
La ira de Toscanini, del que ahora se cumplen 50 años de su muerte, fue legendaria. “Cuando Arturo Toscanini se enfadaba, lo hacía en serio: Una vez el italiano aplastó con su pie un reloj de bolsillo. Otra vez, pateó el atril. Y la batuta destrozada se convirtió casi en su seña de identidad”.
Dirigía de memoria. Respetaba rigurosamente las partituras. Músicos y cantantes lo temían. Le acusaron de ser casi un analfabeto musical. Pero su autocrítica era aún más feroz que la de sus detractores.
“Cuando algo salía mal en una actuación, Toscanini decía: ‘Siempre es mi culpa. Si alguien cree que Mozart, Beethoven, Wagner o Verdi se equivocan, es un idiota’”.
Toscani dirige a la NBC Symphony Orchestra en el Preludio de La forza del destino, Verdi. 1944.
16 de mayo de 2010
Toscanini: final del Segundo Acto de Aida, Verdi. NBC Symphony Orchestra. Director de Coros: Robert Shaw.
Herva Nelli (Aida), Eva Gustafson (Amneris), Richard Tucker (Radamés), Giuseppe Valdengo (Amonasro), Norman Scott (Ramfis). Programa TV, 26 de marzo de 1949.
(Gracias, Aarón)