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Anja Silja: “Maria Callas era muy teatrera”

Monday, December 7th, 2009

[Anja Silja (Kostelnicka), Philip Langridge (Laca) y Roberta Alexander (Jenufa): escena final de Jenufa, de Leoš Janáček. 1989].

“Con una vida marcada por dos hombres, Wieland Wagner y André Cluytens, la soprano, que interpreta estos días en el Real a Kostelnicka en Jenufa, asegura que prefiere ‘los personajes con pasado’.

Anja Silja nunca fue a un conservatorio pero a los diez años cantó ya su primer concierto, y a los 15 su primera ópera. A los 20 debutó un personaje wagneriano, Senta en El holandés errante, y conoció al hombre que marcaría el resto de su vida, Wieland Wagner, quien entonces estaba casado. Con él trabajó seis años en el festival de Bayreuth, al que nunca volvió tras la muerte del nieto del compositor, a los 49 años”.

“El término director de escena realmente no existe, es una palabra inventada”

“Me interesa el pasado de los personajes”

  • Susana Gaviña
  • —Usted debutó este papel hace 25 años, ¿de qué manera lo aborda después de tanto tiempo?
    —Es muy fácil, porque es un papel muy vivo, muy real. No es sólo un rol operístico. Es un mensaje que habla de sentimientos a los que todos nos tenemos que enfrentar alguna vez en la vida. Creo que yo he sido la primera que no se ha centrado en el asesinato del niño, algo que considero accidental. Lo más importante para mí es el esfuerzo por ayudar a su hija adoptiva Jenufa para que evite lo que ella ha sufrido antes, un mal matrimonio… Fue algo que sucedió en el siglo pasado, pero que podría pasar hoy.

    —A lo largo de su carrera ha interpretado personajes muy dramáticos —Emilia Marty, Lulú, Salomé, ¿le gustan especialmente este tipo de papeles?
    —Me interesa los papeles en los que hay un significado más allá de lo que se está viendo en la ópera. Me interesa el pasado de los personajes.

    —Creo que fue su abuelo quien la metió en esto de la ópera…
    —Mi abuela fue quien me dio mis primera lecciones de piano y mi abuelo se dio cuenta no de mi talento si no de mi interés por la música. Con seis años vio que para seguir el compás en lugar de contar cantaba y decidió que continuara. Realmente sólo fui un año a la escuela en mi vida. Fue mi abuelo quien me formó completamente. De hecho nos mudamos de casa 21 veces para evitar que me pescaran para ir al colegio. Se puede decir que mi carrera profesional comenzó a los 10 años, cuando empecé a ofrecer conciertos por toda Europa hasta los 14 años. A los 15 canté mi primera ópera, Rosina en El barbero de Sevilla, en el Teatro de Braunschweig, y después hice Ariadne y Carmen.

    —Comenzó como soprano de coloratura pero poco después inició su carrera como soprano dramática en roles wagnerianos…
    —Aquello fue un accidente porque era muy joven para cantar Wagner. Desde muy pronto mi abuelo me preparó para los papeles wagnerianos porque le encantaban, y yo los conocía desde los diez años pero no tenía la voz. A mí no me gustaba nada la coloratura, la odiaba, aunque era capaz de cantar medio tono por encima la Reina de la Noche.

    —Aún así, fue la intérprete más joven que abordó Wagner…
    —Sí, fui la más joven en Bayreuth. Empecé con 19 años, y con 21 ya canté Isolda bajo la dirección de Wieland; luego Elektra y con 22 años canté Salomé.

    —Permaneció seis años en Bayreuth, hasta la muerte de Wieland. ¿Qué significó esa etapa?
    —Significó eso, Wieland Wagner, alguien que impactó mi carrera personal y profesional. Fue algo muy fuerte. Para mí Bayreuth era Wieland Wagner, y cuando murió nunca quise volver allí, y todos los papeles que interpreté junto a él no los he repetido con nadie… (more…)