“Soy Nino Machaidze, no la nueva Anna Netrebko, no la nueva nadie”

[Machaidzearia de Elvira del Primer Acto, Escena VIII, de Los puritanos, Bellini. Con Juan Diego Flórez (Arturo), Ildebrando D'Arcangelo (Giorgio). Bologna, 2009]

«Nino Machaidze (Tblisi, Georgia, 1983) ha irrumpido con fuerza en el circuito de la ópera. Su voz y su imagen alguien la llamó la ‘Angelina Jolie de la ópera’ han atraído la atención. En Valencia interpreta uno de los papeles más exigentes, con algunas de las notas más agudas del belcanto. Uno sólo advierte cierto reproche si se le insinúa si es la ‘nueva Anna Netrebko’».

  • Alfons García
  • Nino Machaidze. Palau de les Arts. Valencia, 2010

    ¿En qué piensa cuando tras representar la locura de Lucia, el público irrumpe en aplausos durante unos minutos?
    Soy sólo muy feliz, porque lo que hacemos es para el público y los aplausos demuestran que les ha gustado. Si puedo emocionar es que he conseguido mi objetivo.

    ¿Es felicidad también por superar el reto del momento técnicamente más complicado?
    No, porque la ópera es un continuo, no hay un punto que tengas que hacer mejor, es de la primera a la última nota.

    [Machaidze: Spargi d’amaro pianto. La Monnaie, 2009]

    ¿Qué representa el personaje de Lucia para una soprano?
    Es un papel muy importante, muy difícil de cantar e interpretar, como todos los personajes que enloquecen. Creo que es de los más difíciles del belcanto y de toda la historia de la ópera.

    ¿Que le pongan la etiqueta de ‘nueva diva’ es mucha presión para una cantante joven?
    No, es bello, me gusta [dice en español y ríe]. No me molesta, es algo que se dice y que la gente comenta, pero presión, no.

    ¿Y la comparación con las grandes, como la Callas o más recientemente Anna Netrebko, cómo la lleva?
    Me parecen bien las comparaciones. En este mundo de la ópera siempre las hay, todo se compara. Lo importante es que la comparación sea positiva. Lo que no me gusta es que digan que soy ‘la nueva…’, porque yo soy Nino Machaidze, siempre lo he sido, no la nueva nadie, porque no es verdad. Uno es uno mismo.

    Da la impresión de que tiene claro que para la ópera no es necesario sólo cantar bien, sino también actuar.
    Sí, la interpretación es muy importante, en Lucia sobre todo, pero también en otros papeles del belcanto. Si Lucia sólo se canta, el papel se queda vacío, plano. En la ópera lo más importante es la voz, pero el teatro es un conjunto y hay que saber actuar. Además es algo natural; si tú escuchas la letra que estás cantando, representar esas palabras sale de manera automática.

    ¿Piensa también que no es necesario llegar a las notas más altas para ser una buena cantante?
    Absolutamente de acuerdo, porque la ópera no son sólo una o dos notas, sino tres horas de música y hay que hacer bien la ópera completa.

    Hay cierto desprestigio del belcanto dentro del mundo de la ópera, ¿qué replica?
    No estoy de acuerdo. El belcanto es algo muy bonito y muy difícil, que no todos los cantantes pueden hacer. No se puede decir sólo Verdi o Puccini. Están muy bien, pero el belcanto es espléndido. La escena de la locura de Lucia o el aria final de Edgardo son extraordinarias. Es algo muy completo; hace falta agilidad, tener una voz grande y entonación.

    ¿La imagen es fundamental hoy en día para abrirse camino?
    Hoy es importante estar en forma, ser ágil para poder moverse en el escenario, pero la ópera se llama así por la voz, que es lo más importante. Si eres guapa claro que te ayuda, pero no es lo más importante.

    ¿Y el ‘glamour’, la imagen social, estar en prensa y fiestas, es también importante?
    Si sales en televisión y prensa, aumenta un poco tu nombre y te das más a conocer, pero día tras día has de demostrar cantando que realmente vales. Te haces más famoso, pero una cosa es el amor y otra, el trabajo.

    ¿Hubiera llegado al mismo sitio si fuera menos agraciada físicamente?
    Espero que sí. Tengo mi voz y mi personalidad en el escenario, pongo todo mi corazón para demostrar al público que doy lo máximo, así que creo que sí que hubiera llegado igualmente.

    ¿Considera una una falta de respeto eso de ‘la Angelina Jolie de la ópera’?
    No, es una mujer muy bella. Me lo tomo como un cumplido.

    ¿Sus objetivos se centran en la ópera o está abierta a otras propuestas artísticas?
    La ópera es todo para mí. No podría vivir sin cantar y sin estar sobre un escenario, pero depende de cómo vayan las cosas. El cine, tal vez, sería una posibilidad, pero siempre relacionado con la ópera.

    ¿Le interesa la política?
    La política no me gusta y no me interesa nada. Hay otras cosas mucho más bonitas por las que preocuparse.

    ¿Pero está implicada con su país, Georgia, o se mantiene alejada de su realidad y sus conflictos vecinales?
    Sí que estoy informada de lo que pasa, porque mi familia vive allí y todos los días hablo con ellos. Estoy muy preocupada, porque allí la situación siempre es complicada. Ahora está más tranquila, pero es un país siempre en una situación de combate y no es fácil vivir allí. Es una pena porque es un país precioso. Ahora están yendo más turistas y se está empezando a revalorizar.

  • levante-emv.com
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    25 Responses to ““Soy Nino Machaidze, no la nueva Anna Netrebko, no la nueva nadie””

    1. Antonio dice:

      Escuché (y vi) a esta soprano en un Rigoletto , junto a Leo Nucci. Se trataba de la retransmisión EN CINE de la representación de la obra en el Festival Verdi de Parma (he puesto en mayúsculas lo del cine para que quede claro que no la he escuchado en vivo).

      Nunca había oído hablar de ella, y me sorprendió con una deliciosa Gilda, que nada desmerecía junto a un soberbio, a pesar de los años, Nucci.

      Lástima no poder decir lo mismo de Francesco Demuro, cuyo Duca quedó bastante alejado del nivel de los otros dos protagonistas.

      Además, se trata de una chica muy joven, con lo que podemos pensar en un futuro prometedor.

      Un saludo a todos.

      Antonio.

    2. Yemapel dice:

      Estimado amigo Antonio:

      Coincido contigo en la apreciación que haces sobre Nino. Yo también la vi en Rigoletto (en cine) y me encantó. Antes la había visto en I Puritani, junto a J.D. Flórez y ayer mismo disfruté con su voz en Romeo et Juliette. Lástima haber leído esta entrada tarde, te habría recomendado que fueras al cine. A lo mejor fuiste. Aunque no es lo mismo vivir en directo una representación que verla en una gran pantalla, Cinesa nos lleva a otros escenarios y nos permite disfrutar tanto de las ya consagradas figuras como de las nuevas promesas del bel canto, de una forma muy cómoda y asequible.

      Nino Machaidze me parece una joven y prometedora cantante, con una bonita voz y un poderío importante en los agudos y algo menor en los graves. De las tres representaciones, todas pregrabadas y todas excelentes, donde creo que mejor ha estado es en I Puritani.
      Por cierto, no conocía esta ópera -Romeo y Julieta- y me pareció preciosa, una verdadera maravilla. Toda la música me pareció bellísima y armoniosa de principio a fin.

    3. Antonio dice:

      Amigo Yemapel:

      No, desgraciadamente no pude ir a Romeo y Julieta. Tenía intención de asistir (y eso que Villazón no es “santo de mi devoción” – perdón por el pareado-), pero las cosas se fueron complicando y, al final, no pudo ser.

      Evidentemente, no es lo mismo una ópera en cine que en vivo, en el teatro; pero es una opción más (como el DVD o el CD) y, como bien dices, resulta cómoda y asequible.

      En cualquier caso, me alegro de que coincidamos en la valoración de esta joven soprano. Esperemos que siga “por el buen camino” y nos ofrezca muchos buenos momentos.

      Un saludo.

      Antonio.

    4. Yemapel dice:

      La seguiremos. Y a ver si el amigo Mortier no discute con ella y nos la trae al Real.

      Una pena que no hayas podido ir. Todos los cantantes estuvieron espléndidos, incluido Villazón.

      Un saludo.

    5. Tsiala dice:

      Bravo NINO !!!!! ………..desde Aregentina , te doy las gracias por disfrutar de Tu bella Vos y actuación .
      Tsiala Djaparidze .

    6. Vechi dice:

      Solo he visto a Nino en Romeo y Julieta, me fascino su voz y su representacion cargada de sensualidad y hasta erotismo. Voy a seguirla, me encanta.

    7. enrique paz escudero dice:

      Si se me permite una osadía, no estoy de acuerdo con lo que dice Nino: “el belcanto es algo muy bonito y muy dificil, que no todos los cantantes pueden hacer. No se puede decir solo Verdi y Puccini” …….
      Yo entiendo por belcanto, lo que su propia palabra quiere decir… “canto bello”, “canto hermoso” …. Por lo cual, yo entiendo, que lo mismo Verdi, Puccini, Bellini, Donizetti, Cilea, Mascagni …. hay que interpretarlos, de una manera hermosa, dulce. Qué podemos decir de el “Lamento de Federico”, ¿no es belcanto?, o el “Porquoi me reveiller”. Pensamos que la ópera verista, hay que gritarla, tirarse de los pelos (como el pobre Canio), y yo no estoy en absoluto de acuerdo. Todas las arias de los grandes (o casi todas) tienen un punto de lirísmo -”e lucevan le stelle”-, con lo cual, hay que mimar, como decimos en Galicia, todas y cada unas de las notas de esas arias, e interpretarlas con mucha sensibilidad y dulzura, y en definitiva, convertirlas en lo que realmente son: arias belcantistas.
      Por cierto, decirle a Yemapel, que ha hecho un descubrimiento maravilloso con el Romeo et Juliette de Gounod. “Ah, leve toi soleil”, puro belcanto.
      Esta ópera, que tanto cantó Kraus, la prefería al Faust porque encontraba que era mucho más rica melódicamente, además de los pasajes bellísimos que tiene el tenor. Arias, dúos, concertantes.
      Yemapel, si tienes ocasión escúchasela a Don Alfredo, aunque sea en la grabación comercial, que es soberbia. Saludos.

    8. Gabriela dice:

      Pero qué manía le tenéis a Villazón, hombre! Me gusta más la voz de Ramón Vargas, pero Villazón actúa de maravilla, una se cree todo lo que canta y tiene un carisma que para sí quisieran muchos cantantes.
      Su Romeo es espléndido (según yo).
      Saludos a todos.

    9. operasiempre dice:

      Gracias, Tsiala, Vechi: bienvenidos.

      Totalmente de acuerdo, Enrique. Por supuesto que en esas arias hay un lirismo tremendo. En Lucevan le stelle, È la solita storia del pastore, Pourquoi me réveiller, desde luego, por más de mil;-) Bueno, a mí me lo parece cuando escucho; yo no canto…

      Gabriela, no es manía, mujer, que seguro que Villazón también tiene algo bueno. Sólo que últimamente anda un poco despistadillo con la elección de repertorio, ¿no? ¿Lo has escuchado en el vídeo que hay en este post?

      Saludiños,

      Gio

    10. Antonio dice:

      Yo solo dije que “no es santo de mi devoción”. ¡Qué le vamos a hacer!

      En cierta ocasión, oí una entrevista que le hicieron en la radio y me pareció un tipo muy simpático. O sea que manía no le tengo.

      Creo que, además de lo que señala Gio sobre la elección del repertorio, su voz no acaba de sonar natural (¿engolada?). Yo no he estudiado canto, con lo que no sé explicarlo técnicamente.

      Pero quizá lo que menos me gusta es, precisamente, su forma de actuar (o, más bien, sobreactuar). Evidentemente, una vez más, estamos ante una cuestión de gustos. Dice Gabriela que a ella le resulta siempre creíble. A mí me parece que es una mueca constante. Sus movimientos y gestos en el brindis de su famosa Traviata de Salzburgo, por ejemplo, me parecen cualquier cosa menos acordes a la situación que se estaba representando. Y del bailecito a ritmo de Haendel en el post a que se refiere Gio… Prefiero no opinar.

      Un abrazo.

      Antonio.

    11. Gabriela dice:

      Bueno, sí, lo de Haendel no puedo defenderlo.
      Ni tampoco cómo lo canta, porque me parece que en los graves da impresión de ahogo.
      Lo del repertorio no acabo de entenderlo: en cuanto a óperas ¿cuál o cuáles consideráis que no debería cantar?
      A mí me gusta mucho en Manon, en La Traviata (no la de Salzburgo sino la que hizo con la Fleming), su Nemorino me encanta (con la señora Bayo), y en fin, no sé qué pensar de su Werther porque no he podido verlo completo.
      Saludos cordiales.

    12. operasiempre dice:

      Veamos… Otra pregunta sin respuesta: “¿cuál o cuáles consideráis que no debería cantar?”, Gabriela dixit.

    13. Gabriela dice:

      Por cierto que ayer estuvo chateando en El Mundo Renée Fleming, que contestó a una pregunta mía así:

      P-. Me encantan sus Traviatas con Vargas y Villazón ¿Podría decirnos cómo interactúa con cantantes tan dispares y qué cualidades destacaría en cada uno? Soy su rendida admiradora. Gabriela.

      R- Suelo centrarme en la interacción emocional ante todo y luego lo que cada una de las personas me puede aportar. Hay un proceso en el que es importante establecer una situación cómoda dentro de la intimidad que supone, quiero quel público piense que estamos enamorados, aunque sólo haya cinco minutos para mostrarlo. Villazón aporta pasión a los personajes que interpreta y Vargas aporta sensibilidad y es más delicado musicalmente.

      Saludos a todos. Y gracias, Gio, por tus atenciones con mis preguntas. A ver si se dan por aludidos, je.

    14. operasiempre dice:

      Anda, y nosotros sin enterarnos…;-) La próxima vez, avisa;-) Muchas gracias, Gabriela.

      Estoy de acuerdo en lo que dice la Fleming, pasión no le falta a Villazón…; quizás a veces por demás;-) (me refiero a los gestos).

      De nada. Ejem… Deben de estar muy ocupados. Vamos…; seguro que lo están;-)

      Saludiños,

      Gio

    15. Gabriela dice:

      ¡Ay, bueno, no sabía si os gustaba la Fleming! La próxima vez os aviso sin falta.

      En cuanto a lo que comentas sobre la “demasiada pasión” he estado pensando mucho en Glenn Gould, a quien tanto admiro, que no se podía contener y tarareaba siempre, para desesperación de ingenieros de sonido y puristas de conciertos, por exceso de pasión. Y recuerdo un tarareo tremendamente insistente de Pau Casals, en un disco en que (creo recordar), se recogía su concierto en la Casa Blanca.
      También recuerdo un concierto de Rostropovich en el Palau, con la integral de Bach, en el que el ruso hacía unos ruidos increíbles, bufaba, gruñía… al principio no supe de dónde salían tales ruidos hasta que me di cuenta de que procedían del gran cellista, inmerso en su mundo y ajeno al nuestro.

      Lo he recordado al pensar en el bailecito de Rolando con su Haendel, que como ya dije, no justifico musicalmente. Pero creo que hay artistas que son poseídos por la música hasta un punto que puede llegar a ser molesto para otros, e incluso insufrible, como es el caso flagrante de Gould, que tiene tantos detractores ocmo adoradores. Yo estoy en el segundo grupo, je, a lo mejor por eso me gusta mucho Rolando, pero no soy una fanática y su incursión el el barroco me parece fuera de lugar, bailecitos aparte.
      Saludos cariñosos, Gio.

    16. operasiempre dice:

      Iba a decir que nos gusta mucho, pero sólo tenemos un post;-) Aunque eso no es óbice ni cortapisa…;-) Claro que nos interesa. ¡Gracias!

      Los ejemplos con que ilustras el apasionamiento de un artista son todos instrumentales. Para mí es diferente, aunque entiendo perfectamente lo que quieres decir.

      Es más, no sé si con gruñidos precisamente;-) pero sí a través de la expresión del rostro, de los brazos, del tronco, de la cintura, de las manos…, de alguna manera un virtuoso del piano, por ejemplo, está dando vida también a lo que en ese momento está interpretando. No es una gramola, es alguien que da vida a lo escrito en un papel. Que anda que no es…;-)

      Mi hija toca el piano desde muy pequeña y es algo que he podido apreciar, para bien, en su evolución; aparte de tocar cada día mejor, claro. Lo digo ahora que no me oye;-)

      Y sí, los bailecitos, como que no… Pero hasta se le podrían perdonar si interpretara bien a Händel, ¿no? En la cuestión voz prefiero no entrar. No es cosa de echar más leña al fuego.

      Saludiños (= saludos + cariños;-)

      Gio

    17. Antonio dice:

      Efectivamente, lo de Händel va mucho más allá del “bailecito”. Pero si me referí a éste es porque me parece que es un claro ejemplo de la tendencia de Villazón a sobreactuar. Puedo escucharlo, pero no soporto verlo. Lo siento, Gabriela, es una cuestión de gustos, o de sensibilidades.

      A mí me parece fantástico que a ti te guste cómo canta y cómo actúa; como me parece fantástico que no te guste Alfredo Kraus.

      En cuanto a las óperas que consideramos que no debería cantar; mi querida Gio, no “escurras el bulto”. Fuiste tú quien habló del repertorio inadecuado de Villazón (“…anda un poco despistadillo con la elección de repertorio…”) y eso, después de haber dicho que “seguro que Villazón también tiene algo bueno”. (Aquí iría un emoticono, pero ya sabes que yo no suelo usarlos).

      Hablando en serio: creo que tenía una buena voz (y digo tenía), pero en la mayor parte de los papeles que le he oído interpretar, me gustan más las voces más claras y con una técnica o una línea de canto más belcantista.

      Probablemente, la diferencia que establece Fleming con Vargas sea una de las claves.

      Un abrazo.

      Antonio.

    18. Gabriela dice:

      Antonio, antes que nada, yo nunca he dicho que no me guste Kraus, me gusta, lo admiro, y escucho su Werther o su La Fille… con verdadera unción, pero de nuevo aquí vienen los matices, no lo veo como un gran actor, igual me pasa con Pavarotti o con Vargas.
      En cuanto a Vargas, por supuesto que percibo la diferencia con Villazón, su voz es mucho más bella, más pura y clara, más redonda y su fraseo es impecable. Pero como actor lo veo torpón.
      Dicen los que han oído a Rolando en sus últimas actuaciones (su Traviata de Zurich, de hace tres días), que la tiene de nuevo al 100%. Puede que no sea así, como pasó con la Dessay tras sus operaciones. Y por la misma causa, supongo. Ya dije que no soy fanática de nadie, pero me gusta la forma, si quieres suicida, de meterse en los papeles que hace. También creo que lo que se percibe como sobreactuación en DVD puede no ser lo mismo que en directo, tomando en cuenta la distancia del escenario. En fin, no quiero hacerme cansina.
      Gio, ayer estuve en El caballero de la Rosa de Strauss del Liceo. Fascinante. Luego hablamos con más calma.
      Saludos cariñosos.

    19. operasiempre dice:

      Bueno, vamos a ponernos serios;-) Lo que parece claro y creo que en eso estamos de acuerdo todos es en la sobreactuación de Villazón. A Gabriela le parece bien y Antonio no lo soporta. Cuestión de gustos, como bien dices. Para mí, depende. En algunos casos no me parece mal. Pero no lo he visto sobre el escenario, y quizás sea injusta.

      No me gusta especialmente la voz de Villazón, pero tampoco me disgusta especialmente (y ahora dirás, Antonio, que sigo escurriendo el bulto;-) Quiero decir que no es un cantante que adore, pero tampoco lo odio cordialmente;-) En su actuación en La traviata de Salzburgo, con Netrebko, por ejemplo, me gusta.

      Mira, en el fondo, lo que sucede es que me produjo una enorme tristeza verle en ese vídeo donde canta a Händel. Qué más se puede decir que no se haya dicho… Para qué echar más leña al fuego… Curiosamente, en la web de Villazón se enlaza éste:

      Y en su repertorio, también en su web, aparece este listado.

      En cuanto a qué no debería cantar… Bueno, pues parece claro que a Händel, no. Yo me remitiría a lo que expuso Mefisto, que entiende infinitamente más que yo, en este post: “Espero que de aquí a un tiempo no lo escuchemos en un Chenier, una Aida, un Trovatore o un Otello”.

      Emoticones, ¿por qué no? Te hubieras ahorrado una línea de texto;-)

      No te emociones, Gabriela, que Antonio seguro que no recordaba bien lo que comentaste sobre Kraus. Totalmente de acuerdo. Vargas, como actor, a veces no llega; y Villazón, a veces se pasa. Y entre las dos voces, para mí también, sin duda, Vargas. Antes y ahora.

      Ojalá que Villazón esté al cien por cien y que la voz vuelva a su ser.

      Espero que nos cuentes del Caballero del Liceo, Gabriela.

      Muy buen día para todos,

      Gio

    20. Antonio dice:

      Antes de nada, quiero aclarar algo. Al leer los últimos comentarios de Gabriela y de Gio, me parece que se ha podido percibir en los míos cierto tono “agrio”. Nada más lejos de mi intención (tendré que acabar recurriendo a los emoticonos).

      Creo recordar (no he buscado el post) que Gabriela había dicho que le gustaba mucho el Werther de Alfredo Kraus, pero que en el resto de papeles lo encontraba frío. Como de la supuesta “frialdad” de Kraus se ha hablado mucho (ya nos referimos a ello aquí mismo, hace unos meses) yo no entendí que se refiriera a su vertiente “actoril” (perdón por el palabro).

      En cualquier caso, yo lo que he querido decir, es que en cuestión de gustos, no cabe la discusión. Dejo a Mefisto, a Enrique y a todos los que tienen una formación de la que yo carezco, los análisis técnicos de los cantantes.

      A mí también me gusta más Vargas que Villazón, aunque no he visto a ninguno de los dos en vivo. Pero, sobre la voz de este último, por supuesto que me alegraré mucho si realmente la ha recuperado “al 100%”. Yo tampoco soy fanático y, como dije en algún comentario anterior, no tengo “manía” al bueno de Rolando.

      Tengo la sensación de que últimamente no consigo hacerme entender, y me preocupa.

      Un abrazo.

      Antonio.

    21. Gabriela dice:

      Antonio, sí, es difícil a verse entenderse por aquí porque no se puede dialogar, sino que vamos soltando nuestros monólogos, y nuestros conceptos sobre estos temas pueden ser muy distintos, y sin embargo, para cada uno de nosotros, válidos (obviamente), pero no te siento agrio y las conversaciones, aunque sean a dos tiempos, son siempre iluminadoras de otros puntos de vista.

      A mí lo que me preocupa, hasta cierto punto, es que un amante de un cantante excluya a los otros. Eso no me parece lógico. Uno o una ama la música ¿no? y varios pueden ser amados por diferentes razones. A veces percibo como que cada persona tiene su cantante y los demás, por esa razón, no le llegan y por tanto, no son valorados. No estoy en esa tesitura. Me gustan muchos, por diversas razones. No veo contradicción en ello. Es cierto que me parecía frío Kraus, pero eso no me hace disfrutar menos de su voz, aunque no me emocione hasta las lágrimas. Y lo mismo pienso de Vargas, con todo y que su voz me gusta más que quizá cualquiera otra que haya escuchado últimamente, incluido Juan Diego…
      También creo que el rendimiento de un cantante en una ópera no sólo depende de sus propias cualidades, depende también de la interacción con los otros cantantes que participan con él o ella, de la puesta en escena, del calor del público, de su carisma personal, de muchos elementos.

      Gio, con las óperas que mencionas que no debería cantar Rolando estoy totalmente de acuerdo, excepto tal vez con Il Trovatore. Carreras me gusta mucho en el papel, y tal vez algunos rasgos del estilo Villazón coinciden. Por lo que no sé si lo llegaría a hacer bien. No lo veo imposible, pero ya sabes que no soy muy ducha en esto. Me gustaría verlo en Los cuentos de Hoffmann, porque dicen que lo cantó magistralmente en su debut en Convent Garden y me gustaría verlo con la Dessay (ya puestos a soñar, soñemos), que también me gusta mucho. No sé si los viste en la Manon liceística pero estuvieron geniales.

      Bueno, besos y saludos a todos.

    22. operasiempre dice:

      Querido Antonio, yo no he percibido un tono “agrio” en tus comentarios. Ya ves que empiezo diciendo que vamos a ponernos serios… con un guiño de complicidad.

      Quizás no se entendió. Lo que quería decir es que iba a responder a las preguntas que andaba dando esquinazo. Aunque tampoco era exactamente eso. A veces no respondo a algún comentario porque en ese momento no estoy frente a la pantalla, o no tengo tiempo, o desconozco la respuestas. Otras veces opto, sencillamente, por sugerir que quienes sí sabrían ofrecer una respuesta más precisa se animen a hacerlo. Ya ves que estamos de acuerdo.

      Y otras veces, por cuestiones de tiempo, no me queda otra que escoger entre actualizar el blog o responder a los comentarios. A veces opto por lo primero y otras por lo segundo. Y nunca sé cuándo acierto.

      Yo no creo que tengas manía a Rolando. Es más, seguramente eres mucho más objetivo que yo. Yo a veces, lo confieso, soy demasiado madraza. De ahí lo que decía sobre el vídeo de Händel, o lo de no echar más leña al fuego.

      Los emoticones no resuelven todo, pero creo que son una buena ayuda. Yo también era reacia a recurrir a ellos. Nadie lo diría, ¿eh?;-)

      Un abrazo,

      Gio

    23. Antonio dice:

      Me alegro de que no fuera cierta mi percepción. Quizá estoy demasiado sensible estos días y me preocupaba haber dado una impresión equivocada.

      Gabriela, nuestros gustos no coinciden mucho, pero creo que nuestra idea de fondo, sí. Gio recordará -como algunos otros contertulios- lo difícil que me resulta elegir entre varios cantantes. Nunca he entendido que admirar a un artista tenga que implicar el menosprecio de los demás.

      En cuanto a lo de “escurrir el bulto”; mi querida Gio, no tienes que dar ninguna explicación. Yo solo intenté “devolverte la pelota” (que no el guante) que tú nos habías lanzado a otros.

      Me resisto, sí, a usar emoticonos (o emoticones, creo que se dice de las dos formas). Me parece que me han pillado un poco mayor. Cierto que me podía haber “ahorrado una línea de texto”, pero empezamos así y, por ahorrar, acabamos escribiendo como los chavales en los sms (¡Qué horror! Me siento viejo al decir esto).

      De todas formas, reconozco que ayudan mucho a entender esos aspectos no verbales tan difíciles, si no imposibles, de plasmar en el lenguaje escrito. Y no podría concebir, por ejemplo, los mensajes de nuestra anfitriona sin sus guiños y sus sonrisas.

      Volviendo a las óperas que nos ocupan, no sé si Villazón se animará a interpretarlas, pero creo que todos hemos oído voces, cuando menos, tan poco adecuadas como la suya haciendo Manrico, Chenier, Radames u Otelo.

      Besos y abrazos (cada cual elija)

      Antonio.

    24. operasiempre dice:

      Y aquí paz y después gloria;-) Siempre hubo paz, ¿eh?, no se malinterprete.

      Respondo rapidito. Tenéis razón ambos dos. Es bueno, y sano, ser apasionado hasta la médula de un determinado cantante, pero… sin que eso nos impida ver el horizonte, porque sin duda que nos perderíamos muchas cosas. Ésa es una de las cosas que he aprendido en este blog.

      Vaya si me acuerdo, Antonio. Si hasta lo pusimos en verso…;-) Para mí a veces también es muy difícil elegir. Y también me gustan muchos, y muchas. Bueno, unos cuantos. En diferentes grados, claro está.

      Esa Manon, Gabriela, creo que la tenemos por aquí. Lo que se aprecia en los vídeos la verdad es que sí me gustó. ¿Trovador? No sé. Yo no lo veo, la verdad. Pero quién sabe.

      Ya sé que no estaba obligada a dar una explicación, pero la pelota estaba en mi tejado, ¿no?;-) A ver quién la mandó…;-)

      Je, je, reconozco que los emoticonos forman ya parte de mi personalidad:-D Ya no sabría vivir sin ellos;-) “Emoticón”, dice el DRAE. Habrá que hacerle caso;-) La palabreja no es muy eufónica que digamos.

      En algo te doy razón. El dibujito de la sonrisa… canta un poco_demasiado_bastante… ;-)

      Siempre procuro que no salga. Es tan sencillo como teclear los signos correspondientes pegaditos a la palabra, sin dejar ningún espacio. Así;-) (el primero es igual, pero al dejar un espacio, salta el solecito;-)

      En cuanto a los SMS, totalmente de acuerdo. Me resisto a reducir nada, ni una coma. Para mí que esa es una de las razones por la que las nuevas generaciones se comen acentos, haches y lo que haga falta.

      Pero los iconos de una sonrisita, un guiño, una carcajada, no se pegan con la ortografía ni con la sintaxis… En todo caso, son, a mi modo de ver, un gran aliado de la semántica.

      Bueno, que parece que vendiera emoticonos, y no;-)

      Besos para todos,

      Gio

    25. Yemapel dice:

      Enrique, no he escuchado Romeo et Juliette cantada entera por Alfredo Kraus (no la tengo en cd) pero sí conocía algunos pasajes: el aria que comentas, el dúo que interpretó con Malfitano para el Centenario del Met… Ciertamente está espléndido, no en vano éste fue uno de los puntales de su repertorio. Una voz melódica, que interpretaba en escena lo que vivía fuera (era un hombre profundamente enamorado) y una ópera que le permitía desarrollar su canto desde la obertura hasta la caída del telón.

      Por cierto, que la amiga Fleming se nos pasa al pop, como Arteta, Plácido y tantos otros. La verdad es que estos “intrusismos” no me gustan. No añaden nada a la carrera artística de los artistas, aunque sí ganan dinero cantando cómodamente (porque voz les sobra)

      Un saludo y perdón por la tardanza en contestar.

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