
Entrevista del pasado día 15 en El País con Roberto Alagna.
—El pasado domingo, abandonó el escenario de la Scala en plena representación de Aida, de Verdi, tras haber sido abucheado. ¿Por qué?
—Estaba en estado de shock. Acababa de terminar el aria Celeste Aida, se oyó un bravo que inmediatamente fue sofocado por abucheos. Jamás me habían abucheado. Sentí que el suelo se hundía bajo mis pies. No podía respirar. Me desabroché la coraza de soldado y saludé como tengo por costumbre, a lo Cyrano, con una mano en la frente y estirando luego el brazo. Y me fui. Pensé volver, pero el cantante suplente, Antonello Palombi, entró en escena empujándome sin que la orquesta dejara de sonar un instante.
