Archive for the ‘Marina’ Category

Ópera, ópera, ópera (junio 2010)

Miércoles, Junio 30th, 2010

arcoiris 30 de junio

  • Leo Nucci  ‘trisa’ ‘Sì, vendetta’ en el Real
  • Leo Nucci y Patrizia Ciofi

    Nucci y Ciofi, la misma pareja que el año pasado protagonizó el momento histórico, cerraban esta noche la segunda parte del recital con ‘Sì, vendetta’ con tal apabullante acogida del público que han hecho un bis con esa misma pieza.

    Tras el delirio que han provocado, varios minutos saludando en medio de una gran ovación, Ciofi (Siena, 1967) ha interpretado, como si no llevara encima dos horas de esfuerzo, el primer bis programado, ‘Chi il bel sogno di Doretta’, de La Rondine, de Puccini, y ha recibido un aplauso tan cerrado que se sujetaba la cara emocionada.

    Ha tomado el relevo Nucci que ha preguntado al auditorio “¿un poco de Andrea Chénier?” para dejarle boquiabierto con su potente ‘Nemico della patria’, de Umberto Giordano.

    Y cuando ya parecía imposible que pudiera haber más, después de salir varias veces más a saludar solos y junto al director, Michele Mariotti, con una sonriente pero agotada Ciofi haciendo el gesto de dispararse en la sien, ha sucedido lo inédito: Nucci ha pedido a la orquesta y al director que atacara de nuevo los compases de Sì vendetta.

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    Alfredo Kraus (1959): “No pretendo ser un divo. El cantante es una persona normal que administra su voz”

    Martes, Febrero 24th, 2009

    Kraus

    Tropecé ayer en la hemeroteca digital de La Vanguardia (¡es una mina!) con una crítica de prensa de Alfredo Kraus. Y no pude evitar empezar a tirar de la madeja… Eché un vistazo al más reciente libro sobre Kraus y me pareció que no está incluida esta actuación, al menos en la cronología, que he podido ver más despacio. Creo que merece la pena contarlo y documentarlo.

    Teatre Grec, Barcelona

    El 22 de junio de 1959 canta Alfredo Kraus Marina en el Teatro Griego de Montjuïc representación al aire libre de la Compañía titular del Teatro de la Zarzuela, que dirige por entonces Lola Rodríguez Aragón.

    Son anunciadas en la prensa nueve representaciones, patrocinadas por el Ayuntamiento de Barcelona, entre el 22 y el 30 de junio, “9 únicos días”.   Kraus  interviene  sólo en las tres primeras.

    En la cuarta, es sustituido por el tenor mexicano Julio Julián: “Cumplidas las tres previstas actuaciones de Alfredo Kraus, en el Teatro Griego de Montjuich, se ha impuesto el cambio de intérprete de la parte de Jorge en la ópera Marina, de Arrieta. Otro tenor y otras exigencias del público, de acuerdo con la notable reducción de los precios de las localidades”.

    Costa, la de Levante

    L-VCrítica de prensa de aquella primera Marina del 22 de junio de 1959, por Urbano Fernández Zanni, crítico musical de La Vanguardia:

    La Vanguardia, 24 de junio de 1959

    En la Marina de anteanoche en Montjuich todo fue merecedor del más sincero elogio: la interpretación, la ambientación escénica, muy lograda con los decorados de Burman, realizados por López Sevilla, los bellos figurines de Manuel Muntañola: la inteligente dirección artística de Luis Escobar, que dio visos de realidad al movimiento escénico.

    De los cantantes, el tenor canario Alfredo Kraus, el “esperado”, triunfó, como había triunfado la temporada última en el Liceo. Su voz melodiosa, segura en la entonación y fácil en la emisión, siempre gratamente timbrada, se ajustó a las exigencias de la música de Arrieta, arrancando calurosísimos aplausos del público en aquellas páginas que la tradición ha impuesto como de prueba.

    Algo cohibida al principio. Conchita Domínguez pronto volvió por sus fueros de soprano ligera de medios vocales extensos, ágiles y educados. En el “rondó” final, especialmente, hizo verdaderas filigranas y fue ovacionada.

    Muy discretos el barítono Norberto Carmena y el conocido bajo Julio Catania, y Sigfredo Sardevi, Yolanda G. Otero, Pablo Pascual y Juan Valentino completaron decorosamente el reparto.

    En un puesto de honor hay que colocar al coro, que, instruido por el maestro José Parera, lució en todo momento sus frescas, afinadas y expresivas voces, y la orquesta, de lo que el maestro Enrique Estela, gran conocedor de la partitura, sacó un espléndido partido.

    Coro y orquesta quedan colocados entre lo mejor de la velada. Para el brillante conjunto instrumental hubo particulares aplausos del preludio del último acto, donde el trompa solista destacó notablemente.

    El ‘ballet’ del Teatro de la Zarzuela, de Madrid, ejecutó en el acto central, con acompañamiento de una “cobla” situada en el bosque, una sardana que mereció plácemes. En cambio no los mereció la realización coreográfica del acto tercero, que, por su improcedencia, está pidiendo a gritos la supresión.

    Al término de las jornadas los aplausos, muy calurosos y reiterados en el curso de la representación, se intensificaron, recogiéndolos, al lado de los cantantes, los maestros Estela y Parera y Lola Rodríguez de Aragón.

    El teatro estuvo regularmente concurrido. Honró el espectáculo, con su presencia el gobernador civil, don Felipe Acedo Colunga.

  • U. F. ZANNI
  • Cuatro días después de aquella primera Marina, Manuel del Arco, periodista de  La Vanguardia, publica una breve entrevista del tenor en su sección diaria  ‘Mano a mano,  muy popular en su tiempo.

    Del Arco ilustraba sus textos con una caricatura del entrevistado realizada por él mismo, siempre un personaje de actualidad (pueden ver la de Kraus haciendo clic en la última imagen de esta entrada). Entre  1953 y 1971 publicó más de 4.000 entrevistas. Muchas de ellas aún mantienen viva su frescura.

    La Vanguardia, 26 de junio de 1959

    ‘Mano a mano’

    Alfredo Kraus

    —¿Es usted tan antieconómico como dicen?
    —Depende de cómo se mire; para cantar zarzuela en España, sí; porque yo cobro como cantante de ópera.

    Cumbres de mi Gran Canaria

    —Usted es canario. ¿De dónde le viene su apellido Kraus?
    —Kraus, con una sola ese, viene de Viena; mi padre es austríaco. Yo me inicié en el canto en Canarias y luego hice mi carrera en Italia.

    —¿Le gustó el marco del Teatro Griego de Montjuich?
    —Me sorprendió la acústica; pero hay un inconveniente para los cantantes: la humedad.

    —¿No le pareció anacrónica la representación de Marina, ante una naturaleza de roca viva, con decorados estilizados y barbas de guardarropía?
    —A mí me lo parece siempre la ópera al aire libre. Pero yo no puedo hacer nada en este sentido.

    —¿Sabe usted que levantar el telón simbólico del Teatro Griego, por su intervención, costó cada actuación suya ciento diez mil pesetas?
    —Desconozco estas cuestiones de orden económico.

    —No hubiera sido posible sin subvención.
    —Sé que la subvención existe todos los años; por mí o por otro cualquiera.

    Con Victoria Canale—¿Tan mal está el género lírico que no puede defenderse?
    —La zarzuela en España necesita protección. Marina es casi una zarzuela. Si yo tuviera en mis manos su defensa, la protegería, pero orientando su preparación para futuros cantantes y orquestas, y creando un ambiente para celebrar temporadas fijas.

    —Usted accidentalmente canta zarzuela, pero es tenor de ópera. ¿Qué le ocurrió en el Liceo?
    —Yo me esperaba un trato y una cortesía distinta a la que en realidad demostraron conmigo. Y esto motivó que no nos hayamos entendido este año.

    —¿Dinero?
    —Todo influye.

    —¿No volverá?
    —Si las condiciones que me ofrecen son las mías, sí.

    Con Sutherland—¿Por qué exige usted tanto?
    —Puede que exija menos de lo que pueda exigir.

    —Sin embargo, usted, hecho en Italia, no ha cantado todavía en la Scala de Milán. ¿Por qué?
    —Para mí la Scala es punto de llegada, no punto de partida, y hoy ocurre al revés: suelen empezar a cantar ahí y, como no tienen base, no duran. Mi ambición es, si llego a la Scala, permanecer.

    Cartel—¿Su escapada al cine haciendo “Gayarre”?
    —Conveniente, artísticamente: popular y económicamente interesante.

    —¿Por qué son ustedes tan intasados?
    —Porque cuesta muchísimo vivir en este ambiente.

    —¿Es difícil mantenerse en divo?
    —No pretendo serlo; eso ya se usa poco. El cantante es una persona normal que administra su voz.

    Y da el do de pecho cuando puede…

  • DEL ARCO
  • Agüita que corre al mar

    L_V

    El año anterior, en diciembre de 1958, debuta Alfredo Kraus en el Gran Teatro de Liceo de Barcelona, como Duque de Mantua en Rigoletto; y  pocos días después,  asume el rol de Edgardo en Lucia de Lammermoor. De esas actuaciones también hallamos crónicas, pero mejor las dejamos para otro día.

    Así se canta ‘Marina’. Por Miguel Fleta

    Domingo, Septiembre 7th, 2008

    Un nuevo espacio sobre ópera y zarzuela al que damos la mejor de las bienvenidas. In bocca al lupo!:-)

    El blog se inaugura con Carlos Munguía (no se lo pierdan). La tercera entrada va sobre Miguel Fleta. Y dice así:

    Creo que es de rigor que en una de mis primeras actualizaciones hable del gran tenor Miguel Burro Fleta, el que considero junto a Lauritz Melchior, Beniamino Gigli y Aureliano Pertile lo mejor que ha dado la cuerda de los tenores. Y qué mejor actualización que con un Fleta que se come literalmente al resto de voces en esta grabación de la zarzuela “Marina” de Emilio Arrieta, estrenada en 1859 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Fleta poseía aún en su ocaso como tenor una voz amplia, con unos filados exquisitos, que dejaban de lado al gran barítono que fue Emilio Sagi-Barba al que debemos la mayoría de las zarzuelas que han perdurado, puesto que fue él quien estrenó “Luisa Fernanda”, ”Las Golondrinas”, ”Maruxa”, etc.

    El reparto lo completa la señorita Luisa Vela, que como definiría el libretista y dramaturgo G. Martínez Sierra en una carta que escribió al joven compositor donostiarra Jose María Usandizaga: “Aun siendo una señora con un volumen corporal que puede sorprenderle, es la única soprano que canta en España”.

    Miguel Fleta nace el 1 diciembre de 1897 en Albalate de Cinca (Huesca). Su primera formación musical se produce en su entorno familiar, y luego en Zaragoza, de la mano de Luisa Pierrick, que sería su compañera además de mentora. Marcha después a Barcelona para seguir formándose, y luego a Milán. En esta ciudad se produce su début operístico en 1919 en Trieste, con la obra Francesca da Rímini, del italiano Zandonai.

    Sigan leyendo

  • El silencio ensordecedor
  • Gracias, Munguía. Bienvenido al club:-)

    Fleta / A beber, a beber

    ‘Libiamo ne’ lieti calici’, por Pilar Lorengar y Jaume Aragall

    Jueves, Junio 14th, 2007

    Lorengar y Aragall: dúo de Alfredo y Violetta del Primer Acto, Escena II, de La traviata, Verdi.
    Deutsche Oper Berlin
    , 1968.

    Aragall: Costa, la de Levante…, aria de Jorge del Primer Acto de Marina, Arrieta. 1967.

    (Gracias, GerardoRosvaenge)