Luis Sagi-Vela: “Se siente un 60, 70 por ciento; lo demás es técnica”

Luis Sagi- VelaLuis-Sagi-Vela

El pasado 13 de febrero, Martín Llade entrevistaba al gran barítono Luis Sagi-Vela en el programa La zarzuela de Radio Clásica, cuatro días antes de su 98 cumpleaños. Sabio, ingenioso, con una memoria prodigiosa, con sentido del humor…  Por Sagi-Vela no parecen pasar los años.

Luis Sagi-Vela, 98 años, madrileño, hijo del barítono catalán Emilio Sagi-Barba y de la soprano valenciana Luisa Vela, nace el 17 de febrero de 1914, doce días después del estreno en Madrid—Teatro Price— de  Las golondrinas, del donostiarra José María Usandizaga.

Reproducimos textualmente algunas de las respuestas de Sagi-Vela:

Las golondrinas se estrenan en Madrid el día 5 de febrero de 1914. La estrenan mi madre y mi padre. Mi madre la canta durante cuatro días, y yo nazco el 17 de febrero de 1914. Así es que yo estuve en el estreno.

Emilio Sagi- BarbaLuisa Vela

Usandizaga, desde luego, es el gran compositor. El número uno, el number one, que se dice ahora, de la lírica española. Las golondrinas es su obra maestra, no cabe duda. Y  la estrenaron mis padres, con gran éxito. Y yo la canté después, cuando mi padre me dio permiso para hacerlo. O sea, que tenía que estar maduro ya para interpretar el famoso ‘Se reía’, que lo tengo grabado ahí también.

—Hay una obra que se llama Por una mujer, del maestro catalán Lambert, que precisamente fue luego mi profesor de armonía. Ese hombre escribe una obra que se llama Por una mujer, y hay dos papeles estelares, por llamarlos de alguna forma: un barítono, que es el padre; y un tenor, que es el hijo. Entonces, hay una grabación, que vamos a escuchar, que tengo yo, que no se hizo comercial; fue una prueba que se hizo en EMI para ver si servía mi voz para grabar. Tenía yo 18 años cuando se graba ese disco. Mi padre interpreta al padre de la obra, y yo el hijo. O sea, que es un caso único, creo, en la historia de la música.

Se trata del ‘Dúo de los consejos’ de la zarzuela en dos actos ‘Por una mujer’, texto de Antonio Paso y Ricardo G. del Toro; música de Juan Bautista Lambert. Un documento excepcional que pueden escuchar en la entrevista.

“Son unos consejos un poco raros…, que yo no he usado en la vida…”, precisa con sentido del humor Sagi-Vela. Así comienza el dúo:

Cobarde no debe ser
quien se proponga conquistar a una mujer.
Qué grande es el amor: ¡la audacia es de rigor!

El abuelo paterno de Sagi-Vela era jefe de estación; su abuelo materno, médico. Se planteó estudiar medicina, pero la sala de disección lo echó para atrás. “Nos acostumbramos todos…”, le advirtió el doctor Tejada, tío suyo.  “Yo no; no pasé por eso, y me dediqué a la ingeniería y después al canto”.

Iba para ingeniero (aprobó el primer curso) pero, definitivamente, el canto le robó el corazón.

Con estas palabras lo cuenta don Luis Sagi-Vela:

Luis Sagi-Vela

—Yo estaba estudiando inglés por mi cuenta y me gustaba mucho la música americana…; me compraba discos de Paul Robeson, que era un bajo. Yo  le imitaba cantando en casa, porque me gustaba lo que cantaba este hombre. Un día  me oyó mi padre cantar y me dijo: “Oye, ¿sabes que tienes voz?”.

—Entonces aquello se quedó calando dentro de mí. Y un día le pregunté: “Oye, papá, si yo estudio, ¿puedo cantar como tú en el teatro? Dice: “Hombre, tenía que probarte la voz, y si…”. Me probó la voz y dice: “Si tú estudias y trabajas, sí puedes cantar. [… ] Pero no: mejor que sigas tu carrera de ingeniero…”. Yo era un empollón entonces, ¿no? Lo que se ha demostrado luego con tantas obras que me sé de memoria, que es inconcebible que pueda recordar mucho de ellas, ¿no?

—Entonces, les dije: “Bueno, pues dejo la carrera y me dedico a cantar”. Entonces, grave disgusto entre mi padre y mi madre. “No, el teatro es muy amargo, es muy esclavo, y tal. Piénsalo: te damos tres meses de las vacaciones”. A los veinte días, dije: “No, lo he pensado: dejo todo y me dedico a cantar”. Y empezó él a darme las clases, y de ahí en adelante…

[Paul Robeson: ‘Summertime’]

Luis Sagi-Vela debuta en Madrid, Teatro Ideal, el 24 de noviembre de 1932, en La rosa del azafrán, de Jacinto Guerrero. Su padre dirigió la orquesta.

—Canté mucho repertorio. Casi todas las obras famosas las he cantado a lo largo de mi carrera.

Fue el empresario más joven por entonces de una compañía lírica. Actúa en Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia, Colombia, Paraguay, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, los Estados Unidos…

—Bueno, generalmente en casi todos esos países no he cantado yo zarzuela, eran conciertos donde  la mayor parte de la música que cantaba era zarzuela, pero también muchas otras obras que no eran de zarzuela. Pero la zarzuela, como tal zarzuela, ha sido Buenos Aires, Montevideo y La Habana, como base.

[‘Junto al puente de la peña’, La canción del olvido, Serrano]

Estrenó un total de 25 obras. Entre ellas, El ama, de Jacinto Guerrero,  el 24 de marzo de 1933 en el Teatro Ideal de Madrid  (“le dimos más de 400 representaciones entre Madrid y Barcelona”); Me llaman la presumida, de Francisco Alonso, el 4 de diciembre de 1935, en el Teatro Ideal de Madrid (“unas 80 representaciones”); La del manojo de rosas, de Pablo Sorozábal, el 17 de noviembre de 1934, en el Teatro Fuencarral de Madrid (“100 representaciones”):

Luis Sagi-Vela y María Vallojera en 'La del manojo de rosas', de Sorozábal.

1934. Luis Sagi-Vela y María Vallojera en el estreno de 'La del manojo de rosas', de Sorozábal.

—Yo tenía cierta prevención para estrenar un sainete, porque es un sainete moderno, ¿no? [La del manojo de rosas]. Mi padre leyó la partitura y dijo: “No,  no, es una obra que puede ser muy buena”. Fui a casa del maestro Sorozábal, me la mostró, la comentamos; y de ahí, nada, me ensayó él  y fue un estreno clamoroso; de un éxito fantástico, que sigue todavía viva, y seguirá viva, como una de las obras maestras.

—Bueno, la voz de entonces [de sus tiempos] era del barítono lírico, como era Marcos Redondo, como era mi padre,  y como era yo mismo. Es un barítono lírico de una gran extensión del diapasón, hasta el LA bemol y el LA natural que tenía yo. No sé, salía así. Y ahora, por ejemplo, voces de bajo, muy pocas; no se encuentran voces de bajo en todo el mundo. Me refiero incluso a la ópera. Esas son épocas, épocas. Y la época ahora es de sequía.

Luis Sagi-Vela

—[… ] cuando uno canta o uno actúa en el teatro, dice “¡Hay que ver, cómo siente esa obra!…”.  Bueno, es que eso es falso. Se siente un 60, 70 por ciento; lo demás es técnica. Porque usted si está con una emoción grande, no puede hablar en su vida ordinaria, que decía Benavente… De ahí que hay que dominarse y darle la emoción precisa, fingida, aparte de sentir una parte verdadera. Pero no se puede entregar uno a la expresión exacta de lo que está cantando o está hablando; no se puede hablar llorando, usted mismo…, si empezamos a llorar,  ¿no?, no podríamos hablar.

En 1949 canta Lucia di Lammermoor (en el rol de Edgardo) y La traviata (como Alfredo) en el Colón de Buenos Aires:

—Hice dos y dos. Además, con una tragedia de fondo tremenda, porque el día antes de cantar Traviata recibí la noticia de que mi padre había muerto en España. Y tuve que cantar. Eso no es un acto heróico por mi parte; eso sucede muchas veces entre los artistas de todo género: cantantes, pianistas y tal, que tienen que afrontar un compromiso con una pena particular; porque una cosa es el hombre particular y otra el artista, aunque se mezclan y es una misma cosa.

Emilio Sagi-Barba falleció en su finca de Polop de la Marina (Alicante), el domingo 7 de agosto de 1949.

Cuenta más cosas don Luis Sagi-Vela en su entrevista. Pero infinitamente mejor que lo escuchen de su propia voz. No desvelamos la sorpresa tan emotiva con que pone punto y final. Mejor dicho, punto y seguido, porque esperamos escucharle en otra ocasión.

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Me llaman la presumida (cartel).

Grabaciones de Sagi-Vela que pueden escuchar en la entrevista

  • ‘Dúo de los consejos’ de El ama (Jacinto Guerrero), junto a su padre, Emilio Sagi-Barba.
  • ‘No sé lo que me sujeta… Madriñela, graciosa’, romanza de Paco de Me llaman la presumida (Francisco Alonso).
  • No sé lo que me sujeta,
    que quiero marcharme lejos,
    y no me separo apenas
    de lo que quiero olvidar.

  • ‘Granada mía’, romanza de Manrique de Monte Carmelo (Moreno Torroba).
  • ‘Se reía’, romanza de Puck, Las golondrinas (Usandizaga).
  • ‘Canto a la espada‘, romanza de Juan Luis, de  El huésped del sevillano (Jacinto Guerrero).
  • ‘Sasibil, mi caserío’, romanza de Santi (zortzico), de El caserío (Guridi). Su última grabación.
  • nota

  • Enlace directo a la entrevista
  • Luis Sagi-Vela en su casa de Madrid. 18 de abril de 2012. Foto: José Luis Nocito.

    Luis Sagi-Vela, el 18 de abril de 2012, en su casa de Madrid.

    —No hay nada más lamentable que un cantante que estira su carrera y termina haciendo el ridículo.

    Una entrevisa más de don Luis Sagi-Vela, en vídeo, a la que pertenece la anterior declaración.  Es breve —o no es mucho lo que se deja ver—  y fue publicada en El Correo.com el 29 de abril de 2012. Pasen y vean.

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    6 Responses to “Luis Sagi-Vela: “Se siente un 60, 70 por ciento; lo demás es técnica””

    1. Antonio says:

      Es impresionante oír hablar a este hombre con prácticamente 98 años.

      Su voz no era, quizá, de las que impresionan por su volumen; pero tenía un color precioso. Además, cantaba con un gusto exquisito.

      Siempre me pareció curioso que, siendo barítono, sus únicas incursiones en la ópera fueran en dos papeles de tenor lírico (o, incluso, lírico-ligero).

      En cuanto a la “sorpresa final”, demuestra que sigue teniendo ese buen gusto y ese color a los que me refería antes. Precioso cierre de la entrevista y del programa.

      Besos y abrazos

      Antonio.

      P.D.: Qué magnífica voz tenía Paul Robeson. No conocía su Summertime: me ha encantado.

    2. operasiempre says:

      Totalmente de acuerdo, Antonio. Es un sabio.

      Sí, es curioso. Desconozco la razón. Él comenta en alguna entrevista, creo (no recuerdo ahora mismo dónde lo he leído), que su decisión de pasar de la cuerda de barítono a la de tenor no fue una buena idea y que, si su padre hubiera estado allí, se lo hubiera desaconsejado. Algo así.

      De hecho, creo que solo cantó esas dos óperas: Traviata y Lucia. Bueno, dos representaciones de cada una, porque él dice: “Hice dos y dos”.

      No pude resistir la tentación de incluir esa grabación de Robeson. Cuando la escuché la primera vez, tuve la impresión de que el timbre de Robeson (salvando las distancias entre bajo y tenor, claro está), me recordaba el timbre de Sagi-Vela.

      Digo la primera vez, porque, en estos casos, en los que no estas pensando en si te recuerda a otro timbre de voz o no, la primera impresión suele ser la que vale. Luego te pones a escuchar pensando en si lo detectas de nuevo, y ya no funciona. De alguna manera estás condicionado, buscando lo que quizás no hay. No sé si me explico…;-)

      La ‘sorpresa final’ es increíble. A mí me emocionó.

      Besos para todos,

      Gio

    3. operasiempre says:

      Ya encontré dónde lo leí. Sagi-Vela tenía entonces 84 años.
      Copio y pego esa parte de la entrevista:

      «Sagi-Vela, que en la zarzuela había hecho toda su carrera como barítono, y muy cómodo debido a su extensión vocal, se entusiasmó con la posibilidad de pasar a la cuerda superior.

      Era una época en que varios barítonos habían caído en la misma tentación: el argentino Carlos Guichandut y el chileno Ramón Vinay, que hicieron famosas, posteriormente, sus versiones de Otello.

      “Fue una decisión desafortunada —dice ahora Sagi-Vela con apreciable sentido autocrítico—. De haber estado vivo mi padre, que falleció en su finca de Polop de la Marina estando yo acá, seguramente no lo habría hecho. Él me lo habría desaconsejado. Pero me tenté y lo hice.

      Fue una idea del director de ese entonces del Teatro Colón, Cirilo Grassi Díaz, quien estaba convencido de que mi voz era de tenor. También el maestro Antonio Paoli en Puerto Rico me había sugerido pasar de registro.

      Preparé a conciencia mis papeles y salí airoso en base a técnica, pero eran tesituras muy tirantes para mí. Por fortuna, después de esa experiencia volví a mi repertorio habitual, con gran tranquilidad y desahogo”».

    4. Munguía says:

      El último de los grandes barítonos de zarzuela que queda con vida.
      Un beso fuerte, Montse 😉

    5. […] escuchar a Sagi-Vela en esta entrevista de hace justo un […]

    6. operasiempre says:

      Así era. Y ahora nos sentimos un poco huérfanos. En fin, la vida.

      Un beso fuerte, Munguía.

      Montse