‘Ella giammai m’amò!’, por Boris Christoff, Nicolai Ghiaurov, Samuel Ramey, Nicola Rossi-Lemeni

Don Carlo

  • ‘Ella giammai m’amò!’ (¡Ella nunca me amó!), aria de Felipe II, del Acto III, Escena I, de Don Carlo, Verdi.
  • Por los bajos:
  • Actualización (28/01/2013)

  • Nicola Rossi-Lemeni, Orquesta Sinfónica de la RAI de Roma. Dirige: Fernando Previtali. 1951.
  • (Gracias, Antonio Lagatta)

    19/01/2013

  • Boris Christoff. 1976.
  • Nicolai Ghiaurov. Gala Tucker, 1996.
  • Samuel Ramey. La Scala, 1992. Dirige: Riccardo Muti.

    (Gracias, Paco Roa; gracias, Antonio)

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    32 Responses to “‘Ella giammai m’amò!’, por Boris Christoff, Nicolai Ghiaurov, Samuel Ramey, Nicola Rossi-Lemeni”

    1. Antonio dice:

      Pues si se trata de elaborar “il catalogo” de intérpretes de Felipe II, yo añadiría a Cesare Siepi, a José van Dam, con su voz de bajo-barítono, y, más joven aún que los citados por D. Paco, a René Pape (véase ‘Spesso tra vaghe rose’, por Elina Garanca).

      http://www.youtube.com/watch?v=G7ZzwbOgfGM

      http://www.youtube.com/watch?v=S28xXAKAvbs

      http://www.youtube.com/watch?v=-rvd4PRLYNs

    2. Antonio dice:

      Saludos y buen fin de semana para todos (se me había pasado ponerlo en el comentario anterior).

      Antonio.

    3. Paco Roa dice:

      Hay que agradecer a nuestra anfitriona el gran esfuerzo realizado y felicitarle por los resultados conseguidos con este despliegue de canto verdiano de la mejor ley. Sin perjuicio de que a lo largo y ancho de este Año Verdi se pueda en otros momentos seguir festejando a tan popular operista, es tan sublime a la vez que representativa el aria en cuestión que, ciertamente, es capaz a mi juicio de compendiar por sí sola la mejor parte del estilo compositivo verdiano, especialmente, claro es, para la voz de bajo.

      Como siempre digo en estos casos, no se conformen con lo ofrecido y, si tienen ocasión, no dejen de ver el “Don Carlo” completo. Yo lo hago al menos un par de veces al año, y les puedo asegurar que cada vez que lo hago descubro nuevos e inesperados valores. En lo que respecta a los cantantes seleccionados en la entrada, por decirlo brevemente, nos movemos en una calidad interpretativa que va entre lo muy bueno y lo (casi) sobrenatural. Saludos cordiales, muy especialmente para D. Óscar, felizmente (parece) recuperado para esta tertulia, y confío en que esta entrada tenga todos los comentarios que se merece, muchos…

    4. nemorino dice:

      ¡¡¡¡Maravillosa sorpresa!!!! Volver a disfrutar de los sabios y doctos comentarios de D.Paco Roa, me llena de enorme satisfacción. Seguiré su consejo y disfrutaré viendo D.Carlo. Saludos muy cordiales a todos y, sobre todo, a mi anfitriona favorita…Quanto è cara!

    5. Paco Roa dice:

      Un verdadero placer, “Nemorino”, volverle a saludar después de tanto tiempo. Parece que poco a poco estamos apareciendo todos los comentaristas de antes. Vamos a ver…

      Bueno, yo creo que aquí todos aprendemos de todos, veteranos y noveles podemos aportar mucho, ya lo creo. Hará Vd. muy bien viendo el “Don Carlo”. Para este papel le sugiero que elija al Plácido Domingo de la versión de 1969 o la de 1971, e incluso hasta la de 1985 vale. Honestamente creo que ningún otro tenor en igualdad ha superado la creación que del atormentado infante hace el madrileño. Saludos muy cordiales.

    6. operasiempre dice:

      Gracias, Antonio, por los enlaces. A punto estuve de incluir a Siepi en la entrada.

      Saludos, Nemorino. Quanto è caro!;-)

      Gracias, Paco Roa. Encontré en el Olimpo el dúo final de Don Carlo (Viena, 1968), con Sena Jurinac y Plácido Domingo. Aquí va.

      Saludiños para todos,

      Montse (Gio)

    7. operasiempre dice:

      Otro Don Carlo (creo que la ópera al completo), con Ghiaurov, Domingo, Freni, Bumbry, Quilico, Furlanetto. James Levine. Met, 1983.

      Para el próximo fin de semana, por ejemplo;-)

      Saludos,

      Montse (Gio)

    8. Antonio dice:

      Ya me imaginaba yo lo de Siepi.

      La verdad es que yo me sigo quedando con Ghiaurov; pero, como en la entrada anterior (bueno, en la de Garanca), D. Paco elaboró una lista de “Felipes II” y nuestra anfitriona habló de “il catalogo” (pero no el de D. Giovanni, claro), me pareció que faltaban, al menos, esos tres.

      Creo que cualquiera de ellos, además de los citados en principio, han hecho interpretaciones interesantes del personaje de Verdi.

      Incluí los enlaces, en parte para facilitar un poco la labor a Montse, pero también –debo reconocerlo- porque en You tube hay otras versiones de los mismos intérpretes que, aún siendo buenas, me satisfacen menos. Como casi siempre: cuestión de gustos.

      Me alegro mucho de que, poco a poco, vayamos reapareciendo.

      Un abrazo para todos.

      Antonio.

    9. Antonio dice:

      No me he referido, en mi comentario anterior, a la versión de la ópera que nos propone nuestra anfitriona (empieza a preocuparme la frecuencia de estos olvidos). Habrá que dedicarle un tiempo el próximo fin de semana.

      D. Carlo es un papel en el que me parece que siempre se desenvolvió bien Domingo. Además, la presencia de Freni y Bumbry, más la dirección de Levine (evidentemente, de Ghiaurov ya no digo nada,) creo que garantizan una versión, digna, cuando menos, de ser tenida en cuenta.

      Abrazos, de nuevo.

      Antonio.

    10. Antonio Lagatta Mazzeo dice:

      Estimada Gio y demás participantes: Sin perjuicio de señalar que los bajos reseñados anteriormente son o han sido excelentes interpretes del rol de “Felipe II”, creo que la mejor y más sentida interpretación de la dolorosa aria “Ella giammai m’amò” fue la realizada por NICOLA ROSSI-LEMENi en la versión radiofónica de la RAI del 20/11/1951, y luego llevada al disco por el sello CETRA.- Y me refiero a esta versión en particular, no a las siguientes grabaciones realizadas por el mismo bajo.
      Claro que, gustos son gustos, el mío es éste, y no tiene porque ser compartido, pero sería interesante que fuera escuchado por los demás participantes para poder así, formarse una correcta opinión.- Informo desde ya que de este tema es la única intervención que realizaré, abusando quizás que la gentileza y amabilidad de la anfitriona GIO.-
      Buen año VERDIANO pata todos los amantes de la lírica!!!

    11. operasiempre dice:

      Estimado Antonio Lagatta, gracias mil por la recomendación.

      Impresionante versión la de Rossi-Lemini, sí señor;-)

      Esperamos que el aviso no se cumpla y que podamos leer sus opiniones cualquier día de estos. ¡Gracias!

      Saludos muy cordiales,

      Gio (Montse)

    12. Antonio Lagatta Mazzeo dice:

      Dos precisiones: 1) Cuando escribí “de este tema es la única intervención que realizaré” me refería exclusivamente al tema ELLA GIAMMAI M’AMÒ, ya que no polemizaría a este respecto; 2) por las dudas aclaro: la versión de Nicola Rossi-lLemeni es la contenida en la versión completa, grabada junto a Maria Caniglia, Mirto Picchi, Paolo Silveri, Ebe Stignani y el extradordinario Gran Inquisidor de Giulio Neri.
      Saludos.

    13. operasiempre dice:

      Ah, perdón; lo entendí mal. Ya me parecía raro…

      Sí, esa es la versión que llevé a portada. A no ser que exista otra grabación de 1951 dirigida por Previtali…

      Enlazo algunos audiciones más de esta grabación.

      Nicola Rossi-Lemeni y Paolo Silveri: ‘Restate!’.

      Mirto Picchi y Maria Caniglia: ‘Io vengo domandar’.

      Giulio Neri y Rossi-Lemeni: ‘Son io dinanzi al Re’.

      ¡Gracias!
      Saludos,

      Gio

    14. Paco Roa dice:

      Escuchada con detenimiento y diré que con deleite también la propuesta del Sr. Lagatta, al que desde ya mismo considero nuestro amigo y le animo a participar en esta tertulia, quisiera hacerle, si me lo permite y, por descontado, sólo faltaría, desde el respeto más absoluto a su postura, una mínima observación en cuanto a lo de no sostener polémicas (no sé si será con carácter general o acaso sólo en esta entrada en particular, no me quedó del todo claro…).
      Fíjese, lo que son las casualidades, ayer mismo, de forma tangencial, pero salía este asunto de las polémicas en un grupo de aficionados entre los que me encontraba. Defendía el ponente, a cuenta del famoso y a mi juicio merecido abucheo de La Scala a Pavarotti en el estreno de la temporada de 1992-93, justamente –otra casualidad- con el “Don Carlo” que aquí nos ocupa, que no es necesario pitar a nadie que sale a un escenario y que es mucho mejor, ante una deficiente actuación, hacer un silencio absoluto. Yo sostuve que el público que paga religiosamente su (cara, o carísima) entrada en un teatro de ópera tiene tanto derecho a guardar silencio como a pitar a discreción si le dan gato por liebre; dicho resumidamente, que hizo muy bien el exigente y entendido público milanés, que, ojo, paga con oro molido su entrada en el estreno de la temporada de su prestigioso coliseo y que, lógicamente, quiere que no le engañen y sólo le den de lo bueno lo mejor, en reprobar sonoramente al Sr. Pavarotti –al que ya entonces los alemanes llamaban, no sin gracia y con razón, “el tenor del medio do”- sus gallos y demás desastres vocales cometidos en la función. ¿Qué opinan Vds.?…
      Bueno, y ya que nos habíamos metido en faena, presenté la idea de que la polémica es a la ópera lo que el gol al futbol, la salsa, una fuerza motriz sin la cual ambos no subsisten. Y así, llegué a porfiar, acaso forzando ya un poco la línea de argumentación, con mi teoría según la cual defiendo que la inaudita longevidad del arte que aquí nos convoca a todos en buena medida se debe a las disputas, peleas, rifirrafes y controversias varias que a lo largo de los años (siglos) han mantenido aficionados, cantantes y hasta los mismos compositores. Permítanme sólo un par de ejemplos muy conocidos entre mil posibles de lo que digo.
      Desde luego hubo algo más que palabras entre los aficionados partidarios de uno u otro compositor, que al final terminaría incluso salpicando tanto a Gluck como a Piccinni, en la famosísima “Querella de gluckistas y piccinnistas”, la cual dio no poca “vidilla” a las, de ordinario, lánguidas tertulias musicales barrocas. Y qué decir, ya en nuestros tiempos, de la rivalidad entre Callas y Tebaldi; verdaderos ríos de tinta se han escrito sobre este enfrentamiento que, literalmente, dividió a la afición del momento en dos bandos irreconciliables e hizo por la difusión de la ópera, incluso fuera de su ámbito propio, mucho más que todos los compositores contemporáneos juntos.
      En fin, no les canso más. Sr. Lagatta, síganos, por favor, haciéndonos propuestas tan fenomenales como la de esta entrada, y, para todos en general –conste que me incluyo-, discutamos largo y tendido, con pasión pero sin perder las formas, en el entendimiento de que ello será nuestra mejor contribución a la perdurabilidad de este arte canoro que se diría inmortal. Saludos muy cordiales.

    15. Antonio Lagatta Mazzeo dice:

      Estimado Paco Roa: asimilo con todo gusto su propuesta, me siento amigo suyo y de todas aquellas personas que gustan de la música y en especial de la música lírica. Por otra parte, trataré de seguir enviando propuestas en relación a aquellas grabaciones que en mi concento son de absoluta referencia, y no por ello las que deben ser compartidas: primer ejemplo: el OTELLO verdiano. Allá por el año 1954 escuché esta ópera completa por vez primera, yo apenas tenía 16 años y quedé totalmente impresionado por la interpretación de RAMÓN VINAY. Años después tomé conocimiento de la versión grabada por MARIO DEL MONACO (la dirigida por Alberto Erede). A partir de entonces he escuchado a varios Otellos, pero sin embargo considero q

    16. Antonio Lagatta Mazzeo dice:

      (Se me cortó: continúo: ) que ninguno de los posteriores, ni anteriores, (Pertile, Martinelli, Merli, Zenatello) me ha emocionado como estos dos tenores: VINAY y DEL MONACO. Accediendo a su solicitud propongo este tema para que se brinden opiniones.
      Saludo a todos con mucho gusto, y hasta próxima.-

    17. Paco Roa dice:

      Pues si le parece, Sr. Lagatta, vamos a dar una lista, no completa pero suficiente, de tenores que a mi juicio han dejado memoria con el “Otello” verdiano, a fin de que, cuando se pueda, nuestra anfitriona tenga donde elegir.

      - Merli
      - Melchior
      - Ralf
      - Pertile
      - Vickers
      - Domingo

      A los que, sin duda, habría que añadir los que Vd. propone. Saludos cordiales.

    18. Paco Roa dice:

      Por cierto, Sr. Lagatta, al solicitar el “Otello” dimos una posible relación de tenores que, ciertamente, dejaron memoria como intérpretes del papel, pero pasamos por alto qué momento concreto del mismo se podía emitir. Qué le parece el breve pero apabullante “Esultate!”. Contando, claro es, que ello le sea posible a nuestra anfitriona.

      En otro orden de cosas, les dejo un apunte personal. Y es que desde mañana y por espacio de un mes, estaré cumpliendo con unos compromisos adquiridos en tierras americanas –Brasil y Paraguay-. Hasta mi vuelta, pues, saludos muy cordiales para todos Vds.

    19. oscar valdivieso dice:

      Del Mónaco indudablemente debe ser un referente . Saludos Nemorino, Don Paco, Sra. Gio.

    20. JUAN DZAZOPULOS dice:

      “OTELLO”: Grandes….y no tan grandes……..
      No olvidar a:
      Francesco Tamagno (el primer Otello) (italiano)
      Giuseppe (José) Oxilia (uruguayo)
      Antonio Paoli (portorriqueño)
      Giovanni Zenatello (italiano)
      Leo Slezak (checo)
      Francesco Merli (italiano)
      RENATO ZANELLI (chileno) GRANDE ENTRE LOS GRANDES
      Giovanni Martinelli (italiano)

      En este primer grupo “histórico” que abarca hasta 1940 aproximadamente, el “Otello” fue cantado como bien se ha dicho, por Lauritz Melchior (danés), Torsten Ralf (sueco) y Aureliano Pertile (italiano), entre mucho otros, pero personalmente incluso siendo grandes “tenores” vacilo mucho en incluirlos en la misma liga de “grandes Otellos”.

      La segunda mitad del siglo veinte, destacaron en un momento u otro, los argentinos Carlos Guichandut y Carlo Cossutta, el canadiense Jon Vickers y el español Plácido Domingo, pero a mi modesto parecer, lejos, pero muy lejos, del chileno RAMON VINAY y del italiano MARIO DEL MONACO.
      En cuanto a los Otellos del actual siglo 21, mejor corramos un velo de pudor y recordemos el glorioso pasado.

      Juan Dzazópulos

    21. Antonio dice:

      Contertulios, Anfitriona:
      Me he quedado con las ganas
      de conocer su opinión
      sobre el objeto inicial
      de este hilo derivado
      de otro anterior a él.
      Por tanto, y como protesta,
      los privaré de saber
      qué opino de sus Otellos.
      No podrán dormir tranquilos
      con las dudas que tendrán:
      si del Monaco o Domingo,
      si Jon Vickers o Vinay…
      ¿A quién preferirá Antonio?
      Vivirán con esa duda
      por el resto de sus días.
      Quizá alguno no resista;
      no sentiré compasión.
      Con Siepi, van Dam y Pape
      me haré fuerte en mi boicot.
      Tengan todos buenas noches.
      Y sonrían, por favor.

      Antonio.

    22. Antonio Lagatta Mazzeo dice:

      Comparto en un todo lo de Juan: Quienes no hayan escuchado a RAMON VINAY (Dirigido por Toscanini) y a MARIO DEL MONACO (dirigido por Alberto Erede) no sabrán lo que es interpretar un rol de estas características, tanto vocal como emocionalmente.
      De los demás Otellos prefiero no abrir comentarios, pero en mi concepto ninguno alcanza los quilates de de estos dos grandes.-
      Saludos a todos y especialmente a Gio.

    23. [...] Otello en el blog. También de Ramón Vinay. De las grabaciones de los otros tenores mencionados en este hilo, realizaremos una selección en otra entrada, por no alargarnos [...]

    24. operasiempre dice:

      Gracias, Antonio Lagatta, Paco Roa, Óscar Valdivieso, Juan Dzazópulos, Antonio. Gracias mil por la participación.

      Antonio, efectivamente, no he podido pegar ojo;-) Mañana respondo (si es que las musas lo permiten;-) ¡Buenísimos tus versos!:-)

      Saludos para todos,

      Montse (Gio)

    25. Paco Roa dice:

      Bueno pues ya estamos de vuelta después de una estancia de poco más de un mes por tierras de Brasil y de Paraguay. Tiene Vd. toda la razón D. Antonio, aquí nadie se moja, no se mueve ficha y ciertamente no conocemos qué Otello gusta más. Ahora bien, hemos de convenir que no es tarea fácil elegir entre los muchos -acaso demasiados- tenores que lo han interpretado (?), ya que el que no cojea es porque renquea. Esto es, el que está bien o incluso muy bien en el plano vocal flojea en el dramático y al contrrio; en definitiva, que para hacerle justicia al Moro hay que ser, además de buen cantante, un más que notable actor con mucho oficio que sepa de verdad hacer teatro…Valga el ejemplo claro de lo que le digo con Mario del Monaco que, si bien le sobraba voz para el personaje, lo cual no es poco decir a su favor, a mi juicio nos dejó un retrato del mismo más bien superficial en lo teatral y psicológico.

      Así, y si Vd. me lo permite, no tengo más remedio que hacer una pequeña trampa (aprovecho que no nos ve nadie) para definirme por un Otello. Verá, a la relación de Otellos más o menos “potables” que se dio, voy a añadir un nombre más, el de James McCracken y, por arte de birlibirloque, sumo sus virtudes a las de Jon Vickers, descuento, claro es, tanto los defectos del primero –básicamente una técnica canora punto heterodoxa- como los del segundo –una voz un tanto desabrida-, y “le voilà”: un Otello de rompe y rasga.

      Dicho todo lo anterior más clara y sucintamente, que ni mucho menos es suficiente con disponer de un tenor que irrumpa en escena con un abrumador “Esultate” a plena voz que nos deje a todos atónitos, además de ello tendrá que convencernos con una performance que marque la diferencia para que el personaje, pleno de fuerza y poderío, se nos muestre muy capaz de eliminar por completo todas las voluntades ajenas; no pedimos nada…Feliz Semana Santa para todos, recomiendo que quien tenga ocasión no se pierda esos “Pescadores” en el Real con –atención D. Óscar- ¡Diego Flórez! (allí nos veremos) y saludos cordiales.

    26. oscar valdivieso dice:

      Ya veré la forma de raptar a Don Antonio y pedir como rescate que diga (a la buena o a la mala) con que moro se queda, tal vez Del Mónaco, tal vez Vinay…o sera Vickers? Gran incógnita que no dejara a los lectores, incluido este servidor, dormir a plenitud…

    27. Antonio dice:

      ¡Ja, ja, ja!

      Aunque me secuestren, no podrán hacerme hablar. Resistiré a cualquier tortura como un héroe de ópera romántica.

      Eso sí, jamás podré compartir el entusiasmo con que algunos hablan de Ramón Vinay. ¡¡¡Y Mc Cracken!!! Decir que tenía “una técnica canora punto heterodoxa” me parece, D. Paco, que es ser demasiado indulgente.

      Pero no voy a decir más.

      Sigan sin poder conciliar el sueño.

      Antonio.

    28. Paco Roa dice:

      Yo no sé, apreciado D. Antonio, si estamos solamente Vd., D. Óscar y yo más o menos activos siquiera esporádicamente por estos pagos, toda vez que el asunto suscitado en estos comentarios, con total seguridad antaño hubiera disparado el número de participaciones y encendido los más acalorados debates sin necesidad de incentivo adicional alguno. Con mucho retraso le contesto –entre médicos y libros estoy liadísimo- para darle toda la razón, con la edad nos estamos volviendo más blandengues y tendemos a pasar por alto ciertas cosas que antes no hubiésemos tolerado. Dicho lo cual, he decirle también que en mis dos últimas presencias en el Real – Pescadores y Don Juan- a mitad de las funciones tuve que abandonar el teatro ante lo manifiestamente mejorable –dicho piadosamente- de cuanto en el escenario acontecía; aún, por lo que se ve, me quedan redaños y un poco de “intolerancia”. Saludos cordiales.

    29. Nicolás Camilo Gesén dice:

      Saludo muy cordialmente a los “Sobrevivientes”, que seguro estoy, son mucho más que tres.
      Me alegra leer a gente tan querida, Paco, Oscar, Antonio, Nemorino, etc… Aunque no participo tanto, siempre paso a husmear un poquitico y me llevo alguna sorpresa, (siempre muy grata).

      Felipe II, un personaje extraño, oscuro y que guarda celosamente su corazoncito…. Soberbio Christoff, seductor e intimista es Ghiaurov, siempre guardé un lugar muy importante para Nicola rossi yo le agregaría a Siepi. El resto es horizonte tedioso….. Bien, pero les falta la chaucha para el peso.

      Otello es más complejo aun. Zanelli, Vinay y Del Monaco. A ellos me resulta fácil creerles. En su personaje, los siento repugnantemente detestables, tanto como el Scarpia de Gobbi. Luego… contemplar el horizonte.

      Opinión muy personal.

      D. Oscar, D. Paco… Muchas gracias por los saludos que tardíamente he descubierto por aquí y por allá.
      Un gran Abrazo.

    30. Nicolás Camilo Gesén dice:

      Ah… lo olvidaba. D. Paco: Ese engendro gemelo de Frankestein, al cual pretende disfrazar de Otello, yo no lo compro a ningún precio!…. Piénselo mejor y me cuenta, capacito que le resulte un disgusto y le salga más frívolo que Pavarotti en una cancha de fútbol o panelista de Antena 3. No sabemos las emociones que “habitarán la piel” de su nueva creatura…. jeje.
      Un abrazo nuevamente.

    31. Antonio dice:

      Pues parece que, aunque no demasiado activos, algunos seguimos por aquí.

      A mí también me gusta volver a leer a los viejos amigos, Nicolás; más aún cuando todos nos prodigamos tan poco.

      Nadie ha dudado, D. Paco, de sus redaños. Es más, yo creo que hace falta tener muchos redaños para seguir asistiendo al Real (y más aún, cuando se ama el “bel canto” con fruición). Creo que ya he dicho en alguna ocasión que soy de Madrid y resido en la Villa y Corte desde que nací; pero hace ya tiempo que decidí no sufrir innecesariamente ni “alimentar” algo que me desagrada. Por eso no voy al Real.

      Un abrazo.

      Antonio.

    32. Paco Roa dice:

      Bien, pues nada, vamos a ver si entre D. Nicolás, D. Antonio y quien suscribe, cual llaneros solitarios, somos capaces de animar un poco el cotarro antes de que languidezca del todo.

      La verdad es que nunca fui muy bueno que digamos en las materias cuantitativas y eso que, a mi pesar, las estudié mucho más de lo que me hubiera gustado hacerlo, razón por la que me tuve que conformar (casi) siempre, y eso en el mejor de los casos, con aprobados raspaditos. Digo esto porque el asunto del que trae causa estos comentarios de la entrada, a mí me recuerda un poco al problema clásico de la cuadratura del círculo, que, según tengo entendido, aunque igual me equivoco por mis limitados conocimientos matemáticos, resulta irresoluble. Y es que encontrar “el” Otello o, más sencillamente, “un” Otello que pueda hacer un mínimo de justicia tanto al pentagrama como al libreto verdiano, creo que, por el momento, transcurrido ya más de un siglo desde que se estrenó la ópera y haber pasado decenas de tenores por el, se diría, inasible papel, es tarea poco menos que imposible, al igual, ya digo, de lo que sucede con el citado problema geométrico. En fin, mucha paciencia porque si el símil propuesto es acertado aún falta mucho pero que tiempo para dar con la solución del problema lírico que se plantea, si es que la tiene.

      Así las cosas, no me queda otra que tirar por la calle del medio y rematar la faena, ahora que estamos en plena feria de San Isidro –qué ambiente tan colorido tiene mi barrio de Las Ventas en este tiempo-, matando al volapié aunque me juegue la vida con suerte tan arriesgada. Un futurible primero, parece ser que el tenor hoy más de moda, con permiso de Diego Flórez, Jonas Kaufmann, tiene previsto asumir este papel a medio plazo. Desde luego, armas parece que tiene el alemán para cantarlo -bien que me reservo hacer un juicio acabado sobre su voz hasta que tenga ocasión de ver una actuación suya en vivo, cosa que aún no ha sucedido-; sólo hay esperar, pues, que lo incorpore con inteligencia, esto es, ni antes ni después, en el justo momento de madurez vocal e interpretativa para poder sacar adelante una empresa tan comprometida.

      Y al cabo, cómo lo diría, un antojo, y es que como uno nunca prescinde de su condición de rossiniano, no puedo menos que dejar constancia de lo que considero toda una proeza, que, creo, carece de precedentes. Resulta que un tenor en origen rossiniano del que, no obstante lo bien que canta, con gran escuela y voz de acariciante terciopelo, todavía no hemos tenido ocasión de hablar de él en “Ópera, siempre” –ya me corregirá nuestra anfitriona si estoy equivocado-, recientemente ha cantado y con buenas críticas el Otello verdiano. Me estoy refiriendo a Gregory Kunde, al que no pocos, entre los que me cuento, dábamos ya por finiquitado y que, parece, está teniendo una segunda juventud. No he escuchado aún la citada interpretación pero sí su magnífico Otello rossiniano, siendo así, pues, el único tenor en la historia –al manos yo no conozco otro- que ha hecho este singular doblete. Podría estar muy bien hacer todos –bueno, los tres llaneros que quedamos- esta audición aquí, en “Ópera, siempre”, si nuestra anfitriona, claro es, lo considera oportuno. Saludos muy cordiales y buen fin de semana.

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