Archive for the ‘José Carreras’ Category

‘A viva voz’: Màrius Carol & Josep Carreras

Martes, noviembre 15th, 2011

Josep Carreras

El pasado 20 de octubre, Josep Carreras presentó sus memorias en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, escritas a dúo con el periodista y escritor Màrius Carol. “Los amantes de la ópera conocen mi trayectoria, pero aquí cuento cosas que me pasaron durante la aventura de crear Los Tres Tenores o cuando asumí la dirección musical de los Juegos Olímpicos, que nunca había contado públicamente”.

A viva voz está disponible en castellano (Plaza Janés) y catalán (Rosa dels Vents). Cuenta también con una traducción en alemán.

“Llegando casi a los 65 años, he pensado en dar un vistazo al retrovisor y recordar lo que ha sido mi vida, tanto en el aspecto profesional como en el aspecto personal, e intentar explicárselo a la gente, a las personas. Y también intentar explicar cuál es mi visión de ciertos aspectos de nuestra vida, de nuestra sociedad”.

  • Debut en La Scala, 1975: Un ballo in maschera [‘La sua parola udrà’, ‘Dì tu se fedele’ (Acto I) dúo de amor del segundo acto (con Montserrat Caballé), ‘Ma se m’è forza perderti (Acto III)].
  • Primeras páginas del libro:
    A viva voz

    «Eran las dos de la tarde cuando Josep Carreras, con veintiocho años, salió del Teatro de la Scala de Milán por la puerta de artistas, situada en la via Filodrammatici. Antes de cruzar la plaza, miró con orgullo un cartel en la fachada del templo lírico que anunciaba la ópera Un ballo in maschera donde se podía leer su nombre en el papel de Riccardo, junto a los de Montserrat Caballé, que interpretaba a Amelia, y Renato Bruson, que representaba a Renato. Inesperadamente, sintió un escalofrío que le recorrió el cuerpo, a pesar de que lucía un sol de invierno que confortaba.

    No se dejó intimidar por la sensación de abismo que por un momento le embargaba, así que se subió el cuello del abrigo, respiró profundamente y caminó con paso firme en dirección al Palazzo Marino para alcanzar la via degli Omenoni, donde tenía su apartamento Giuseppe di Stefano. El tenor italiano, un divo con una personalidad desbordante por el que Carreras sentía una profunda admiración desde que era muchacho, le había hecho llegar durante un ensayo una nota en la que le proponía ir a almorzar a su casa para probar unos espaguetis cocinados con pasión y poder charlar un rato sin atender al reloj.

    Al pasar junto al monumento a Leonardo da Vinci, en mitad de la plaza, alzó la mirada y pensó que el escultor había reproducido al artista con una cara de preocupación que debía parecerse a la suya ante su debut en el más universal de los teatros del bel canto del mundo. A Carreras, las emociones se le acumulaban: iba a debutar en la catedral de la ópera y, unos días antes, su ídolo Di Stefano le abría las puertas de su casa en una evidente señal de afecto personal y de respeto artístico.

    Giuseppe Di Stefano

    El tenor siciliano vivía en el primer piso de un inmueble señorial, en el número 2 de la via degli Omenoni. Era un apartamento espacioso, sobrio y elegante,con una decoración contenida y muebles clásicos, que Di Stefano compartía con su esposa Maria, una atractiva estadounidense, y los hijos del matrimonio. El salón, con grandes sofás de color blanco, disponía de un piano; apenas había referencias a la dilatada carrera del tenor, más allá de un par de carteles de unas primeras funciones en México o Estados Unidos, un disco de oro y unos pocos galardones seleccionados. Al tenor le obsesionaba que la casa pudiera parecer un templo a mayor gloria suya, cuando en realidad era el ámbito dedicado a su familia, por la que sentía verdadera devoción.

    Cuando Di Stefano le abrió la puerta, le saludó exultante. Le ayudó a quitarse el abrigo y la bufanda, y le cogió por el hombro amistosamente para presentarle a su parentela. Carreras siempre recuerda la cordialidad con que le trató (“por favor, llámame Pippo”), de la misma manera que conserva la memoria gustativa de los spaghetti al pomodoro e basilico que le sirvió en la mesa, mientras descorchaba un vino piamontés que podía revivir a un muerto.

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    Anneliese Rothenberger (1921-2010)

    Miércoles, mayo 26th, 2010

    Rothenberger como Constanza Rothenberger como Sofia

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • El pasado lunes 24 de mayo de 2010, falleció la soprano alemana Anneliese Rothenberger. Se le había diagnosticado un cáncer intestinal y, después de una breve enfermedad, falleció en el hospital de Münsterlingen (Suiza), cerca de su hogar, junto a la ribera del lago Constanza.

    En el Diccionario de Kutsch & Riemens consta que nació el 19 de junio de 1924, en Mannheim (Alemania). Sin embargo, según la información del investigador Rudi van den Bulck (y su espléndido sitio web ‘Opera Nostalgia’), la recientemente fallecida soprano alemana Anneliese Rothenberger se quitaba coquetamente algunos añitos y habría nacido en 1921. Es decir, al fallecer tenía 89 años.

    Después de estudiar con Erika Müller, Rothenberger debutó en 1943 en la Opera Estatal de Koblenz. Desde 1946 y hasta 1973 fue miembro de la Opera Estatal de Hamburgo. Cantó también, con frecuencia, en Viena y Salzburgo.

    [Rothenberger: Letzte Rose (The Last Rose of Summer), Martha, Flotow. Con Fritz Wunderlich. 1960]

    Debutó en La Scala de Milán en 1960 como Sofia en El caballero de la rosa, y ese mismo año en el Metropolitan Opera como Zdenka en Arabella, ambas de Richard Strauss.

    Rothenberger como Susana (Bodas de Figaro) Rothenberger como Violeta (Traviata)

    En 1961 debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires, cantando el rol de Costanza en El rapto en el serrallo junto a Fritz Wunderlich y Sofía en El caballero de la rosa con Régine Crespin. Regresó a Argentina en 1970, nuevamente con El rapto en el serrallo junto a Horst Laubenthal, aunque ya no en un estado vocal óptimo.

    Anneliese Rothenberger y Mario del Monaco

    Cantó con frecuencia en la televisión alemana y europea en general, y participó en varias películas musicales. En 1972 publicó su biografía con el título de Melodie meines Lebens.

    Rudi en su obituario nos dice que su voz no era grande, una mezcla entre soubrette y soprano lírica, pero de gran musicalidad y enunciación. Fue una cantante encantadora y vivaz.

    [Parigi, o cara. Con José Carreras. Hacia 1978]

    Su show en la televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger”, se mantuvo exitosamente por muchos años y tenía miles de seguidores no solamente en Alemania, sino también en Suiza, Bélgica y Holanda. Su popularidad en Alemania y en los Países Bajos fue enorme, y para el público en general, mayor que la de la Callas o la Tebaldi.

    Realizó numerosas grabaciones, entre las que destacan Martha, Las bodas de Fígaro, Hansel y Gretel, El rapto en el serrallo, La flauta mágica, Undine y Arabella, además de operetas como El murciélago y El vendedor de pájaros.


    Josep Carreras (marzo 2009): ‘Nunca te enfrentes a una soprano”

    Jueves, mayo 14th, 2009

    * Vídeo que se fue para no volver;-)]

    7:29 *
    —¿Es verdad lo del crítico y las barbas?
    —Sí, es cierto. Le tiré de las barbas a un crítico en el Teatro de la Zarzuela, aquí en Madrid —cosa que no volvería a hacer, evidentemente—; un pecado de juventud, pero el tío lo merecía.

    —Por qué.
    —Bueno, porque era una transmisión por televisión, yo estaba cantando Carmen en el Teatro Real y durante el segundo entreacto él me hizo una entrevista en directo, y en la entrevista en directo ya, una de las frases —y lo digo con todo el afecto hacia esta persona, sin ningún tipo de rencor, ni muchísimo menos; al contrario, al cabo de tantos años—. Me dijo: ‘Bueno, creo que viene usted de Barcelona, de cantar Lelisir d’amore, incluso con éxito’. Frases de este tipo.

    Entonces, durante todo el resto de la función, él estaba en el palco del proscénico, porque estaba allí grabando, iba haciendo así con la cara todo el rato [niega con la cabeza], que no, que no, que no, cuando yo iba cantando. Claro, llego un momento que la adrenalina pudo más que yo, y salí, cuando acabó la función salí vestido de Don José y dije: ‘Oye, éstas no son maneras’. Y le tiré de la barba, es verdad, es cierto, y me arrepiento. Pero… lo merecía.

    —Estoy de acuerdo contigo. Con quien creo que nunca te enfrentarías, y lo aprendiste pronto en este mundo de la ópera, es con una soprano.
    —No. Esto nunca. Éste es el mejor consejo [ríe] que me dieron jamás en el ámbito de mi profesión. Y fue en Nueva York. ‘Nunca discutas con una soprano. Vas a tener una vida muy fácil’. Y ha sido así, y me ha ido muy bien.
    nota

  • Josep Carreras: ‘En noches como ésta’ (5 de marzo de 2009).
  • **
    15/05/09

  • Londres homenajea a José Carreras por su trayectoria profesional
  • Inglaterra rinde un emotivo homenaje a José Carreras
  • ¿Se retira Josep Carreras?

    Martes, mayo 12th, 2009

    Josep Carreras

    Todo empezó en el diario británico The Times, con algunas de las declaraciones del tenor en una entrevista: “Si puedo hacer recitales adaptando el repertorio a mis necesidades, no hay problema. Pero con las óperas, a no ser que surjan las circunstancias correctas, doy mi carrera por terminada”.

    “Curtain falls on the Third Tenor José Carreras”, titularon.  Otros medios lo siguieron y en unas horas (vaya a qué ritmo cayó el telón), no es que Carreras se retirara de la ópera, es que se retiraba para siempre de los escenarios.

    Pero hace más de una década que el tenor catalán desarrolla su faceta artística en conciertos y recitales. La última ópera que interpretó fue en 2001, Sansón y Dalila,  Gran Teatro del Liceo de Barcelona.

    La Fundación Josep Carreras se ha visto obligada a desmentir categóricamente la retirada del tenor. Óperas, no (a no ser que…); recitales, sí; retirada de los escenarios, tajantemente no:

    “Josep Carreras, como viene haciendo de forma ininterrumpida, sigue desarrollando su carrera profesional en el ámbito de los conciertos, recitales y grabaciones discográficas con toda normalidad. Esto no significa que haya descartado cantar ópera si se dan las condiciones artísticas y profesionales óptimas para ello”.

    Al parecer, fue el propio Carreras, quien ante el vendaval de su inminente retirada de los escenarios (y él en Corea, y sin enterarse), envió el comunicado. Con 63 años, y más de siete sin cantar en una ópera, en cuanto te descuidas, te jubilan.

    En su web oficial, sin embargo, nadie comunica nada.

  • Rachel, quand du Seigneur.