Celso Albelo: “Me encantaría poder abordar Werther, Manon o Romeo e Giulietta”

Celso Albelo

“La carrera internacional de Celso Albelo parece haber entrado en una autopista por la que el joven cantante tinerfeño —en tantos sentidos heredero del gran Alfredo Kraus—circula con más prudencia que velocidad.

Atento a cada uno de sus pasos, el tenor lagunero va enriqueciendo su repertorio con nuevos personajes, obteniendo paulatinos reconocimientos, como el obtenido en los V Premios Nacionales de la Lírica, y conquistando nuevos destinos”

  • José A. Dulce
  • Celso Albelo: Possente amor mi chiama. Teatro Real, junio 2009
  • —Se encuentra en el festival romano que se celebra en las termas de Caracalla, representando Rigoletto, o lo que es lo mismo reencarnando al duque de Mantua, caballo de batalla de muchos tenores. ¿Cuál es su visión del personaje? ¿Sigue a través de él la línea “krausiana” que guía su trayectoria?
    Kraus siempre ha sido, para mí, referencia absoluta a la hora de afrontar los personajes. Entre ellos está, desde luego, el Duque de Mantua, pero es que además en esta ocasión tengo la oportunidad de cantar bajo la dirección del maestro Renzetti, que alguna vez dirigió a Kraus.

    —Es fundamental para mí realizar un Duque elegante, basado en la palabra, remarcando las intenciones y reguladores musicales que Verdi escribe, y así destacar ese carácter libertino, caprichoso pero a la vez aristocrático del Duca. He tenido la suerte de hacer muchas veces el papel con el gran Leo Nucci, quien compartiera escenario con Alfredo, y cada vez que nos encontramos para cantar esta ópera, Leo me indica ciertos matices que me ayudan a encontrar el camino. Sin duda, otra buena guía para mí.

    —En los próximos días regresa a España para atender dos compromisos en Galicia y Cataluña, donde además vuelve a reunirse con grandes voces que ya se han cruzado en su camino, caso de Desirée Rancatore.
    —Sí, regreso a Santiago de Compostela para cantar (el 4 de agosto) en la Gran Gala Lírica en el marco del Xacobeo Classics. Vuelvo por segunda vez este año al Xacobeo; la primera fue con un recital, acompañado al piano por Rubén Fernández, y junto a Mariella Devia. Esta vez compartiré escenario con Desirée, pero también con Cristina Gallardo-Dômas, Maria Guleghina, Marco Berti, Leo Nucci y María José Montiel. Todos cantaremos con la Filarmónica de Galicia, dirigida por Pietro Rizzo.

    —En Cataluña ya estuve, precisamente antes de viajar a Roma. Allí he interpretado Don Pasquale, obra que abrió el Festival de Peralada. Formé parte de un elenco fantástico, que me ha permitido compartir un montón de cosas con cantantes como Carlo Colombara, Isabel Rey o Manel Esteve. Un marco incomparable, el Festival de Peralada. Uno se da cuenta por qué lleva tantos años siendo referencia en el ámbito de los festivales de verano en España.

    —Antes del verano cosechó un nuevo triunfo con La sonámbula en el Festival de Ópera de Las Palmas. ¿Sigue considerándola una de sus plazas propicias?
    —Sí, porque es como jugar en casa. Ellos (por los organizadores del festival) tienen una gran tradición operística, manejan la temporadas con un rigor artístico importante y facilitan mucho las cosas a los artistas, de ahí la calidad que cada año muestran en sus espectáculos.

    —Con La Sonnambula pude apreciar el cariño de la gente, el respeto hacia mi trabajo. Hicimos cuatro funciones y, si no se registraron llenos completos en todas ellas, poco faltó. La próxima temporada volveré con L’elisir d’amore, una producción del festival que espero nos depare otro buen momento. Por añadidura, siguen contando conmigo para el futuro. ¿Cómo no la voy a considerar una de mis plazas?

    —Si no ha cambiado de opinión, Giancarlo del Monaco le tenía en mente para un futuro proyecto en el festival Ópera de Tenerife. Incluso se ha barajado montar una ópera de tema canario o con voces canarias. ¿Está al tanto?
    —Sinceramente, no lo sé. El último proyecto fue un concierto, pero por diversos problemas no se pudo concretar. En cuanto a lo de la ópera canaria, no tengo ni idea, ni si se hará con voces canarias o sin ellas; preciso, además, que las voces canarias pueden hacer obras canarias o de repertorio.

    —Obviamente, me encantaría cantar en Tenerife, pero desearía presentarme con obras que hago en otros lugares, las que tengo en repertorio o aquellas otras que quisiera incluir próximamente en él: intentar dar en el Auditorio lo mejor de mí con aquellos roles que mejor se adapten a mi momento vocal. Esperemos que dejen hacer al maestro Del Monaco y quiera contar conmigo.

    —¿Apoyaría una eventual fusión de los festivales líricos de Tenerife y Las Palmas?
    —Sinceramente, creo que no es un proyecto viable y, en mi modesta opinión, ni aconsejable.

    Su palmarés también se va ampliando poco a poco, de hecho viene de obtener un importante reconocimiento en los V Premios Líricos. ¿Qué supone para usted y cuándo cree que, al menos a este nivel, se dejará de verle como cantante revelación?
    —Sí, este año me han dado el premio revelación en los Premios Líricos Nacionales por mi interpretación de Lord Arturo Talbot en I puritani, en La Coruña. Un reconocimiento que me hace especial ilusión, ya que se trata de un papel muy complicado, era la primera vez que lo representaba en España y lo hacía en mi otra casa: el Festival de Ópera de La Coruña. Que me reconozcan de esta manera es muy emocionante y de agradecer. Emocionante para mí también, porque entre los galardonados de este año están nombres como Leo Nucci, José Van Dam o Nina Stemme, grandísimos, obviamente, y no como revelaciones (ja, ja, ja).

    —Nucci obtuvo el premio al mejor cantante masculino por su Rigoletto en el Teatro Real, donde yo hacía el Duca; Nina Stemme logró el reconocimiento a la cantante femenina y Van Dam, a toda su carrera. Supongo que superar la condición de revelación será cuestión de tiempo. Es normal que me cataloguen así, no llevo muchos años cantando; apenas comienzo a hacerlo. Lo importante es mantener la regularidad y conservar las ganas de seguir aprendiendo.

    — La temporada 2010-2011 promete ser decisiva: L’elisir d’amore en La Fenice de Venecia; Pagliacci en La Scala de Milán y, de nuevo, La sonámbula, esta vez en el Covent Garden de Londres. ¿Comienza a ver cumplido un sueño?
    —En realidad, el sueño se empezó a cumplir desde el momento en que pude dedicarme profesionalmente a la música. Eso, de por sí, ya es un sueño. Llegar a cantar en escenarios importantes y con profesionales que te exigen un alto nivel implica mayor responsabilidad, pero también serenidad, estudio y la confianza en uno mismo que permita cumplir las expectativas.

    —Ante la posibilidad de debutar en La Scala, bajo la batuta del maestro Daniel Harding y con una nueva producción, no caben otras sensaciones que la de la emoción y la seguridad de que te lo pasarás bien haciendo buena música. También me siento un privilegiado por llegar al Convent Garden bajo la dirección de Daniel Oren, con un título y un autor (Sonnambula, Bellini) que están dentro del más puro bel canto. Espero dar lo mejor de mí para agradecer esta ocasión que me brinda la ópera de Londres.

    —Liceo y Teatro Real también le aguardan. ¿Con qué producciones?

    —En el Real de Madrid hay un proyecto para cantar con Ana Netrebko, pero todavía debemos esperar. En el Liceo, hay dos títulos en agenda: Il Pirata, de Bellini, y una vez más La Sonnambula. Ambas cosas se están trabajando y aún debemos esperar para poder hablar con más calma de directores, compañeros de reparto, escenografía…

    —En Francia, concretamente en la Ópera de La Bastilla, le espera La hija del regimiento. ¿Qué espera de ese desafío habida cuenta la tradicional exigencia del público parisino y la peligrosa ‘ligereza’ del teatro de Donizetti, en el que tantos naufragan?
    —Como en todos los retos, espero que con trabajo y dedicación llegaremos a buen puerto. Complicación añadida es presentarse en París con una opera en francés, pero, como siempre he dicho, si existe algún secreto, éste es el estudio y el sacrificio. Donizetti —y en especial La hija del regimiento— es uno de los autores al cual mejor se adaptan mis características vocales.

    —De este compositor he cantado Maria Stuarda, L’elisir d’amore o Lucia di Lammermoor y siempre me he encontrado cómodo. También en París, pero en los Campos Elíseos, contemplo cantar La favorita, del mismo Donizetti; Don Giovanni, de Mozart, y algo más, pero aún es pronto para adelantarlo.

    —Sin dejar Francia, ¿le tienta la Grand Opera, en la que Kraus hizo pocas pero memorables incursiones?
    —Me encantaría poder abordar con garantías los papeles masculinos de Werther, Manon o Romeo e Giulietta, óperas que con una normal evolución vocal deberé cantar. Y una vez más tendré que tomar como referencia al maestro. Del repertorio francés he cantado Lakmé en Tokyo y Los pescadores de perlas en Trieste. Guardo magníficos recuerdos de ambas experiencias.

    Volverá a reunirse en Londres con Antonio Pappano, interpretando al pescador de Guillermo Tell, un personaje que tampoco es nuevo para usted. ¿Ha pensado explorar el catálogo de Rossini o no se considera una voz plenamente rossiniana?
    —Exacto, en octubre estaré en Santa Cecilia de Roma bajo la batuta del maestro Pappano, con un Guillermo Tell, que además será grabado. Si bien ya canté el pescador en Roma y en el Concertgebouw de Ámsterdam (además de interpretar el Stabat Mater de Rossini en el Festival de Pésaro, dirigido por Alberto Zedda), pienso que mis características vocales y mi trabajo más profundo van dirigidos hacia autores más plenamente belcantistas como Bellini y Donizetti. El canto rossiniano exige dotes que creo no tener y, en cierta medida, no van en la misma dirección del trabajo que estoy realizando.

    —Pappano le dedicó elogios a su paso por el Festival de Música de Canarias. ¿Qué relación le une al maestro italiano y cómo trabaja con el cantante?
    —Antonio Pappano tiene una energía especial, trabaja al 200 por cien en cada sesión y es capaz de sacar lo mejor de sus intérpretes en todo momento. Se trata de un hombre paciente y a la vez exigente, una figura cuya forma de concebir la música te permite aprender muchos pequeños detalles. Me alegra que haya querido contar conmigo otra vez para este Guillermo Tell y estoy igualmente contento por cantar en el Covent Garden, teatro del cual es director musical.

    —Hablando del Festival de Música de Canarias, sus organizadores apuestan finalmente por usted con los tres recitales que ofrecerá a comienzos de 2011.
    —Será justo después de mi paso por Milán. Para mí resulta una invitación muy especial dentro de un año especial, entre otros motivos porque me brindará la oportunidad de actuar en el teatro Leal de mi ciudad, La Laguna. Acompañado al piano por Rubén Fernández, haremos un poco de todo: canción española, zarzuela y ópera. Debo decir que desde que Candelaria Rodríguez llegó al cargo de directora artística, mostró un interés especial en contar no sólo conmigo, sino con los canarios más internacionales en este ámbito.

    —A estas alturas, ¿puede hablarse en su caso de un repertorio firmemente asentado? ¿Hacía qué papeles y obras piensa orientar su carrera en el futuro?

    —A estas alturas… Bueno, como dije antes, acabo de empezar, pero creo tener claros los papeles que mejor se adaptan a mi momento. Son justo los que hago: Ernesto, de Don Pasquale; Nemorino, de L’elisir; Leicester, de Maria Stuarda; Elvino, de La Sonnambula; Arturo, de I puritani; Nadir, de Los pescadores de perlas; el Duca de Rigoletto y otros, pero siempre en la misma línea.

    —Siempre hay sitio para más, pero eso debe ir aflorando en razón de cómo madure tu instrumento y tus capacidades, y como este oficio es un continuo evolucionar, el tiempo dirá. Hablando de Donizetti, roles de tenor que incorporaré relativamente pronto serán los de Lucrezia Borgia, Anna Bolena y Linda de Chamounix. Hablar de un plazo más largo sería teorizar demasiado sobre la evolución vocal. Prefiero concentrarme en lo inmediato y profundizar en estos papeles.

    —Kraus abrió la entrevista y Kraus la cierra. El gran tenor canario hablaba a veces de los sentimientos de ansiedad, soledad y peligro que acometen al cantante sobre el escenario. ¿Cree, con Kraus, que el espíritu se fortalece en la lucha contra la adversidad, que ésta saca del cantante recursos insospechados incluso para sí mismo?

    —Este tipo de sensaciones son muy personales. Supongo que cada uno de nosotros las pasamos y gestionamos de manera diversa. Aunque pueda parecer lo contrario, es una vida llena de soledad y ansiedad, aspectos que pueden volverse en tu contra si no te acostumbras rápido y sabes tratar con ellos. En cierto sentido, es lo mas difícil de esta carrera.

    —Elegir esta vida ha sido decisión mía: poder trabajar y realizarse con ella es, en sí, un privilegio. Mi enfoque artístico, junto con el amor y el cariño de mi familia, suponen para mí el apoyo más preciado. No olvidemos que tal como está la situación económica actual, con tanta gente pasando dificultades de todo tipo, nosotros, aun con nuestros miedos, ansiedades y todo lo demás, somos afortunados por tener trabajo, y, encima, realizarnos en un oficio que amamos.

  • El Día.es
  • “Nadie podrá reemplazar nunca al gran Alfredo Kraus”

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    16 Responses to “Celso Albelo: “Me encantaría poder abordar Werther, Manon o Romeo e Giulietta””

    1. enrique paz escudero dice:

      Magnífico el final del “possente amor mi chiama”, al más puro estílo krausista. Desde luego Celso está en el camino de convertirse en un tenor primerísimo a nivel mundial.

      Es muy importante que acierte con su repertorio, y por el momento se limite a lo que está haciendo (que lo hace muy bien), y poco a poco, vaya probando con alguna ópera nueva.

      Yo, siendo él, de momento dejaría aparcada el Werther que tiene en mente abordar, y posiblemente el Romeo que es una ópera muy lírica, puede adaptarse en este momento, mucho mejor a su momento vocal actual.

      Me consta que es un joven inteligente, y sabrá escoger su camino.

    2. Gabriela dice:

      Por curiosidad ¿qué edad tiene Celso? Lo digo porque su aspecto no es muy juvenil. La voz es muy bonita y lo tiene todo para triunfar.

      Muchos saludos.

    3. enrique paz escudero dice:

      Amiga Gabriela, yo conozco a Celso, pero desconozco su edad. Calculo que pueda tener unos 33 años, más o menos.

    4. Gabriela dice:

      Enrique, busqué una biografía e incluso entré en su página web, pero no encontré el dato. Yo creo que Albelo ya no es una promesa, sino un cantante en plenitud, aunque no lo he escuchado en vivo, pero desde que lo descubrí gracias a este blog de amigos, me ha parecido que está ya en un plano de igualdad con otros más nombrados. Tú, como especialista, qué piensas? Debe tener la edad de Juan Diego.

      Saludos muy cordiales.

    5. mefisto dice:

      ¿Puede ser un error que figure arriba “Pagliacci en la Scala”? Un abrazo a todos y especialmente a mi querida Gio….Mefisto

    6. enrique paz escudero dice:

      Amiga Gabriela, no se la edad que tiene Juan Diego Flórez, pero insisto, no creo que Celso sobrepase los 35 años. En cualquier caso, como iré a escucharlo pasado mañana a una gala, en el Palacio de Congresos de Santiago, cuándo lo vea, le preguntaré.

      Participaran además de él, Desirée Rancatore, Leo Nucci, María José Montiel, Maria Guleghina y Marco Berti.

      Estoy de acuerdo en que ya no es una promesa, pues los grandes teatros lo están llamando.

      Ya os contaré despues del concierto.

      http://www.youtube.com/watch?v=lHBvfAKhH1E&feature=related

    7. perlas de plata dice:

      Eres grande Celso, muy gande!!!! tu nobleza da aún mucho mas brillo a los personajes que tan magníficamente interpretas.
      No te deseo todo lo mejor porque ya lo tienes, tu mismo!!!!!!! un enorme abrazo. Perlas de Plata……

    8. victoria kraus dice:

      Coincido también en que Celso es un profesional y de los buenos. Me gusta mucho como artista y su sencillez. Le deseo lo mejor. Siendo tan joven ya tiene su tiempo repleto de compromisos y ya ha cantado en los mejores teatros del mundo. Su futuro se ve pleno de éxito.

      Él se ha atrevido con gran éxito a cantar el “Credeasi Misera” de “Los Puritanos” con el High “F” original, cosa que sus colegas evitan por ser una nota dificilísima y anti humana, pero así la escribió Bellini…
      Escuchémoslo.

      http://www.youtube.com/watch?v=F0PIT54AjdA

      Bravo, Celso, mucho éxito.

    9. enrique paz escudero dice:

      El gran Giacomo Lauri Volpi, haciendo una demostración, ante un público que no se ve. Canta el “do” de La Boheme, y como dice él, .. ¡¡¡¡¡ sentado, sentado ¡¡¡¡¡¡¡. Fue un gran cantante, pero la modestia no era una de sus cualidades.

      http://www.youtube.com/watch?v=O0lgOXVc9k0&feature=related

    10. Papagena dice:

      Mefisto, lo de los Payasos no es un error, canta el Arlequín.

      Pedazo de tenor.

      Besitos Giocondaaaa :)

    11. Gabriela dice:

      Independientemente de que lo haya cantado bien, siento mucho decirles que a mí el Fa sobreagudo ya me parece muy feo. Me quedo con el do…
      Muchos saludos cariñosos.

    12. mefisto dice:

      Gracias Papagena por la aclaración….claro….no me cerraba. Hubiera sido un riesgo muy grande de su parte, y se lo ve un hombre muy inteligente. Gracias ……Mefisto ;-9

    13. mefisto dice:

      Olvidé de saludar a todos mis amigos del blog y por supuesto a ti querida Gio……M.

    14. enrique paz escudero dice:

      Ayer tuve la oportunidad de ir a la Gala de Ópera a Santiago de Compostela.

      El elenco era de lo más apetecible: Leo Nucci, Maria Guleghina, Cristina Gallardo Domas, Maria José Montiel, Desirée Rancatore, Marco Berti y Celso Albelo.

      El maestro Nucci tuvo una noche mágica. Conserva la voz maravillosamente, y como no podía ser menos, entre otras cosas, tuvo que bisar la “vendetta” del Rigoletto. Cantó el aria de Macbeth, Eri tu, Cortigliani, Vendetta y Cuarteto de Rigoletto.

      La Gulegina, con su gran voz, nos brindó páginas verdianas (Macbeth, Forza del destino y Aida).

      Rancatore cantó Traviata, Rigoletto y Puritani.

      Montiel, “O mio Fernando”, “Habanera” de Carmen, y cuarteto de Rigoletto

      La Gallardo Domas, dos preciosas canciones gallegas.

      El tenor Marco Berti, Aida, Macbeth y Ballo in maschera.

      Y nuestro Celso Albelo, estuvo sublime. Cantó “furtiva lagrima”, “La donna e mobile”, el “dúo … vieni” de Puritanos, “Cuarteto” de Rigoletto, y de propina, “Ah, mes amis”, en la cual estuvo sobradísimo. El do final, interminable como nunca se lo escuché a ningún otro tenor. Es increíble.
      Hoy marchaba a Roma, a cantar Rigoletto en las Termas de Caracalla. Si consigo video, o audio, lo colgaré.

      Y este reportero, se despide de momento hasta una próxima conexión. Gracias.

    15. victoria kraus dice:

      Muchas gracias, reportero gallego! Quedamos informados. Pudo este reportero gallego saludar a su amigo Celso?

      Saludos a todos.

    16. Gabriela dice:

      ¿Nucci, todavía? Es increíble cómo se conserva (de bien) este fabuloso cantante. Ayer precisamente lo escuché otra vez cantando el Belcore del Elisir (Viena, 2005). Físicamente, ya no estaba para representar ese papel, pero vocalmente… vocalmente te hace olvidarlo todo, qué voz y qué estilo.
      Qué bueno que te lo pasaste bien, Enrique. Y que Albelo confirmó las expectativas.
      Muchos saludos.

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