Archive for Enero, 2010

Cómo colaborar con Haití

Jueves, Enero 14th, 2010

“30.000, 50.000, 100.000 muertos. Las cifras bailan y el terror permanece. Los haitianos que han sobrevivido al terremoto que arrasó ayer su país claman por la llegada de la ayuda internacional, mientras se despiertan después de haber pasado otra noche en la calle”.

“No hay servicios de emergencia, no hay comida, no hay teléfono, no hay agua, no hay nada”.

  • Cómo colaborar con Haití
  • Guerra eterna
  • Lo de Haití es un desastre natural (no sólo)

    Haití, la mínima colaboración

    Todos somos solo semillas en manos de Dios. Empezamos igual, pero donde caemos, a veces es tierra fértil, a veces arena

    Aquiles Machado: “Estamos siendo desplazados y a veces maltratados”

    Miércoles, Enero 13th, 2010

    Aquiles Machado


    Quanto è bella

    Una furtiva lacrima

    Aquiles Machado (Barquisimeto, Venezuela, 1973) afirma que está totalmente tranquilo ante su debut como Ernani, un papel que exige una tesitura de voz amplia. Pero se enciende al hablar del rechazo que ha sufrido la soprano Daniela Dessì por “estar gorda”, en opinión de Franco Zeffirelli.

    Para el tenor venezolano, que padeció una afrenta similar hace unos años, es una humillación que influye en el trabajo del cantante y considera que detrás de ello está una “incapacidad” del director de escena para encontrar otras formas estéticas. Machado, que se ha convertido casi en un ‘fijo’ en las últimas temporadas de la ABAO, se mete ahora en la piel de un héroe romántico, en una historia en la que el honor y la muerte purificadora están por encima de todo”.

  • Nieves Fontova
  • —Debuta en el papel de Ernani, un personaje verdiano de corte romántico y con una historia española. ¿Cómo lo afronta?
    —Por ahora, estoy tranquilo; además lo estreno en Bilbao, un lugar que siempre me ha apoyado mucho en mi carrera. Ernani es, pese a las apariencias, un personaje profundamente contradictorio. También es un tenor romántico particular. Hasta ahora, se ha entendido de manera muy dramática lo que convierte al personaje en unidimensional: está desesperado por la venganza y sufre. Si le das una visión más lírica, más del tipo Werther, cobra otra vertiente que lo conduce hacia la purificación por la muerte. Se convierte en un personaje que da más valor al honor que al amor. Me resulta interesante entrar en estos personajes que son arquetipos de la literatura.

    —Entonces, ¿una de sus principales aportaciones, más allá de la voz, es la reinterpretación de Ernani?
    —Para mí supone un viaje interno y ojalá que la gente perciba esos matices diferentes respecto a otras propuestas. Creo que la ópera hay que verla con las herramientas de cada momento. La Traviata, por ejemplo, no significa la mismo ahora que cuando se estrenó. Hoy es un viaje al pasado, entonces suponía una caricatura de la sociedad. La percepción cambia con el tiempo. En la actualidad tenemos una relación particular con los héroes a través del cine y la literatura. Los héroes hoy tienen que ser malísimos. Dinamitan una casa llena de niños porque son terroristas y cosas similares. Me parece extraño, pero es así.

    —¿Cómo se siente en el montaje de Michal Znaniecki?
    —Me parece bonito, con un escenario impactante. Tiene la dificultad para los cantantes que es la pendiente pero puede superarse con ensayos. Creo que es un montaje limpio y que facilita lo que quiere expresar cada personaje. También es considerado con los cantantes.

    —Este es el primero de los tres ‘verdis’ programados para este año dentro del proyecto ‘Tutto Verdi’. ¿Qué le parecen este tipo de iniciativas?, ¿no existe el riesgo de sobrecargar al aficionado?

    —Creo que es un proyecto enorme, fantástico. Tener la oportunidad de ver la edición integral de las óperas de Verdi es un hito en la historia de la música. Es cierto que el aficionado en algún momento se puede sentir un poco ‘verdizado’, pero el resultado merece la pena.

    —Un viejo tema. Franco Zeffirelli no quiere a la soprano Daniela Dessì en La Traviata por gorda. Deborah Voigt en el Coven Garden y usted en el Real, entre otros, han sufrido rechazo por su físico. ¿No se han planteado rebelarse contra la tiranía de lo bello que propugnan los directores de escena?
    —El problema es que los cantantes no estamos organizados en ningún sindicato, mutua o algo por el estilo. Si existiese, podríamos reaccionar, unidos, cuando se humilla de esa manera a una colega. Todos, director y teatro, conocían perfectamente a la cantante que contrataban. Nosotros, como cantantes, somos personas públicas y esto nos hace mucho daño en nuestro trabajo por mucho que nos compensen luego. Estamos siendo desplazados y a veces maltratados. Pero para unirnos tendríamos que dejar de pensar por un momento como los divos y divas que somos. La guerra de divos va en muestra contra y de esto se aprovechan.

    Maracaibera

    —¿Cuánto supone hoy la apariencia física en la ópera?
    —No sabría medirlo, pero mi reflexión es la siguiente: si se cerraran todos los teatros la gente seguiría comprando discos de ópera. Las formas son una moda. Creo que es un problema de incapacidad de los directores de escena para plantear otra solución estética. Si uno no puede viajar con la cabeza y plantearse un mundo diferente está cayendo en la monotonía de lo ideal. También hay que tener en cuenta que los teatros asumen un riesgo enorme por los costes. Lo que no he visto nunca es cuando una producción no gusta que al responsable le pidan que devuelva el dinero. Hay que darle un justo equilibrio a las cosas.

  • elcorreodigital.es
  • 18/01/10:
    Un Ernani seductor

    Sergei Lemeshev, Beniamino Gigli: ‘Pourquoi me réveiller’

    Viernes, Enero 8th, 2010

    Sergei Lemeshev: aria del Tercer Acto de Werther, Massenet.

    ¿Por qué me despiertas?
    Oh viento de primavera
    ¿Por qué me despiertas?
    En mi frente siento tus caricias,
    Y así muy pronto llegará el tiempo
    ¡De tormentas y tristezas!
    ¿Por qué me despiertas?
    Oh viento de primavera.

    12/01/09:

  • Gigli
  • Daniela Dessì: “¡No se canta con el físico sino con la voz!”

    Jueves, Enero 7th, 2010

    Daniela Dessì

  • Darío Pietro
  • “Iba a ser el espectáculo que clausurase la temporada lírica en la capital italiana. Franco Zeffirelli, realizador de películas como Jesús de Nazareth y Hermano sol, hermana luna, director escénico de varias óperas y amigo-admirador de Berlusconi, afrontaba una nueva Traviata de Verdi y, fiel a su imagen de cascarrabias, sembró el montaje de polémica. La soprano Daniela Dessì (Génova, 1960), que iba a encarnar a Violeta, tuvo que abandonar el espectáculo antes de su estreno debido a los continuos comentarios públicos de Zeffirelli sobre la figura de la cantante.

    La soprano, que actuará en el Teatro Real de Madrid (el 17 y 28 de febrero, interpretando a la Maddalena de Coigny de Andrea Chénier) y en el Teatro de la Maestranza de Sevilla (del 18 al 25 de marzo, como la Liu de Turandot) responde a los ataques de Zeffirelli en una entrevista con El Mundo“.

    [Dessì: Addio del passato, aria de Violetta del Tercer Acto, Escena IV, de La traviata, Verdi].

    —¿Es verdad que Zeffirelli dijo de usted: “Es una señora entrada en años y rolliza, por lo que no resulta creíble como Violeta”?
    Es cierto que Zeffirelli dijo eso en Roma, e incluso otras cosas más ofensivas. Creo que ha sido un episodio muy triste para la ópera en general. En el momento histórico en el que vivimos deberíamos pensar en el género operístico de la manera más práctica y positiva posible y no crear problemas inútiles por los caprichos de una persona anciana. Me gustaría aclarar que fue el señor Zeffirelli y no el Teatro de la Ópera de Roma quien puso problemas para mi participación en esta Traviata.

    —¿Va a emprender algún tipo de acción legal contra el señor Zeffirelli?
    —Sí, estoy en contacto con mis abogados en Roma para que estudien el caso de este absurdo y grave episodio.

    —¿Cómo definiría su relación con él? ¿Cree que es un hombre difícil?
    —He trabajado con Zeffirelli en varias ocasiones y la verdad es que anteriormente no me había encontrado con grandes dificultades. Sus propuestas en la dirección de escena están basadas más en el movimiento de masas que en la creación de un personaje con los solistas, por lo menos en las producciones en las que hemos colaborado. Pero, por las declaraciones que ha venido haciendo últimamente al referirse a algunas personalidades del mundo del espectáculo, no creo que sea una persona muy serena.

    —¿Cómo ve el poder que tienen hoy los directores escénicos en el mundo de la ópera?
    —Todos sabemos que ha sido excesivo en los últimos tiempos, a veces incluso por encima del poder del director de orquesta y de los cantantes. Afortunadamente, también existen directores de escena que tienen poder y lo usan para el bien del espectáculo; otros, en cambio, lo usan para satisfacer sus propios caprichos o para llamar la atención.

    —Usted, como soprano con experiencia, ¿cuánta importancia cree que tiene en la actualidad el aspecto físico de los cantantes?
    —Creo muchísimo en la apariencia física del cantante. De hecho, mido 1,70 m y peso 65 kilos, y siempre he procurado cuidar mi aspecto, ya que también soy reconocida como cantante-actriz. El aspecto es importante, pero siempre y cuando vaya acompañado de un gran talento vocal. En todo caso, somos cantantes y debemos tener respeto por nuestra voz: ser demasiado delgado tampoco es bueno. En el arte lírico todo debe tener un equilibrio. Por otro lado, recordemos que la ópera es teatro y el teatro es ficción. ¡Qué maravillosa Violeta (de La Traviata) escuché de Montserrat Caballé! Era fantástica y hasta me parecía delgada al final de la ópera. ¡No se canta con el físico sino con la voz!

    —¿Cuál cree que es el origen de todas estas polémicas que suelen rodear al género operístico?
    —Creo que en este momento hace falta pensar en el bien de la ópera, en la salud de los teatros y en la supervivencia de este arte maravilloso. Actitudes caprichosas y discusiones inútiles como las que ha creado Zeffirelli en Roma, reduciendo el estreno de La Traviata a un fracaso, es la muerte de la ópera. Desearía decir, en todo caso, que respeto profundamente el pasado artístico de Franco Zeffirelli, pero no tengo ninguna admiración por su actual forma de crear polémica.

    —Después de este lío, ¿cómo afronta su próxima visita a España?
    —Me gustaría decir que estoy felicísima de volver al maravilloso Teatro Real de Madrid y trabajar con un gran director de escena como es mi amigo Giancarlo del Monaco.

  • elmundo.es
  • Daniela Dessì, Fabio Armiliato

    Dessì, en facebook (01-01-10):

    Andrea Chénier, la nostra canzone: “Io e l’opera Andrea Chénier siamo legate da un ricordo bellissimo! Fu proprio durante un concerto (a Baveno in occasione della consegna del premio Giordano), che iniziò la mia oramai decennale storia d’amore con il tenore Fabio Armiliato. Sulle rive del lago Maggiore al chiar di luna! Dopo quella volta continuiamo a interpretare l’opera nei più importanti teatri del mondo e l’abbiamo eletta come la “nostra opera”: è il tema musicale del nostro amore. A febbraio la canteremo a Madrid, al Teatro Real”.

    El juego de bolos

    Miércoles, Enero 6th, 2010

    A mi hermano C. , el más pequeño por entonces de los seis hermanos (aún no había nacido Miguel), los Reyes le echaron ese año unos bolos. Unos bolos de plástico de esos que se derriten en cuanto les da un poco el calorcillo. A mí una muñeca, la primera que recuerdo, y a la que preparé en un momento una cuna con una caja de zapatos.

    La muñeca dio mucho juego. Los bolos se derritieron pocos días después a la vera de la estufa de leña. No todos, pero sí un par de ellos al menos, si la memoria no me falla. Yo debía de tener cuatro años; y si yo tenía cuatro, él tenía dos.  Mi hermano lloraba inconsolable.  Creo que fue la primera vez que me sentí impotente ante una desgracia tan gorda;-) Hasta que llegó mi madre. Ella sí que era, es, reina maga.

    Ahora que yo también soy reina maga por un día, procuro no olvidar que la ilusión no está en el precio sino que va prendida en quien hace de rey y en quien es o hace de niño; niño grande o chico. Desde hace muchos años, mi regalo, al menos uno, es siempre el mismo: un pijama. Con él mis deseos de felices sueños para todo el año. Los pijamas no se derriten. Duran por lo menos, por lo menos, un año;-)

    ¡Feliz día de Reyes!:-)

    Juan Oncina (1921-2009)

    Miércoles, Enero 6th, 2010

    En mayo de 2004, tuve la fortuna de entrevistar al tenor catalán Juan Oncina. Lo recuerdo con un cariño especial. Alto, elegante, aún muy atractivo. Sencillo, cordial, sumamente atento; todo un caballero.  De los que ya no quedan. O de los que ya quedan muy pocos, recuerdo que pensé mientras bajaba las escaleras de su casa aquella mañana de mayo y le daba al play, no fuera que la grabadora me hubiera hecho una pirula (no me ha pasado nunca, pero a veces la cinta se queda en blanco).

    Por aquel entonces,  hacía ya más de dos años que su esposa, la soprano Tatiana Menotti, se había ido para siempre.

    ¿Para siempre? Yo la sentí a su lado, y no sólo porque en su casa, donde ambos habían sido sin duda muy felices, rebosara de fotografías y recuerdos de Tatiana; de Tatiana y Juan, de Juan y Tatiana. Sobre el impresionante piano de cola, en la sala de estar, en la salita, en el pasillo…; por todos los rincones de su casa de Barcelona.

    Cuando hablaba de ella, se le iluminaban los ojos y, a mí me lo pareció, se le velaba ligeramente la voz. No pronunció la palabra ‘ausencia’; no dijo en ningún momento cuánto la extraño, cuánto la amé, cuánto la quiero, pero no había que ser muy hábil para darse cuenta de que le dolía tanto que ella ya no estuviera físicamente junto a él que todo lo demás importaba apenas nada.

    El pasado 29 de diciembre falleció Juan Oncina. A los 88 años de edad. Descanse en paz.  Allá donde esté,  estoy segura de que se sentirá feliz de reencontrarse con Tatiana, a quien tanto amó y con quien tanto quería.

    Subo a portada lo más completo que existe ahora mismo en la Red sobre la vida y carrera artística de Juan Oncina (gracias, Salvador).  ¿Salió en la prensa la noticia de su fallecimiento? No veo nada. Claro que no sé de qué me extraño.

    Cuando nos despedimos, Juan Oncina me regaló un CD con grabaciones suyas, de su archivo personal. Llevo ni sé las horas intentando subir alguna de ellas, pero, no sé por qué razón, no lo consigo. Las meigas:-( Otro día será. Junto con la entrevista.

    Hasta siempre, Juan.
    nota

  • En recuerdo de Juan Oncina (semblanza y audiciones del tenor)
  • [Virginia Zeani, Juan Oncina, en La viuda alegre, Franz Lehár. RAI, 1963]

  • liricahispana.com
  • Juan Oncina Espí nació en el célebre Paralelo de Barcelona, donde se crió. Era hijo de Rafael Oncina, natural de Elche y con buena voz de barítono, pero cuando le dijo Chapí los sacrificios que debía hacer para ser cantante dijo que para su tía, que él quería vivir. Su madre, Consuelo Espí, era de Jijona, trabajadora como ella sola y apoyo de Rafael en cuantos negocios se metía. Era el menor de cuatro hermanos, Camelia, Rafaela, Pepita y Juan. Otro hermano, Rafael, había muerto a los siete años, dos antes de que Juan naciera.

    Los últimos negocios de su padre en Barcelona fueron ‘Le Petit Noé’, un restaurante, y una taberna en el puerto. Antes tuvo otro bar-restaurante y, al llegar a Barcelona, una barbería, ya que el oficio con el que llegó fue el de barbero.

    En este ambiente se crió Juan con su mala salud a cuestas. Todos los años cogía unas pulmonías que hacían temblar a la familia hasta que, por consejo del médico, su padre decidió cambiar de aires y se fue a Orán con toda la familia exceptuando a Rafaela, que ya se había casado.

    Juan tenía entonces nueve años e inauguró su estancia en Orán con un paludismo que lo tuvo a punto de morir pero el tratamiento de quinina y baños de mar lo dejó inmunizado para el resto de su vida. En Orán vivían todos los hermanos de su padre por lo que, una vez pasado el paludismo, pudo llevar una vida familiar activa rodeado de sus padres, hermanos, tíos y primos.

    Se abrió un nuevo ‘Petit Noé’ que atendían la madre con las hijas y un barbería que atendía el padre ayudado por Juan cuando sus deberes escolares se lo permitían.

    Poco a poco, conforme crecía, fue definiendo sus aficiones: el remo y cantar. Acompañándose con la guitarra hacía las delicias de las reuniones en las que a las chicas se le caía la baba. Todos los veranos ganaba el concurso de canción melódica.

    También, mientras fregaba los platos del restaurante ayudando a sus hermanas, escuchaba por radio las retransmisiones de ópera que se daban desde La Scala. Sus ídolos eran Beniamino Gigli, Tito Schipa y Feruccio Tagliavini. De todas formas, no había pasado por mi mente dedicarme a la música.

    A los 17 años, como dos chicas que les gustaban a su amigo Juanito Sola y a él habían tenido la ocurrencia de matricularse en el Conservatorio, allá fueron los dos Juanes. A Sola no lo admitieron y a Oncina sí. La responsable del área de canto del Conservatorio era la gloria de la ópera francesa Jeanne Camprodon, nacida en Orán y cuñada del Prefecto, que le acogió en sus clases.

    Cuando le dijo que podría cantar como Gigli o Schipa ya no hubo sacrificio que no fuera capaz de hacer. Su ilusión fue ser cantante a pesar de que su padre, acostumbrado a su propia voz de barítono, al oír la de tenor ligero de su hijo, le decía: ‘Tú no tienes voz ni para vender periódicos’. Su madre le hacía un guiño de complicidad y luego le decía: ‘No le hagas caso, y estudia’.

    Estudió tanto como para hacer en tres años los seis cursos de carrera. Cuando su maestra le dijo que ya había llegado el momento de volar lo quiso mandar a París, donde tenía buenos contactos, pero Juan a donde quería ir era a Italia y nunca estudiaría en Francia.

    Antes de irse a Italia tuvo que hacer la ‘mili’, a pesar de que su padre estaba enfermo; y después de muchas aventuras que empezaron en Melilla y siguieron en Algeciras, tras pasar por Madrid, acabó en Barcelona con permisos uno tras otro para que pudiera estudiar canto. Mientras tanto había muerto su padre y les tocó a su madre y a sus hermanas seguir atendiendo ‘Petit Noé’.

    En Barcelona estaba su hermana Rafaela, que con su marido, otro alicantino llamado Severino Cortés, tenía una horchatería en la calle Aribau. Entre los clientes de la horchatería había una señora que se llamaba Mercedes Capsir, una formidable soprano, que tras haber cantado en los mejores teatros del mundo estaba haciendo las últimas representaciones en su tierra.

    Rafaela le contó a Mercedes, ésta lo escuchó y Juan acabó siendo el ojito derecho de Mercedes entre todos sus alumnos. Tanto es así que el año 1945 le hizo debutar en el Teatro Municipal de Gerona cantando junto a ella en el papel de ‘Renato Des Grieux’ en Manon.

    Juan OncinaEn esta época de estudiante tuvo contacto con todos los cantantes y relacionados con la música que también empezaban su carrera en Barcelona, entre ellos, el tenor Miguel Fleta, hijo; la soprano Victoria de los Ángeles, Rosa Sabater, la gran pianista tempranamente desaparecida; el barítono Raimundo Torres, la soprano Carmen Gracia, la mezzo Conchita Velázquez… Las reuniones para cantar y charlar eran en casa de Victoria o de la hermana de Juan. Se formó una buena relación entre todos ellos.

    Tras el debut de Gerona volvió a cantar otra vez, junto a Mercedes, en Reus y Vic la Manón de Massenet, que también cantaría en el Teatro Calderón de Barcelona.

    08/01/10:

    La muerte de Juan Oncina

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    ‘Il segreto per esser felici’, por Marylin Horne

    Martes, Enero 5th, 2010

    No sé si la receta vale para todo el año, pero nada perdemos por intentarlo;-)  Gracias, Yemapel.

  • Marylin Horne: Il segreto per esser felici…, brindis (Maffio Orsini y Coro) del Segundo Acto de Lucrezia Borgia, Donizetti
  • Il segreto per esser felici
    So per prova e l’insegno agli amici
    Sia sereno, sia nubilo il cielo,
    Ogni tempo, sia caldo, sia gelo,
    Scherzo e bevo, e derido gl’insani
    Che si dan del futuro pensier.
    Non curiamo l’incerto domani,
    Se quest’oggi n’è dato a goder.