Aquiles Machado: “Estamos siendo desplazados y a veces maltratados”

Aquiles Machado

  • ‘Quanto è bella’, L’elisir d’amore, Donizetti (2002)
  • Aquiles Machado (Barquisimeto, Venezuela, 1973) afirma que está totalmente tranquilo ante su debut como Ernani, un papel que exige una tesitura de voz amplia. Pero se enciende al hablar del rechazo que ha sufrido la soprano Daniela Dessì por “estar gorda”, en opinión de Franco Zeffirelli.

    Para el tenor venezolano, que padeció una afrenta similar hace unos años, es una humillación que influye en el trabajo del cantante y considera que detrás de ello está una “incapacidad” del director de escena para encontrar otras formas estéticas. Machado, que se ha convertido casi en un ‘fijo’ en las últimas temporadas de la ABAO, se mete ahora en la piel de un héroe romántico, en una historia en la que el honor y la muerte purificadora están por encima de todo”.

  • Nieves Fontova
  • —Debuta en el papel de Ernani, un personaje verdiano de corte romántico y con una historia española. ¿Cómo lo afronta?
    —Por ahora, estoy tranquilo; además lo estreno en Bilbao, un lugar que siempre me ha apoyado mucho en mi carrera. Ernani es, pese a las apariencias, un personaje profundamente contradictorio. También es un tenor romántico particular. Hasta ahora, se ha entendido de manera muy dramática lo que convierte al personaje en unidimensional: está desesperado por la venganza y sufre. Si le das una visión más lírica, más del tipo Werther, cobra otra vertiente que lo conduce hacia la purificación por la muerte. Se convierte en un personaje que da más valor al honor que al amor. Me resulta interesante entrar en estos personajes que son arquetipos de la literatura.

    —Entonces, ¿una de sus principales aportaciones, más allá de la voz, es la reinterpretación de Ernani?
    —Para mí supone un viaje interno y ojalá que la gente perciba esos matices diferentes respecto a otras propuestas. Creo que la ópera hay que verla con las herramientas de cada momento. La Traviata, por ejemplo, no significa la mismo ahora que cuando se estrenó. Hoy es un viaje al pasado, entonces suponía una caricatura de la sociedad. La percepción cambia con el tiempo. En la actualidad tenemos una relación particular con los héroes a través del cine y la literatura. Los héroes hoy tienen que ser malísimos. Dinamitan una casa llena de niños porque son terroristas y cosas similares. Me parece extraño, pero es así.

    —¿Cómo se siente en el montaje de Michal Znaniecki?
    —Me parece bonito, con un escenario impactante. Tiene la dificultad para los cantantes que es la pendiente pero puede superarse con ensayos. Creo que es un montaje limpio y que facilita lo que quiere expresar cada personaje. También es considerado con los cantantes.

    —Este es el primero de los tres ‘verdis’ programados para este año dentro del proyecto ‘Tutto Verdi’. ¿Qué le parecen este tipo de iniciativas?, ¿no existe el riesgo de sobrecargar al aficionado?

    —Creo que es un proyecto enorme, fantástico. Tener la oportunidad de ver la edición integral de las óperas de Verdi es un hito en la historia de la música. Es cierto que el aficionado en algún momento se puede sentir un poco ‘verdizado’, pero el resultado merece la pena.

    —Un viejo tema. Franco Zeffirelli no quiere a la soprano Daniela Dessì en La Traviata por gorda. Deborah Voigt en el Coven Garden y usted en el Real, entre otros, han sufrido rechazo por su físico. ¿No se han planteado rebelarse contra la tiranía de lo bello que propugnan los directores de escena?
    —El problema es que los cantantes no estamos organizados en ningún sindicato, mutua o algo por el estilo. Si existiese, podríamos reaccionar, unidos, cuando se humilla de esa manera a una colega. Todos, director y teatro, conocían perfectamente a la cantante que contrataban. Nosotros, como cantantes, somos personas públicas y esto nos hace mucho daño en nuestro trabajo por mucho que nos compensen luego. Estamos siendo desplazados y a veces maltratados. Pero para unirnos tendríamos que dejar de pensar por un momento como los divos y divas que somos. La guerra de divos va en muestra contra y de esto se aprovechan.

    —¿Cuánto supone hoy la apariencia física en la ópera?
    —No sabría medirlo, pero mi reflexión es la siguiente: si se cerraran todos los teatros la gente seguiría comprando discos de ópera. Las formas son una moda. Creo que es un problema de incapacidad de los directores de escena para plantear otra solución estética. Si uno no puede viajar con la cabeza y plantearse un mundo diferente está cayendo en la monotonía de lo ideal. También hay que tener en cuenta que los teatros asumen un riesgo enorme por los costes. Lo que no he visto nunca es cuando una producción no gusta que al responsable le pidan que devuelva el dinero. Hay que darle un justo equilibrio a las cosas.

  • elcorreodigital.es
  • 18/01/10:
    Un Ernani seductor

  • Maracaibera
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    2 Responses to “Aquiles Machado: “Estamos siendo desplazados y a veces maltratados””

    1. Munguia says:

      Que conste, para los lectores, que el señor Machado había perdido algo más de 20 kg en el Octubre pasado, cuando colaboré con él en una gira de Requiems de Verdi, lo que se ha traducido en una mejoría en el canto.

    2. operasiempre says:

      Me pareció, por la foto, que está más delgado que hace unos seis años, cuando lo escuché como Fausto en el Real. Está bien que se cuide. Si además canta mejor… Pero no sólo cantará mejor por haber perdido peso, ¿no?

      Saludos, Munguía. ¡Feliz año!

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