Archive for October, 2012

Homenaje a Victoria de los Ángeles. Teatro de la Zarzuela, 29 de octubre de 2012

Monday, October 22nd, 2012

Homenaje a Victoria de los Ángeles

El madrileño Teatro de la Zarzuela rinde homenaje a Victoria de los Ángeles, que el 1 de noviembre de 2012 hubiera cumplido 89 años.

Victoria de los Ángeles

  • Proyección del documental Brava, Victoria!, sobre la la vida personal y artística de Victoria de los Ángeles, dirigido por María Gorgues. Una producción de TVC (Sense Ficció), TVE y Cromosoma.
  • Recital de Celso Albelo, acompañado al piano por Francisco Parra. Dirección artística: Nancy Fabiola Herrera.
  • El recital se denomina ‘Lucero nuestro’, en honor al hijo de Victoria de los Ángeles, a quien ella llamaba ‘Lucero mío’.
  • Teatro de la Zarzuela. Lunes 29 de octubre, a las 20:00 horas.
  • Acto en beneficio de la Fundación Victoria de los Ángeles.
  • Venta de entradas.
  • Victoria de los Ángeles

    **

  • Helena Mora, presidenta de la Fundación Victoria de los Ángeles:
  • “Cuando murió Victoria, fuimos conscientes de la magnitud del personaje Victoria de los Ángeles, y empezamos a descubrir la inmensidad de partituras que tenía, la cantidad de vestidos —muy bien conservados—, las fotografías, la correspondencia con personalidades de la cultura de todo el siglo XX; y empezamos a notar la responsabilidad que teníamos de conservar todo este material”.

    “Victoria guardaba, realmente, todos los objetos, recuerdos de viajes… Le hacían muy feliz las cosas pequeñitas; las cosas que para ella era lo que le daba alegría en la vida”.

    “También queríamos —y siguiendo un poco la filosofía de Victoria— que disfrutaran de todo este material el máximo de personas posible”.

    “En sus viajes a Estados Unidos, descubrió todo este material que le permitía enseñar, cuando llegaba a Barcelona, los lugares donde ella había estado y lo que había visto”.

    “Empezó a aficionarse a grabar, a filmar, todo lo que ella quería enseñar en casa. También quería tenerlo como un recuerdo de una etapa de su vida”.

    Victoria de los Ángeles (documental)

    Rolando Villazón: “El secreto de mi éxito, si tal existe, es haberle hecho caso al payaso que habita entre mi espalda y mi pecho”

    Sunday, October 21st, 2012

    Rolando Villazón

    El próximo 1 de noviembre, Rolando Villazón actuará en el Teatro Principal de Mahón, dentro de la 41 temporada de ópera que organizan los Amics de s’Opera de Maó. Un recital junto al pianista Gerold Huber.

    Para Villazón, la isla de Menorca es “refugio de descanso y meditación de su familia durante las vacaciones, estrechando desde hace años el vínculo con el Mediterráneo y la música”.

    Se muestra poético el tenor en sus respuestas: “[…] la ola al atardecer con sus peces danzando bajo los pies de mi Lucia hermosa”. Por ejemplo.

    [‘Il mio tesoro’, Don Giovanni, Mozart]

    Contundente, también. Afirma Rolando Villazón que se encuentra en el mejor momento de su carrera, “ese en que ya no importa escalar ni ser reconocido, solamente importa cantar”.

  • David Baret
  • —Usted es uno de los mejores tenores de la última década y también, uno de los más reconocidos, ¿Qué momento está viviendo en su carrera?
    —El mejor de los momentos, ese en que ya no importa escalar ni ser reconocido, solamente importa cantar. Ese en el que el yo, se disuelve en el todo de lo que es más importante, es decir, la música imperecedera.

    —Le he oído decir que saltarse los límites es una constante en su vida ¿este ha sido el secreto de su éxito?
    —No, el secreto de mi éxito, si tal existe pues habría que definir el significado del éxito, es haberle hecho caso al payaso que habita entre mi espalda y mi pecho. Y subirme en sus hombros y saltar de límite en límite, desafiando al sentido común.

    —Los villazonistas, que se cuentan a millones en todo el mundo, dicen de usted que es todo pasión y lo consideran el sucesor de Plácido Domingo. ¿Supone un reto o un halago?
    —El gran maestro Plácido Domingo no tiene ni tendrá sucesores. Él es único y nadie hará lo que el está haciendo. Los villazonistas son unos duendes maravillosos con los que me voy a pastar estrellas cada vez que nos encontramos en un pentagrama relleno con una sonrisa voladora.
    (more…)

    Luis Sagi-Vela: “Se siente un 60, 70 por ciento; lo demás es técnica”

    Thursday, October 18th, 2012

    Luis Sagi- VelaLuis-Sagi-Vela

    El pasado 13 de febrero, Martín Llade entrevistaba al gran barítono Luis Sagi-Vela en el programa La zarzuela de Radio Clásica, cuatro días antes de su 98 cumpleaños. Sabio, ingenioso, con una memoria prodigiosa, con sentido del humor…  Por Sagi-Vela no parecen pasar los años.

    Luis Sagi-Vela, 98 años, madrileño, hijo del barítono catalán Emilio Sagi-Barba y de la soprano valenciana Luisa Vela, nace el 17 de febrero de 1914, doce días después del estreno en Madrid—Teatro Price— de  Las golondrinas, del donostiarra José María Usandizaga.

    Reproducimos textualmente algunas de las respuestas de Sagi-Vela:

    Las golondrinas se estrenan en Madrid el día 5 de febrero de 1914. La estrenan mi madre y mi padre. Mi madre la canta durante cuatro días, y yo nazco el 17 de febrero de 1914. Así es que yo estuve en el estreno.

    Emilio Sagi- BarbaLuisa Vela

    Usandizaga, desde luego, es el gran compositor. El número uno, el number one, que se dice ahora, de la lírica española. Las golondrinas es su obra maestra, no cabe duda. Y  la estrenaron mis padres, con gran éxito. Y yo la canté después, cuando mi padre me dio permiso para hacerlo. O sea, que tenía que estar maduro ya para interpretar el famoso ‘Se reía’, que lo tengo grabado ahí también.

    —Hay una obra que se llama Por una mujer, del maestro catalán Lambert, que precisamente fue luego mi profesor de armonía. Ese hombre escribe una obra que se llama Por una mujer, y hay dos papeles estelares, por llamarlos de alguna forma: un barítono, que es el padre; y un tenor, que es el hijo. Entonces, hay una grabación, que vamos a escuchar, que tengo yo, que no se hizo comercial; fue una prueba que se hizo en EMI para ver si servía mi voz para grabar. Tenía yo 18 años cuando se graba ese disco. Mi padre interpreta al padre de la obra, y yo el hijo. O sea, que es un caso único, creo, en la historia de la música.

    Se trata del ‘Dúo de los consejos’ de la zarzuela en dos actos ‘Por una mujer’, texto de Antonio Paso y Ricardo G. del Toro; música de Juan Bautista Lambert. Un documento excepcional que pueden escuchar en la entrevista.

    “Son unos consejos un poco raros…, que yo no he usado en la vida…”, precisa con sentido del humor Sagi-Vela. Así comienza el dúo:

    Cobarde no debe ser
    quien se proponga conquistar a una mujer.
    Qué grande es el amor: ¡la audacia es de rigor!

    El abuelo paterno de Sagi-Vela era jefe de estación; su abuelo materno, médico. Se planteó estudiar medicina, pero la sala de disección lo echó para atrás. “Nos acostumbramos todos…”, le advirtió el doctor Tejada, tío suyo.  “Yo no; no pasé por eso, y me dediqué a la ingeniería y después al canto”.

    Iba para ingeniero (aprobó el primer curso) pero, definitivamente, el canto le robó el corazón.

    Con estas palabras lo cuenta don Luis Sagi-Vela:

    Luis Sagi-Vela

    —Yo estaba estudiando inglés por mi cuenta y me gustaba mucho la música americana…; me compraba discos de Paul Robeson, que era un bajo. Yo  le imitaba cantando en casa, porque me gustaba lo que cantaba este hombre. Un día  me oyó mi padre cantar y me dijo: “Oye, ¿sabes que tienes voz?”.

    —Entonces aquello se quedó calando dentro de mí. Y un día le pregunté: “Oye, papá, si yo estudio, ¿puedo cantar como tú en el teatro? Dice: “Hombre, tenía que probarte la voz, y si…”. Me probó la voz y dice: “Si tú estudias y trabajas, sí puedes cantar. [… ] Pero no: mejor que sigas tu carrera de ingeniero…”. Yo era un empollón entonces, ¿no? Lo que se ha demostrado luego con tantas obras que me sé de memoria, que es inconcebible que pueda recordar mucho de ellas, ¿no?

    —Entonces, les dije: “Bueno, pues dejo la carrera y me dedico a cantar”. Entonces, grave disgusto entre mi padre y mi madre. “No, el teatro es muy amargo, es muy esclavo, y tal. Piénsalo: te damos tres meses de las vacaciones”. A los veinte días, dije: “No, lo he pensado: dejo todo y me dedico a cantar”. Y empezó él a darme las clases, y de ahí en adelante…

    [Paul Robeson: ‘Summertime’]

    Luis Sagi-Vela debuta en Madrid, Teatro Ideal, el 24 de noviembre de 1932, en La rosa del azafrán, de Jacinto Guerrero. Su padre dirigió la orquesta.

    —Canté mucho repertorio. Casi todas las obras famosas las he cantado a lo largo de mi carrera.

    Fue el empresario más joven por entonces de una compañía lírica. Actúa en Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia, Colombia, Paraguay, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, los Estados Unidos…

    —Bueno, generalmente en casi todos esos países no he cantado yo zarzuela, eran conciertos donde  la mayor parte de la música que cantaba era zarzuela, pero también muchas otras obras que no eran de zarzuela. Pero la zarzuela, como tal zarzuela, ha sido Buenos Aires, Montevideo y La Habana, como base.

    [‘Junto al puente de la peña’, La canción del olvido, Serrano]

    Estrenó un total de 25 obras. Entre ellas, El ama, de Jacinto Guerrero,  el 24 de marzo de 1933 en el Teatro Ideal de Madrid  (“le dimos más de 400 representaciones entre Madrid y Barcelona”); Me llaman la presumida, de Francisco Alonso, el 4 de diciembre de 1935, en el Teatro Ideal de Madrid (“unas 80 representaciones”); La del manojo de rosas, de Pablo Sorozábal, el 17 de noviembre de 1934, en el Teatro Fuencarral de Madrid (“100 representaciones”):

    Luis Sagi-Vela y María Vallojera en 'La del manojo de rosas', de Sorozábal.

    1934. Luis Sagi-Vela y María Vallojera en el estreno de 'La del manojo de rosas', de Sorozábal.

    —Yo tenía cierta prevención para estrenar un sainete, porque es un sainete moderno, ¿no? [La del manojo de rosas]. Mi padre leyó la partitura y dijo: “No,  no, es una obra que puede ser muy buena”. Fui a casa del maestro Sorozábal, me la mostró, la comentamos; y de ahí, nada, me ensayó él  y fue un estreno clamoroso; de un éxito fantástico, que sigue todavía viva, y seguirá viva, como una de las obras maestras.

    —Bueno, la voz de entonces [de sus tiempos] era del barítono lírico, como era Marcos Redondo, como era mi padre,  y como era yo mismo. Es un barítono lírico de una gran extensión del diapasón, hasta el LA bemol y el LA natural que tenía yo. No sé, salía así. Y ahora, por ejemplo, voces de bajo, muy pocas; no se encuentran voces de bajo en todo el mundo. Me refiero incluso a la ópera. Esas son épocas, épocas. Y la época ahora es de sequía.

    Luis Sagi-Vela

    —[… ] cuando uno canta o uno actúa en el teatro, dice “¡Hay que ver, cómo siente esa obra!…”.  Bueno, es que eso es falso. Se siente un 60, 70 por ciento; lo demás es técnica. Porque usted si está con una emoción grande, no puede hablar en su vida ordinaria, que decía Benavente… De ahí que hay que dominarse y darle la emoción precisa, fingida, aparte de sentir una parte verdadera. Pero no se puede entregar uno a la expresión exacta de lo que está cantando o está hablando; no se puede hablar llorando, usted mismo…, si empezamos a llorar,  ¿no?, no podríamos hablar.

    En 1949 canta Lucia di Lammermoor (en el rol de Edgardo) y La traviata (como Alfredo) en el Colón de Buenos Aires:

    —Hice dos y dos. Además, con una tragedia de fondo tremenda, porque el día antes de cantar Traviata recibí la noticia de que mi padre había muerto en España. Y tuve que cantar. Eso no es un acto heróico por mi parte; eso sucede muchas veces entre los artistas de todo género: cantantes, pianistas y tal, que tienen que afrontar un compromiso con una pena particular; porque una cosa es el hombre particular y otra el artista, aunque se mezclan y es una misma cosa.

    Emilio Sagi-Barba falleció en su finca de Polop de la Marina (Alicante), el domingo 7 de agosto de 1949.

    Cuenta más cosas don Luis Sagi-Vela en su entrevista. Pero infinitamente mejor que lo escuchen de su propia voz. No desvelamos la sorpresa tan emotiva con que pone punto y final. Mejor dicho, punto y seguido, porque esperamos escucharle en otra ocasión.

    *******

    Me llaman la presumida (cartel).

    Grabaciones de Sagi-Vela que pueden escuchar en la entrevista

  • ‘Dúo de los consejos’ de El ama (Jacinto Guerrero), junto a su padre, Emilio Sagi-Barba.
  • ‘No sé lo que me sujeta… Madriñela, graciosa’, romanza de Paco de Me llaman la presumida (Francisco Alonso).
  • No sé lo que me sujeta,
    que quiero marcharme lejos,
    y no me separo apenas
    de lo que quiero olvidar.

  • ‘Granada mía’, romanza de Manrique de Monte Carmelo (Moreno Torroba).
  • ‘Se reía’, romanza de Puck, Las golondrinas (Usandizaga).
  • ‘Canto a la espada‘, romanza de Juan Luis, de  El huésped del sevillano (Jacinto Guerrero).
  • ‘Sasibil, mi caserío’, romanza de Santi (zortzico), de El caserío (Guridi). Su última grabación.
  • nota

  • Enlace directo a la entrevista
  • Luis Sagi-Vela en su casa de Madrid. 18 de abril de 2012. Foto: José Luis Nocito.

    Luis Sagi-Vela, el 18 de abril de 2012, en su casa de Madrid.

    —No hay nada más lamentable que un cantante que estira su carrera y termina haciendo el ridículo.

    Una entrevisa más de don Luis Sagi-Vela, en vídeo, a la que pertenece la anterior declaración.  Es breve —o no es mucho lo que se deja ver—  y fue publicada en El Correo.com el 29 de abril de 2012. Pasen y vean.

    ‘O Lola’, en la hermosa voz de Costa Milona

    Wednesday, October 3rd, 2012

    Cavalleria rusticana

    Cavalleria rusticana (Caballerosidad rústica) es la historia de un amor robado y vengado. El título alude al código de honor de una pequeña comunidad italiana, una aldea de Sicilia, donde transcurre el drama, a finales del siglo XIX.

    Antes de marchar a cumplir el servicio militar —antes de ser soldado—, el campesino Turiddu fue novio de Lola, a quien juró —como se dice en el libreto— fidelidad eterna.

    Cuando regresa, Lola se ha casado con otro. Su marido es un hombre de cierta posición económica: el carretero del pueblo, Alfio.

    Turiddu, profundamente despechado, con un nuevo amor, “trató de apagar la llama que ardía en su corazón”. Seduce a otra joven del pueblo, Santuzza —Santa—, que se enamora locamente de él.

    Lola, entonces, envidiosa de la suerte de Santuzza, ardiendo de celos, cede; hace caso a Turiddu: se lo roba (“Me l’ha rapito”). Lo desvela Santuzza en su ‘Voi lo sapete, o mamma’, que dirige a Mamma Lucia, la madre de Turiddu:

    Cavalleria rusticana.

    Voi lo sapete, o mamma,
    prima s’andar soldado
    Turiddu aveva a Lola
    eterna fè giurato.

    Tornò,
    la seppe sposa;
    e con un nuovo amore
    volle spegner la fiamma
    che gli bruciava il core.
    M’amò… l’amai!
    L’amai, ah! l’amai!

    Quell’invida d’ogni delizia mia,
    del suo sposo dimentica,
    arse di gelosia
    Me l’ha rapito.
    Priva dell’onor mio,
    dell’onor mio rimango.
    Lola e Turiddu s’amano,

    io piango, io piango!

  • Claudia Muzio: ‘Voi lo sapete, o mamma’. 1934.
  • En la misma grabación
  • Cavalleria rusticana

    Lola coquetea con Turiddu: acepta sus galanteos. Y es la propia Santuzza, quien, despechada y desesperada tras el desprecio de Turiddu, le cuenta el enredo a Alfio, el marido que ella cree burlado. Con la más absoluta crudeza: “Que mientras vais bajo la lluvia y el viento para ganaros el pan, ¡Lola os adorna el techo de mala manera!”.

    cavalleria-rusticana

    Enseguida, Santuzza se arrepiente: “¡Ha sido una infamia hablaros así!”. La tragedia, ya saben, se desata. Turiddu le muerde la oreja a Alfio, el modo tradicional siciliano de aceptar un duelo. Sangre: muerte.

    Cavalleria rusticana

    Turiddu y Alfio, los dos rivales, se baten en duelo a las afueras del pueblo en pleno domingo de Resurrección. Se cumple el maleficio que Santuzza, desgarrada, le lanza a Turiddu cuando entra en la iglesia siguiendo a Lola: “A te la mala Pasqua, spergiuro!” (¡Te deseo una mala Pascua, perjuro!).

    ¡Y tan mala! Por el grito de una mujer —”¡Han matado al compadre Turiddu!”— sabemos que Alfio ha cumplido su sentencia: “Quiero sangre, me abandono a la ira; todo mi amor se ha vuelto odio”.

    Decíamos que Cavalleria rusticana es una historia de amor robado y vengado. Está claro quién se venga: Alfio. Pero ¿quién comete el robo? Porque, en realidad, hay más de un amor robado… Lola le priva de su amor a Turiddu casándose con Alfio, mayor que Turiddu, pero con una mejor situación económica. Lola le roba Turiddu a Santuzza, cuando, rabiosa de celos, cree que su antiguo novio cumplirá la promesa que le hizo a Santuzza de llevarla al altar. Turiddu le roba el amor de Lola a Alfio cuando ronda y requiere de amor a Lola. Según el código de honor de los lugareños de aquella aldea siciliana de finales del siglo XIX, este sería el amor robado que exige un inmediato ajuste de cuentas: ser vengado.

    No en vano, la única canción de amor que hay en toda la ópera es la serenata que canta Turiddu —como si regresara de una noche de amor compartida con Lola—, antes de alzarse el telón: ¡O Lola’, también llamada Siciliana’, porque es lo único que se canta en dialecto siciliano en toda la ópera:


    O Lola c’hai di latti la cammisa
    si bianca e russa comu la cirasa,
    quannu t’affacci faci la vucca a risa,
    biatu cui ti dà lu primmu vasu!
    Ntra la puorta
    tua lu sangu è sparsu,
    ma num me mpuorta
    si ce muoru accisu,
    e si ce muoru e vaju’n paradisu
    si nun ce truovo a ttia,
    mancu
    ce trasu.

    Un canto de amor en el que ya se anticipa la tragedia y que Turiddu expresa con dulzura, con pasión, con un amor más allá de la muerte, incluso: “Y, si al morir yo fuera al paraíso, no entraría si no te encontrara allí”. Lola, amor robado, muerte, cielo, paraíso… Incluso más allá de la muerte te amaré, viene a decir Turiddu a Lola en su serenata.

    ¿Acaso no habla de amor el gran dúo entre Turiddu y Santuzza? También. Pero se trata de un amor en una sola dirección, no correspondido. Santuzza ama a Turiddu. Turiddu ama a Lola. Si alguna vez Turiddu amó a Santuzza, fue quizás hasta que se cruzó entre los dos Lola. Quizás, solo quizás. Todo parece indicar que sedujo a Santuzza para provocar los celos de Lola.

    Santuzza entrega todo por Turiddu: su amor y su honor (ese honor que en la literatura española del Siglo de Oro llaman también honra). Un dolor más: es la propia Santuzza quien en un momento de rabia y despecho, desata la tragedia y el desenlace final: la venganza de Alfio y la muerte de Turiddu.

    cavalleria_rusticana

    No es ese, de ningún modo, su propósito. Es un no saber contenerse ante la indiferencia de Turiddu, porque inmediatamente antes Santuzza le ruega, le suplica, le perdona. Turiddu responde con desplantes, con reproches, con amenazas: “¡Te lo advierto, Santuzza, no aguantaré más tus ridículos celos!”. Con agresividad incluso: al final de la escena, da un empujón a Santuzza y esta cae al suelo.

    Casi al final de la obra, cuando Turiddu sospecha que puede morir a manos de Alfio y que no podría, entonces, cumplir la promesa que le hizo a Santuzza, siente compasión por ella: “Y después, madre, escúchame: si yo no volviese, tú tendrás que hacer de madre a Santa, porque yo le juré llevarla al altar”.

    Compasión… ¿Una pizca de amor? No parece claro lo segundo. Y en todo caso, ¡a buenas horas, mangas verdes!;-)

  • * Escuchamos hoy a un tenor griego en la serenata de Turiddu, Costa Milona (Kostantinos —Kostas— Mylonas), en una grabación de 1922.
  • [ * Vídeo que no está, pero se le espera;-)]

    Sobre las actuaciones operísticas de Milona se sabe muy poco; pero dejó, no obstante, numerosas grabaciones: un total de 164. Entre ellas, la ‘Siciliana’, la única canción de amor de Cavalleria rusticana: ‘O Lola’.

    Costa MilonaCosta Milona_.

    Costa Milona nació en Keratea —ciudad situada a unos 41 kilómetros del sureste de Atenas—, el 3 de febrero de 1897. Antes que cantante, fue actor. Viaja a Italia. En Milán estudia con el maestro Giuseppe Borghi. Hacia 1922- 1923 se traslada a Berlín, donde residió gran parte de su vida y realizó todas sus grabaciones.

    Como muchos otros cantantes líricos del siglo XX, sus últimos años transcurrieron en la pobreza. Nunca regresaría a Grecia. Falleció en Londres, en 1949 (a los 52 años), a consecuencia de una enfermedad del corazón.

    [Fuentes: ‘Costa Milona (1897-1949)’, by Juan Dzazópulos Elgueta. The Record Collector. September 2005]

  • Y escuchamos a Enrico Caruso cantando la ‘Siciliana’, en una grabación de 1905, 17 años antes que la de Milona.
  • Dicen que la voz de Costa Milona recuerda a la voz del gran Caruso. Yo diría que, al menos en esta grabación, aún es más hermosa. ¿Qué opinan ustedes?

    P.D.: En la grabación de Caruso el tempo es claramente más rápido. Su grabación dura 20 segundos menos que la de Milona.

    Actualización: 07/05/15

    [Mientras regresa o no regresa ‘O Lola’…;-)]