('Caras y caretas', Buenos Aires,11 de agosto de 1906).
“Poseyó una voz poderosa y homogénea, que le permitió abordar con comodidad el vasto dominio del repertorio italiano, desde fragmentos belcantistas hasta declamaciones veristas”, reseña Patrón Marchand sobreRiccardo Stracciari(1875-1955) en su libro Cien grandes cantantes del pasado.
Se sentía realmente identificado con los personajes que interpretaba. “La voz que nos dejan oír las viejas grabaciones Fonotipia y Columbia luce pareja y suntuosa en la mayoría de los casos y lo coloca, sin ninguna duda, entre los primeros barítonos de su generación como De Luca, Scotti, Galeffi, Ruffo, Danise y Amato“.
Hay una página sobre cantantes líricos hispanos que si aún no conocen, ya la están visitando;-) liricahispana.com (registro, gratuito): Diccionario de cantantes líricos hispanos del siglo XX.
Entre las biografías de estos cantantes (de algunos de ellos sólo figura el nombre, pero me consta que en este titánico trabajo de investigación sólo hay una persona al frente), figura la de la soprano catalana Mercedes Capsir. Aún sin concluir, lo que en ella se expone es lo más completo y documentado que existe en la Red sobre esta excelente soprano lírica que en los años 20-30 era una auténtica diva.
Y dice así.
“Nació en Barcelona el 20 de julio de 1897. Y nada más nacer recibió los primeros aplausos de su vida.
Estaba su padre, el barítono José Capsir, en el Teatro Español del famoso Paralelo barcelonés cantado la opereta de Audrán, La mascota, cuando le dieron la noticia por señas y él no tuvo mejor cosa que interrumpir la representación para comunicar al público que ¡había nacido su hija! El público rompió en una estruendosa ovación.
Su madre fue Ramona Vidal, destacada soprano que utilizó el nombre artístico de Mercedes Tressols en honor del segundo marido de su madre que fue un padre para ella.
Con estos antecedentes no podía ser otra cosa que cantante pero, además de eso, le gustaba y, por si su predestinación fuera poca, se dijo que en la casa donde nació, calle Vilá y Vilá nº 120, había nacido Maria Barrientos, a la que siguió los pasos durante buena parte de su vida.
Desde niña, pues, la llamó la música y sólo vivió para ella. Puede decirse que, a todo lo largo de su existencia, fue la más fervorosa y apasionada amante de la ópera.