Archive for the ‘Montserrat Caballé’ Category

‘Nessun dorma’, por Gianfranco Cecchele

Jueves, Mayo 20th, 2010

22 de mayo de 2010

  • Gianfranco Cecchele: La mia letizia infondere, aria de Oronte del Segundo Acto de I Lombardi alla prima crociata, Verdi. 1981
  • La mia letizia infondere
    Vorrei nel suo bel core;
    Vorrei destar coi palpiti
    Del mio beato amore
    Tante armonie nell’etere,

    Quanti pianeti egli ha;

    Ir seco al cielo ed ergermi
    Dove mortal non va!

    Gianfranco Cecchele (Otello)

    “Ha sido uno de los más grandes Radamés de los años 70 y 80. Excelente intérprete verdiano, Gianfranco Cecchele ha representado en la cuerda de tenor a la escuela ‘delmonachiana’ con humildad y éxito”.

    —Quale è stato il momento più bello della sua carriera?
    —Beh, diciamo che ho avuto delle grandi soddisfazioni come cantare a fianco della Callas in una Norma a Parigi nel ‘65. E poi anche il debutto con Otello che è la mia opera preferita, è stato per me un grande traguardo che mi ha dato tante soddisfazioni.

  • Con Montserrat Caballé. Teatro Campoamor, septiembre 1983
  • (Gracias, Victoria, Mefisto)

    *  *

    Montserrat Caballé, Cecchele y Manuguerra en el Otello del Campoamor

  • Antonio Fernández-Cid
  • Y vamos con las tres figuras. Es indudable que el interés máximo se centraba en Montserrat Caballé, cuya condición de cantante admirable no vamos a descubrir. Quizá actuó con un cierto apagamiento en los dos primeros actos, sobre todo, con una sensación de cansancio vocal —¿físico?—.

    En el tercero hubo momentos en los que la voz sonó plena, potente, redonda y bella. En el cuarto, sobre todo en la ‘Canción del sauce’, volvió por sus fueros con dulzuras, filados y matices dignos de su clase. Pudo afirmarse, con bien distinto sentido, [lo] que ‘Yago’ ante el cuerpo en tierra de Otello: ‘Ecco il Leone’.

    El tremendo papel de Otello exige voces que casi no existen hoy por el mundo. No corresponde a ese grupo heroico, de timbre oscuro y ancho volumen, la de Giancarlo Cecchele.

    Una vez dicho esto cabe afirmar que cantó magníficamente su parte, sin vacilación, sin reservas, con facultades, calidad y valentía y que vivió el personaje con acierto. Para mí ha sido la intervención más redonda que le he contemplado, sin perjuicio de aceptar esa condición de origen.

    Mateo Manuguerra brilló con su tan noble clase de barítono, esta vez sin catarros ni problemas respiratorios. Vocalmente es un muy buen ‘Yago’. Creo que le falta mayor sutileza e intención para el taimado personaje que desencadena el drama.

    La representación discurrió entre aplausos, quizá menos calurosos que en las noches anteriores, aunque la dosis fue incrementada al final.

    ABC, 22 de septiembre de 1983

    *  *

  • Gianfranco Cecchele: aria de Calaf (Tercer Acto, Escena I), Turandot, Puccini. 1968
  • (Gracias, Mefisto)

    Ópera, ópera, ópera (abril 2010)

    Lunes, Abril 26th, 2010

    arcoiris 30 de abril

    [El gran Kraus: Com’è gentil la notte a mezzo april]

  • 26 de abril de 2010. Presentación del nuevo CD de  Flórez en Madrid
  • 007I puritani en el Real: aplausos para Diego Flórez; bravos para Eglise Gutiérrez

    “Vocalmente el tenor ha estado tan sublime como suele estarlo aunque tampoco se ha entregado o así lo ha entendido el público, que ha premiado ’sólo’ con aplausos al peruano durante la representación, y unos ralos ‘bravos’ cuando ha salido a saludar, acostumbrado en este coliseo a verdaderos desbordamientos de entusiasmo”

  • Las cancelaciones de última hora y los nuevos talentos
  • “Casi todos los cantantes saltan a la fama con ocasión de una sustitución. Es el ciclo vital de la ópera. Pavarotti sustituyó a Di Stefano y Ramón Vargas se hizo un nombre como el Rodolfo que no pudo encarnar Luciano”.

  • María Bayo: No concibo la vida sin Mozart”
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    Montserrat Caballé vuelve “a casa por Navidad”

    Martes, Diciembre 29th, 2009

    Baskov, Caballé, Mahera. Liceo, 2009.

    Anoche,  28 de diciembre, Montserrat Caballé ofreció un recital en el Liceo, junto al tenor ruso Nikolai Baskov, el bajo ucranio Serghiy Mahera y el pianista argentino Manuel Burgueras.  En el diario El País Agustí Fancelli titula su reseña: “A casa por Navidad”.

    ¿A casa? Obviamente, al Liceo de Barcelona, donde Caballé debutó en 1962: el  próximo 7 de enero hará 48 años.

    Ya ha manifestado la soprano en más de una ocasión que tiene cuerda para rato. Hace nada, este mismo mes de diciembre, volvió a dejar bien claro, con el gran sentido del humor que le caracteriza, que no figura en su agenda despedirse de los escenarios: “Cantaré hasta el último momento. Sólo dejaré de hacerlo cuando se me lleven con los pies por delante. No me veo sentada en el salón de casa haciendo punto de cruz”.

    No le falta razón, con lo aburrido y de los nervios que debe de ser la crucetilla. Tampoco es eso…

    Montserrat Caballé, genio y figura hasta la sepultura. Pero ¿de verdad necesita demostrarlo hasta ese aciago día del que esperamos y deseamos de corazón que aún falten muchos años?

    La crítica del concierto que les anunciaba:

  • Agustí Fancelli
  • “Como los turrones de la canción, Montserrat Caballé volvió anoche a casa. Su casa no es otra que el Liceo de Barcelona, el teatro que ella colocó en el mapamundi lírico. Ahora, cuando la soprano se halla al final de su carrera, es justo que el teatro le devuelva el afecto y la consideración que se merece.

    El problema, en este tipo de situaciones, es el tipo de espectáculo que se escoge. Es obvio que las condiciones vocales de Montserrat Caballé no son hoy las que en su día maravillaron al planeta. Los años pasan también para las estrellas y recurrir al show, un punto autoirónico, es un buen recurso. El formato fue el de Montserrat Caballé and her friends. Los amigos eran el tenor ruso Nikolai Baskov —quien antes de dedicarse a la lírica transitó por la música pop—, el bajo ucranio Serghiy Mahera y el fiel pianista argentino Manuel Burgueras. Estaba previsto que actuara también su hija, Montserrat Martí, pero al final causó baja por problemas de salud. (…)

    Derrochó picardía y vis cómica la soprano con ‘¡Ay, malhaya!’, de La boda de Luis Alonso, a lo que replicó el tenor con una vistosa interpretación de ‘No puede ser’, de La tabernera del puerto. A Blaskov el dominio del pop le vino como anillo al dedo para meterse al público en el bolsillo. Como mandan las reglas del show, la apoteosis llegó con los bises: ‘La Tarántula’, el célebre vals de Léhar —bailado graciosamente por tenor y soprano— y ‘Ojos negros’, en versión trío. No tardarán estas versiones en asomarse al YouTube.

    Para entonces, el público, que llenó el aforo, palmeaba y reía todas las gracias de los artistas. Acabó puesto en pie, ovacionando a Montserrat Caballé. Finalmente, era de lo que se trataba”.

  • elpais.es
  • ¿Y qué dicen sobre el recital en La Vanguardia de Barcelona? El titular es muy elogioso: “Montserrat Caballé regresa a su casa con otra lección de canto”. Y lo que sigue: “Un recital de Montserrat Caballé en el Liceu es siempre algo fascinante por su capacidad indudable de ganarse al público, sea cual sea el programa, las piezas y su modo de cantarlas”. ¿Y lo que sigue a lo que sigue? Pues también.

    [Entrevista a Caballé en su 40 aniversario en el Liceo.
    Gran Teatro del Liceo de Barcelona, 2002]

    —Yo creo que también hay una creación cuando alguien es un artista, ¿no?

    —Bueno, tú vives esa creación. Y a veces lo que tienes que procurar es no traicionar la creación misma. No siempre te puede salir bien. Porque los espíritus son distintos, como las yemas de las digitales nuestras. Entonces, yo creo que eso también influye. Pero, por poco que te guste la música, si escuchas, te llega; te llega el mensaje del creador. Y entonces…, no digo que sea fácil, pero te envuelve: es el gran abrazo de la música que te envuelve y te penetra.

    Yo siempre he dicho que es como una droga que corre por las venas; por los ríos de sangre de nuestras venas. ¡Y es cierto!, porque en escenas de locura, en escenas de muerte, en escenas de amor; de repente, cuando baja el telón, dices ‘ostras, qué he hecho…’ (risas). Pero sucede.

    notaCasta diva

    [“Bellini quería una voz de ángel. Y tú la tienes. Cántale tu Norma”.
    Callas dixit in illo tempore a Caballé]

    Debut de Montserrat Caballé en España (Liceo, 1962): “Al final del último acto, los aplausos redoblaron hasta convertirse en una encendida ovación”

    Domingo, Mayo 17th, 2009

    Montserrat Caballé

    La primera vez que Montserrat Caballé canta en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona fue en 1962, el domingo 7 de enero. Debut en su tierra y debut en su país, con Arabella, de Richard Strauss, estreno en España.

    Cosechó Caballé un  éxito “muy grande”, aplausos “cariñosísimos” y “grandes ramos de flores”. Ya se complacía en los pianos y se movía en escena “con aplomo, sobriedad y calma”.

    Fueron en total tres representaciones: 7, 9 y 13 de enero. El elenco al completo: Montserrat Caballé (Arabella), Erik Winkelmann (Waldner), Elfriede Wild (Adelaide) Erna Maria Duske (Zdenka), Rudolf Knoll (Mandryka), Kurt Wehofschitz (Matteo), Joan Lloveras (Elemer), Rafael Corominas (Dominik), Eduard Soto (Lamoral), Helga Baller (Fiakermili), Maya Mayska (Endevinadora), Frances Sant (Welko), Frances Paulet (Cambrer). A la batuta, Meinhard von Zallinger. [Anuari del Gran Teatre del Liceu 1947-1997]

    La crónica de prensa correspondiente a la primera representación fue publicada en el diario La Vanguardia el martes 9 de enero (los lunes no había periódico). Su autor,  el compositor y crítico musical catalán Xavier Montsalvatge. Y  dice así:

    La Vanguardia, 9 de enero de 1962

    “Dos novedades absolutas para Barcelona, Arabella, de Richard Strauss, y la voz de Montserrat Caballé”.

    Montserrat Caballé (Arabella, 1962)[...] Con Arabella hizo su presentación en España la soprano Montserrat Caballé, que en importantes escenarios extranjeros, especialmente de Italia, Alemania y Suiza, ha conquistado un prestigio comparable al de las más cotizadas cantantes actuales.

    Es admirable que Montserrat Caballé, formada artísticamente en el Conservatorio del Liceo, haya escogido para su primera manifestación ante nuestro público una obra tan tremendamente difícil, que le obligó a emplear a fondo sus mejores facultades, sin contar con la compensación de los aplausos que podían haberle procurado una Bohème, una Tosca o cualquier ópera italiana con la que ha encandilado repetidamente el entusiasmo de muchos públicos.

    Lo ha hecho seguramente porque para la ópera alemana Montserrat Caballé posee unas dotes excepcionales. Su voz es clara, limpia de un timbre que, sin ser penetrante, puede traspasar sin dificultad esta especie de “barrera del sonido” que es la orquesta de Strauss, que se interpone entre los cantantes y el auditorio. Cartel de Arabella, 1962

    Debe [de] ser por la confianza que tiene la artista en el volumen de su voz que a veces la emplea con circunspección, complaciéndose en los pianos, en sutilizar el fraseo, cosa que si bien le permite conseguir inflexiones expresivas de una belleza extraordinaria, la aproxima demasiado a los timbres orquestales, con los que llega a confundirse (cómo quizá hubiese deseado Strauss).

    Montserrat Caballé es una gran intérprete, no solamente por la clase de su voz, sino también por haber superado todo cuanto necesita dominar una cantante de ópera. Su dicción es de una musicalidad exquisita. Se mueve en la escena con aplomo, sobriedad y calma, pero jamás inexpresivamente.

    El espectador tiene la sensación de que ve y escucha una artista formada en la mejor escuela de canto, poseedora de una experiencia de las tablas considerable. !Qué agradable comprobar que esto lo ha conseguido una artista nuestra, en plena juventud!

    El éxito de Montserrat Caballé como protagonista de Arabella fue, el domingo, muy grande. Al final de los primero y segundo actos, cuando ella salió al proscenio, los aplausos fueron cariñosísimos, y al final del último acto redoblaron hasta convertirse en una interminable y encendida ovación, cuando saludó sola y recibió el obsequio de grandes ramos de flores.

    Los demás interpretes fueron también aplaudidos con más o menos entusiasmo. Cargamos en la cuenta de la obra, de difícil asimilación, y al error de haber traducido al español unos cuantos “bocadillos” del texto, algunos siseos que se mezclaron con las muestras de aprobación del público, sobre todo del público de butacas y palcos, que se manifestó muy favorable al carácter de la representación y calidad de los intérpretes.

    ♣ ♣ ♣

    Montserrat Caballé y Olivera Miljakovic: Aber der Richtige, dúo de Arabella y Zdenka del Primer Acto de Arabella, Strauss. Roma, 1973.

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    Montserrat Caballé (1962): “Si no pudiera cantar, haría todo lo posible por ayudar a los demás”

    Miércoles, Febrero 25th, 2009

    Caballé

    Corre el año de 1962 y Montserrat Caballé está a punto de debutar en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Es posible que ésta sea una de las primeras entrevistas que concede. Eso explicaría, quizás, su empeño en jugar al sí y al no,  y ni una palabra más, que luego todo se sabe;-)

    O mio babbino caro (1969)

    ‘Mano a mano’

    Montserrat Caballé

    La soprano Montserrat Caballé, de Barcelona (Gracia), ganó en 1954 el “Premio del Conservatorio Superior de Música del Liceo”, se fue, cantó por Europa y por vez primera la oiremos en el Liceo, estrenando en España Arabella, de Ricardo Strauss.

  • La Vanguardia, 4 de enero de 1962
  • —¿Por qué no la hemos oído antes aquí?
    —Porque no llegué hasta ahora.

    —¿No la llamaron?
    —Sí; hace dos temporadas el Liceo me reclamó, pero debido a mi gran trabajo, no pude venir.

    Caballé

    —¿Era necesario marcharse?
    —Yo creo que sí, porque hay mucho más campo en los múltiples teatros de Europa. Una vez gané el premio, don José Antonio Beltrán y Mata creyó oportuno que marchase al extranjero para desarrollarme. Esto fue a principios de 1956. Yo tuve un patronato y don José Antonio sufragó todos mis gastos.

    —¿Cómo surgió la cantante?
    —De muy pequeñita decían que tenía voz; me pasaba largas horas escuchando la radio, hasta que al fin mi afición convenció a mis familiares a llevarme al Conservatorio del Liceo.

    .

    —¿Familia modesta?
    —Sí; papá, mamá y un hermanito.

    —¿Cuándo empiezan a ayudarla?
    —Ingresé en el Conservatorio a los ocho años y a los diecisiete, empezó el apoyo económico, hasta que pude conseguir mi primer contrato; fue después del éxito obtenido en “Mayo Musical Florentino”, que me llamaron para Basilea. Esto ocurría en el mismo año 1956.

    —¿Es entonces cuando usted ya es “mayor de edad cantante”?
    —Sí.

    —¿Qué ha hecho hasta ahora?
    —Cantar en Alemania, Bélgica, Suiza, Austria, Italia, Dinamarca…

    —Los que la ayudaron en un principio, le van a oír por primera vez, ¿no le da miedo?
    —No.

    —¿Segura de usted?
    —Sí.

    Liceo

    —¿El público de Barcelona es fácil?
    —No.

    —¿Mereció la pena que la hayan ayudado?
    —Eso tiene que juzgarlo el público y ellos.

    —No me gusta la respuesta.
    —No tengo otra.

    —Al margen del canto, ¿se ha aburrido mucho en estos últimos años?
    —No tuve tiempo.

    —¿Soltera?
    —Sí.

    —¿No tuvo tiempo para casarse?
    —No.

    —¿Tanto exige el canto?
    —Y mucho más todavía.

    —¿Tanto hay que sacrificarse?
    —Para quien ama la música, sí.

    —¿No se puede amar, además, otra cosa?
    —Sí.

    Caballé—Usted no lo demuestra. ¿No ha pesado que se le escapa la juventud a costa de sus gorgoritos?
    —Hay momentos muy Importantes en la vida de una artista; por ejemplo, una carta que recibí en Berlín tras un concierto de Bach. Era de una señora anciana, muy enferma, la cual me decía estaba alejada tanto tiempo del Señor, y después de oírme a mí, era como si se hubieran abierto de nuevo las puertas de su alma. Luego de esto no puedo pensar que el tiempo se pierde.

    —Sí, pero esto es entregarse a los demás. ¿Y usted?
    —¿Y no cree que es bastante felicidad eso?

    —¿Pero hasta cuándo?
    —Dios quiera que sea siempre.

    —¿Todo esto lo hace por agradecimiento?
    —No; no podría ser de otra manera.

    —¿No ha tenido ningún contratiempo en su vida?
    —Ninguno, soy muy feliz.

    —¿No ambiciona nada?
    —Poder dar lo mejor de mí misma.

    —¿Qué pide?
    —Tengo ya mucho, ¿no le parece?

    —¿No envidia a nadie?
    —No.

    L_V —¿Si no pudiera cantar, qué haría?
    —Todo lo pasible por ayudar a los demás; quizás enfermera.

    —Sospecho que usted tiene profunda vocación religiosa.
    —Sí.
    —Así se explica…

  • DEL ARCO
  • ‘Del cabello más sutil’, por Caballé

    Jueves, Diciembre 18th, 2008

    notaCanción de Fernando Obradors

    La Rosina de Caballé

    Sábado, Octubre 11th, 2008

    Montserrat Caballé: Una voce poco fa, aria de Rosina del Primer Acto, Escena II, de El barbero de Sevilla, Rossini.
    Niza, 27 de marzo de 1981. Hasta donde se sabe, su  única Rosina.

    En La Tertulia del Foyer, comenta Turiddu:

    «De todas la apuestas operísticas de Caballé, creo que esta es la más rara. Ni Isolda ni Gioconda ni Turandot, sino cantar el Barbero de Sevilla. Fueron un puñado de representaciones en Niza, de las que hay grabación pirata (con Ernesto Palacio). Al parecer todo surge de una apuesta personal que se decide a ganar, algo así como “ya verás cómo soy capaz de cantarla”. La versión no es horrenda, pero es divertida, sobre todo porque pese a todos los problemas y a verse fuera de papel, si analizamos la grabación vemos que la diva se está divirtiendo como una enana, se lo pasa genial e improvisa como una loca cuando algún compañero pierde el hilo. Lo cantó a principios de los 80, y aunque se lo propusieron, no lo concertó nunca más».