Archive for the ‘Gianni Schicchi’ Category

‘O mio babbino caro’, por Pilar Lorengar

Tuesday, March 24th, 2009

Pilar Lorengar

No es la foto más apropiada, pero es la que he podido encontrar. De todas formas, está guapísima la mañica Pilar Lorengar como Fiordiligi en Così fan tutte, de Mozart  (1979).  Por aquí lo cuentan.

Lorengar, Stravinsky, Halffter y  Argenta.

En ésta pasea por Madrid (1955) junto a Stravinsky,  Cristobal Halffter y Ataulfo Argenta.

Y a lo que vamos:-)

  • Pilar Lorengar: aria de Lauretta de Gianni Schicchi (ópera en un acto),  Puccini. 1966.
  • 1966 (en la misma grabación).
  • Montserrat Caballé (1962): “Si no pudiera cantar, haría todo lo posible por ayudar a los demás”

    Wednesday, February 25th, 2009

    Caballé

    Corre el año de 1962 y Montserrat Caballé está a punto de debutar en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Es posible que ésta sea una de las primeras entrevistas que concede. Eso explicaría, quizás, su empeño en jugar al sí y al no,  y ni una palabra más, que luego todo se sabe;-)

  • O mio babbino caro (1969)
  • ***
    ‘Mano a mano’

    Montserrat Caballé

    La soprano Montserrat Caballé, de Barcelona (Gracia), ganó en 1954 el “Premio del Conservatorio Superior de Música del Liceo”, se fue, cantó por Europa y por vez primera la oiremos en el Liceo, estrenando en España Arabella, de Ricardo Strauss.

  • La Vanguardia, 4 de enero de 1962
  • —¿Por qué no la hemos oído antes aquí?
    —Porque no llegué hasta ahora.

    —¿No la llamaron?
    —Sí; hace dos temporadas el Liceo me reclamó, pero debido a mi gran trabajo, no pude venir.

    Caballé

    —¿Era necesario marcharse?
    —Yo creo que sí, porque hay mucho más campo en los múltiples teatros de Europa. Una vez gané el premio, don José Antonio Beltrán y Mata creyó oportuno que marchase al extranjero para desarrollarme. Esto fue a principios de 1956. Yo tuve un patronato y don José Antonio sufragó todos mis gastos.

    —¿Cómo surgió la cantante?
    —De muy pequeñita decían que tenía voz; me pasaba largas horas escuchando la radio, hasta que al fin mi afición convenció a mis familiares a llevarme al Conservatorio del Liceo.

    .

    —¿Familia modesta?
    —Sí; papá, mamá y un hermanito.

    —¿Cuándo empiezan a ayudarla?
    —Ingresé en el Conservatorio a los ocho años y a los diecisiete, empezó el apoyo económico, hasta que pude conseguir mi primer contrato; fue después del éxito obtenido en “Mayo Musical Florentino”, que me llamaron para Basilea. Esto ocurría en el mismo año 1956.

    —¿Es entonces cuando usted ya es “mayor de edad cantante”?
    —Sí.

    —¿Qué ha hecho hasta ahora?
    —Cantar en Alemania, Bélgica, Suiza, Austria, Italia, Dinamarca…

    —Los que la ayudaron en un principio, le van a oír por primera vez, ¿no le da miedo?
    —No.

    —¿Segura de usted?
    —Sí.

    Liceo

    —¿El público de Barcelona es fácil?
    —No.

    —¿Mereció la pena que la hayan ayudado?
    —Eso tiene que juzgarlo el público y ellos.

    —No me gusta la respuesta.
    —No tengo otra.

    —Al margen del canto, ¿se ha aburrido mucho en estos últimos años?
    —No tuve tiempo.

    —¿Soltera?
    —Sí.

    —¿No tuvo tiempo para casarse?
    —No.

    —¿Tanto exige el canto?
    —Y mucho más todavía.

    —¿Tanto hay que sacrificarse?
    —Para quien ama la música, sí.

    —¿No se puede amar, además, otra cosa?
    —Sí.

    Caballé—Usted no lo demuestra. ¿No ha pesado que se le escapa la juventud a costa de sus gorgoritos?
    —Hay momentos muy Importantes en la vida de una artista; por ejemplo, una carta que recibí en Berlín tras un concierto de Bach. Era de una señora anciana, muy enferma, la cual me decía estaba alejada tanto tiempo del Señor, y después de oírme a mí, era como si se hubieran abierto de nuevo las puertas de su alma. Luego de esto no puedo pensar que el tiempo se pierde.

    —Sí, pero esto es entregarse a los demás. ¿Y usted?
    —¿Y no cree que es bastante felicidad eso?

    —¿Pero hasta cuándo?
    —Dios quiera que sea siempre.

    —¿Todo esto lo hace por agradecimiento?
    —No; no podría ser de otra manera.

    —¿No ha tenido ningún contratiempo en su vida?
    —Ninguno, soy muy feliz.

    —¿No ambiciona nada?
    —Poder dar lo mejor de mí misma.

    —¿Qué pide?
    —Tengo ya mucho, ¿no le parece?

    —¿No envidia a nadie?
    —No.

    L_V —¿Si no pudiera cantar, qué haría?
    —Todo lo pasible por ayudar a los demás; quizás enfermera.

    —Sospecho que usted tiene profunda vocación religiosa.
    —Sí.
    —Así se explica…

  • DEL ARCO
  • ‘O mio babbino caro’

    Monday, February 2nd, 2009

    A cappella: Jackie Evancho (ocho años).

    ‘O mio babbino caro’, por Kiri Te Kanawa

    Wednesday, September 24th, 2008

  • Kiri Te Kanawa: aria de Lauretta de Gianni Schicchi (ópera en un acto), Puccini.
  • Orquesta Sinfónica de Londres. Stephen Barlow.
  • Royal Albert Hall, 1994.