Archive for the ‘Barbara Hendricks’ Category

Barbara Hendricks: “Cuando subo al escenario doy el cien por cien”

Monday, May 18th, 2009

[Hendricks: Strange fruit, de Billie Holiday. Con Magnus Lindgren Quartet. Estocolmo, abril 2008]

  • N. Fontova
  • Barbara Hendricks es una dama de la música y una mujer comprometida que considera que la lucha por los derechos humanos y la lucha por el arte “son un mismo combate”. Artista multidisciplinar, compagina sus raíces norteamericanas del jazz y el gospel con su carrera operística. Y se queda con todas ellas.

    “Los diferentes estilos son como hablar distintas lenguas y me siento afortunada por poderlos cantar”, asegura desde París. “Todas las formas de la música hablan de lo mismo: de las emociones, de los sentimientos sobre la vida”. Como ejemplo, el pasado año grabó un disco homenaje a Billie Holiday, una de sus cantantes de jazz de referencia y a la que, según algunos, se parece.

    [Kennst du das Land? de  Schubert. Estocolmo, noviembre 2007]

    La soprano nacida en Arkansas, aunque nacionalizada sueca y residente en Europa, actuará en el Palacio Euskalduna de Bilbao el próximo 26 de mayo, en un concierto que interpretará los 24 lieder de Winterreise, de Franz Schubert.

    Pero Barbara Hendricks también desarrolla una no menos importante labor social, sobre todo en favor de los refugiados y los derechos de los niños, y es colaboradora de las Naciones Unidas en estas materias. En el año 2000 recibió el premio Príncipe de Asturias de las Artes por su defensa de los derechos humanos y su contribución a la cultura.

    —Viene a Bilbao con Winterreise, de Schubert, inspirado en poemas de Wilhelm Müller, una pieza muy conocida por usted. ¿Por qué la ha elegido y qué tiene de especial?
    —Es una obra maestra y he tenido que merecerme el derecho a cantarla. Schubert la escribió al final de su vida y yo la canto al final de mi carrera. Es un regalo para mí misma después de interpretar lieder durante cuarenta años. Un cantante verdiano, cuando interpreta Falstaff, alcanza todo el lenguaje de Verdi. Lo mismo sucede con Schubert y Winterreise.

    —Es una cantante que aborda diferentes estilos, pero debutó con el jazz. ¿Su corazón es todavía funda mentalmente jazzístico?
    —Es musical. Vivo para la música y sus emociones. Lo que me motiva es participar con los demás de los sentimientos que transmite la música. Los diferentes estilos son como hablar distintas lenguas, algo que se suma a la riqueza de mi propio estilo.

    —Canta blues, jazz, ópera… ¿Qué le aporta cada género?
    —El canto ha sido toda mi vida. Mi voz es diferente según el idioma que hable, lo noto. No sé si la razón está en la musicalidad de cada lengua. De ahí mi interés en explorar diferentes estilos y formas de interpretar.

    —Billie Holiday, Mozart, Schubert… ¿Cómo casan en vida?
    —Sin mezclarlos. Me gusta la variedad en la cocina, soy una persona muy curiosa, me gusta aprender, investigar, saber, en definitiva.

    —Se graduó en Matemáticas, que están íntimamente relacionadas con la música. ¿Cómo le sirve esto a la hora de cantar?
    —Las matemáticas sirven para todo en la vida, ya que te enseñan a razonar, a resolver problemas. Pero sobre todo me han dado disciplina para mí misma, una disciplina que no es para nada opresiva sino que me facilita ser libre.

    —Como cantante, ¿qué le queda aún por hacer?
    —Siempre aprendo. No quiero seguir interpretando lo mismo en los años que me restan en activo. Me gusta regresar de vez en cuando a los lieder que conozco de siempre, pero no me puedo quedar en el pasado, debo seguir adelante aunque sé que tendré que parar. Los viajes, los aeropuertos, las esperas suponen un infierno para mí, pero cuando subo al escenario doy el cien por cien.

    (more…)

    Barbara Hendricks: “Necesito cantar obras que me emocionen”

    Wednesday, March 11th, 2009
  • Rafa Balbuena
  • Hendricks

    Clara y rotunda, pero sin afectación ni divismos. Barbara Hendricks, cantante de ópera, activista en pro de la paz y Premio Príncipe de Asturias de las Artes en el año 2000, confiesa que está “muy emocionada” ante el concierto que dará el día 22 en el Palacio Valdés de la mano del Centro Niemeyer. La soprano habló ayer para La Voz de Avilés y dio su visión de una carrera que cumple este año treinta y cinco años de trayectoria sobre el escenario. “La música es la forma que tengo de expresarme, y lo ocurrido hasta ahora me llena de satisfacción”, asegura.

    —¿Cómo se siente ante su nueva visita a Asturias?
    —Me hace muy feliz volver. Desde el Premio Príncipe de Asturias he procurado visitar la región, y lo he hecho unas cinco veces. Sigo maravillándome ante un lugar tan verde y tan tranquilo.

    —¿Qué recuerdos tiene de aquella visita, y de España en general?
    —Que me concediesen el Premio de las Artes fue un gran honor. Y compartir la presencia con los premiados en las otras categorías, en un galardón tan importante, es un recuerdo imborrable. Siempre se me ha dispensado un trato excelente en España, y estoy muy agradecida por ello.

    [E Susanna non vien! (1984)]

    —¿Qué puede decir del repertorio que va a abordar en el concierto avilesino?
    —Los autores de estas piezas siempre me han emocionado. Tanto Schubert y Poulenc como Mahler o Falla me llegan muy hondo, y es un placer cantar estas composiciones. Me acompañará Love Derwinger al piano, y el repertorio, como siempre, lo he elegido yo, por todo lo que significa para mí. Realmente, necesito cantar obras que me emocionen. Eso es esencial para comunicar.

    —¿Conoce la importancia del Centro Niemeyer?
    —Estoy segura de que el futuro lo convertirá en una referencia cultural, y eso es siempre positivo.

    —Usted tiene un extenso currículum como cantante, pero en un principio se decantó por estudiar ciencias. ¿Qué le llevó a dedicarse a la ópera?
    —Si le digo la verdad, no lo sé (risas). Yo estudié matemáticas y química, pero el escenario me atrajo con muchísima fuerza. Quise probar si tenía talento, y al final me acabé dedicando a cantar. La música me eligió a mí, y no al revés. Y no lo pude evitar. No fue una opción, sino una vocación a la que no pude oponerme. No sé si ha sido un error (risas).

    —Su gran especialidad son Mozart y Brahms. ¿En qué obras ha dado lo mejor de sí misma?
    —Realmente, me entrego por igual en todo lo que hago. Es cierto que La flauta mágica cosechó mucho éxito, pero no podría decidirme por una obra concreta. Hay tantos autores maravillosos… Mozart es muy cercano a mis sentimientos, pero a mí me gustan todos los papeles que he hecho. Es como escoger entre tus propios hijos. Nunca podría decantarme por uno solo.

    —¿Qué ha supuesto para su carrera actuar bajo las órdenes de Karajan, Bernstein o Zubin Metha?
    —Un orgullo, desde luego, y un lujo que no olvidaré jamás. Lo más importante es lo que aprendí de ellos. La experiencia con Bernstein fue de las más bellas, tanto por su exigencia como por su humildad. Y de Karajan ¿qué puedo decir? Ha sido el mejor director, lo que hizo por la música es irrepetible. Yo he tenido el honor de trabajar con los más grandes directores del siglo, como fueron ellos dos y Giulini.

    —También recibió clases de la diva por excelencia, María Callas. ¿Qué recuerda de ella?
    —Bueno, es un recuerdo extraño. Ella era una excelente intérprete, lo que ocurre es que aquellas clases, además de alumnos, tenían público, y eso nos ponía un poco nerviosos a todos. Creo que Callas no estaba cómoda, y no era una profesora al uso. Lo considero algo interesantísimo, y ella tenía una personalidad fascinante. Además de ser, como usted ha dicho, la Diva, con mayúsculas.

    —No es usual que una soprano dé un giro como el suyo, actuando en el Festival de Jazz de Montreaux de 1994. ¿A qué se debió ese golpe de timón?
    —Bueno, yo nací en Arkansas, y el jazz, el blues y los espirituales es la música de mi niñez. Realmente, no es tan extraño que hiciese ese repertorio. Hubo críticas muy positivas, aunque otras dijeron que era bajar de nivel. Yo creo que las críticas no deben afectar a un artista, y asumir riesgos es necesario para cualquier carrera musical. Si la crítica es constructiva, se puede y se debe admitir, pero también es cierto que hay que seguir el instinto y hacer lo que uno cree.

    (more…)

    Barbara Hendricks: “La música española se puede saborear como un buen vino”

    Thursday, November 16th, 2006

    «Acaba de llegar de Canarias. El aire acondicionado del avión le ha provocado cierta sequedad y busca con frecuencia el vaso de agua con el que aliviarla. El sábado actuará de nuevo en el Liceo de Barcelona, junto al Magnus Lindgren Quartet, en un concierto dedicado a Billie Holiday. Antes, la soprano Barbara Hendricks, una de las más exquisitas mujeres del panorama lírico internacional, ha pasado por Madrid para presentar el primer fruto de su nuevo sello discográfico, Arte Verum.

    Curiosamente, esta soprano nacida en Arkansas (Estados Unidos) y ciudadana sueca por su matrimonio ha elegido canciones españolas para iniciar lo que ella califica de “maravillosa aventura”. Granados, Obradors, Montsalvatge y Falla componen el repertorio de este disco.

    Me enamoré de estas piezas cuando se las oí de estudiante a Victoria de los Ángeles. Es una artista a la que admiré siempre. Y este disco en parte es un homenaje a ella y mi manera de dar las gracias al público español, que siempre ha sido muy cariñoso conmigo. Además, para iniciar el sello discográfico queríamos algo alegre y cálido a la vez. Y eso lo tienen estas canciones, que yo he cantado muchas veces en concierto. Son lo más parecido a una fiesta. El español es un idioma maravilloso, y su música se puede saborear, como un buen vino o una buena comida”».

  • Más, en ABC
  • El País
  • (Gracias, Paco Roa)
    **
    Actualización (19/11/06)

  • Reportaje sobre Hendricks (en francés).
  • 20/11/06

  • Y el Liceu se llenó de blues
  • (more…)