Archive for the ‘Dietrich Fischer-Dieskau’ Category

‘Serenade’, por Tauber, Wunderlich, Börjling, Anderson, Fischer-Dieskau

Wednesday, March 25th, 2009

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No es una comparativa ad hoc, no empecemos;-) Y eso no quita para que nos cuenten quién les dice mucho o no les dice nada;-) Es que me lié a buscar y ya no supe quedarme sólo con Tauber, que es por quien empecé a tirar del hilo. También porque durante esta semana es posible que no pueda actualizar tan a menudo. Los dejo en buena compañía (espero;-)

Gracias, JCR, por el primer enlace.

  • Richard Tauber: Standchen, Leise flehen meine Lieder(Serenade),  canción nº 4  para voz y piano del ciclo Schwanengesang (El canto del cisne), de Franz Schubert. Texto: Ludwig Rellstab.
  • Fritz Wunderlich
  • Jussi Börjling
  • Marian Anderson
  • Fischer-Dieskau
  • Quedo implorando mis canciones
    A ti a través de la noche;
    Abajo, en la tranquila arboleda,
    ¡Amada, ven a mi lado!

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    Miguel Zanetti: “Al pianista que interpreta un lied o una sonata hay que considerarle de una vez para siempre un pianista de cámara”

    Tuesday, July 22nd, 2008

    Hace tiempo que me llamó la atención un artículo del gran pianista Miguel Zanetti, fallecido el pasado 19 de febrero, que tituló (o así se lo titularon quizás) El pianista acompañante.

    Reivindica Zanetti en su escrito (desconozco la fecha exacta de redacción, pero  él mismo dice que se encontraba ya en la etapa final de su carrera) una verdad de la que con  frecuencia solemos olvidarnos:

    El pianista que se sienta al piano junto a un cantante es un músico que hace auténtica música de cámara, y no acompaña.

    “Insisto una vez más —subraya Zanetti— en que al pianista que se sienta a interpretar un lied o una sonata (ya no lo llamo acompañante) hay que considerarle de una vez para siempre un pianista de cámara y olvidar esa santa palabra de acompañante.

    ♣ ♣ ♣

    El pianista acompañante

  • Miguel Zanetti
  • «Hace varios años una buena amiga y música, una de las mejores profesoras de Solfeo que ha habido en España, Remedios de la Peña, y yo nos pasamos varios meses buscando una palabra que sustituyera a la peyorativa “zarzuelero” por otra que valiera para los que nos gusta muchísimo la zarzuela, sin que se nos tachase de tener mal gusto. Por fin encontramos la palabra “zarzuelístico”. La verdad es que ahora llevamos años enteros intentando buscar una que sustituya a la de “pianista acompañante”, y aún no la hemos encontrado.

    En casi todas las lenguas se llama de una forma parecida. “Accompanist” en inglés, “begleiter” en alemán”, “pianista accompagnatore” en Italiano, y “accompagnateur” en francés. En Alemania se denomina a las canciones de concierto con el género específico de “lied”, o también el de “gesänge” a las de menos transcendencia; en Francia “melodies”, en España “canciones de concierto”.

    Sin embargo, es curioso que sea precisamente en Italia donde las canciones de los operistas, que son de todas en las que menos importancia tiene el piano, sean conocidas como “composizione di camera”. Pero en el fondo lo que tenemos que hacer no es encontrar una nueva palabra, sino reivindicar que al pianista colaborador de cantantes o instrumentistas se le dé otro rango distinto del que se le viene dando hasta ahora. Como yo ya estoy al final de mi carrera, espero que nadie crea que lo hago para echar harina a mi costal, sino solamente pensando en la profesión y en los que vienen detrás.

    Y no podemos quejarnos; yo recuerdo unos viejos discos de 78 rpm, con nada menos que las dificilísimas Canciones Playeras de Oscar Esplá (sobre todo para el pianista), en los que no recuerdo el nombre de la cantante, pero en la carátula del disco, ni siquiera figuraba el nombre del pianista.

    ♣ ♣ ♣

  • Al piano: Miguel Zanetti. Canta: Victoria de los Ángeles.
    Tres morillas m’enamoran (Cancionero de Palacio).
  • Armonización y recopilación: Federico García Lorca.
  • De esto hace muchos años pero, quizá herido en mi amor propio, veo que las cosas no han cambiado mucho. Sí, es muy cierto que el gran Gerald Moore (no se crean, pero un buen pianista español, una vez que le cité este nombre, me respondió con mucho énfasis: “¡Pero si es muy malo!”) puso el precio del acompañante bastante más caro, y no me refiero al económico, sino al puesto en el que hay que considerarle.

    Creo que la anécdota que voy a contar es del propio Gerald Moore, no estoy muy seguro. Cuando él empezaba a colaborar con cantantes, en un recital se encontró con que la “diva” (palabra que yo odio, pues quiere decir nada menos que “divina”, y en la música hay que dejarse de divinidades, o bien por aquello que decía muy bien Sopeña de que cuando a una cosa se le quería dar poca importancia se la llamaba “música celestial”, o porque creo que lo que hay que intentar es hacer bien la música, hacer llegar la comunicación al público y a la vez sentirla los propios intérpretes, sin lo cual creo que es muy difícil transmitir algo); pues bien, volvamos a lo anterior; la citada “diva” lo hizo cubrir de ramas y flores por delante, para que no se le viera nada en absoluto, cuando estaba sentado al piano, y ser ella la “única” persona en el escenario.

    Yo, aunque he sido alumno por antonomasia de Erik Werba en Salzburg y Viena, y de Jean Laforge, en la canción francesa en París, he aprendido muchísimas cosas válidas y he sido un enorme admirador de Gerald Moore. Tuve la suerte de conocerle en Londres, el 23 de mayo de 1975, cuando Victoria de los Ángeles celebró una serie de recitales con motivo de la conmemoración de los 25 años de su presentación en el Reino Unido.

    Moore vino al recital de Londres, estuvo de lo más simpático y agradable, y como dimos de “bis” una de las canciones populares inglesas que él armonizó, la titulada Blow the wind southerly, le pedí que me dedicase la partitura, cosa que conservo como oro en paño, y que no le presto a nadie, por más que me lo rueguen.

    Me negó una cosa; le pedí que me diera algunas clases, pues yo estaba dispuesto a ir unos días a Inglaterra para que me transmitiera algo de su enorme experiencia, y me dijo que ya se sentía un poco mayor. Después estuve en contacto con él por carta para que viniera a dar unas clases magistrales a la Escuela Superior de Canto de Madrid, y también me contestó diciendo que se sentía ya un poco viejo, y no quería viajar; que estaba dedicado a escribir sus memorias.

    Antes de esto, cuando se le hizo el homenaje organizado por Walter Legge, con Victoria de los Ángeles, Elisabeth Schwarzkopf y Dietrich Fischer-Dieskau, por no disponer de dinero en aquel entonces, no pude trasladarme a Londres a escucharlo; tengo un buen amigo, que cuando oye el disco que se sacó de dicho espléndido recital, me dice siempre: “Ese bravo es mío”.

    Yo siempre pienso si algún día se decidirá la EMI a publicar en CD el recital completo, pues en los dos primeros discos de vinilo se suprimieron muchos fragmentos, y en el CD, actualmente anunciado comercialmente como “Duo des Chats”, aún faltan más números. Pero para darnos cuenta de lo que era Gerald Moore (por donde él haya pisado, todos los que seguimos por ese camino deberíamos ir besando), no hay más que oírle tocar en directo la parte pianística del Abschied del Canto del Cisne de Schubert de dicho recital, en el que no se sabe si él acompaña a Fischer-Dieskau o es al revés.

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    ‘Finch’ han dal vino’: Pinza, Gobbi, Siepi, Fischer-Dieskau, Ghiaurov, Ramey, Hampson, Hagegård, Skovhus

    Wednesday, May 14th, 2008

  • Aria para bajo-barítono del Primer Acto (Nº 11) de Don Giovanni, Mozart.
  • Cantan (por orden cronológico y de aparición):

  • 1. Ezio Pinza (1892-1957, bajo). 1942.
  • 2. Tito Gobbi (1915-1984, barítono). 1950.
  • 3. Cesare Siepi (1923-1989, bajo profundo). 1954.
  • 4. Dietrich Fischer-Dieskau (1925, barítono). 1959.
  • 5. Nicolai Ghiaurov (1929, bajo). 1970.
  • 6. Samuel Ramey (1942, bajo). 1987.
  • 7. Thomas Hampson (1955, barítono). 1989.
  • 8. Håkan Hagegård (1945, barítono). 1990.
  • 9. Bo Skovhus (1962, barítono). 2000.
  • **

    Si de los 9 descartamos 4, tenemos 5. De entre esos 5, ¿con cuál se quedarían?

    Finch’ han del vino calda la testa,
    una gran festa fa’ preparar.
    Se trovi in piazza qualche ragazza,
    teco ancor quella cerca menar.

    Senza alcun ordine la danza sia,
    chi ‘l minuetto, chi la follia,
    chi l’ alemanna farai ballare.

    Ed io frattanto dall’ altro canto,
    con questa e quella vo’ amoreggiar.
    Ah la mia lista doman mattina
    d’ una decina devi aumentare.

    (Ilustraciones: 1 y 2)

    Pilar Lorengar, como Doña Elvira, 1961

    Wednesday, February 21st, 2007

  • Pilar Lorengar (Doña Elvira): Ah, chi mi dice mai, aria del Primer Acto, Escena V, de Don Giovanni, Mozart.
  • Con Dietrich Fischer-Dieskau (Don Giovanni), Walter Berry (Leoporello).
  • Dirige: Ferenc Fricsay. Deutsche Oper Berlin, 24 de septiembre de 1961.
  • Grabación en directo. Cantado en alemán.