Archive for Mayo, 2010

La soprano chilena Sofía del Campo

Viernes, Mayo 28th, 2010

Sofía del Campo

Sofía del Campo

[El secreto (zamacueca chilena), Javier Rengifo. Con Rosita Serrano. 1942]

El artículo prometido por nuestro amigo Juan sobre la soprano chilena Sofía del Campo. En exclusiva para óperasiempre.es

Gracias mil, Juan.

* *

Sofía del Campo (1884-1964)

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Mayo 2010

    Sofía del Campo de la Fuente nació en Santiago (Chile) el 16 de octubre de 1884, en el seno de una de las familias más distinguidas de la sociedad de la época. Fue su padre don Moisés del Campo y Hermida, quien a la vez era hijo de doña Ramona de Hermida, Marquesa de Peña Blanca, y descendiente de Guzmán el Bueno.

    Su madre fue doña Sofía de la Fuente y Bravo, de quien se dice fue una de las bellezas de su tiempo, pianista de gran virtuosismo y poseedora de una hermosa voz de coloratura. El abuelo materno de Sofía del Campo fue fabricante de instrumentos musicales; de su labor artesanal proceden algunos de los mejores órganos de tubos que se conservan en Chile.

    Desde muy niña, Sofía mostró inclinación y condiciones para el canto. Su propia madre le enseñó los rudimentos de ese arte y a los nueve años de edad se presentó por primera vez en público, cantando ‘Tantum Ergo’ en la Iglesia de Nuestra Señora de la Estampa, acompañada al órgano por su madre.

    A los diez, comenzó a tomar lecciones de piano con Federico Lange, hasta que entró al Conservatorio Nacional de Música, a los 14 años. De inmediato se mostró como una destacada alumna de canto, lo que le valió ser tomada como alumna, en forma especial, por la esposa del Director del Conservatorio, Ana Hartam. Cuando Mme. Hartam dejó Chile para asumir la dirección del Conservatorio en Leipzig, Sofía continuó sus estudios de canto con Ana Luisa Cuevas.

    Del Campo

    [Je veux vivre, Roméo et Juliette, Gounod. 1928]

    Después de algunas audiciones privadas, Sofía del Campo se presentó por primera vez en un concierto, en el Salón de la Sociedad Filarmónica de Valparaíso, el 30 de julio de 1899. La sorpresa que recibió el público de Valparaíso se refleja en algunas informaciones de la época:

    “En primera línea —decía el diario La Unión— debemos hacer un elogio, bien merecido por cierto, de la señorita Sofía del Campo, niña de 14 ó 15 años de edad. Es una soprano tal que nos atrevemos decir sin temor a contradicción, pocas veces se habría oído en Valparaíso otra igual. Con voz poderosa, genuina, tanto en el registro alto como en el bajo, canta con gran sentimiento. En el ‘Vals’ de Romeo y Julieta de Gounod y en las ‘Variaciones’ de Proch, tuvo la distinguida soprano ancho campo para lucir sus sobresalientes dotes. En esta última pieza cantó primorosamente; su voz argentina llenó la sala con las vibrantes notas de su privilegiada garganta. La concurrencia entusiasmada le prodigó prolongados aplausos, y ella tuvo que acceder a sus aclamaciones, cantando ‘La Zíngara’ de Schumann”.

    El Mercurio:

    “Nunca nos imaginamos encontrarnos con tan magnífica voz de soprano ligera, ni mucho menos con una ejecutante de primer orden, como es la señorita Sofía del Campo. Su voz es poderosa, fresca, bien timbrada y recorre el diapasón sin decaer en amplitud, desde las notas más agudas hasta las más bajas, que ella emite con especial vigor y sonoridad. Cuando uno no mira y oye aquella voz cantar con tanta entereza y fuerza de expresión, se imagina que está en presencia de una artista experimentada. Y, sin embargo, la señorita Del Campo es una niña de 15 años”.

    Del Campo

    [La tranquera, canción chilena, Osmán Pérez Freire. 1928]

    Sofía del Campo

    Como resultado de esta presentación, el propio Presidente de la República obtuvo para ella una beca que le permitiría ir a Europa para perfeccionar sus estudios de canto. Esta inesperada oferta provocó uno de los reveses más grandes de toda su carrera. Toda su familia se escandalizó ante la sola idea de que Sofía pudiera convertirse en artista. Rehusaron de plano la oferta del gobierno y enviaron a Sofía a Valparaíso, lejos de las nefastas influencias de la capital. Ello no fue impedimento para que la cantante se presentara en algunos conciertos de caridad en la región, siempre con mayor éxito y mayores recriminaciones de su familia.

    El 30 de agosto de 1903 se casó con Alberto Byers Salm, de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos: Virginia, Alberto, Enrique y Johnnie. Sin embargo, después de tan solo cinco años de matrimonio, Sofía quedó viuda al morir su marido de tifus.

    Rosita Serrano

    Rosita Serrano.

    En 1911 se casó con Héctor Aldunate Cordovés, con quien tuvo dos hijos: María Esther (1912-1987) y Luis (1913-1994). Digamos ya que María Esher Aldunate del Campo iría a convertirse con el tiempo en la popular Rosita Serrano, destacada cantante de music hall, cine y variedades en el Berlín de los años treinta, pero ésa es otra historia.

    Por esos años Sofía del Campo conoce al maestro italiano Mario La Mura, radicado en Valparaíso. Con él reanuda sus lecciones de canto y comienza a formar su repertorio operístico. En septiembre de 1914 se presenta en conciertos de beneficencia y el 22 de diciembre de 1914 se produce su debut operístico en el Teatro Victoria de Valparaíso, dirigida por el propio La Mura, en la ópera Lucia di Lammermoor. El resto del reparto estuvo formado por alumnos de La Mura, ninguno de los cuales tuvo nombradía internacional.

    Las funciones de Lucia se repitieron en el Teatro Municipal de Santiago (enero 1915), al igual que las de Rigoletto, en mayo del mismo año. Todo el resto de 1915 estuvo dedicado a conciertos en distintos teatros de Santiago y Valparaíso, siempre de beneficencia. Hay un lapso de dos años en los que se pierden las huellas de Sofía del Campo, posiblemente dedicada al cuidado de sus pequeños hijos.

    En mayo y agosto de 1918 vuelve a aparecer su nombre en conciertos en las ciudades de Concepción, Talcahuano, Santiago y Valparaíso.

    Del Campo

    [Où va la jeune hindoue?, Lakmé, Delibes. 1929]

    Durante el mes de septiembre de 1918 se presentó en el Teatro Victoria de Valparaíso la Compañía de Ópera de Adolfo Bracale, que traía como gran figura a la “diva” catalana María Barrientos. Barrientos cantó ocho funciones de las óperas Lucia di Lammermoor, Il barbiere di Siviglia, Rigoletto, La Traviata, La Sonambula y Gli Ugonotti (esta última el 27 de septiembre). Ante el enorme éxito, el empresario le pidió que cantara algunas funciones más. La Barrientos se negó rotundamente y prefirió regresar a España.

    Desesperado, Bracale toma una decisión arriesgada y contrata a Sofía del Campo para que se presente en el Teatro Victoria y cante las funciones programadas para la Barrientos.

    El debut de Sofía fue el 29 de septiembre con Rigoletto junto a la mezzosoprano Flora Perini, el tenor José Palet, el barítono Augusto Ordóñez y el bajo Virgilio Lazzari. El 1 de octubre cantó Lucia di Lammermoor junto a José Palet, el barítono Mario Valle y el bajo Lazzari. Obtuvo tal éxito que debió repetirse la ópera, con el mismo elenco, el día 3 de octubre. El 5 de octubre volvió a cantar Rigoletto con el mismo reparto anterior, pero además agregó a la función el primer acto de La Traviata junto al tenor Ludovico Olivero.

    La última función de Sofía del Campo fue el 6 de octubre, ocasión en que cantó el rol de Margarita en Gli Ugonotti junto a la soprano Louise Taylor Darclée (Valentina), Flora Perini (Urbano), José Palet (Raul), Mario Valle (Nevers) , Virgilio Lazzari (Marcello) y Giuseppe La Puma (Saint Bris). El programa anunciaba que “antes del cuarto acto, Sofía del Campo cantará el Rondó de Lucia di Lammermoor y las ‘Variaciones’ de Proch’”. Todas las funciones fueron dirigidas por el maestro Amadeo Ferrer.

    El éxito obtenido en estas funciones impulsa al director Alfredo Padovani a contratarla al año siguiente, para el Teatro Municipal de Santiago, en funciones de Lucia, junto al tenor Pedro Navia y el barítono Emanuele Martínez —ambos chilenos— (13 y 21 septiembre, 1 octubre); Rigoletto, con Pedro Navia, Elena Lucci, Mariano Stabile, Mario Pinheiro (17 septiembre, 5 y 12 octubre); y Amleto (Hamlet), junto al barítono Taurino Parvis, el bajo Giuseppe Quinzi-Tapergi y la mezzo Elena Lucci (una sola función el día 28 de octubre, “en honor de Sofía del Campo”, según se lee en los avisos de la época). Las funciones de Lucia y Rigoletto se repitieron con igual éxito en Valparaíso y Concepción durante el mes de noviembre de 1919.

    En 1920 realiza una extensa gira de conciertos por diversas ciudades sudamericanas, incluyendo Buenos Aires, Montevideo y Lima. A fines de ese año está de vuelta en Chile, cantando Rigoletto y Lucia durante los meses de noviembre y diciembre, en la Compañía Lírica Nacional del Maestro Pablo Vos, en el Teatro Santiago de la capital y el Teatro Victoria de Valparaíso.

    Repite sus recitales en 1921 y 1922, por diversas ciudades de Chile y Argentina. Hay noticias luego de diez exitosos conciertos en el Teatro Odeón de Buenos Aires, en 1924, y un Rigoletto, en el Teatro Victoria de Valparaíso, con Roberto D’Alessio, Carlo Morelli y Gaudio Mansueto, el 29 de octubre.

    Sofía del Campo. Fotografía de G. I. Manuel Freres. 47, Rue Dumont d'Urville. París.

    Sofía del Campo. Fotografía de G. I. Manuel Freres. 47, Rue Dumont d'Urville. París.

    Hay noticias posteriores de una presentación en Roma con la Filarmonica Reale, y otra ante los embajadores de la Liga de las Naciones, en Ginebra. Esta última tuvo lugar el 18 de septiembre de 1925 (coincidiendo con el aniversario patrio de Chile) y, además de Sofía del Campo, se presentaron el pianista Claudio Arrau y el violinista Ernesto Valdivia Palma. En noviembre de 1926 da un aplaudido concierto en la Salle Gaveau de París.

    En 1927 se presenta en un concierto en el Teatro Forero (hoy Municipal) de Lima, acompañada al piano por el maestro Federico Gerdes. El segundo concierto que había programado no pudo llevarse a cabo por haber tenido que ser operada, de urgencia, de apendicitis.

    Sofía del Campo_

    Durante 1927 reside en New York. Realiza sus primeras grabaciones para el sello Victor en abril de ese año y se presenta por radio, el 9 de noviembre, por la WEAF NETWORK como solista de los conciertos AEOLIAN. El programa consistió en: 1. Delicia (Beethoven); 2. Mireille: Gran Vals (Gounod); 3. Serenade (Gounod); 4. Clavelitos (Valverde). A continuación, fue contratada para cantar solos durante una semana, a partir del 11 de noviembre, en el Strand Theatre.

    También en noviembre debuta con un recital en el célebre Carnegie Hall y el 18 de diciembre canta en la Brooklyn Academy of Music, en un concierto a beneficio del Hogar para Huérfanos judíos “Pride of Judea Orphans Home”. En este concierto también participa el célebre cantor Joseph Rosenblatt, el violinista Ben Levitzky y el pianista Edoaurd Hesselberg.

    En marzo y abril de 1928 tiene varias sesiones de grabación para la Victor, en New York y Camden. El 3 de mayo se embarcó en New York en la nave “Teno”, con los pasajes pagados por el Gobierno de Chile presidido por don Carlos Ibáñez del Campo. En julio realizó una serie de “conciertos populares” tanto en Santiago como en Valparaíso, en los que es acompañada al piano por Charles Magnan, Marqués de Chavigni, y el flautista de la Scala Francesco Mattia, según se lee en los programas. En estos “Ciclos de Divulgación Artística” cantaba, además del repertorio tradicional, numerosos temas de compositores latinoamericanos, varios de los cuales llevó al disco.

    Del Campo

    [La borrachita (canción mexicana), Ignacio Fernández Esperón ("Tata Nacho"). 1927]

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    Ópera, ópera, ópera (mayo 2010)

    Viernes, Mayo 28th, 2010

    arcoiris 31 de mayo

  • Danielle de Niese:“Mi peor pesadilla fue salir a cantar un aria que no era”
  • Una buena voz en un espectáculo sin gracia
  • arcoiris 29 de mayo

  • María Bayo ofrece una/un Thèrese/Tirésias de gran calibre
  • “Con una voz cada vez más lírica y con un buen centro se mostró brillante y manejó bien las endiabladas agilidades”
  • arcoiris 28 de mayo

    [My lips' fiery kiss; atención al 3:47;-)]

    Anna Netrebko: “Cuanto canto un aria, soy más cantante, pero cuando tengo a mi lado a un compañero atractivo, actúo como mujer. La ópera es un arte sensual, y siempre trato de dotar a mis heroínas de un espíritu erótico-amoroso”.

    “¿Cuánto tiempo puede cantarse Don Juan? Estaría bien ir haciendo otra cosa ya. Siempre le empujo [se refiere a su pareja, el barítono uruguayo Erwin Schrott] a que haga algo nuevo, pero, lamentablemente, es un poco vago”.

  • Erwin Schrott publicará con su nueva discográfica un disco de tangos
  • Concierto de Jaume Aragall en el Liceo, el domingo 30
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    ‘Cortigiani, vil razza dannata’…, por Ettore Bastianini

    Jueves, Mayo 27th, 2010

  • Ettore Bastianini: Cortigiani, vil razza dannata, Miei signori, perdono, pietate; escenas III y IV del Seguno Acto de Rigoletto, Verdi. 1962
  • (Gracias, Enrique)

    Anneliese Rothenberger (1921-2010)

    Miércoles, Mayo 26th, 2010

    Rothenberger como Constanza Rothenberger como Sofia

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • El pasado lunes 24 de mayo de 2010, falleció la soprano alemana Anneliese Rothenberger. Se le había diagnosticado un cáncer intestinal y, después de una breve enfermedad, falleció en el hospital de Münsterlingen (Suiza), cerca de su hogar, junto a la ribera del Lago Constanza.

    En el Diccionario de Kutsch & Riemens consta que nació el 19 de junio de 1924, en Mannheim (Alemania). Sin embargo, según la información del investigador Rudi van den Bulck (y su espléndido sitio web ‘Opera Nostalgia’), la recientemente fallecida soprano alemana Anneliese Rothenberger se quitaba coquetamente algunos añitos y habría nacido en 1921. Es decir, al fallecer tenía 89 años.

    Después de estudiar con Erika Müller, Rothenberger debutó en 1943 en la Opera Estatal de Koblenz. Desde 1946 y hasta 1973 fue miembro de la Opera Estatal de Hamburgo. Cantó también, con frecuencia, en Viena y Salzburgo.

    [Rothenberger: Letzte Rose (The Last Rose of Summer), Martha, Flotow. Con Fritz Wunderlich. 1960]

    Debutó en La Scala de Milán en 1960 como Sofia en El caballero de la rosa, y ese mismo año en el Metropolitan Opera como Zdenka en Arabella, ambas de Richard Strauss.

    Rothenberger como Susana (Bodas de Figaro) Rothenberger como Violeta (Traviata)

    En 1961 debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires, cantando el rol de Costanza en El rapto en el serrallo junto a Fritz Wunderlich y Sofía en El caballero de la rosa con Régine Crespin. Regresó a Argentina en 1970, nuevamente con El rapto en el serrallo junto a Horst Laubenthal, aunque ya no en un estado vocal óptimo.

    Anneliese Rothenberger y Mario del Monaco

    Cantó con frecuencia en la televisión alemana y europea en general, y participó en varias películas musicales. En 1972 publicó su biografía con el título de Melodie meines Lebens.

    Rudi en su obituario nos dice que su voz no era grande, una mezcla entre soubrette y soprano lírica, pero de gran musicalidad y enunciación. Fue una cantante encantadora y vivaz.

    [Parigi, o cara. Con José Carreras. Hacia 1978]

    Su show en la televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger”, se mantuvo exitosamente por muchos años y tenía miles de seguidores no solamente en Alemania, sino también en Suiza, Bélgica y Holanda. Su popularidad en Alemania y en los Países Bajos fue enorme, y para el público en general, mayor que la de la Callas o la Tebaldi.

    Realizó numerosas grabaciones, entre las que destacan Martha, Las bodas de Fígaro, Hansel y Gretel, El rapto en el serrallo, La flauta mágica, Undine y Arabella, además de operetas como El Murciélago y El vendedor de pájaros.


    El IEA edita un libro sobre el tenor Luis Iribarne

    Miércoles, Mayo 26th, 2010

    Luis IribarneNueva biografía sobre un cantante lírico del pasado. El Instituto de Estudios Almerienses (IEA) acaba de editar un libro sobre la vida y carrera artística del tenor almeriense Luis Iribarne: Luis Iribarne (1868-1928). Un cantante en la escena lírica universal,  de Carmen Ramírez Rodríguez.

    Buscando por “Luis Iribarne” en el apartado Biblioteca electrónica verifiqué que no es caro: 9 euros. Ahora mismo no aparece esa información. No obstante, a  pie de página consta el teléfono y la dirección electrónica del IEA.

    Iribarne fue maestro de canto de la mezzosoprano valenciana Aurora Buades, del tenor extremeño José Moriche, del tenor navarro Isidoro Fagoga y del tenor donostiarra Jesús de Gaviria. Ni que decir tiene que me lo voy a comprar ya mismo;-)

    Decía Iribarne: “En nuestra vida tiene un valor decisivo el aplauso del público. Por el aplauso nos peleamos y nos odiamos los artistas unos a otros. Esto lo ve el publico desde la sala; pero lo interpreta mal. El público supone que los artistas estimamos poco el dinero y mucho la gloria”.

    ¿Dejó grabaciones Iribarne? Parece ser que no. Lástima.

    Algunos de los alumnos mencionados del maestro Luis Iribarne, y él mismo, en foto:

    «Aurora Buades, mezzosoprano del Teatro Real en la ópera 'Carmen'» ('La Voz, Madrid, 6 de febrero de 1924).

    «Aurora Buades, mezzosoprano del Teatro Real en la ópera 'Carmen'» ('La Voz, Madrid, 6 de febrero de 1924).

    "José Moriche, nuevo tenor, que cantó 'El barbero de Sevilla', obteniendo un gran éxito" (Teatro Real de Madrid, 1918-1919). 'Mundo gráfico', 1 de enero de 1919.

    "José Moriche, nuevo tenor, que cantó 'El barbero de Sevilla', obteniendo un gran éxito" (Teatro Real de Madrid, 1918-1919). 'Mundo gráfico', 1 de enero de 1919.

    Isidoro Fagoaga

    Isidoro Fagoaga en el rol de Teodosio de Goñi, de 'Amaya', de Jesús Guridi, estrenada en 1920 en el Coliseo Albia de Bilbao; y en el Colón de Buenos Aires en 1930 ('Caras y caretas', Buenos Aires, 30 de gosto de 1930).

    Luis Iribarne O'Connor (

    Luis Iribarne ('Album Salón', 1 de enero de 1903).

  • Más información, en El Ideal.com
  • El Colón de Buenos Aires vuelve a la vida

    Lunes, Mayo 24th, 2010

    25 de mayo de 2010

  • Del Segundo Acto de La bohème
  • Se abre la gala con La danza de Huemac (vídeo) y El lago de los cisnes (Ballet Estable del Teatro Colón)
  • “Todos cantaron aquí, las voces más gloriosas de todos los tiempos y de todos los lugares fueron albergadas por el Teatro Colón”.

    “Para cualquier intérprete de instrumento, sean violinistas o pianistas o cantantes, dar un recital en el Teatro Colón o tocar con la orquesta es un acontecimiento expresivo, maravilloso, superlativo, inolvidable, y es una gran emoción”.

  • Los 100 años del Teatro Colón
  • El Teatro Colón se vistió de gala
  • * *

    24 de mayo de 2010.  El mítico Teatro Colón de Buenos Aires reabre sus puertas, tras más de tres años en los que lo han estado poniendo aún más guapo.

    La madrina, Teresa Berganza: “Cuando se entra en el teatro Colón hay que ponerse de rodillas y adorar a todos los dioses de la música”.

    En la función de gala de esta noche: La danza de Huemac, de Pascual de Rogatis, el acto tres de El lago de los cisnes, de Piotr Ilich Tchaikovski, y el segundo acto de la ópera La bohème, de Giacomo Puccini, con dirección escénica de Hugo de Ana”.

    Escucharemos algo, espero, en los próximos días.

    Gracias, Antonio; gracias, Aarón (tu sugerencia es mejor, pero no dejan que lo veamos aquí. Pero sí aquí;-)

  • Temporada 2010, Teatro Colón
  • “Toda la actividad de la reapertura del Teatro Colón podrá ser seguida en vivo a través de Internet”
  • Minuto a minuto: en twitter
  • Vídeo promocional (1908-2010;-)

    “La verdad que no, no lo veo igual”.

    “Ahora sí lo veo igual”.

    “Yo estoy orgulloso de…”.  “Yo estoy orgullosa de…”. Más de 1.500 personas trabajaron en la restauración.

    “Mañana, 25 de mayo, el Teatro Colón cumplirá 102 años de vida felizmente reabierto y con su maravillosa acústica intacta. Es la mejor noticia de este Bicentenario”.

    “Afuera será un espectáculo lindísimo. Invitamos a todos los argentinos a que se sumen, una proyección sobre la fachada del Colón; fantástica. Un espectáculo de primer nivel mundial. Y después, dentro del teatro, se verá la representación de todas las expresiones artísticas del Colón: un pedacito de opera y de ballet” (vídeo).

  • Ayer, “los trabajadores del Colón realizaron un acto en Libertad y Tucumán, una de las esquinas del teatro, para denunciar la situación laboral que atraviesan”
  • La fiesta arranca en la calle
  • Fotos, más fotos…
  • Suso Mariátegui (1941-2010)

    Lunes, Mayo 24th, 2010

    [Una furtiva lágrima]

    El pasado 21 de mayo falleció en Madrid, a consecuencia de un infarto, el tenor y maestro de canto  Suso Mariátegui, a los 69 años de edad.

  • J. A. Vela del Campo
  • Había nacido en Gran Canaria, como Kraus, su maestro y amigo. Allí estudió Derecho y Música. En Viena perfeccionó el canto y la interpretación. Tuvo de consejero y maestro durante varios años a Anton Dermota, una leyenda del canto. En 1971 debutó en una ópera representada. Fue en Salzburgo, en el personaje de Tamino, de La flauta mágica, de Mozart.

    A lo largo de muchos años alternó Donizetti con Schumann. Y sentó cátedra en dos papeles aparentemente menores: El Inocente de Boris Godunov, de Musorgski, y el cantante italiano de El caballero de la rosa, de Strauss”.

    [Clases magistrales. Curso de Verano de la Universidad Complutense en el Escorial.

    “Estudiar, aprender, transmitir y enseñarle a la gente que no solamente es la voz; eso es lo de menos. Sino que, como decía Mascagni, ‘para cantar, también se necesita la voz’. También. O sea, que hay una cosa como es la inteligencia, hay una cosa como son los idiomas, hay una cosa que es la presión; después, técnicamente hay que mirar la respiración…: muchísinas cosas”]

    “Se había apoderado de Suso un concepto didáctico de la existencia. En los recitales, en las clases, en sus libros. En La jungla de la ópera conseguía ir más allá aún que en sus 106 reflexiones sobre la voz y el canto. En realidad, los dos libros son un compendio de su experiencia profesional, alrededor de temas como la relación entre maestro y alumno, la respiración, las diferencias entre voz hablada y cantada, el arte de comunicar, la afinación, la técnica, los médicos y enfermedades vocales, la humildad del buen cantante, el minuto antes de salir a escena o la visión histórica de una manera de hacer la ópera que mucho me temo que no volverá a repetirse en el futuro.

    Vivía con el pianista Edelmiro Arnaltes. Hacían música juntos, compartían el paso de los días. A Suso le gustaba cocinar. A la alemana, preferentemente, con las salchichas acompañadas de una deliciosa kartoffelsalat. Y los dulces, una tentación inevitable. Suso era generoso, divertido, lúcido, dialogador, buena persona”.

  • Fernando Delgado
  • “Quienes conocieran a aquel espabilado estudiante de Derecho de los años traviesos de la Universidad de La Laguna o su entusiasmo de los años oscuros en los que repartía luz, saben que aquel joven Suso fue hasta el final, también en los entramados de la ópera y su vanidades (veáse su libro formidable La jungla de la ópera) el mismo joven Suso. Luchó por ello en gimnasios y se cuidó la salud, engañó al tiempo jugando con la edad, pero con los 70 años a la vuelta de la esquina, murió, el 21 de mayo, muy joven. Y no solo por su apariencia juvenil, sino porque su alegría de vivir le impidió envejecer”.

    (Gracias, Antonio)

    Rosa Kraus (2009): “El recuerdo en memoria de mi padre es, sobre todo, del entendido de ópera. Las instituciones gubernamentales no se hacen eco”

    Lunes, Mayo 24th, 2010

    Rosa Kraus

    Rosa Kraus

  • Entrevista de Pepa Fernández a Rosa Kraus. El lado más humano de Alfredo Kraus relatado por su hija Rosa (18 de octubre de 2009).
  • (Gracias, Victoria)

    Alfredo Kraus (Almería) 5

    —Hablábamos de Werther, hablabas de Werther, la obra de Massenet, que fue muy especial para tu padre. ¿Por qué fue tan especial?
    —Yo creo que se adaptó perfectamente a todas las posibilidades tanto artísticas como vocales de mi padre. Y yo creo que él se identificó mucho con el héroe romántico. También porque a él le gustaba mucho meterse en los papeles que interpretaba, y yo creo que el Werther coincidía plenamente con todos sus gustos artísticos y musicales. (…)

    —¿Cómo se percibe desde la familia el trato que recibe siempre la memoria de tu padre?
    —Bueno, pues es increíble, claro, porque después de diez años de su muerte y por donde vas lo recuerdan ¡como si estuviera vivo!, porque realmente hablan de él como si estuviera vivo, y lo quieren muchísimo, no sólo a nivel artístico, sino también como persona, como ser humano, y eso emociona mucho. (…)

    —En este país a menudo lo del recuerdo de las grandes figuras parece algo excepcional, por desgracia.
    —Sí, yo tengo que decir que realmente el recuerdo de mi padre es a nivel de público, de aficionado y de las instituciones de su tierra, por supuesto, y luego los teatros y, sobre todo, el entendido en ópera, que no lo olvidará jamás, porque realmente marcó un hito en la época histórica que le tocó vivir.

    No estoy tan contenta, sinceramente, a nivel nacional, con digamos estamentos un poquito más generales, que realmente no se hacen eco, pero yo creo que no sólo es de la figura de mi padre, sino de casi nadie; y eso creo que las figuras españolas que han llevado el nombre de España por el mundo y que, sobre todo, han contribuido a la cultura española, creo que se debería prestar más atención.

    —Rosa, ¿el tiempo hace crecer el recuerdo de los grandes personajes; en este caso, de un gran cantante? Es decir, ¿te sorprenden algunas cosas que se dicen ahora de tu padre? ¿Ha crecido su figura con el tiempo?—Vamos a ver. Siempre se ve desde el recuerdo, como bien has dicho. Pero, sinceramente, yo también estas cosas las oí en vida de él; o sea, cada actuación suya era realmente un acontecimiento. Pero sí, posiblemente, lo que empieza un poco a crecer es el mito, del recuerdo.

    —A tu padre le gustaba cantar zarzuela, ¿no?
    —Sí, a él le gustaba mucho el género lírico español, y la verdad es que él lo interpretó siempre como si estuviera cantando ópera. Digamos que siempre le tuvo muchísimo respeto. Lo que no le gustaba era tener que hacer los diálogos, no le gustaba hablar y cantar al mismo tiempo (ríe) (…)

    —¿Tu padre era muy clásico, muy conservador?
    —No tanto. Yo creo que él era un persona… Bueno, al haber viajado mucho…; claro, empezó a ir muy pronto a Estados Unidos y por toda Europa, pues yo creo que no correspondía o no era el tipo de hombre español de la época, porque, claro, él había viajado, había visto cosas, y él nunca se definió exactamente como conservador, pero…, bueno, yo creo que era bastante abierto. (…)

    Alfredo Kraus (Almería )7


    —“Agrio, determinante y pragmático en sus juicios, pero también exquisito administrador de un arte que le facilitó llegar más allá del límite que marca la edad”.

    —Sí. Posiblemente, sí. Era eso.

    —¿Es cierto que tu madre viajaba casi siempre con él?
    —Siempre.

    —¿Y cómo llevabais vosotros, los cuatro hermanos, esta ausencia?
    —Muy mal, lo llevábamos fatal. Porque, claro, ellos se iban… —desde muy pequeños, ¿eh?, o sea que desde siempre; sobre todo las temporadas que iban a Estados Unidos, que a lo mejor estaban cuatro o cinco meses fuera—, y, claro, se llevaba mal, porque los niños nos quedábamos en Madrid y venían nuestros abuelos cuando podían, porque todos vivían en Canarias, y siempre teníamos a alguien que nos cuidaba, pero se echaba mucho en falta su presencia. (…)

    —Alfredo Kraus, fue y sigue siendo ejemplo de profesionalidad, de seriedad, de disciplina, de entrega. ¿Tu padre vivió para la música?
    —Yo creo que sí. Concretamente, para la voz y para la ópera, porque él se cuidaba muchísimo. No era el típico tenor exagerado que iba con una bufanda… y se privaba de tomar cosas frías o no se tomaba su helado. Eso no. Porque él tenía además una salud excelente y un físico envidiable, pero sí que hacía todos los días sus ejercicios gimnásticos, nadaba… Se cuidaba, se cuidaba. Vocalizaba a diario, menos en vacaciones. Se cuidaba mucho.

    —¿Era tan perfeccionista como parecía?
    —Sí.

    —¿Y era tan coqueto como parecía?
    —Más. (risas)

    —Rosa, ¿cuál crees que fue el secreto de una carrera tan larga como la de tu padre? ¿Ser muy consciente de sus limitaciones, por ejemplo; tener muy claro qué podía cantar o qué no podía cantar?
    —Eso sobre todo, pero yo creo que fue un cúmulo de cosas. También yo creo que hubo mucha suerte en su vida, en el sentido de la buena salud que tuvo hasta el final, el cuidarse muchísimo, el saber lo que podía cantar y lo que no, y el perseverar en ese afán que tenía él de la búsqueda de la perfección, que yo creo que eso te marca una meta y es lo que realmente le llevó toda su vida a ser cada vez mejor.

    —En 1997 falleció tu madre, y eso sumió a Alfredo Kraus en una profunda depresión. ¿Nunca pudo superarlo?
    —No. No, no, no. Porque… ellos empezaron juntos desde muy pequeños, no sé, yo creo que tenían 14 años o algo así; y, claro, pues tener siempre la presencia constante al lado de mi madre, que yo creo que a un artista eso hace un poco volver a la “dimensión humana”, entre comillas, y a la dimensión de la cotidianeidad; o sea, el decir, pues, mira, ahora estamos en casa, y vamos a hacer una vida de familia…; o sea, el tener los pies en el suelo, que se dice, porque los artistas es muy fácil que se vayan a otras esferas, ¿no? Y el apoyo constante y siempre tenerla al lado…, eso él, como hizo toda la carrera así, no lo pudo superar, no lo puedo superar.

    —De hecho, volvió a los escenarios me parece que nueves meses más tarde, pero nunca fue el mismo, ¿no?
    —No; hombre, nosotros le animamos, toda la familia, por supuesto, a que volviera, porque era lo que había hecho toda su vida, y sumirse en casa en la desesperación y la tristeza pues hubiera sido peor para él. Y la verdad es que, bueno, él empezó un poco a remontar en aquella época, el decir, bueno, pues, voy otra vez a los escenarios, su cabeza ya estaba ocupada en esto, pero, desgraciadamente, la enfermedad ya estaba ahí, y no le dejó.

    Alfredo Kraus (Almería) 6

    Estatua de Alfredo Kraus, a tamaño real, en la Plaza de Alfredo Kraus, frente al Auditorio Municipal Maestro Padilla, en la ciudad de Almería.

    Alfredo Kraus (Almería) 3

    “Almería ha brindado su cariño a mi padre. Es la primera estatua que se le dedica en la Península. Toda la familia no puede por más de sentirse orgullosa y emocionada con este homenaje”, manifestó Rosa Kraus el día de la inauguración, en abril de 2007.

    Alfredo Kraus (Almería) 4

    Al fondo, el Paseo Marítimo, sin duda la zona más bonita de la ciudad. A su vera, el mar, sólo la mar.

    Alfredo Kraus (Almería) 1

    Firma de la autora, Lourdes Umérez. Una réplica de esta escultura preside desde noviembre de 2009 en el cementerio de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria, la sepultura donde definitivamente descansan los restos mortales de Alfredo Kraus. El epitafio, elegido por el propio Kraus, reza así: “Silencio, aquí yace un tenor”.

    [Fotos: Gio]

    ‘Nesun dorma’, por Gianfranco Cecchele

    Jueves, Mayo 20th, 2010

    22 de mayo de 2010

  • Gianfranco Cecchele: La mia letizia infondere, aria de Oronte del Segundo Acto de I Lombardi alla prima crociata, Verdi. 1981
  • La mia letizia infondere
    Vorrei nel suo bel core;
    Vorrei destar coi palpiti
    Del mio beato amore
    Tante armonie nell’etere,

    Quanti pianeti egli ha;

    Ir seco al cielo ed ergermi
    Dove mortal non va!

    Gianfranco Cecchele (Otello)

    “Ha sido uno de los más grandes Radamés de los años 70 y 80. Excelente intérprete verdiano, Gianfranco Cecchele ha representado en la cuerda de tenor a la escuela ‘delmonachiana’ con humildad y éxito”.

    —Quale è stato il momento più bello della sua carriera?
    —Beh, diciamo che ho avuto delle grandi soddisfazioni come cantare a fianco della Callas in una Norma a Parigi nel ‘65. E poi anche il debutto con Otello che è la mia opera preferita, è stato per me un grande traguardo che mi ha dato tante soddisfazioni.

  • Con Montserrat Caballé. Teatro Campoamor, septiembre 1983
  • (Gracias, Victoria, Mefisto)

    *  *

    Montserrat Caballé, Cecchele y Manuguerra en el Otello del Campoamor

  • Antonio Fernández-Cid
  • Y vamos con las tres figuras. Es indudable que el interés máximo se centraba en Montserrat Caballé, cuya condición de cantante admirable no vamos a descubrir. Quizá actuó con un cierto apagamiento en los dos primeros actos, sobre todo, con una sensación de cansancio vocal —¿físico?—.

    En el tercero hubo momentos en los que la voz sonó plena, potente, redonda y bella. En el cuarto, sobre todo en la ‘Canción del sauce’, volvió por sus fueros con dulzuras, filados y matices dignos de su clase. Pudo afirmarse, con bien distinto sentido, [lo] que ‘Yago’ ante el cuerpo en tierra de Otello: ‘Ecco il Leone’.

    El tremendo papel de Otello exige voces que casi no existen hoy por el mundo. No corresponde a ese grupo heroico, de timbre oscuro y ancho volumen, la de Giancarlo Cecchele.

    Una vez dicho esto cabe afirmar que cantó magníficamente su parte, sin vacilación, sin reservas, con facultades, calidad y valentía y que vivió el personaje con acierto. Para mí ha sido la intervención más redonda que le he contemplado, sin perjuicio de aceptar esa condición de origen.

    Mateo Manuguerra brilló con su tan noble clase de barítono, esta vez sin catarros ni problemas respiratorios. Vocalmente es un muy buen ‘Yago’. Creo que le falta mayor sutileza e intención para el taimado personaje que desencadena el drama.

    La representación discurrió entre aplausos, quizá menos calurosos que en las noches anteriores, aunque la dosis fue incrementada al final.

    ABC, 22 de septiembre de 1983

    *  *

  • Gianfranco Cecchele: aria de Calaf (Tercer Acto, Escena I), Turandot, Puccini. 1968
  • (Gracias, Mefisto)

    La mezzo, contralto, Gabriella Besanzoni

    Miércoles, Mayo 19th, 2010

    Gabriella Besanzoni

    S’apre per te il mio cor

    [Besanzoni: S’ apre per te il mio cor… (Mon coeur s' ouvre a ta voix). 1920]

    “La Besanzoni, romana, era una contralto con agudos fáciles como los de una soprano.

    Extraordinario personaje también en la vida, era de tipo clásico en ciertas óperas y extremadamente agresiva en otras. Veinte años después, si por acaso abría la radio para escuchar alguna muestra de la resplandeciente juventud vocal de la Stignani o de la Pederzini, resonaban sonrisas irónicas. Nada al confrontarlas con la Besanzoni.

    ¿Cómo podía ignorar que cuando la Besanzoni entraba en el escenario, en la Carmen, atravesaba el escenario corriendo vertiginosamente, como un velocista, y que en el duetto final, antes de dejarse matar, luchaba de verdad con José y salía a veces maltratada y arañada?”. [Rodolfo Celleti, en Memorie d'un ascoltare]

    Quien más sabía sobre  la mezzosoprano, contralto, Gabriella Besanzoni era  Roberto Di Nóbile Terré, investigador de ópera nacido en Rosario (Argentina) que vivió en España durante muchos años. Di Nóbile la trató de cerca: fue su maestra de canto en Roma entre mayo de 1958 y junio de 1960. Durante aquellos dos años, Roberto, que se aburría en las clases porque eran demasiados alumnos y había que esperar turno para recibir atención personalizada (a menudo, insuficiente), aliviaba la espera armado de bolígrafo y papel, anotando cuanto transcurría en las clases y cuanto contaba doña Gabriella.

    Di Nóbile tomó notas, muchas notas. Cuando regresa a su casa, las pasa a limpio y les da forma. Con ellas fue elaborando un relato en forma de diario: el origen de la biografía de la Besanzoni (Gabriela Besanzoni), publicada en 1996. Doña Gabriella se percató enseguida de sus intenciones, cómo no, y entre divertida y halagada, colaboraba revelando detalles, sumando anécdotas.

    Con estas palabras lo cuenta Di Nóbile en su libro:

    —Hace algún tiempo que te veo tomar notas. ¿Puedo preguntar para qué lo haces? —me interrogó con un dejo de picardía—, y  yo que estoy casi seguro de que se lo imaginaba, le contestó muy serio y sin titubear:

    —Estoy tomando notas para escribir su biografía.

    (…) a renglón seguido suelta su ya acostumbrada, amplia y brillante carcajada, para agregar a continuación:

    —Pues si es así, te voy a contar…

    Y me relató en pocos minutos varias anécdotas, chistes, en fin, recuerdos de vivencias pasadas.

    María Ros, Gabriella Besanzoni y Giacomo Lauri-Volpi.

    María Ros, Gabriella Besanzoni y Giacomo Lauri-Volpi.

    Los detalles que sobre su vida personal o sobre su carrera artística va revelando a su alumno doña Gabriela surgen a menudo espontáneamente, entre lección y lección. En una de esas ocasiones, le habló la Besanzoni a Di Nóbile sobre su infancia y sus maestros de canto.

    Besanzoni y CarusoNací en Roma, en la Madonna del riposo, el día… bueno, pasemos por alto ese pequeño detalle, no creo que la fecha le interese a nadie, y luego nos trasladamos al centro en Via del Tritone.

    Mi madre se llamaba Angiolina Spadoni, casada en primeras nupcias con Colasanti, de quienes nacieron Arduino, Arnaldo y Manfredo. (…)

    Mi padre, Francesco, era alto, flaco y de tipo bastante españolesco. Anticuario de profesión, de posición económica bastante buena, aunque posteriormente se vino abajo, por algunos negocios de malos resultados.

    Estudié de pequeña en un colegio de monjas y ya desde aquella época me gustaba cantar, tanto que los vecinos me invitaban a sus casas para ello. Los estudios de canto los empecé por insinuación de Natalia, sobrina de mi madre, a quien le decía ésta: “Como yo pienso vivir poco, tendrás que encargarte tú de hacerla estudiar canto…”.  Adriana y Ernesto fueron mis únicos dos hermanos.

    Besanzoni (Carmen)Los siguientes estudios los hice también con las monjas en el Instituto Religioso Magistral, y en la capilla solía cantar a veces.

    Más tarde la familia se mudó cerca de los jardines Vaticanos. Posteriormente frecuenté como externa el Colegio Maria Bambina, siempre en Roma. Tendría unos 15 años cuando empecé a estudiar canto seriamente. Mi padre conocía a un maestro, barítono ya retirado, casado y con hijos, y allí me llevó. El primer día y mientras subía las escaleras del Palacio Francesco Crispi, sentí una gran emoción. Canté como prueba ‘O sole mio’ y ‘Mari, Mari’.

    Al mismo tiempo que estudiaba canto, simultaneaba lecciones de piano con la mujer del Maestro. Pero ocurre que después de un tiempo, el Maestro empieza a leerme poesías y todas coincidían en temas sobre el amor. La cosa empezó a molestarme un poco, porque se repetía todos los días, y llegó al colmo de insinuármelo verbalmente. Se lo cuento a mis padres y deciden retirarme mandándome a la casa de mi hermano en Pesaro. Mi cuñada era una buena mujer, pero por su aspecto y su carácter se parecía más a un Brigadiere di Carabinieri. Para hacerme pasar el mal rato de Roma, insistía siempre en que le cantara canciones populares, que a mí de paso, me gustaban mucho.

    También aquí tuve algunas complicaciones amorosas, ya que un joven de muy buena posición quería formalizar relaciones conmigo, y claro está que ni yo no tenía intenciones, y mucho menos mis padres, quienes después de un tiempo me llevaron de vuelta a Roma.

    Su padre consigue entonces que le escuche cantar el maestro Alessandro Maggi: “Hago una prueba para él, pero tuvimos que desistir, cuando nos pide 60 liras por lección de 1 hora”. No se lo pueden permitir, y Gabriella ingresa en el Conservatorio, donde recibe clases de la profesora Tangiorgi Curtica. “Me hacía estudiar de soprano ligero, y vocalizar hasta el Fa sobreagudo. Como resultado y al cabo de varios meses había perdido totalmente la voz”.  Recurren entonces al maestro Maggi,  quien “en poco tiempo volvió a dejarme la voz en su sitio”, concluye la Besanzoni.

    Stride la vampa! (1920)

    [Besanzoni: È' l'amor uno strano augello (L’amour est un oiseau rebelle). 1931]

    Besanzoni y Schipa

    “Para el público de su tiempo, Besanzoni era el sinónimo de Carmen, ya que poseía todas las cualidades indispensables para un perfecto desempeño del papel; el físico, la voz y ese magnetismo especial que la hacía llegar a la audiencia. Casada con un millonario, le gustaba presentarse en el último acto de la ópera de Bizet con alhajas de gran valor, seguramente inadecuadas para el carácter de la gitana, pero que ciertamente contribuían a dar una imagen reluciente, que, sumada a la espectacularidad del canto, producía un efecto sin igual”. [Patrón Marchand]

    “Los españoles la enaltecieron; los argentinos y brasileños se la disputaron; los italianos no la comprendieron bien, o no la siguieron lo bastante para comprenderla. Pero es la última voz de mezzo-soprano, contralto, que haya tenido Italia. Las sucesivas, en comparación, parecían jilgueros, mirlos o canarios encerrados en una jaula de metal más o menos preciosa. Les faltaba el espacio, el aroma, el frémito de la libre selva densa de misterio, y de promesas: inagotable y atrayente. (…)

    O mio Fernando (1921)

    La Favorita, después de la Besanzoni, no ha tenido una Leonora de Guzmán que justifique la tragedia de una mujer, la contienda entre un rey de Castilla que por ella y con ella vive en adulterio y un héroe que deja el claustro y se lanza a la conquista de la virtud y la fama que lo hagan digno de poseer su corazón (…)

    Habanera (1920)

    Pero una ópera exaltó singularmente aquella voz y la convirtió en ídolo del mundo ibérico: Carmen. La volubilidad salvaje, voluptuosa y feroz de la gitana ‘de ojos de lobo’ que se contonea, que inspira furtivos madrigales y lanza miradas asesinas, se reflejaba en la mímica, en la voz, en las palabras y en sus expresiones con tal ‘vis’ expresiva y trágica, que producía la ilusión de haber sido amasada con tierra andaluza, cargada de secretos influjos, de resonancias de voces lejanas”. [Lauri-Volpi]

    “Gabriella Besanzoni fue la mezzo-contralto de mayor carisma en el mundo lírico durante el período que abarca desde su debut en el año 1911, hasta más o menos 1935, aunque luego se haya retirado en Roma, Termas de Caracalla, en 1939”, precisa Roberto Di Nóbile, en un artículo publicado en la Red. Resume en él su autor, a grandes rasgos, cómo era el carácter y la personalidad de Gabriella Besanzoni. No voy a repetir lo que él cuenta mejor que nadie: pasen y vean. Y, de paso, éste también.

    (más…)