en su propia búsqueda. Yo, por decir la verdad, estoy cansado de escuchar con resignación voces que habitan con lo correcto. Voces pasadas por lavandina, cloro y detergente, disimuladas en un exceso de “actuación” (nada peor para la actuación que un exceso). Prefiero escuchar errores gruesos si son en búsqueda de lo perdido. De fijar el objetivo en lo sobrehumano, que sin duda será inalcanzable, pero con un poco de suerte, rozaremos de cuando en cuando alguna nube para deleite de quienes oigan y para tener la satisfacción de, al menos una vez, codearse con “los grandes”.

    En otro lugar de la página en la que nosotros “tertuliamos” un temor, perdón, quise decir tenor, actual dice: No hay que imitar a Corelli. Difícil sería, pero debemos imitar su devoción al arte del canto… Nos hace falta un Kraus.

    Siempre agradecido a la anfitriona y saludando a los contertulios…. Mefisto

  8. Yemapel dice:

    Gracias Gio por darnos la oportunidad de ver este emotivo reportaje; lástima que en el 10º aniversario de su muerte, en este país que parece que sólo valora y celebra lo de fuera, no se haya dado ni una pequeña reseña. Y máxime cuando a cualquier petardo se le hacen un sinfín de homenajes. Como decía Bécquer:

    “… No sé; pero hay algo
    que entender no puedo,
    que al par nos infunde
    repugnancia y duelo,
    al dejar tan tristes,
    tan solos, los muertos”

Leave a Reply