Sobre la ténica de canto de Mario del Monaco

Mario del Monaco

Mario del Monaco. Matteo Editore “[…] Era un maestro de excepción: conocía todos los secretos de la técnica vocal y la verdadera tradición del canto lírico, por haber tenido la fortuna de estudiar con los grandes directores de orquesta como Serafin, De Sabata, Guarnieri, Gavazzeni y con compositores como Alfano, Giordano, Zandonai, Mascagni y Cilea.

Con el objetivo de profundizar la seguridad y el dominio de la voz, enseñaba a vocalizar con vocalizaciones especiales fundamentales, dando preferencia a las vocales I e U, por el hecho que determinan la posición más baja de la laringe y el alargamiento de la faringe”.

[Mario del Monaco (libro de Osvaldo Alemanno, alumno del tenor). Matteo Editore, 1988]

007Cita traducida por Mefisto, que completa así su comentario (gracias mil):

“Por agregar algo a lo dicho por Kraus, la vocal I ensancha la faringe, pero no la alarga. Esto se consigue con la vocal U, que genera un ‘manejo interno’ de las vibraciones. A las vibraciones no hay que expulsarlas fuera, sino guiarlas por la faringe al sector del resonador primario que la altura de la nota pide, más la conexión entre los tres espacios resonadores principales, que darán el color vocal.

“Desde mi experiencia, humilde desde ya, he aprendido que la I es una vocal especial para buscar los resonadores conectados a la rinofaringe, y para obtener el ‘timbre’. Pero de cualquier manera, no se consigue a través de una I ‘chata, o plana’, sino una I emitida en el molde vocal de una U que le dé cierta profundidad”.

  • Tres breves ejemplos sobre la técnica de canto de Mario del Mónaco:
  • “Vecchia zimarra: sí…, leyeron bien, la famosa aria de bajo”.
  • Mario del Monaco

  • “Recitar… Vesti la giubba, la noche que cantó por última vez una ópera” (1975).
  • “Aún casi dos años después, Un amore così grande, escrito para él”. 1976.
  • [Guido Maria Ferilli, Antonella Maggio]

  • En la misma grabación
  • [Non ti scordar di me. Berlín, enero 2009]

  • “Si bien cuando empezó tenía una voz más oscura y pesada, con los años, al contrario de lo que pasa con la mayoría de los cantantes, su voz fue adquiriendo más brillo y claridad.
    Los ejemplos lo muestran en sus últimos años de canto público… Luego se dedicó a enseñar. El mejor de sus alumnos tal vez fue Jonas Kaufmann”.
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    16 Responses to “Sobre la ténica de canto de Mario del Monaco”

    1. Victoria Kraus says:

      Hola a todos! Qué puedo decir yo? Del Mónaco y su técnica distinta y maravillosa! Su voz distinta y maravillosa! Hay una grabación de “Un amore cosi grande” por Kraus y me gustan las dos, distintas.
      Y Jonas Kaufmann canta aquí “Non ti Scordar di Me” en 2009 en Berlín!
      Hay que seguirlo! Bellísimo!
      Besos.

    2. Victoria Kraus says:

      Hola de nuevo! En mi modesta opinion Mario del Mónaco era un tenor dramático con una “messa di voce” muy amplia, una voz potente y oscura al extremo de atreverse a cantar un aria de bajo en 1973, pero asimismo nos encantaba con su Otello, como tenor dramático, cuyas arias obligan a lucir un timbre brillante, que dudo que se pueda obtener con su técnica de la “I” como la “U” interior y profunda. La voz así sale poco clara, aunque admito la belleza de ciertas resonancias.

      Jonas Kauffman hace alarde de estas resonancias, bonitas, pero en algunas ocasiones parece atragantarse. Hay muchas grabaciones recientes de el en la Web y su voz es preciosa, pero que no aplique esta técnica tan en serio, porque no resulta tan armoniosa y tan limpia para mi gusto, que es el de una simple aficionada. A veces suena hasta algo “cavernosa” y solo quiero ser positiva en mi opinión en pos de la belleza de la voz humana y el arte-

      Kraus era un tenor lírico ligero y su voz no se prestaba para estas proezas de alargar la faringe hacia adentro para sostener el sonido allí.
      Tiene que haberlo ensayado y simplemente, no lo aplicaba, así como nunca le oí un aria de bajo, lo que habría sido un pecado mortal. Cuidaba su repertorio al máximo en base a su instrumento vocal, aunque le hemos oído algunas arias puccinianas y veristas que le encantaban.

      Sin la “U” interna tenía mil matices y resonancias in maschera en sus performances, nunca su voz era plana. Tenía un inmenso fiato y proyectaba la voz limpia sin prisas y sin respirar, con hermosísimos vibrattos, en sus famosos ligattos interminables, pianísimos y agudísimos inalcanzables por ningún otro tenor-

      He admirado a Kraus toda mi vida, pero se que hay mil maneras de producir arte y belleza. Corelli, Del Mónaco, Schipa, Bjoerling, Pavarotti, Domingo… cada uno en su lugar para darnos deleite y felicidad a nosotros.

      Un saludo cariñoso a todos.

      Y su timbre era espectacular.

    3. mefisto says:

      Victoria, muy cierto lo que dices…..además de apreciar correctamente los que pasa con la voz de cada cantante (hasta donde yo lo puedo ver).
      Aunque ¿sabes?, el Del Monaco de voz oscura era el de las décadas del 40/50. Creo escuchar el él un modelo Carusiano o Gigliano, por decirlo de algun modo. Voces con mucho espacio en los resonadores graves y medios. ¿Escuchas cómo abre la hipofaringe el La Vecchia Zimarra?, aun así su voz no se oscurece, sólo se profundiza. Esta es una diferencia importante. Hay tenores (tal vez como Koffmann) que oscurecen la voz a través del cerrado de la laringe y, como bien aportabas, se escucha como si se tragaran la laringe, como si se ahorcaran con ella. Ciertamente este no es el caso de Del Monaco. Es sabido de su Squillo, amplitud y libertad de emisón (todas se pierden al tragarse la laringe) que hacian (literalmente) temblar el teatro. Cierto es que su voz no era la de un tenor lírico-ligero, por tanto, su “Solita storia del pastore”, pese a los intentos del tenor, no da con la dulzura necesaria.
      Pero en materia de aportar, quiero compartir algo que me parece muy importante. En mi vocalidad encuentro que el canto de laringe descendida es mucho más proyectado que el de laringe semidescendida. Como bien apunta Victoria, se escucha (y se siente) como si uno se atragantara con ella. Pero, además de aprender a descender la laringe “naturalmente” (es decir sin forzar los músculos laríngeos para hacerlo), es necesario aprender a “abrir la laringe”. Esto es de cuidado porque si no se hace con el correcto apoyo de la columna de aire, terminaremos cargándola en esfuerzos, pasaporte al desastre.
      Cuando la gola è aperta, el sonido se proyecta muy claro y potente, de manera interna y “sin nasalizaciones”, a la rinofaringe, tan necesaria para el canto agudo.
      Creo Victoria que el sonido no es mantenido en la laringe baja, sino que desde allí nace, porque desde allí nace.
      Hay algo, que por justicia con lo que pienso, debo decirlo, y es que los pianissimos de Kraus y sus notas extremas son muy buenas. Tal vez es la “línea de canto” más perfecta que se pueda escuchar. Pero en esas proezas vocales, me parece insuperable Lauri-Volpi. Sus pianísimos son insuperables, así como su brillo, impacto (haciendo alusión a su “amplitud dinámica”, es decir, la diferencia entre su sonido más suave y pequeño, y el más fuerte y voluminoso), fiato y notas agudísimas. Ello debido a la excepcional colocación de su voz. Para mí es un cantante “metafísico”.
      Él tampoco cantaba todo el tiempo con la laringe totalmente descendida, pero ciertamente es notable que lo hace desde un FA en adelante.
      Cantó desde Otello hasta Los Hugonotes sin que su voz se viera afectada.
      Otro ejemplo que me parece importante para analizar escuchando, es la del Mtro. Hugo Sorrenti, a quien puedes buscar en la barra de la derecha del blog, donde figuran los cantantes. Su técnica está emparentada con la de Del Monaco. De hecho es su cantante de referencia. Escucha si puedes “La vita e inferno….O tu che insenno a gli angeli” por él, y veras que su laringe está descendida, pero jamás se cierra su garganta, sino que por el contrario la calibra de tal manera que siempre produce un sonido clarísimo y aún le sobra control para duplicar el caudal en los agudos (iba a decir triplicar, porque es la sensación que me daba en vivo).
      Cantar como Del Monaco es extremadamente dificil, porque aun aprendiendo lo que el hacía en su laringe y faringe, se necesita mucho más aire para cantar que el que hace falta para cantar con ambas semi-cerradas.
      Prontito seguiremos escribiéndonos y compartiendo……mis saludos a mi querida Gio, a ti Victoria (que se nota que sabes bien que dices….¿cantas?) y al resto de los contertulios………Mefisto

    4. Victoria Kraus says:

      Querida Gio, amigo Mefisto: Voy a ver si don Enrique Paz Escudero nos aporta sus conocimientos en esta materia, como primer alumno y amigo de Kraus que fue y como tenor lírico ligero! Además él imparte clases! Un llamadito a La Coruña!!!!

      Yo soy chilena y soprano, hija de tenor lírico y familia de artistas liricos chilenos famosos, como Sofía del Campo y Rosita Serrano, que ojalá conozcan. No estudié canto, pero sí canto como sea (para mi familia) y soy melómana hasta la exageración. Yo creo que esto es cosa de sensibilidad.

      Un saludo afectuoso. Victoria.

    5. mefisto says:

      Qué bueno, queridos amigos…..dos voces cantantes más para aportar!!!!!.
      Querida Victoria y Enrique Paz Escudero, muy buenos aportes.
      Disculpen mi forma de escribir porque por un lado soy docente y por el otro me costó mucho aprender lo poco aprendido…..entonces trato de ser lo más claro que puedo a la hora de comentar mis experiencias.
      Con vuestro aporte y el de los demás contertulios seguramente podremos comentarnos cosas o criterios que nos ayudarán. Creo fehacientemente que no es cosa de quién tiene la razón, si Del Monaco o Kraus, Corelli o Lauri-Volpi, sino que están todos ellos muertos excepto en nuestra memoria. Y con ellos hay algo perdido….porque no hay más Kraus`s o Del Monaco`s. Podría haberlos…..pero algo falta.
      He descubierto qué extremadamente difícil es compartir con cantantes sobre estos criterios. En general les cuesta dar y recibir opiniones. No sé qué prejuicios les embarga, pero en el espacio que este blog genera, tal vez todos demos un poco para reconocer los valores perdidos.
      Espero que sigan compartiendo y bienvenido, Enrique………Mefisto

    6. enrique paz escudero says:

      Queridos amigos, mi buena amiga Victoria, en su entusiasmo, me cita a mi, como si yo pudiese aclarar, o sentar cátedra, acerca de la técnica de dos tenores tan diferentes como han sido Mario del Monaco y Alfredo Kraus. Yo no voy a entrar en si la laringe descendida es más correcta que la semidescendida. Kraus y yo, nunca hablábamos en esos terminos, que sinceramente, a mi se me escapan de mis conocimientos vocales. Yo solo, por medio de mi oido, y de mi instinto, soy capaz de saber si una voz está en su lugar correcto, si tiene armónicos, si esta bien proyectada y bien apoyada por el diafragma. Todo lo demás, disculpadme, son teorías y cada uno las adapta según le viene bien.
      Del Monaco y Kraus, han sido dos ejemplos de dos formas muy distintas de cantar, y las dos, para mi, son absolutamente válidas. El primero, tenía una voz poderosa, squillante, no excesivamente extensa, pero para su repertorio (¡¡ dificilísimo ¡¡), más que suficiente. Fué sin duda, el mejor Otello de la “dopo guerra”, sin olvidarnos de su maravillosa Chenier, Pagliacci, Fanciulla del West, Aida … etc. Pero la técnica de Del Monaco, era algo propio y natural, que otros tenores quisieron imitar, y se arruinaron vocalmente.
      Kraus era otro mundo. Todo en el estaba calculado al milímetro. No había una sola nota que se escapase de la colocación correcta, y todas sus notas agudas, estaban “atornilladas” en un mismo lugar, proyectadas buscando las resonancias de la caja armónica de los huesos de la cara, y elevandolos hacia la cabeza. Dificil de explicar, con pocas palabras, pero relativamente fácil de entender, escuchándole, y oyendo como el sonido corría por el teatro.
      Similitudes entre ambos. Grandes profesionales los dos, coerentes con sus repertorios, y profundos estudiosos de la voz humana y su manejo.
      Disculpadme si mi intervención no es tan profúnda, como la vuestra, desde el punto de vista fisiológico de la voz, pero creo que para alguien que quiere comprender algo acerca de como debe manejarse una voz, hay que hablarle en términos muy claros, que sean asumibles por el que quiere aprender a cantar, saludablemente y durante mucho tiempo. Saludos.

    7. operasiempre says:

      Muchas gracias, Victoria, Mefisto, Enrique. Con seguridad que quienes cantan se lo agradecerán; y los que no cantamos, también: hay mucho por aprender…

      Quizás, con quienes saben de técnica vocal (se me ocurre el paralelismo) sucede algo similar con lo que a veces pasa con los “chamanes” de la informática, con los que saben mucho… Lo primero que te dicen es: “¡Reinicia!”; o bien: “Quita, anda; ¡ya lo arreglo yo!…”.

      Con lo cual, si los dejas, nunca aprendes nada. En el fondo, les encanta sentirse imprescindibles y, seguramente también, tardan menos haciéndolo ellos mismos que explicándote cómo deberías hacerlo tú (uf, como me oiga mi asesor informático…;-)

      Obviamente, estoy generalizando. Prueba de ello son las interesantes aportaciones que están surgiendo en el hilo de este post, fruto de la experiencia, o de la afición a cantar, que también cuenta.

      Seguro que Allforthemusic aportará alguna cosa más cuando se libere un poco de sus asuntos. ¿Y Tomás? Que Tomás también puede hablarnos desde su experiencia… Y alguno más que yo me sé que estudió canto en sus años jóvenes… (y no quiero señalar;-)

      Saludiños para todos,

      Gio

    8. Carlos says:

      Excelente articulo sobre este GRANDISIMO tenor…. Pero Jonas Kaufmann no es que haya incrementado su timbre… Tan solo canta como baritono… Con un mordente de Baritono, seguramente tuvo un prof. Basso… :S… Eso es lamentable…

      SALUDOS Y GRACIAS POR EL ARTICULO!

    9. Adalberto López says:

      Alineo a lo dicho más arriba por Victoria Krauss quien expone maravillosamente, a mi entender, la diversidad de voces existentes y valora a cada una de ellas. Permitanme no estar de acuerdo con algunos comentarios del foro. Considero que siendo la ópera una conjunción de artes que se combinan para darnos un espectáculo integral, las voces juegan un papel destacado por ser el instrumento principal que va a sonar en ese enssamble pero tambien el cantante va a actuar y esto, que hoy es algo más requerido, solo fue una excusa en el pasado. Probablemente muchos compositores escucharon sus óperas interpretadas por maravillosas voces del siglo XVIII y XIX pero pocos, quizá ninguno, pudo admirar su obra escenéca donde el cantante diera paso al personaje. Hoy nos deleitamos al poder admirarlo en performances integrales donde de alguna forma todo se ha potenciado. una de esas cosas que ha exigido de un cantante ser algo más complejo que una voz se lo debemos a generaciones de cantantes líricos del pasado pero también del presente y a reggistas que han sabido entender la potencialidad de una composición operística para reeditarla permitiendo que el escenario elabore una fantasía integral que maraville todos los sentidos, no solo el auditivo. para esta nueva visión de la ópera, se necesitan tambien protagonistas méjor preparados. Hoy sería impensable que un joven napolitano fuera contratado para cantar casi amateur por su formidable tono de voz, como ocurrió con Caruso. hoy no solo hay que estudiar un mínimo de 4 años en forma rigurosa para adquiirir training en la técnica básica, sino perfeccionarse, ir descubriendo cada día nuevas particularidades del propio instrumento y no queda allí la cosa. antes cantantes como Del Mónaco no requerían cantar en otra lengua que no fuera el italiano y no solo porque su reperterorio era italiano, incursionar en óperas de compositores que componían en otros idiomas, incluso italianos como Donizzetti, no ponía de relevancia que un divo de la opera aprendiera esa lengua o al menos su fonética. se traducía al italiano y se resolvía el problema. esto ha ocurrido inclusive con Wagner, ni hablar de otros compositores. Hoy un cantante de ópera decoros al menos tiene que manejar excelentemente bien su canto en dos idiomas y un tercero debe llevarlo a niveles más que aceptables para que su repertorio, amplio o no, no se limite a una escuela belcantista. hoy la actuación es esencial. es insonsevible ver a un cantante que estéticamente no cierre y mucho menos que sea un poste clavado al piso. Toda esta integración hace que hoy un excelente cantante sea medido por toda esa integración, caso contrario no podemos evaluarlo o calificarlo solo por su técnica o por su tono vocal. Hoy la opera es básicamente una industria y como tal exige que el artista sea bueno en todo, sino no es bueno. Quizá mucha exigencia para carreras relativamente cortas pero la verdad que si queremos ir al disco y comparar o valorar voces podemos, si vamos a recordar a cantantes del pasado que hayamos visto arriba del escenario y miramos las actuales generaciones, vamos a notar que la cosa ha evolucionado y mucho. posiblemente haya sido necesario para modernizar o hacer más creible todo. Jonas Kaufmann, ya que lo trabjo Carlos a colación reune todas esas facetas del artísta indispensable para la ópera, probablemente y sin desmerecer su registro vocal, cubra las espectativas de actor y cantante de una forma impecable y es allí donde sorprende. es allí donde nos olvidamos que está cantando, porque estamos viendo emerger el personaje con todo lo que el compositor pensó de él. Si vamos a la voz, no estoy de acuerdo con Carlos en que Kaufmann cante con mordente Baritonal. El mordente si bien se asentúa en las tres voces (pecho, media y cabeza) mantiene una linea, como todo en el canto y la voz media y de cabeza de kaufmann descubre una suerte de paleta de pintor donde los tonos de voz son tan extensos y variados que probablemente sea lo que cautiva al que lo admira. el dominio que tiene de ambos passajes de voz no solo es impecable sino que le da un volumen en el passagio que no se ha visto en sus colegas por décadas. en otro color de voz, quizá ese dominio lo tenía Lauri Volpi, al menos yo no lo he oido en otros cantantes. una cosa es pasar bien la voz y otra cosa es no poder advertir el pasaje de voz, porque toda la extensión del registro se maneja como una unidad sólida y compacta. puede que no guste la voz de Kaufmann pero lo que no podemos negar es su ductilidad. Sin duda es un malabarista con sus disminuendos e crescendos, sus legatos son más que perfectos aunque concuerdo en que debe cuidar más cuando y como los usa para evitar empalagar una performance, sobre todo de concierto, con excesivos apianados que no siempre están marcados. de todos modos es un honesto interprete que se ajusta a partitura y esto tambien habla del rigor del profesional, muchos hacen todo lo contrario. pese a atenerse a lo escrito por el compositor un roll no puede quedar en una impecable demostración de técnica, debe tener sangre y pasión y Kaufmann sin duda alguno logra esa alquimia.
      Pero estábamos o debiamos hablar de Mario del Mónaco. Personalmente no me gustó nunca la voz de del Mónaco. o mejor dicho el recurso vocal de del Mónaco. la voz es impecable y su técnica de las mejores, pero hay perfomances donde evidentemente horilla el suicidio. recuerdo su Polione junto a la Norma de la Callas en la Scala. De no ser por un segundo y un tercer acto que remontó con todo su dominio el primer acto es deplorable. Probablemente el exceso de divismo perdía un poco a Mario. Eran épocas donde se cantaba y se rivalizaba mucho. en otro momento probablemente hubiera tenido un repertorio más sólido. no era una voz para cantar cualquier roll y ese limitante, de haber vivido en el presente lo hubiese llevado a cantar un repertorio de no más de 15 títulos con destreza y quedarse en esa forma de llevar su carrera. en época de del Monaco, los directores, entusiasmados por las voces que emergían desempolvaban a diario partituras que habían quedado en el olvido y se las daban a estos colosos para volverlas a la vida, no siempre esos descubrimientos eran propicios para el artista. Lo que Distefano pudo hacer con soltura, que fue seguirle el tren a la década del 40 al 60, creo que a Del Mónaco le costo bastante sinsabores. Para mi no era un tenor dramático, para mi era un claro tenor lírico con algunos colores en la voz que ya en su adultez le permitió hacer algunas incursiones en roles de dramático. su otello destaco que no me gustó en las dos performances que pude oirle. pero es mi gusto, no puedo ponerme en crítico. no solo soy. para mi los melómanos compartimos con los artistas la pasión de lo que suena, cuando de opera se habla. los críticos comparten con los artistas solo la frustración de no haberlo logrado, por ende no me alineo con gente agresiva que solo intenta buscarle el pelo al huevo. todos los cantantes líricos son parte de la magia de la ópera. son los duendes necesarios para que la fantasia cobre vida. los admiro y respeto por igual y reservo parte del corazón para aquellos que son para mi como de mi propiedad por el amor que les he profesado. no son muchos los que ocupan ese sitial. los poquitísimos de los que hablo me han hecho reir y llorar por igual, por ende son artistas, para mi los mejores, porque han alcanzado con su labor, emocionarme.

    10. Cristina says:

      No se nada de tecnicas de canto, pero siempre escuche que Kraus era perfecto, a mi NUNCA ME MOVIO UN PELO, pero Kauffman me conmovio, cuando alguien mueve esa energia poderosa entre cantante y publico es lo valido, lo demas Es intelectual. Cuando escucho musica o canto me entrego, dejo la mente en Paz y Gozo.

    11. Paco Roa says:

      Apreciada Dña. Cristina, aunque lamentablemente este espacio de “Ópera, siempre” no se encuentra operativo desde hace ya tiempo se sigue recibiendo algún que otro comentario, entre ellos el suyo que, habiéndome llamado la atención, paso a contestarle en mi condición de buen aficionado y otrora asiduo “tertuliano”, aun a riesgo de que no me lea si pensó que no hay interacción.

      Sin pretender en absoluto hacerle cambiar de opinión respecto de su particular visión de la ópera, antes que intelectiva exclusivamente emotiva, formada a base de sensaciones nada más, según me parece entenderle (de no ser así, por favor me corrige), sí quisiera hacerle al menos una consideración que a mi juicio es básica para disfrutar plenamente del canto lírico, pues sin tenerla en cuenta uno se queda a medias o, casi peor, se puede aceptar gato por liebre. Insisto en que no quiero convencerle de nada de lo que no esté convencida, me conformo simplemente con hacerle pensar ofreciéndole otro punto de vista…

      Una voz por muy bello timbre que posea de natura, y por más que nos pueda emocionar hasta hacernos llegar al mismo embeleso, pero que no esté bien adiestrada, anclada en una sólida técnica canora de base, deviene inconsistente e irregular. Incapaz, pues, para transmitir la verdadera naturaleza dramática del personaje que se canta, pues una técnica endeble no puede penetrarla. Esto es, una voz así, bonita pero con una mala técnica, va por libre, y antes que ser el instrumento mediante el cual el cantante se sirve para interpretar con fidelidad, nos engatusa si nos dejamos llevar por un canto hermoso, sí, pero tramposo.

      Ejemplos de voces hermosísimas pero arruinadas demasiado pronto por estar mal impostadas y/o cometer abusos de todo tipo son numerosísimos por desgracia. Le pondré solo uno, además español para evitar cualquier susceptibilidad foránea, el tenor Miguel Fleta, de tan bella voz como efímera carrera. Escuchar al Fleta del primer lustro de su carrera, con su voz acariciante y cálida, diríase que puro terciopelo, nos puede cautivar los sentidos hasta un punto tal que, en ese deleite sensual cercano al paroxismo, pareciese que un ángel nos estuviera susurrando al oído. El problema viene cuando, al despertar del ensueño, roto el sortilegio, la emoción da paso a la razón. Porque recobrado el juicio, uno se pregunta qué es exactamente lo que ha escuchado: si una romanza de ópera o una jota aragonesa. Todo un sinfín de manierismos, interminables filados y pianos “ad nauseam”, una abusiva línea de canto melosa, adornos inventados, gemidos, suspiros y sollozos sin venir a cuento, del compás ya ni hablamos, el que le daba la gana,…. En suma, un canto “ad libitum” que, además de contener las citadas y otras alteraciones porque sí, irrespetuosas, por tanto, con la partitura y con la interpretación pedida, eso le daba igual, terminaron por destruir tanto su voz prodigiosa como su vida en ¡apenas cinco años! de brevísima, irregular y, en definitiva, malograda carrera. Esto es, puede que ese Fleta pletórico de los años que van de 1923 a 1928 cautive y hechice a muchos, pero es una emoción un tanto irracional, no justificada en absoluto, toda vez que sus composiciones de, pongamos, Don José, Cavaradosi o Calaf escasamente se compadecen con lo prescrito, ni vocal ni teatralmente y así cuesta trabajo reconocerlos y emocionarse en mi opinión.

      Vamos a ver, es perfectamente legítimo que todo intérprete, al recrear la obra del operista, pueda, respetando todo lo que es sustancial, claro es, saltarse alguna que otra indicación musical establecida en la partitura, incluso tomarse la licencia de improvisar una nota ni escrita ni pensada por el autor, si con ello entiende que, p.ej., una determinada aria puede mejorar tanto musical como interpretativamente. En esto el cantante continúa ciertamente la acción creadora del compositor, llevándola a feliz término en la puesta en escena del personaje, pues al encarnar fielmente la verdadera naturaleza de éste, aunque se pueda haber tomado alguna mínima licencia, da aliento y vida a una entidad que hasta ese momento solo existía en el libreto.

      Le voy a poner un caso muy conocido de lo que le quiero decir, la famosísima “canzonetta” “La donna è mobile”, la cual ha de ser cantada, según lo pedido por Verdi, con “brio”, “leggero”, “legato” y “forza”. Es decir, una forma de cantar impetuosa que, además de ser respetada por la mayoría de los intérpretes, es la más adecuada, por otra parte, para denotar perfectamente el carácter chulesco, machista, altanero, mujeriego y perdonavidas del cínico Duque de Mantua. Pero lo que el autor de “Rigoletto” no escribió sin embargo, ignoro el motivo de ello, fue el agudo de cierre, un “si natural”, con el que la mayoría de los tenores que la cantan concluyen el aria, pues la tradición así lo ha impuesto. Y es que cerrar con el agudo el aria parece más lógico, pues es como, si vale el símil, el rugido del león en el territorio del que es dueño y señor para marcarlo y decir a todos que aquí, en Mantua, mando yo, pues soy el macho alfa. Y por el contrario, respetar el final convenido por Verdi, es como si ese león deviniese de pronto, inexplicablemente, en un melifluo gatito que, claro es, en lugar de rugir maúlla a los pies de nuestra cama. No parece…

      Es decir, que como todo en la vida es cuestión de medida y talento. Un cambio mínimo en la buena línea como el comentado enriquece, mejora y hasta, fíjese bien, perfecciona lo que ya es de por sí muy bueno concebido por Verdi. Pero lo que ya no es en absoluto permisible a mi juicio es que el cantante, aunque fuese el mismísimo Orfeo el que lo hiciese, haciendo de su capa un sayo, coja la partitura y le dé la vuelta como a un calcetín hasta dejarla irreconocible para acomodarla a su gusto. Eso es, sencillamente, dar gato por liebre, y no puede (o no debe) emocionar al aficionado mínimamente avisado.

      Y ya que Vd., Dña. Cristina, cita al maestro Alfredo Kraus. Sigo con él, porque es un ejemplo que me vale perfectamente para hacerle descubrir lo que, desde mi punto de vista, es la verdadera emoción del canto, aquel que, sin engaño alguno, descansa en la perfección, la fidelidad, el rigor y la profesionalidad. Sustentado su arte cimero casi exclusivamente en una pluscuamperfecta técnica canora, una infalible afinación y, por supuesto, en un escrupuloso respeto a la partitura, si bien con alguna que otra mínima licencia en la buena dirección que le decía antes de perfeccionar la acción creadora del compositor, como el famoso “do de pecho” no escrito con el que siempre cerraba la conocida “cabaletta” “Oh mio rimorso! O infamia! de “La Traviatta”, Kraus firmó una muy longeva y exitosa carrera casi sin parangón. En la cual, a más de haber sabido preservar su voz casi incólume del paso del tiempo, tan difícil es encontrar una cancelación en ¡40 años! de carrera como una mala crítica, acertó de pleno con cada personaje cantado, dándole su verdadera personalidad vocal y teatralmente.

      No sé si conocerá, por citarle solamente un ejemplo de lo que digo, cómo cantó el romántico papel de Edgardo de la “Lucia”. Hasta que el maestro lo incorporó a su repertorio era costumbre de la época cantar el último acto medio tono bajo, con lo cual se falseaba de algún modo su genuina esencia sentimental y soñadora, pues al hacerse más grave vocalmente perdía desde luego tal carácter, resultando un desnaturalizado Edgardo dramático, poco belcantista. Pero Kraus decidió acertadamente cantarlo a tono y con ello le devolvió su verdad. Difícilmente se puede cantar mejor, con más emoción contenida en su justa medida, “Tombe degli avi miei…Fra poco a me ricovero”. Escúchelo ahora y le aseguro que se la va a mover más de un pelo.

      Pero como le decía al principio, no he pretendido en absoluto convencerle de nada, solo le invito a que vea la ópera con otros ojos, la recompensa será, se lo aseguro, muy grande…

      Pues nada más. Mis mejores deseos para todos, Dña. Cristina, buenos amigos de “Ópera, siempre”, D. Antonio, D. Nicolás Camilo y, por descontado, para nuestra añorada anfitriona.

      ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

    12. Antonio says:

      Feliz Navidad, D. Paco.

      Como ve, algunos seguimos “pasando por aquí”.

      Un abrazo muy fuerte a todos los amigos que sigan frecuentando este lugar.

      Antonio.

    13. antfreire2013 says:

      Desde epoca inmemorial los eruditos, los que se creen eruditos y los que fingen ser eruditos de la produccion vocal han tratado de explicar por que unos cantantes han tenido largas carreras (Martinelli) y otros no la han tenido (Fleta)
      Unos dicen que Martinelli, Lauri Volpi, o Loforese duraron mucho porque tenian una gran tecnica de canto mientras afirman que Fleta, o Lazaro, o Corelli perdieron el lustro de su voz a temprana edad porque tenian una tecnica de canto mala. Parecen olvidar que cada organismo tiene sus caracteristicas y la salud es muy personal. Por que Loforese pueda cantar Di Quella Pira a los 94 anos tiene necesariamente que ser porque su linea de canto era mejor que la de Gigli? No; fue porque su salud siempre fue excelente Yo creo que es como un medico diciendo que una persona que vivio 100 anos es porque tomo las medicinas adecuadas. No lo creo.

    14. Josse says:

      hola gente!! al final hay que subir o bajar la laringe????

    15. Dario says:

      Del Monaco cantaba con mucha intensidad y para mi cantar fuerte no es cantar y sobreactuaba la interpretacion y Kaufmman la primera vez que vi su video crei que se había ahogado con algo, con su laringe por el higado, no solo es feo al oido sino tambien que asusta al que no sabe que sus agudos son asi.
      Gracias y sigan escribiendo.

    16. florencio says:

      POR MUCHA TECNICA Y ESTUDIO SI UNA VOZ NO TRANSMITE , LO FELICITO POR LA TECNICA , LA POTENCIA, Y ME VOY. EN CAMBIO SI UNA VOZ ME ATRAPA , HACE QUE ME CONCENTRE EN EL PERSONAJE, ME QUEDO SENTADITO TODA LA OPERA, ESPERANDO ALGO MAS. CREO QUE JUSTAMENTE LO QUE MENOS SE ENSEÑA EN EL CANTO LIRICO ES ESA EXPRESIVIDAD QUE ES ALGO QUE VIENE CON CADA PERSONA. VIVA LA MUSICA LIRICA Y TODOS LOS CANTANTES LIRICOS QUE PODEMOS DECIR QUIEN NOS GUSTA MAS , PERO NUNCA QUE NO SABEN CANTAR. (ALGO IMPORTANTE : LA LIBERTAD DEL OIDO ) FELIZ AÑO.

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