Archive for the ‘Alfonso Ortiz Tirado’ Category

‘Llamarás a mi puerta’, por Alfonso Ortiz Tirado

Tuesday, October 19th, 2010

¿Vale publicar un post en ‘Odio los lunes’ aunque ya sea martes? Bueno. Al otro lado del océano aún es lunes…, ¿no? Pues, entonces, sí vale;-)

  • Dr. Alfonso Ortiz Tirado: Llorar eterno
  • (Gracias, Victoria, Nicolás)

    Dr. Alfonso Ortiz Tirado, el embajador lírico de la canción mexicana (II)

    Saturday, July 4th, 2009

  • Alfonso Ortiz Tirado: Oración Caribe, canción bolero de Agustín Lara (música) y Javier Solís (letra). 1934.
  • Oración Caribe
    que sabe implorar,
    canto de los negros,
    oración del mar.

    Voilà! Un vídeo elaborado con arte y con mimo. No abundan, ¿eh? No se piensen. Lo comprobarán en cuanto lo escuchen. Es uno de esos regalos que Nicolás Camilo Gesén ha dejado en el Olimpo para todos nosotros.

    Muchas gracias, Nicolás: gracias mil. Por este vídeo, por las audiciones que siguen más abajo; por esto, por lo otro, y por lo de más allá;-)

    El pasado jueves me mandaba Werther un mail en el que incluía, junto a la imagen de un sol, una cita de esas célebres, que me hizo reflexionar. Dice así:

    “Del mismo modo que no tenemos derecho a consumir riqueza sin producirla, tampoco lo tenemos a consumir felicidad sin producirla” (George Bernand Shaw).

    Y tampoco tenemos derecho a tener tanto mientras otros no tienen nada. Seguro.

    Alfonso Ortiz Tirado

    Continuamos con la segunda parte del artículo de Juan Dzazópulos sobre la carrera artística del tenor y médico mexicano Alfonso Ortiz Tirado, publicado en liricahispanica.com

    Gracias, Juan:-)

    Teatro 18 de Julio, Montevideo. Fotografía de hacia 1920.

    Teatro 18 de Julio de Montevideo. Fotografía de hacia 1920.

    (Primera parte)

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • El 24 de agosto de 1934 debutó en el Teatro 18 de Julio de Montevideo (Uruguay) con un concierto, siendo acompañado al piano por Carlos Bourquet.

    El contenido de este concierto, es un ejemplo de lo que cantaba en aquellos años: “Pregón de las flores”, de Ernesto Lecuona; “Te quiero”, de Agustín Lara; “Las perlas de tu boca”, de Eliseo Grenet; “Te quiero, morena”, de Ernesto Lecuona; “Lamento gitano” y “Te quiero, dijiste”, de María Grever; “Lamento borincano”, de Rafael Hernández; “Princesita”, de José Padilla, “Ay, ay, ay”, de Osmán Pérez Freire, “Granadinas” (Emigrantes), de Calleja; “Caminante del Mayab”, de Guty Cárdenas y “Granada”, de Agustín Lara.

    Alfonso Ortiz Tirado El 29 de febrero de 1936 se organizó un “homenaje al gran tenor Alfonso Ortiz Tirado” en El Toreo, que programaba un nuevo viaje por América del Sur. La plaza de toros de Ciudad de México se llenó de admiradores del tenor/médico.

    Antes de partir, volvió a presentarse en el Teatro Degollado de Guadalajara con un “Concierto Operístico” los días 25, 26, 27 y 28 de abril de 1936. Alfonso Ortiz TiradoEn 1937 cantó nuevamente en Buenos Aires y coincidió con sus colegas mexicanos los tenores Tito Guízar y Juan Arvizu, y Libertad Lamarque, “la dama del tango”.

    El 23 de mayo de 1938 inauguró en Ciudad de México, un hospital para niños, el más moderno de su tiempo, construido con sus ganancias como cantante, la “Clínica Alfonso Ortiz Tirado”. El tenor hizo poner una placa que dice: “Mi gratitud a México. Elevé con mi canto este templo para alivio del dolor” y, al costado, se puede leer los nombres de todos los países que visitó y las emisoras en las que cantó “En agradecido reconocimiento de mi deuda a las radioemisoras extranjeras que hicieron posible la construcción de este hospital. Ortiz Tirado”.

    El 27 de julio de 1938 llegó a Santiago de Chile, procedente de Buenos Aires, para una serie de presentaciones en Radio El Mercurio. Recorrió toda Iberoamérica en muchas ocasiones, visitando Cuba, Costa Rica, Panamá, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Venezuela, Brasil, Colombia, Perú, Bolivia, Uruguay, Argentina y Chile.

    En Cuba recibió homenajes tanto como médico como cantante. La Cruz Roja Cubana lo condecoró “por su labor en pro de la humanidad doliente” y también lo hizo la Academia Nacional de Artes y Letras de Cuba.

    Además recibió condecoraciones en Brasil, Colombia, Chile y la Unión Americana. En Buenos Aires se le erigió un monumento.

    El 26 de abril de 1939 cantó en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana en un Concierto de homenaje a Manuel Romero Malpica que se dio a continuación de Cavalleria rusticana.

    En este concierto intervinieron los cantantes más importantes de México: Fanny Anitúa, María Romero, Esperanza Quesada, Carmen Ruiz Esparza, Albertina Montaño, Abigail Borbolla, Alfonso Ortiz Tirado, Ricardo C. Lara, Francisco Sierra, Francisco Zárate y Gil Mondragón, bajo la dirección musical de Guido Picco, Jesús Acuña y Alfonso Aguilar.

    Alfonso Ortiz TiradoEn la década del 40, en uno de sus últimos viajes, realizó una serie de grabaciones para la Víctor con melodías tradiciones de los países en los cuales se presentaba: Colombia, Perú y Chile.

    En Argentina hizo lo propio, pero para el sello discográfico Odeón. Entre el 23 y el 28 de octubre de 1945 se presentó en conciertos diarios en el Salón de Té La Mezquita (San José 969), en Montevideo, Uruguay.

    En septiembre y octubre de 1947 se presentó por última vez en Colombia, cantando en Medellín y Bogotá. Y en enero de 1949 visitó Lima.

    En 1954, hacia el final de su carrera artística, grabó una serie de dúos con su amigo el tenor mexicano Juan Arvizu. En 1955 se organizó un gran homenaje en el Teatro Nacional de las Bellas Artes de Ciudad de México. Fue la última vez que cantó en público.

    Ya que hemos hablado de grabaciones, en el momento de decir algo de su discografía debemos empezar afirmando que sería muy largo y tedioso detallar, uno a uno, el más de un centenar de grabaciones realizadas por nuestro tenor.

    notaOrtiz Tirado: Gratia plena

    Sus primeros discos los realizó en los Estados Unidos, alrededor de 1928/1929, para el sello “Brunswick”, acompañado al piano por Mario Talavera: “Manon” y “Gratia plena”.

    Siguieron cerca de veinte temas, la mayoría canciones folclóricas mexicanas, incluyendo dúos con su hermana Sara y también con Talavera. Incluso grabó para dicho sello el “Himno Nacional de México”. En todos ellos el director de la orquesta fue el músico mexicano Alfonso Esparza Oteo, autor de la célebre canción “Un viejo amor”. AOT

    Repitamos que su primer disco internacional que contenía las canciones “Lamento gitano”, de María Grever y “Rosa”, de Agustín Lara fue para la Víctor en 1930, junto a la orquesta de Leroy Shield y llevaba el número 46922.

    Solamente grabó dos discos con romanzas de ópera: el número 75272 que contenía “Una furtiva lacrima”, de El elixir de amor y Serenata, de Franz Schubert, y el 75273 con Il sogno, de Manon y Serenata Rimpianto, de Toselli.

    Alfonso Ortiz TiradoFue uno de los pocos cantantes populares (el otro fue José Mojica) que tuvo el honor de que algunas de sus grabaciones para la Víctor las publicara en el prestigioso Sello Rojo, reservado para las grandes figuras de la música clásica.

    Seguimos la relación con “Nunca te olvidaré”, de Agustín Lara y “A una ola” de María Grever, (4153); “Abre tus ojos” y “Déjame que te bese”, ambas de Jorge del Moral (4167); “Flor de mayo” de Mario Talavera y “Mañanita” de Jorge del Moral (4168).

    notaOrtiz Tirado: Sevilla

    (more…)

    Dr. Alfonso Ortiz Tirado, el embajador lírico de la canción mexicana (I)

    Tuesday, June 30th, 2009

    :-)

    :)

    :-):-):-)

    :-)

    La semana pasada me enviaron un regalo. En realidad, no era un regalo, sino una tanda de regalos. Y en realidad no eran para mí sola, son para todos ustedes también.

    Entre ellos hay uno, y no sé por cuál empezar, que me trae recuerdos muy especiales. Recuerdos buenos todos. Es la canción del jibarito.

    Este título quizás no les diga nada, pero por ese nombre la conocemos en casa: “Y alegre, el jibarito va…”.  Mi marido se la cantó muchas veces a I. y a H., nuestros hijos mayores, cuando tenían pocos años. Es una de esas canciones ligadas a su infancia y que aún hoy recuerdan y cantan (peor que su padre, todo hay que decirlo).

    El pasado fin de semana, precisamente, hablábamos en casa de esta canción y de algunas otras que también él les cantaba cuando eran niños.  Será porque ya le llegó el tiempo al uno, y le queda ya muy poco al otro, de cantarles canciones a sus propios hijos.

    Aún no había podido abrir todos los regalos, así que me di cuenta después de que entre ellos estaba la canción del jibarito. Con esta canción de Ortiz Tirado, que en realidad se llama Lamento borincano, más Cabellera blanca y Clavel sevillano (estas dos últimas de Agustín Lara), damos vida hoy a esta entrada.

    Son esas joyitas que Nicolás Camilo Gesén guarda en su fonoteca particular y que tampoco se guarda para él solo. Aún quedan. Otro día las compartiremos también.

    Gracias mil, Nicolás:-)

    Alfonso Ortiz Tirado

    Sobre las razones de su elección, apuntaba Nicolás Camilo sobre Ortiz Tirado:

    “Primero, porque me parece un tremendo cantante de voz privilegiada y que no se proyectó en la lírica debido a que su profesión era otra y la lírica demanda de tiempo completo, asunto incompatible con su vocación social. Al igual que Vinay, Vargas, Arvizu, Negrete y otros, él fue alumno del maestro Pierson y desarrolló una carrera colmada de éxitos siendo parte de la generación de oro de la música mexicana. Grandes compositores entregaron sus creaciones a la voz de este talento. Médico de cabecera de Agustín Lara y Frida Khalo, entre otros, su vida es una historia que se mezcla con la apasionante historia de la primera mitad del siglo XX”.

  • Alfonso Ortiz Tirado: Lamento borincano, canción de Rafael Hernández Marín.
  • Sale loco de contento
    con su cargamento
    para la ciudad, sí,
    para la ciudad.

    Lleva en su pensamiento
    todo un mundo
    lleno
    de felicidad, sí,
    de felicidad.

    Piensa remediar la situación
    del hogar que es toda su ilusión
    .

    Y alegre, el jibarito va…

    El artículo más completo que he encontrado en Internet sobre la carrera artística del médico y tenor mexicano Alfonso Ortiz Tirado es del investigador chileno Juan Dzazópulos, gran admirador de Ortiz Tirado, y que aparece publicado en liricahispanica.com (nunca les recomiendo lo bastante esta página: es la más rigurosamente contrastada que conozco sobre cantantes líricos hispanos del pasado).

    Gracias, Juan:-)

    Alfonso Ortiz Tirado

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Alfonso Ortiz Tirado nació en Álamos (Sonora), el 29 de enero de 1893.  Sus padres fueron Alfonso Ortiz Retes, médico de profesión, y Luisa Tirado, que le dieron seis hermanos: María Luisa, Adelina, Beatriz, Sara, José, Roberto y Alfonso.

    Siendo aún muy niño falleció su padre y su familia se trasladó a Ciudad de México donde ya a los ocho años de edad se destacó cantando en una recepción social, a la cual lo habían llevado sus hermanas Sara y María Luisa, mezzosoprano y contralto respectivamente. El niño debió reemplazar a la soprano programada y resultó ser la estrella de la noche.

    Estudió medicina, titulándose en 1919 como cirujano y ejerciendo en el Pabellón Ortopédico Nº 6 del Hospital General de México. Al mismo tiempo estudiaba canto con el maestro José Pierson y a partir de 1920 comenzó a presentarse en conciertos y funciones benéficas.

    La XEH En 1920 cantó por vez primera en la radio, en una pequeña estación y luego en la radiodifusora de la Compañía Cigarrera “El Buen Tono”, que luego se convirtió en la poderosa XEB.

    Ese año decidió ir a los Estados Unidos para especializarse en Ortopedia, primero en Denver (Colorado) y luego en Nueva York, donde comenzó a cantar en clubes nocturnos y hoteles, como el Waldorf Astoria.

    El 11 de noviembre de 1928 debutó en la ópera, en el Teatro Esperanza Iris, en el rol de ‘Nemorino’ en El elixir de amor, obra que repitió el día 7 de diciembre. Los otros roles los interpretaron la soprano Consuelo Escobar (Adina), el barítono David Silva (Belcore) y el bajo Eduardo Lejarazu (Dulcamara). Alfonso Ortiz Tirado

    Cantó luego, en el mismo teatro, el papel de ‘Renato Des Grieux’ en Manon de Massenet, los días 14 y 21 de diciembre, junto a la soprano María Romero (Manon), Eduardo Lejarazu (Lescaut) y Francisco Alonso (Conde).

    El enorme éxito alcanzado por Ortiz Tirado hizo que la obra se repusiera el 27 de enero de 1929. El reparto siguió igual, excepto Flora Islas Chacón, que reemplazó a María Romero en el rol de la protagonista.

    El 17 de enero de 1929 cantó un nuevo rol: ‘Almaviva’ en El barbero de Sevilla junto a Consuelo Escobar (Rosina), Luz Villarreal (Berta), Romero Malpica (Fígaro) [audición de Romero Malpica], Francisco Alonso (Basilio) y Eduardo Lejarazu (Bartolo). El 28 de abril de 1929 volvió a ser ‘Almaviva’, pero esta vez en el Teatro Arbeu. Los otros artistas fueron Isabel Soria (Rosina), Luz Villarreal (Berta), Enrique Torres Gómez (Fígaro), Francisco Alonso (Basilio) y Luis G. Saldaña (Bartolo). El 5 de mayo repitió su ‘Nemorino’ en el Teatro Esperanza Iris junto a Consuelo Escobar (Adina), Eduardo Lejarazu (Belcore) y Luis G. Saldaña (Dulcamara).

    Realizó algunas giras artísticas por varias ciudades de su país, siendo acompañado al piano primero por el compositor Gonzalo Curiel y luego por José Sabre Marroquín. Su primera salida al exterior fue en 1929, cantando en La Habana y otras ciudades del Caribe. A su regreso se presentó exitosamente en el Teatro Degollado de Guadalajara, el 15 de diciembre de 1929, en un concierto de ópera y música mexicana, junto a la Orquesta Sinfónica de Guadalajara.

    Ortiz Tirado y Néstor Chayres. El 18 de septiembre de 1930 inauguró la radioemisora XEW en México, junto a Juan Arvizu, Néstor Chayres, Agustín Lara y otros famosos de la canción mexicana.

    Ralph Peer, director artístico de la RCA Víctor, lo contrató para su sello, y grabó su primer disco 78 rpm con las canciones “Rosa” y “Lamento gitano”.

    Partió a Nueva York contratado por la NBC, permaneciendo 18 meses en los Estados Unidos. Cantó además en Washington, Chicago, Filadelfia, Baltimore y otras ciudades.

    Todo el dinero que ganaba en sus presentaciones lo gastaba comprando material quirúrgico para su futura clínica, el sueño de toda su vida.

    Audicionó para el Metropolitan de Nueva York, con éxito, pero su amor por la carrera de médico le impidió aceptar el contrato que le ofrecieron. A su regreso a México se casó con Magdalena Avilés, con quien tuvo tres hijos: Alfonso, María Luisa y Carlos.

    Alfonso Ortiz Tirado En 1933 hizo una nueva gira a Cuba cantando en La Habana y otras ciudades de ese país. Luego pasó a Costa Rica donde cantó en el hermoso Teatro Nacional de San José. Siguió una extensa gira por los estados mexicanos, destacando sus Conciertos Operísticos en el Teatro Degollado de Guadalajara los días 20, 21 y 23 de junio de 1933, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Guadalajara.

    También en 1933 realizó su primera película en México: Su última canción, junto a la actriz María Luisa Zea, que debutaba con este film. En esta película participó también la mezzosoprano Josefina Aguilar, y la música era de Jules Massenet y María Grever.

    Lo anterior nos da la oportunidad de añadir que participó, posteriormente, en otra película La última copa, también con Maria Luisa Zea, pero no hemos encontrado la fecha en que se rodó.

    Alfonso Ortiz TiradoEl 28 de diciembre de 1933 cantó nuevamente en el Teatro Degollado de Guadalajara en un Concierto de Música Mexicana.

    En 1934 realizó su primera gira por Hispano América: visitó Colombia, donde su hermano José era Embajador de México; cantó en Caracas, siendo acogido con un entusiasmo jamás visto antes; en julio de 1934 viajó a Buenos Aires contratado por Radio Splendid LR-4, que tenía sus fabulosos estudios en la esquina de la calle Callao con Avenida Las Heras, y allí se presentó los martes y domingos de 21:30 a 22:00 horas en las Audiciones Instantina de Bayer. También dio varios recitales en el Teatro Odeón de Buenos Aires.

    nota Ortiz Tirado: Cabellera blanca

    Buenos Aires fue la ciudad que lo tuvo como invitado de honor con mayor frecuencia. Se recuerda el homenaje que el tenor quiso tributar “a las cabecitas blancas”, en el Teatro Monumental de dicha ciudad. Todas las viejecitas que tuviesen sus cabellos blancos, entrarían gratis, invitadas por el tenor mexicano. Los empresarios estaban pesimistas.

    El resultado superó todo lo imaginado. Largas colas, el tráfico interrumpido y 2.500 “cabelleras blancas” (título de un gran éxito de Ortiz Tirado) repletando las aposentadurías del teatro. Un emocionado tributo al artista y a su madre.

    Dr. Alfonso Ortiz Tirado, el embajador lírico de la canción mexicana (II)

  • Ortiz Tirado: Clavel sevillano, canción de Agustín Lara (música) y Javier Solís (letra).
  • Un clavel sevillano prendió en sus trenzas
    despertando una fiebre de ansias inmensas.
    Un clavel encarnado como una flama
    que incendiara sus ojos de sevillana.