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Rosa Kraus (2009): “El recuerdo en memoria de mi padre es, sobre todo, del entendido de ópera. Las instituciones gubernamentales no se hacen eco”

Lunes, Mayo 24th, 2010

Rosa Kraus

Rosa Kraus

  • Entrevista de Pepa Fernández a Rosa Kraus. El lado más humano de Alfredo Kraus relatado por su hija Rosa (18 de octubre de 2009).
  • (Gracias, Victoria)

    Alfredo Kraus (Almería) 5

    —Hablábamos de Werther, hablabas de Werther, la obra de Massenet, que fue muy especial para tu padre. ¿Por qué fue tan especial?
    —Yo creo que se adaptó perfectamente a todas las posibilidades tanto artísticas como vocales de mi padre. Y yo creo que él se identificó mucho con el héroe romántico. También porque a él le gustaba mucho meterse en los papeles que interpretaba, y yo creo que el Werther coincidía plenamente con todos sus gustos artísticos y musicales. (…)

    —¿Cómo se percibe desde la familia el trato que recibe siempre la memoria de tu padre?
    —Bueno, pues es increíble, claro, porque después de diez años de su muerte y por donde vas lo recuerdan ¡como si estuviera vivo!, porque realmente hablan de él como si estuviera vivo, y lo quieren muchísimo, no sólo a nivel artístico, sino también como persona, como ser humano, y eso emociona mucho. (…)

    —En este país a menudo lo del recuerdo de las grandes figuras parece algo excepcional, por desgracia.
    —Sí, yo tengo que decir que realmente el recuerdo de mi padre es a nivel de público, de aficionado y de las instituciones de su tierra, por supuesto, y luego los teatros y, sobre todo, el entendido en ópera, que no lo olvidará jamás, porque realmente marcó un hito en la época histórica que le tocó vivir.

    No estoy tan contenta, sinceramente, a nivel nacional, con digamos estamentos un poquito más generales, que realmente no se hacen eco, pero yo creo que no sólo es de la figura de mi padre, sino de casi nadie; y eso creo que las figuras españolas que han llevado el nombre de España por el mundo y que, sobre todo, han contribuido a la cultura española, creo que se debería prestar más atención.

    —Rosa, ¿el tiempo hace crecer el recuerdo de los grandes personajes; en este caso, de un gran cantante? Es decir, ¿te sorprenden algunas cosas que se dicen ahora de tu padre? ¿Ha crecido su figura con el tiempo?—Vamos a ver. Siempre se ve desde el recuerdo, como bien has dicho. Pero, sinceramente, yo también estas cosas las oí en vida de él; o sea, cada actuación suya era realmente un acontecimiento. Pero sí, posiblemente, lo que empieza un poco a crecer es el mito, del recuerdo.

    —A tu padre le gustaba cantar zarzuela, ¿no?
    —Sí, a él le gustaba mucho el género lírico español, y la verdad es que él lo interpretó siempre como si estuviera cantando ópera. Digamos que siempre le tuvo muchísimo respeto. Lo que no le gustaba era tener que hacer los diálogos, no le gustaba hablar y cantar al mismo tiempo (ríe) (…)

    —¿Tu padre era muy clásico, muy conservador?
    —No tanto. Yo creo que él era un persona… Bueno, al haber viajado mucho…; claro, empezó a ir muy pronto a Estados Unidos y por toda Europa, pues yo creo que no correspondía o no era el tipo de hombre español de la época, porque, claro, él había viajado, había visto cosas, y él nunca se definió exactamente como conservador, pero…, bueno, yo creo que era bastante abierto. (…)

    Alfredo Kraus (Almería )7


    —“Agrio, determinante y pragmático en sus juicios, pero también exquisito administrador de un arte que le facilitó llegar más allá del límite que marca la edad”.

    —Sí. Posiblemente, sí. Era eso.

    —¿Es cierto que tu madre viajaba casi siempre con él?
    —Siempre.

    —¿Y cómo llevabais vosotros, los cuatro hermanos, esta ausencia?
    —Muy mal, lo llevábamos fatal. Porque, claro, ellos se iban… —desde muy pequeños, ¿eh?, o sea que desde siempre; sobre todo las temporadas que iban a Estados Unidos, que a lo mejor estaban cuatro o cinco meses fuera—, y, claro, se llevaba mal, porque los niños nos quedábamos en Madrid y venían nuestros abuelos cuando podían, porque todos vivían en Canarias, y siempre teníamos a alguien que nos cuidaba, pero se echaba mucho en falta su presencia. (…)

    —Alfredo Kraus, fue y sigue siendo ejemplo de profesionalidad, de seriedad, de disciplina, de entrega. ¿Tu padre vivió para la música?
    —Yo creo que sí. Concretamente, para la voz y para la ópera, porque él se cuidaba muchísimo. No era el típico tenor exagerado que iba con una bufanda… y se privaba de tomar cosas frías o no se tomaba su helado. Eso no. Porque él tenía además una salud excelente y un físico envidiable, pero sí que hacía todos los días sus ejercicios gimnásticos, nadaba… Se cuidaba, se cuidaba. Vocalizaba a diario, menos en vacaciones. Se cuidaba mucho.

    —¿Era tan perfeccionista como parecía?
    —Sí.

    —¿Y era tan coqueto como parecía?
    —Más. (risas)

    —Rosa, ¿cuál crees que fue el secreto de una carrera tan larga como la de tu padre? ¿Ser muy consciente de sus limitaciones, por ejemplo; tener muy claro qué podía cantar o qué no podía cantar?
    —Eso sobre todo, pero yo creo que fue un cúmulo de cosas. También yo creo que hubo mucha suerte en su vida, en el sentido de la buena salud que tuvo hasta el final, el cuidarse muchísimo, el saber lo que podía cantar y lo que no, y el perseverar en ese afán que tenía él de la búsqueda de la perfección, que yo creo que eso te marca una meta y es lo que realmente le llevó toda su vida a ser cada vez mejor.

    —En 1997 falleció tu madre, y eso sumió a Alfredo Kraus en una profunda depresión. ¿Nunca pudo superarlo?
    —No. No, no, no. Porque… ellos empezaron juntos desde muy pequeños, no sé, yo creo que tenían 14 años o algo así; y, claro, pues tener siempre la presencia constante al lado de mi madre, que yo creo que a un artista eso hace un poco volver a la “dimensión humana”, entre comillas, y a la dimensión de la cotidianeidad; o sea, el decir, pues, mira, ahora estamos en casa, y vamos a hacer una vida de familia…; o sea, el tener los pies en el suelo, que se dice, porque los artistas es muy fácil que se vayan a otras esferas, ¿no? Y el apoyo constante y siempre tenerla al lado…, eso él, como hizo toda la carrera así, no lo pudo superar, no lo puedo superar.

    —De hecho, volvió a los escenarios me parece que nueves meses más tarde, pero nunca fue el mismo, ¿no?
    —No; hombre, nosotros le animamos, toda la familia, por supuesto, a que volviera, porque era lo que había hecho toda su vida, y sumirse en casa en la desesperación y la tristeza pues hubiera sido peor para él. Y la verdad es que, bueno, él empezó un poco a remontar en aquella época, el decir, bueno, pues, voy otra vez a los escenarios, su cabeza ya estaba ocupada en esto, pero, desgraciadamente, la enfermedad ya estaba ahí, y no le dejó.

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    Estatua de Alfredo Kraus, a tamaño real, en la Plaza de Alfredo Kraus, frente al Auditorio Municipal Maestro Padilla, en la ciudad de Almería.

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    “Almería ha brindado su cariño a mi padre. Es la primera estatua que se le dedica en la Península. Toda la familia no puede por más de sentirse orgullosa y emocionada con este homenaje”, manifestó Rosa Kraus el día de la inauguración, en abril de 2007.

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    Al fondo, el Paseo Marítimo, sin duda la zona más bonita de la ciudad. A su vera, el mar, sólo la mar.

    Alfredo Kraus (Almería) 1

    Firma de la autora, Lourdes Umérez. Una réplica de esta escultura preside desde noviembre de 2009 en el cementerio de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria, la sepultura donde definitivamente descansan los restos mortales de Alfredo Kraus. El epitafio, elegido por el propio Kraus, reza así: “Silencio, aquí yace un tenor”.

    [Fotos: Gio]

    Rayén Quitral, la soprano araucana

    Sábado, Mayo 15th, 2010

    Rayén Quitral

    Reproducimos una breve entrevista sobre Rayén Quitral encontrada en la hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España.

    Fue publicada el 13 de noviembre de 1937 en Caras y Caretas, revista semanal ilustrada editada en Buenos Aires (Argentina) entre 1898 y 1941, y que se distribuía además —así consta en este ejemplar de 1937— en “Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos de Norte América, Guatemala, Haití, Honduras, Méjico, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela”.

    Pueden acceder a la entrevista buscando por “Rayén Quitral” en el segundo enlace. Es el primer archivo que aparece (pág. 97 en el PDF; 100, en la revista).

    Rayén tiene tan sólo veinte años. Muy joven, muy tímida —así la describe el periodista—,  es su maestra de canto, Emma Wachter de Thomassen (Emma Ortiz),  quien definitivamente toma las riendas de la conversación y resume la carrera artística de Quitral, que en noviembre de 1937 no ha hecho más que empezar. Rayén, precisa el entrevistador, “contesta con pocas palabras, pero con muchas sonrisas”.

    En la fotografía que ilustra la entrevista, y que no es posible reproducir, observamos a una sonriente Rayén al lado de su maestra bajo este pie de foto: “A la izquierda, la joven artista chilena Rayén Quitral, en compañía de su profesora, la señora Emma Wachter de Thomassen”.

    Rayén QuitralEn el tercer archivo que aparece en la hemeroteca on line,  del 17 de diciembre de 1938 (pág. 90 en el PDF; 88, en la revista); es decir, un año y  un mes más tarde de esta entrevista, puede leerse lo siguiente:

    “Luego de su exitosa actuación ante el micrófono de Radio Belgrano, se ausentó para Chile la soprano araucana Rayén Quitral. Esta intérprete del ‘bel canto’ cumplirá luego un ventajoso contrato en Nueva York”.

    Y en el cuarto, 19 de agosto de 1939 (pág. 90 en el PDF; 88, en la revista):

    Se presentó Tito Schipa en el Auditorium
    “A los nombres de Bidu Sayao, Gianna Pederzini, Rayén Quitral, Hipólito Lázaro y otros grandes artistas que, en un esfuerzo de Radio Belgrano, digno de destacarse, desfilaron por el ‘auditorium’ de esa emisora, se une el del notable tenor Tito Schipa, que hizo su presentación el miércoles 2 del mes en curso”.

    El 1 de agosto de 1937, anuncian en el New York Times la presentación de Rayén en Nueva York —que hasta donde sabemos, no llegó a producirse— y señalan “the extraordinary volume and beauty of her voice astonished critics”.

    En los diarios españoles, la única referencia que hemos hallado sobre Rayén Quitral corresponde a la noticia de su fallecimiento, publicada en el madrileño ABC el 23 de octubre de 1979:

    “Ha fallecido en Santiago de Chile Rayén Quitral, la cantante lírica más importante surgida en Chile en el curso del presente siglo. Rayén Quitral se había iniciado en la lírica en 1936, desarrollando posteriormente su carrera en los más importantes teatros de Europa y América”.

    Confirmación, estas breves reseñas, de lo que ya sabemos por nuestro amigo Juan. Aunque nunca viene mal añadir algún detalle más.

    Emma Wachter de Thomassen explica que Rayén nació en Temuco, capital de la Región de La Araucanía, pero hasta donde sabemos también, no nació allí, sino en Iloca, provincia de Curicó.

    Un dato nuevo. La participación de Rayén en el Grand Festival Mozart de Montreal, temporada 1944/1945. “Mlle Ryan Quitral, soprano du Brésil” (sic) no es otra que nuestra chilenísima Rayén Quitral.

    Y vamos con la entrevista. Optamos por respetar el título original, si bien resumido, para titular también este post. Vaya en recuerdo de Rayén Quitral. Otro día, más;-)

    * *
    Mapuche (Canción Araucana)

    [Mapuche / Canción Araucana (Tradicional. Recopilación y arreglos, Emmita Ortiz), 1953]

    * *

    “Rayén Quitral, la joven soprano araucana, a través de las palabras de su profesora”

  • Por Leandro R. Reynés
  • Caras y Caretas, 13 de noviembre de 1937

    Rayén Quitral en compañía de su maestra,

    Rayén Quitral, en compañía de su maestra, Emma Wachter de Thomassen ('Caras y caretas', 13 de noviembre de 1937).

    Rayén Quitral es una mujer joven. Casi una niña. Tiene apenas 20 años. Puede decirse que recién nace a la vida consciente, aun cuando aparenta no tener todavía consciencia de su propia personalidad. Así al menos me ha impresionado durante los pocos minutos de nuestra entrevista.

    Cierta timidez se advierte en su trato y una espontánea ingenuidad en sus manifestaciones. Ella dice lo que siente. Y lo dice con lenguaje llano, sin rebuscamientos retóricos, sin alardes de elocuencia. Por el contrario, su conversación es así monosilábica. Contesta con pocas palabras, pero con muchas sonrisas.

    —¿Se siente usted artista? —le pregunto.
    Ella cruza los brazos sobre el pecho, encoge los hombros y sonríe. En la sonrisa está la respuesta anticipada, que el periodista debe interpretar.
    —Yo no sé… no sé… —dice luego.

    —Qué impresión le causan el público y los aplausos?
    Sonríe nuevamente con sus brazos cruzados sobre el pecho, expresando en seguida:
    —Cuando canto, no veo al público ni oigo los aplausos. Lo que sé decirle es que al terminar cada número desearía desaparecer inmediatamente del escenario…

    Rayén Quitral—¿Es usted chilena?
    —Araucana pura, de Temuco, en el sur de Chile —interviene su profesora y acompañante, la señora Emma Wachter de Thomassen.

    —¡Araucana! Los rasgos físicos de la joven artista son, en efecto, característicos de aquella raza indómita que vencio a Valdivia y que tuvo en Caupolicán y en Lautaro dos exponentes varolines de bravura heroica. ¡Araucana! Y la mente se remonta a cuatro siglos de historia para recordar con Alonso de Ercilla las virtudes fuertes de aquel pueblo, que el poeta soldado cantó en su poema inmortal, maravillado por el instinto libertario que lo animaba.

    Una raza fuerte, ahora casi extinguida, que no cultivó su espíritu hasta que las generaciones nuevas se pusieron en contacto con la civilización. Y esta es, acaso, la herencia ancestral que pesa sobre la soprano Rayén Quitral.

    La señora Wachter de Thomassen, profesora del Conservatorio Nacional de Santiago y miembro de la Facultad de Bellas Artes de la misma ciudad, me refiere la carrera de su alumna.

    —Rayén no ha alcanzado a apreciar todavía el magnífico don que posee. Soy  yo quien estoy enamorada de su voz. La descubrí hace cinco años, cuando ella era una chicuela. Entonces, como ahora, daba los tonos altos con una maravillosa facilidad. Mi tarea ha constituido, pues, en lograr que diera los tonos bajos, con exactitud. Y así, ella posee hoy un registro completo de su voz de soprano ligera.

    —¿Cuánto tiempo lleva de actuación en público?
    —Tan sólo pocos meses. Debutó con éxito en Santiago. Luego ha actuado en Valparaíso, en Concepción, en Los Ángeles  y en Chillán, todas ciudades chilenas donde fue acogida con cariño.

    —¿Qué impresión tiene de la presentación de Rayén en Buenos Aires?
    —Estoy conforme. Pero advierto que la crítica ha juzgado a Rayén como a una artista completa. Y ella no lo es aún. Reconozco que carece de los recursos de la cantante y de la actriz veteranas. Confío que los adquirirá con la práctica, cuando abandonando su actuación individual, inicie la de conjunto. Por ahora me parece conveniente que logre el dominio absoluto de su voz, factor fundamental de su arte. Y en este sentido, no se ha negado a Rayén aptitudes excepcionales.

    —¿Tienen ustedes proyectada alguna gira por Brasil?
    —Iremos a Rosario y probablemente a Tucumán.

    —¿Volverán luego a Chile?
    —No, regresaremos a Buenos Aires para terminar las audiciones comprometidas con Radio Belgrano, y emprender después viaje a Montevideo, donde Rayén ofrecerá varios conciertos.

    —¿Terminará allí su actuación?
    —No. Iremos a Nueva York, donde esperó que Rayén logrará éxitos estimuladores.

    —¿Y después?
    —Después, sí, regresamos a Chile, pues yo debo de volver a mis tareas del Conservatorio y ella…
    La señora de Thomassen queda un instante pensativa.

    —¿Y ella? — le pregunto.
    —¡Quién sabe! Tal vez se case y emprenda con su marido nuevos rumbos.

    Ahora me dirijo a Rayén Quitral, quien ha permanecido muda durante nuestra conversación con su profesora.
    —Yo… —me responde risueña y con sus brazos cruzados sobre el pecho. —Yo… no sé nada… no he pensado nada…

    Alfredo Kraus (1996): “Yo procuro ser auténtico. Cantar con una verdad”

    Miércoles, Mayo 12th, 2010

  • Entrevista a Alfredo Kraus en el Parador de Nerja (Málaga), con motivo de su participación en el Festival Cueva de Nerja 1996.
  • Por Domingo Postigo, que…, en fin, se lo vamos a perdonar;-)
  • “Presumo de ser una persona natural; ahora, una cosa es lo que uno ve y lo que uno cree, y otra cosa es lo que pareces. Y muchas veces las apariencias —como tan sobradamente se ha dicho toda la vida— engañan; o sea, que yo no soy nada serio ni nada formal. Me gusta  la seriedad en el trabajo, en las relaciones humanas porque creo que profesionalmente, además,  así debe ser”.

    “El do de pecho lo dan muy pocos cantantes porque es una de las notas más difíciles que hay. Pero, bueno, un cantante tampoco se cataloga porque dé o no dé el do de pecho, sino por una serie de cosas, entre las cuales, además, puede estar el do de pecho incluido”.

    “Yo procuro ser auténtico —si se puede decir—, auténtico: cantar con una verdad. Cantar con un compromiso para intentar construir arte, para hacer una cosa que esté por encima de lo normal, desde mi punto de vista; o sea, desde la profesión que yo ejerzo”.

    * *
    13 de mayo

  • Segunda parte de la entrevista
  • “Yo me siento muy unido, pero muy unido, a toda Andalucía. Y, además, para colmo, me gusta también el flamenco. Y además digo una cosa —que nadie ha dicho nunca pero que es cierta—, que los flamencos son los que cantan con mejor técnica del mundo. Mejor que los cantantes”.

    “Los flamencos no saben por qué, pero lo hacen. Y es muy sencillo. Ellos buscan la defensa de la voz ante el estrés que significa cantar flamenco, y una noche seguida, y otra noche, y otra noche, y venga mandándose copas de vino, o de lo que sea, y fumando y no sé qué… Entonces, se defienden, cómo, a través de la técnica.

    Lo mismo que hace un niño pequeño cuando llora, que llora defendiéndose para no quedarse afónico y colocando los sonidos, precisamente, fuera de la garganta, en lo que nosotros llamamos la máscara —que se dice en Italia—, que son los huecos que hay en los huesos frontales. Y ahí no hay manera de que te haga daño las cuerdas vocales ni hay manera de quedarse ronco. Y la prueba es que un niño pequeño llora, llora, llora, llora, y no se queda nunca ronco”.

    “El profano se imagina al cantante de ópera todo el día en el escenario, cantando, dando dos de pecho y cosas de esas (ríe). Pero el cantante, cuando sale del escenario, pues se convierte en una persona normal y corriente…, y corriente”.

    (Gracias, Victoria)

    Y ahora sí, la Cueva de Nerja;-) Y el perro ladrando al mar… Uf, qué recuerdos… Todos buenos. Casi todos…

    Juan Diego Flórez: “La voz, antes que en la garganta, está en el cerebro”

    Domingo, Abril 4th, 2010

    [Flórez: Pour mon âme..., Liceo de Barcelona, 11 de marzo de 2010]

  • Antonio Lucas
  • —¿Cuánto le debe su voz a su adolescencia rockera?
    —Más que mi voz soy yo el que le debe mucho a esa riqueza, a ese “background”. Uno es lo que ha vivido y la suma de las experiencias que lleva dentro. Mi voz es fruto de mis aventuras, de mi forma de cantar, de mi modo de expresar. Aquella banda de rock de cuando era joven me dio mucho. Cantaba versiones de los Beatles y de Led Zeppelin. Y lo hacía a garganta pelada. No sabía nada de música clásica. Desde los quince años daba conciertos para mis amigos del colegio y actuaba en el pub que regentaba mi madre en Lima cuando les fallaba el cantante. Podía estar toda la noche actuando entre humos, sin parar. Imagínate.

    —Y de ahí a la cima del canto…
    —Bueno, no fue tan sencillo. Eso sí, tuve suerte de no joderme la voz… Lo que tengo claro es que ésta, antes que en la garganta, está en el cerebro. Nosotros hacemos que suene en verdad una nota porque la hemos “escuchado” en nuestra mente. Eso es mágico. Una nota es una posición exacta del sonido. Y hay que ajustarla a la voz de cada uno, a sus posibilidades. La voz se maneja con las sensaciones. Y en ópera esa cuestión es llevada al límite porque la ambición es la excelencia.

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    El secreto de la “i”, por Alfredo Kraus

    Lunes, Marzo 22nd, 2010

    007Alfredo Kraus y su técnica de canto. Entrevista de Arturo Reverter (I)

    “A lo largo de toda mi carrera, he podido comprobar, con resultados evidentes, lo esencial que es para un cantante el poseer una técnica vocal que le permita desarrollar en su totalidad las características de su voz para alcanzar día a día un nivel de perfeccionamiento mayor y conservar en buen estado ese instrumento delicado e intangible en que se basará el éxito y duración de su vida profesional”.

    —Maestro, uno de los secretos de tu técnica es la i, la famosa i, que es una de las bases, efectivamente, de tu conocimiento del arte vocal. Cómo llegaste a esta conclusión de que esta vocal, precisamente, es la que ha de basar una técnica de la voz.
    —Bueno, yo, personalmente, no llegué a esa conclusión: alguien me lo enseñó. Parece ser que a finales del siglo pasado hubo alguien lo suficientemente observador para darse cuenta [de] que el sonido de i , a este sonido correspondía más frecuencias y, por lo tanto, se dio cuenta de que el sonido estaba más cerca de lo que luego se llamó la voz in maschera, o sea, utilizando esta zona de la cara, donde están los resonadores, verdaderamente; donde hay caja de resonancia, que son las cavidades de los huesos frontales y que están al lado de la nariz y de los ojos.

    Entonces se dio cuenta de que ese sonido correspondía perfectamente a esta posición, y entonces, por lógica, al tener el sonido más vibraciones, este sonido viajaba más en el espacio, llegaba más al oído del que escucha; y entonces, también con una lógica aplastante, dedujo que todo sonido tendría que estar colocado en el mismo sitio, y que ésa era la verdadera impostación, que repito, luego se llamó voz in maschera.

    Mi referencia se limita al conocimiento de un maestro de canto que existía en Milán, que se llamaba Lamperti, y que, entre otros, fue maestro del famoso tenor español Julián Gayarre.

    —¿Y de qué manera actúa a la hora de emitir la posición para pronunciar la i? Cómo el sonido progresa a partir de ahí.
    —Sí. Bueno. Es de admirar que en aquella época, una persona, simplemente observando, llegara a estas conclusiones. Pero es que ahora, modernamente, hay unos aparatos que registran, graban, en una cinta todo lo que ocurre dentro durante la emisión del cantante, durante la emisión de los sonidos. A través de una sonda, que pasa por la nariz, esta sonda llega a quedar suspendida en el fondo, entre la nariz y la garganta, y esta sonda va fotografiando todo lo que ocurre ahí dentro mientras se canta.

    Pues, bueno, este vídeo lo tengo yo y lo tiene muchísima gente. En el vídeo se ve perfectamente que al sonido i corresponde una amplitud total de la cavidad bucofaríngea; y al mismo tiempo, se hace una medición de la cantidad de frecuencias, o de armónicos, que tienen los sonidos. Al sonido i corresponde la mayor amplitud de hertz, que me parece que es la unidad que mide la frecuencia de los sonidos.

    Los demás sonidos, si el alumno no coloca bien los sonidos a la altura del sonido de la i, van teniendo menos frecuencias, que vienen medidas también ahí; van teniendo menos frecuencias y se va viendo cómo en la fotografía la cavidad bucofaríngea va disminuyendo y se va como cubriendo, lo cual quiere decir que el sonido se ha quedado atrás; se ha quedado atrás: no está a la altura de la i.

    Entonces, el secreto está —para seguir en esta progresión de sonido— en que los demás sonidos, después de la i, tienen que estar a la misma altura, tienen que estar en la misma zona en donde está emplazado el sonido de i, que quiere decir en la zona de la maschera, como llamaban los italianos, y siguen llamando todavía.

    Entonces, el secreto es bien fácil. No quiero decir fácil de realizar, pero sí fácil de entender, por lo pronto. Entonces, después de la i, colocamos el sonido de e, en el mismo sitio el sonido de a, el sonido de o. ¿Por qué la o? La o y la a se van a la garganta, y lo que tenemos que hacer es sacarlos de la garganta y colocarlos a la altura de la i. Ésta es la base, digamos, más simple, que existe para la técnica del canto.

    —Y es curioso, porque hasta…, realmente hasta hace poco, siempre se ha creído que la i, al revés, estrechaba; y se pensaba que la o o la a eran las que expandían realmente el sonido.
    —Exactamente, y ahí está el error, porque precisamente al sonido de i corresponde, de verdad, las características de nuestra voz. El sonido de i quiere decir que la voz nuestra es ésa. Claro, estamos acostumbrados a que la a se vaya para atrás, y se pronuncie abajo, y esta sensación de tener la a dentro de nuestro cuerpo nos hace pensar y nos hace creer que tiene más volumen; y puede tener más volumen, pero no tiene más vibraciones.

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    Marcelo Álvarez: “Plácido debería dejar el camino libre”

    Domingo, Enero 31st, 2010

    Marcelo Álvarez

    “Dice lo que piensa y ahora regresa al Real con Andrea Chenier, ópera con la que entona un ‘hasta luego’ a Madrid. ‘Volveré cuando Mortier se haya ido porque él tiene fecha de caducidad’. Serán cinco años.

    Es jueves, como casi siempre, y las manecillas del reloj están a punto de marcar las once de la mañana. Marcelo Álvarez llega al Teatro Real medio encogido, con un gorrito negro de lana calado hasta las cejas; calza zapatos blancos de suela de goma. El tenor cordobés (de la Córdoba argentina) es uno de los grandes y él lo sabe. Divertido, excesivo, cercano, fieramente humano, sería imposible amordazarlo. ‘Me gusta’, dice riendo después de escuchar a María decir, mientras subimos en el ascensor, que ‘hace un frío pelón’.

    Él juguetea con el móvil, pero se ríe y adopta la expresión para su vocabulario. Acaba de incorporarse a los ensayos de Andrea Chenier, que el coliseo estrena el 13 de febrero y que llega precedida de un importante éxito en la Ópera de París, antiguo feudo de Mortier, ahora tomado por Nicolas Jöel”.

  • Gema Pajares
  • —De nuevo vuelve a casa…
    Así es, regreso a mi hogar. Y estoy feliz e ilusionado.

    [ensayo general]

    —La crítica en Francia ha sido unánime con usted. Dice que su Andrea Chenier es antológico.
    Qué puedo decir yo. Nunca antes se había representado en La Bastilla y siempre sobrevolaba la sombra de grandes como Corelli y Del Monaco, pero se olvidan de que antes hubo un Beniamino Gigli que interpretó el personaje, tan pleno de matices y expresiones que cantarlo es un gusto porque se trata de un poeta con una voz llena de inflexiones y es ésta la que ha de amoldarse al personaje.

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    ‘L’amour est un oiseau rebelle’, por Elena Obraztsova

    Miércoles, Enero 20th, 2010

    Obraztsova: Habanera de Carmen (Acto I, Escena V), Bizet.

    —¿Le gusta la ópera actual?
    —¿Esa que solo persigue el escándalo? Es horrible. El Lohengrin que vi en el Liceu era para llorar.

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    Ángeles Blancas: “A los cantantes se nos ha perdido el respeto”

    Sábado, Enero 16th, 2010

    [Ángeles Blancas: Vieni t'affretta, aria de Lady Macbeth del Primer Acto, Escena V, de Macbeth, Verdi. Al piano, Carlos Aragón Navas. Gran Teatro del Liceo]

    “La soprano madrileña Ángeles Blancas participa en el reparto de Simon Boccanegra , título de Giuseppe Verdi que se estrenará el próximo día 23, a las 20 horas, en el Teatro Campoamor y que servirá para cerrar la 62  Temporada de Ópera de Oviedo, el día 30“.

  • Aurelio M. Seco
  • —¿Qué lugar cree que debe ocupar la publicidad en la carrera de una artista?
    —Mi interés por todo lo que tenga que ver con lo mediático es totalmente relativo. No me gusta que la gente entre en mi intimidad. La parte íntima me la reservo mucho. Sea cual sea la imagen que se dé de un artista nunca permitirá conocer a la persona. Separo mucho mi vida íntima de la pública.

    —¿Siempre ha pensado de la misma forma?
    —Lo he pensado desde siempre porque es un mundo que no me gusta. La vida mediática tal y como está concebida en la actualidad me parece que ha caído en el exceso, está un poco fuera de control y, además, no es veraz respecto al artista.

    —Hay artistas que huyen de este tipo de perspectivas profesionales
    —Fíjese por ejemplo en Maria Joäo Pires, toda una artista del mundo del piano que, sin embargo, es una gran protectora de su vida privada. No me interesa la perspectiva de salir todos los días en los medios. Es un mundo que me interesa poco porque, hasta cierto punto, termina por ser injusta, porque hay cantantes que, con una carrera normal pero de interés, no llegan a tener realmente una recompensa apropiada por su trabajo debido a todo este tipo de concepciones mercantiles, que a veces convierten una carrera musical en un espectáculo superficial.

    —¿Qué me dice de artistas como Maria Callas, cuya vida se conoció con todo lujo de detalles?
    Maria Callas es otra cosa, además, tenga usted en cuenta que hablamos de otros tiempos, muy diferentes, donde los ritmos vitales e incluso el valor de lo público era tomado de otra manera, mucho menos superficial y agresiva. Ahora se trivializa demasiado. Yo llevo 17 años de carrera y le aseguro que conozco muy bien cómo funcionaba y funciona todo este mundo, porque lo he conocido gracias a mi madre, Angeles Gulín, a quien acompañé durante años. Cuando mi madre hacía su carrera, en los años 80, todo tenía un tipo de consistencia más elegante. Ahora se tiene la sensación de que hay muchas carreras montadas en el aire.

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    Aquiles Machado: “Estamos siendo desplazados y a veces maltratados”

    Miércoles, Enero 13th, 2010

    Aquiles Machado

    Quanto è bella


    Una furtiva lacrima

    Aquiles Machado (Barquisimeto, Venezuela, 1973) afirma que está totalmente tranquilo ante su debut como Ernani, un papel que exige una tesitura de voz amplia. Pero se enciende al hablar del rechazo que ha sufrido la soprano Daniela Dessì por “estar gorda”, en opinión de Franco Zeffirelli.

    Para el tenor venezolano, que padeció una afrenta similar hace unos años, es una humillación que influye en el trabajo del cantante y considera que detrás de ello está una “incapacidad” del director de escena para encontrar otras formas estéticas. Machado, que se ha convertido casi en un ‘fijo’ en las últimas temporadas de la ABAO, se mete ahora en la piel de un héroe romántico, en una historia en la que el honor y la muerte purificadora están por encima de todo”.

  • Nieves Fontova
  • —Debuta en el papel de Ernani, un personaje verdiano de corte romántico y con una historia española. ¿Cómo lo afronta?
    —Por ahora, estoy tranquilo; además lo estreno en Bilbao, un lugar que siempre me ha apoyado mucho en mi carrera. Ernani es, pese a las apariencias, un personaje profundamente contradictorio. También es un tenor romántico particular. Hasta ahora, se ha entendido de manera muy dramática lo que convierte al personaje en unidimensional: está desesperado por la venganza y sufre. Si le das una visión más lírica, más del tipo Werther, cobra otra vertiente que lo conduce hacia la purificación por la muerte. Se convierte en un personaje que da más valor al honor que al amor. Me resulta interesante entrar en estos personajes que son arquetipos de la literatura.

    —Entonces, ¿una de sus principales aportaciones, más allá de la voz, es la reinterpretación de Ernani?
    —Para mí supone un viaje interno y ojalá que la gente perciba esos matices diferentes respecto a otras propuestas. Creo que la ópera hay que verla con las herramientas de cada momento. La Traviata, por ejemplo, no significa la mismo ahora que cuando se estrenó. Hoy es un viaje al pasado, entonces suponía una caricatura de la sociedad. La percepción cambia con el tiempo. En la actualidad tenemos una relación particular con los héroes a través del cine y la literatura. Los héroes hoy tienen que ser malísimos. Dinamitan una casa llena de niños porque son terroristas y cosas similares. Me parece extraño, pero es así.

    —¿Cómo se siente en el montaje de Michal Znaniecki?
    —Me parece bonito, con un escenario impactante. Tiene la dificultad para los cantantes que es la pendiente pero puede superarse con ensayos. Creo que es un montaje limpio y que facilita lo que quiere expresar cada personaje. También es considerado con los cantantes.

    —Este es el primero de los tres ‘verdis’ programados para este año dentro del proyecto ‘Tutto Verdi’. ¿Qué le parecen este tipo de iniciativas?, ¿no existe el riesgo de sobrecargar al aficionado?

    —Creo que es un proyecto enorme, fantástico. Tener la oportunidad de ver la edición integral de las óperas de Verdi es un hito en la historia de la música. Es cierto que el aficionado en algún momento se puede sentir un poco ‘verdizado’, pero el resultado merece la pena.

    —Un viejo tema. Franco Zeffirelli no quiere a la soprano Daniela Dessì en La Traviata por gorda. Deborah Voigt en el Coven Garden y usted en el Real, entre otros, han sufrido rechazo por su físico. ¿No se han planteado rebelarse contra la tiranía de lo bello que propugnan los directores de escena?
    —El problema es que los cantantes no estamos organizados en ningún sindicato, mutua o algo por el estilo. Si existiese, podríamos reaccionar, unidos, cuando se humilla de esa manera a una colega. Todos, director y teatro, conocían perfectamente a la cantante que contrataban. Nosotros, como cantantes, somos personas públicas y esto nos hace mucho daño en nuestro trabajo por mucho que nos compensen luego. Estamos siendo desplazados y a veces maltratados. Pero para unirnos tendríamos que dejar de pensar por un momento como los divos y divas que somos. La guerra de divos va en muestra contra y de esto se aprovechan.

    Maracaibera

    —¿Cuánto supone hoy la apariencia física en la ópera?
    —No sabría medirlo, pero mi reflexión es la siguiente: si se cerraran todos los teatros la gente seguiría comprando discos de ópera. Las formas son una moda. Creo que es un problema de incapacidad de los directores de escena para plantear otra solución estética. Si uno no puede viajar con la cabeza y plantearse un mundo diferente está cayendo en la monotonía de lo ideal. También hay que tener en cuenta que los teatros asumen un riesgo enorme por los costes. Lo que no he visto nunca es cuando una producción no gusta que al responsable le pidan que devuelva el dinero. Hay que darle un justo equilibrio a las cosas.

  • elcorreodigital.es
  • 18/01/10:
    Un Ernani seductor

    Daniela Dessì: “¡No se canta con el físico sino con la voz!”

    Jueves, Enero 7th, 2010

    Daniela Dessì

  • Darío Pietro
  • “Iba a ser el espectáculo que clausurase la temporada lírica en la capital italiana. Franco Zeffirelli, realizador de películas como Jesús de Nazareth y Hermano sol, hermana luna, director escénico de varias óperas y amigo-admirador de Berlusconi, afrontaba una nueva Traviata de Verdi y, fiel a su imagen de cascarrabias, sembró el montaje de polémica. La soprano Daniela Dessì (Génova, 1960), que iba a encarnar a Violeta, tuvo que abandonar el espectáculo antes de su estreno debido a los continuos comentarios públicos de Zeffirelli sobre la figura de la cantante.

    La soprano, que actuará en el Teatro Real de Madrid (el 17 y 28 de febrero, interpretando a la Maddalena de Coigny de Andrea Chénier) y en el Teatro de la Maestranza de Sevilla (del 18 al 25 de marzo, como la Liu de Turandot) responde a los ataques de Zeffirelli en una entrevista con El Mundo“.

    [Dessì: Addio del passato, aria de Violetta del Tercer Acto, Escena IV, de La traviata, Verdi].

    —¿Es verdad que Zeffirelli dijo de usted: “Es una señora entrada en años y rolliza, por lo que no resulta creíble como Violeta”?
    Es cierto que Zeffirelli dijo eso en Roma, e incluso otras cosas más ofensivas. Creo que ha sido un episodio muy triste para la ópera en general. En el momento histórico en el que vivimos deberíamos pensar en el género operístico de la manera más práctica y positiva posible y no crear problemas inútiles por los caprichos de una persona anciana. Me gustaría aclarar que fue el señor Zeffirelli y no el Teatro de la Ópera de Roma quien puso problemas para mi participación en esta Traviata.

    —¿Va a emprender algún tipo de acción legal contra el señor Zeffirelli?
    —Sí, estoy en contacto con mis abogados en Roma para que estudien el caso de este absurdo y grave episodio.

    —¿Cómo definiría su relación con él? ¿Cree que es un hombre difícil?
    —He trabajado con Zeffirelli en varias ocasiones y la verdad es que anteriormente no me había encontrado con grandes dificultades. Sus propuestas en la dirección de escena están basadas más en el movimiento de masas que en la creación de un personaje con los solistas, por lo menos en las producciones en las que hemos colaborado. Pero, por las declaraciones que ha venido haciendo últimamente al referirse a algunas personalidades del mundo del espectáculo, no creo que sea una persona muy serena.

    —¿Cómo ve el poder que tienen hoy los directores escénicos en el mundo de la ópera?
    —Todos sabemos que ha sido excesivo en los últimos tiempos, a veces incluso por encima del poder del director de orquesta y de los cantantes. Afortunadamente, también existen directores de escena que tienen poder y lo usan para el bien del espectáculo; otros, en cambio, lo usan para satisfacer sus propios caprichos o para llamar la atención.

    —Usted, como soprano con experiencia, ¿cuánta importancia cree que tiene en la actualidad el aspecto físico de los cantantes?
    —Creo muchísimo en la apariencia física del cantante. De hecho, mido 1,70 m y peso 65 kilos, y siempre he procurado cuidar mi aspecto, ya que también soy reconocida como cantante-actriz. El aspecto es importante, pero siempre y cuando vaya acompañado de un gran talento vocal. En todo caso, somos cantantes y debemos tener respeto por nuestra voz: ser demasiado delgado tampoco es bueno. En el arte lírico todo debe tener un equilibrio. Por otro lado, recordemos que la ópera es teatro y el teatro es ficción. ¡Qué maravillosa Violeta (de La Traviata) escuché de Montserrat Caballé! Era fantástica y hasta me parecía delgada al final de la ópera. ¡No se canta con el físico sino con la voz!

    —¿Cuál cree que es el origen de todas estas polémicas que suelen rodear al género operístico?
    —Creo que en este momento hace falta pensar en el bien de la ópera, en la salud de los teatros y en la supervivencia de este arte maravilloso. Actitudes caprichosas y discusiones inútiles como las que ha creado Zeffirelli en Roma, reduciendo el estreno de La Traviata a un fracaso, es la muerte de la ópera. Desearía decir, en todo caso, que respeto profundamente el pasado artístico de Franco Zeffirelli, pero no tengo ninguna admiración por su actual forma de crear polémica.

    —Después de este lío, ¿cómo afronta su próxima visita a España?
    —Me gustaría decir que estoy felicísima de volver al maravilloso Teatro Real de Madrid y trabajar con un gran director de escena como es mi amigo Giancarlo del Monaco.

  • elmundo.es
  • Daniela Dessì, Fabio Armiliato

    Dessì, en facebook (01-01-10):

    Andrea Chénier, la nostra canzone: “Io e l’opera Andrea Chénier siamo legate da un ricordo bellissimo! Fu proprio durante un concerto (a Baveno in occasione della consegna del premio Giordano), che iniziò la mia oramai decennale storia d’amore con il tenore Fabio Armiliato. Sulle rive del lago Maggiore al chiar di luna! Dopo quella volta continuiamo a interpretare l’opera nei più importanti teatri del mondo e l’abbiamo eletta come la “nostra opera”: è il tema musicale del nostro amore. A febbraio la canteremo a Madrid, al Teatro Real”.