Archive for the ‘Sólo música’ Category

Jota navarra al violín

Wednesday, January 25th, 2012

¿Puede un violín transmitir el sentimiento vivaz de una jota? ¿Puede a uno entrarle ganas de bailar y soltarse la melena (o el delantal)?;-) ¿Sin guitarras, bandurrias, castañuelas, dulzainas ni tamboriles?… Puede.

Claro que la jota es del genial Sarasate; y la interpretación, de un gran maestro: el excepcional violinista cubano de origen navarro Eduardo Hernández Asiain. Al piano, estupenda también, Lily (Araceli) Hernández Asiain.

Eduardo y Lily Hernández Aisain en 1985.

Eduardo y Lily H. Asiain (1985).

  • ‘Jota navarra’ (Sarasate). Maravillosa interpretación de los hermanos Hernández Asiain.
  • En memoria de Miguel Patrón Marchand

    Sunday, June 27th, 2010
    El maestro Miguel Patrón Marchand, director residente de la Orquesta Filarmónica de Santiago. Teatro Municipal de Santiago, 1988.

    El maestro Miguel Patrón Marchand, director residente de la Orquesta Filarmónica de Santiago. Teatro Municipal de Santiago, 1988.

    [Gigli: Rimpianto (Serenata), Toselli. 1926]

    Miguel Patrón Marchand y Leonard Bernstein.

    Años de juventud. Miguel Patrón Marchand (1943-2010), junto al compositor, pianista y director de orquesta estadounidense Leonard Bernstein (1918-1990).

    Renata Scotto frente a Miguel Patrón Marchand.

    La soprano Renata Scotto frente a Patrón Marchand.

    Miguel Patrón Marchand, junto a Plácido Domingo.

    Miguel Patrón Marchand, junto al tenor Plácido Domingo.

    José van Dam y Miguel Patrón Marchand.

    El bajo-barítono belga José van Dam y el musicólogo, escritor, director de orquesta uruguayo radicado en Chile Miguel Patrón Marchand.

    Leo Nucci y Miguel Patrón Marchand.

    En compañía de Leo Nucci, uno de los grandes a quien dirigió Patrón Marchand.

     Alfredo Kraus, junto a Miguel Patrón Marchand.

    Alfredo Kraus, Miguel Patrón Marchand. Gala de 1992 del Teatro Municipal de Santiago.

    Aquí va una foto de Alfredo Kraus con Miguel Patron Marchant, en el Teatro Municipal de Santago, 1992. Con Andrés Rodriguez y Mary Rose Mac Gill de Jarpa. Kraus autografia un vinilo de Gayarre, propiedad de Miguel Patron Manrchant-

    Alfredo Kraus junto a Miguel Patrón Marchant, en el Teatro Municipal de Santiago, 1992.

    22 de junio de 2010

    Fotografía de Miguel Patrón Marchand, dedicada al investigador de ópera Juan Dzazópulos en Santiago de Chile el 29 de septiembre de 1996.

    Fotografía de Miguel Patrón Marchand dedicada al investigador de ópera Juan Dzazópulos en Santiago de Chile el 29 de septiembre de 1996.

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Adiós, Miguel:

    La partida de mi amigo Miguel Patrón Marchand ha significado un inesperado golpe. El sábado 19 de junio, fueron sus funerales en la Parroquia de Jesús Nazareno de Providencia. La iglesia estaba llena de amigos, colegas, discípulos o simplemente admiradores del músico.

    Durante la misa, el Coro del Teatro Municipal llenó las bóvedas de la iglesia con cantos litúrgicos propios para la ocasión. Las sopranos Cecilia Frigerio y Lucia d’Anselmo cantaron solos, con las voces quebradas por la emoción. El ‘Panis angelicus’ de Franck resonó vibrante en la voz del tenor José Azócar, y al final, el Coro elevó sus voces para despedir a Miguel con ‘Va pensiero’ del Nabucco verdiano.

    Juan Dzazópulos, Miguel Patrón Marchand y Enrique Gilardoni.

    Juan Dzazópulos, Miguel Patrón Marchand y Enrique Gilardoni en 1997, el día de la presentación del libro 'Como un rayo de sol. El l áureo legado de Beniamino Gigli'.

    Con un nudo en la garganta, quien estas desordenadas palabras escribe, escuchaba y recordaba cuando Miguel me pidió que presentara, también en el Teatro Municipal, su gran libro, su opera magna, Como un rayo de sol. El áureo legado de Beniamino Gigli. Eso fue un 19 de diciembre de 1997. Y recordaba las veces en que me invitó a participar de su programa en la Radio de la Universidad de Chile, en algunos temas que él reconocía, con esa humildad propia de los grandes hombres, no estar tan calificado para exponerlos.

    Miguel es el autor de los siguientes libros, todos productos de su gran amor por la ópera, por sus legendarios intérpretes y por su venerado Beniamino Gigli:

  • 100 grandes cantantes del pasado (Editorial Andrés Bello, 1990)
  • Como un rayo del sol. El áureo legado de Beniamino Gigli (MPM Editor, 1996)
  • Callas y 99 contemporáneos (MPM Editor, 1999)
  • Apuntes e imágenes de una carrera (MPM Editor, 2003)
  • La voluntad de Miguel fue ser incinerado y que sus cenizas fueran llevadas a su Montevideo natal, para reposar junto a sus padres.

    Al salir la urna de la iglesia, una larga, larguísima ovación lo despidió.
    Tal vez la más espontánea y larga que jamás recibiera en su vida.
    Te lo merecías, Miguel. Gracias por tu amistad y hasta pronto,

    Juan

  • Allegro con fuoco, Piano Concerto Nº 1 (3er Movimiento), Tchaikovsky. Solista: Mario Cervantes. Dirige: Miguel Patrón Marchand.
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    Fernando Argenta: “Wagner engañaba a todos sus amigos con sus señoras”

    Friday, June 25th, 2010

    Fernando ArgentaEntrevista en La Vanguardia con Fernando Argenta, músico y divulgador de la música clásica; autor del libro Los clásicos también pecan.

    “En EE.UU. celebrarán mi 65 cumpleaños, el 4 de julio, por todo lo alto. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo un hijo. Mi idea política se resume en el último movimiento de la ‘Novena’ de Beethoven: todos los seres humanos tenemos que ser hermanos. Soy agnóstico”.

  • Por Ima Sanchís
  • —¿Al cura pelirrojo le gustaba hacer tríos?
    —Sí, y no precisamente musicales, que también los hizo. Era vox pópuli que Vivaldi, a pesar de ser cura, convivía con una cantante, la Giró, veinte años más joven, que era su protegida, y una hermana de esta a la que contrató como enfermera.

    —Pillín.
    —”Como soy estrecho de pecho (asmático) —se justificaba—, no puedo decir misa y necesito una enfermera siempre conmigo”.

    —Pero fue fiel a su trío.
    —Efectivamente, fiel a las dos hermanas. Las costumbres en aquella época eran muy relajadas, incluso los cardenales tenían doble vida, y allí, en Venecia, los carnavales duraban casi seis meses.

    —La debilidad de Bach era más prosaica.
    —Sí, el orgullo. Fue una persona religiosa y de orden, fiel a sus dos mujeres, de las que tuvo 20 hijos; pero tener que estar bajo la esfera de quienes le contrataban, muchos ignorantes y cretinos, le sacaba de quicio, y tenía que tragarse el orgullo. Sin embargo, por orgullo y por cabezonería acabó encarcelado.

    —¿El más feo de todos los genios?
    —Probablemente Wagner, porque era bajito y cabezón.

    —Pues a Haydn lo describían como a un monstruo.
    —Sí, de él decían que sus piernas eran tan cortas que cuando se sentaba no alcanzaba el suelo. Su mandíbula inferior sobresalía como la de un bulldog y tenía la cara picada de viruela. Y le llamaban el Nigeriano por el color de su piel. Pero era bonachón y tenía sentido del humor. Era muy amigo de Mozart.

    Mozart sufría una extraña fobia.
    —Sí. Un trompetista dejó un documento en el que explica que cuando Mozart era pequeño tenía terror a la trompeta. Su padre lo invitó a su casa y le pidió que tocara para ver sí así se le pasaba la fobia; pero en cuanto se puso a tocar, Mozart se desmayó. Sufría trompetofobia.

    —¿Qué es lo que más le sorprende de la vida íntima de los grandes músicos?
    —Vivaldi fue cura porque, al ser pobre, su padre tuvo dos opciones: o hacerlo cura o castrarlo; pero Liszt se hizo sacerdote por vocación después de haber tenido hijos y siguió acostándose con todas las señoras —eso sí, de alta alcurnia— que podía. Que un abate fuera un promiscuo quizá es lo que más me choca.

    —Mucho pecado de faldas, veo.
    —El de Wagner fue, además de la autoidolatría, la infidelidad hacia sus mejores amigos y protectores: se la pegaba con sus mujeres.

    —Ingrato.
    —Llegó a coquetear con el rey Luis II de Baviera, que estaba enamorado de él, para sacarle toda la pasta.

    —¿El más atormentado, Chaikovski?
    —Sí, ser homosexual en la época de la Rusia zarista significaba irse a vivir a Siberia. Intentó ocultar su homosexualidad (a la que consideraba una enfermedad) casándose. El matrimonio fue un desastre y vivió amargado. Pero tuvo una relación con Nadejda von Meck, una acaudalada viuda rusa que tenía 11 hijos y que estaba enamorada de él.

    —¿Qué tipo de relación?
    —Ella le mantenía y sólo le puso una condición: que no se conocieran. Estuvieron carteándose durante catorce años.

    —¿Beethoven era el de peor carácter?
    —En una ocasión, como tantas, estaba tocando el piano y un príncipe susurró algo a una señora. Beethoven cerró la tapa del piano y gritó: “¡Yo no toco para esos cerdos!”. Luego se arrepentía; mandaba a la porra a un amigo y a los diez minutos le escribía una carta: “¡Querido corazoncito!, por favor, ven, perdóname. Te besa tu Beethoven, también llamado albóndiga”. Su música es así.

    —Ciclotímica.
    —Sí. Nunca cuajó con ninguna mujer, prefería las fulanas, a las que llamaba fortalezas.

    —No está mal.
    —Y Brahms tocaba desde los 11 años en prostíbulos de Hamburgo. Durante toda su vida tuvo un amor incondicional hacia ellas, decía que eran mejores que cualquier dama.

    —La mayoría de los músicos provenía de estratos sociales bajos.
    —Sí, los artistas eran parte de la servidumbre, se utilizaba a los músicos como ahora se usa un CD, no estaban considerados.

    —¿Cuál es la historia de amor más bella?
    —La de Brahms con Clara Schubert, bastante mayor que él y esposa de su mejor amigo y protector. Brahms se enamoró de Clara nada más verla. Cuando Schubert enloqueció y tuvieron que internarlo, Brahms no lo traicionó, incluso cuando murió siguieron enamorados toda la vida, pero sin casarse.

    —Había genios esforzados y genios iluminados.
    —Cierto. Beethoven era un genio pero le costaba; en cambio, Mozart… En la Capilla Sixtina, una vez al año se abría un cofre que contenía una obra, el Miserere de Allegri a ocho voces, se interpretaba y se volvía a guardar bajo llave y bajo pena de excomunión a quien la copiara.

    —¿Una obra complicada?
    —Mucho. Mozart, con 14 años, escuchó el Miserere de Allegri una vez, llegó a casa y lo escribió sin un solo fallo. ¿Cómo es posible? Yo creo que era un savant.

    —¿El síndrome del sabio?
    —Sí, personas con desórdenes mentales como el autismo que pese a sus discapacidades poseen sorprendentes habilidades mentales específicas. A Mozart era como si alguien le dictara la música, nunca corregía.

    Regalos mágicos 2009

    Wednesday, November 4th, 2009

    Árbol en otoño

    Vamos, por fin,  con los regalos mágicos que aún tenemos pendientes, antes de que definitivamente llegue el invierno.

    Añadimos un bailable, por nuestra cuenta y riesgo,  para que no se me enojen por tardar tanto.

    Las hadas, primero:

  • Para Dinora:
  • “Mi segunda petición será la invitación a nuestra portada de uno de los vídeos de Damrau que nuestra recordada Lillith (a la que añoramos) tiene colgado en el olimpo”.

    Arie di bravura (¿cuándo lo grabó, Lilith?;-)

    Y a continuación, los caballeros:

  • Para Paco Roa:
  • “Ahora una mezzo dramática de auténtica raza, la brava cantante norteamericana Grace Bumbry como princesa de Eboli, una de sus máximas creaciones, y concretamente propongo que la escuchemos en la segunda de sus arias, la temible en verdad O don fatale, o don crudel”.

  • Théâtre Antique d’Orange, 1984.
  • Teresa Berganza

    “Y ya por último, no podía faltar, claro está, Rossini; una monodosis suya tomada de la deliciosa obra L’italiana in Algeri, la cavatina Cruda sorte! Amor tiranno! (pongamos que en la notable interpretación que de ella siempre hizo la Berganza)”.

  • Grabación de 1959. London Symphony Orchestra. Alexander Gibson.
  • Plácido Domingo

  • Para José Carmelo Rugna:
  • “No puede ser”, de Sorozábal. Por Plácido Domingo“.

  • Orquesta Sinfónica de Madrid. Manuel Moreno-Buendía (1988).
  • Para Allforthemusic:
  • “Y a Baltasar, un vídeo de la gran Marian Anderson, una de mis voces femeninas favoritas”.

  • Para Óscar Valdivieso:
  • (

  • Recuerdos de la Alhambra
  • “… que Don Paco Roa siga este 2009 participando activamente en nuestro espacio lírico”.

  • Y para l@s que no echaron la carta:
  • Forges

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