“Ninguna voz se ha encontrado jamás ante un material tan desconcertante. Entre la faringe y las cavidades nasales, la voz creaba su juego de prestidigitación. Se la veía bajar y subir en la cuerda área, como una infalible y audaz funámbula. Con envidiable desenvoltura se permitía recursos, expedientes, remedios, ingeniaturas, contra todas las normas fisiológicas. Y a la postre, queriendo o no queriendo, no quedaba otro remedio que aplaudirla.
¿Qué no habría hecho Aureliano Pertile con una voz bonita, pura, espontánea, si con la suya acertó a crear la belleza, la espontaneidad, la sencillez que la naturaleza le había negado?”.
El tenor Aureliano Pertile nació en Montagnana, el 9 de noviembre de 1885. En esta ciudad cercana a Padua, vendría también al mundo, pocos días antes, otro futuro colega suyo, Giovanni Martinelli.
Dicen los expertos que la voz de Pertile no era especialmente agradable. Como contrapartida, aseguran, “el cantante era músico, expresivo, mesurado, dotado de una magnífica condición escénica y, además, un verdadero profesional”(1).
Debutó Pertile en el Teatro Eretenio de Vicenza, hoy desaparecido, en el rol de Lionello en ‘Martha’, en febrero de 1911. Participa poco después en el estreno italiano de ‘Quo Vadis’, de Nogues. Canta en el Dal Verme de Milán (1912, ‘I Pagliacci’ y ‘Andrea Chénier’) y se embarca en 1913 en su primera gira por América del Sur (Chile, Argentina y Uruguay).
Su debut en La Scala tiene lugar el 22 de febrero de 1916, con ‘Francesca da Rimini’, de Riccardo Zandonai.
En el Teatro Real de Madrid se le admiró al año siguiente, durante la temporada de 1917: ‘Aida’ (13, 14, 15, 21, 25, 29 de enero; 1, 4, 12 de febrero), ‘Tosca’ (20, 23, 28 de enero), ‘Un ballo in maschera’ (18 de febrero), ‘Madama Butterfly’ (22, 25, 27 de febrero; 3 de marzo) y ‘Carmen’ (15, 18, 24, 25 de marzo). Ese mismo año fue designado por Puccini para funciones de ‘La rondine’ en Génova.
En 1918, gran éxito en el Colón de Buenos Aires con ‘Carmen’, ‘Aida’ (en la foto) y ‘Pagliacci’, coliseo al que regresará en 1923 (con ‘Aida’ y ‘Lucia de Lammermoor’) y 1926 (’Nerone’ de Boito, ‘Iris’ y ‘El Trovador’).
Cantó también en Estados Unidos (’Louise’ en Filadelfia, diciembre de 1921, junto a Geraldine Farrar; y doce funciones en el Metropolitan ese mismo año con ‘Tosca’, ‘Manon Lescaut’, ‘Louise’, ‘Cavalleria rusticana’, ‘Boris Godunov’, ‘Aida’ e ‘I Pagliacci’), pero sus mayores éxitos los cosecharía en Italia.
Regresa Pertile a La Scala, reclamado por Toscanini, el 22 de marzo de 1922, como Fausto en ‘Mefistofele’. En este coliseo interpretará treinta y cinco óperas durante catorce temporadas consecutivas. Entre ellas, el estreno del ‘Nerone’ de Boito, en 1924, y el de Mascagni, en 1935. Fue primer tenor de La Scala hasta 1940.
Se despidió de los escenarios en Roma, 1946, con el ‘Nerone’de Boito. A partir de ese momento, se dedicó a la enseñanza en el Conservatorio de Milán y en la Escuela de Perfeccionamiento de La Scala. Falleció en Milán, el 11 de enero de 1952.
Bibliografía: (1) ‘100 grandes cantantes del pasado’. Miguel Patrón Marchand. Editorial Andrés Bello. Santiago de Chile, 1990; ‘Historia del Teatro Real’. Joaquín Turina Gómez. Alianza Editorial. Madrid, 1997; ‘Opera Caravan. Adventures of the Metropolitan on Tour’. Quaintance Eaton. New York, 1978.