Nueva gira de Bartoli en España: “San Sebastián (el 8 de abril, en el Kursaal), Bilbao (el 10, Teatro Arriaga), Oviedo (el 12, Auditorio Príncipe Felipe), Santiago de Compostela (el 14, Auditorio de Galicia), Valladolid (el 17, Centro Cultural Miguel Delibes), Pamplona (el 19, Baluarte) y Vitoria (el 20, Teatro Principal)”.
“El nieto del compositor Richard Wagner y durante casi 60 años director del festival de música de Bayreuth, Wolfgang Wagner, falleció ayer a los 90 años, de causas naturales, en la localidad bávara, según ha anunciado hoy un portavoz del certamen y la web del festival.
Wagner destacó por su ‘habilidad diplomática y su tolerancia artística’ en la gestión del mayor festival wagneriano del mundo, según señala el rotativo alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung”.
“Helga Schmidt debe a sus padres el amor por la música y a Herbert von Karajan una de las principales peculiaridades de su carácter, el perfeccionismo. Hija de profesores de orquesta —y esposa de un cantante de ópera ya retirado, Vladimiro Ganzarolli—, la intendente vienesa comenzó a interiorizar la música en el Festival de Salzburgo, cuando tenía seis años.
Como era demasiado pequeña para asistir a las funciones, Schmidt recuerda colarse en los ensayos matinales de Furtwängler. Desde el año 2000 dirige con mano firme el Palau de les Arts Reina Sofía, teatro que se ha beneficiado de su experiencia acumulada en el pasado como directora artística la Royal Opera House y del Covent Garden de Londres.
Así pues, una vez el teatro de ópera valenciano y su orquesta se ha situado por méritos propios a la altura de sus homólogos en el resto del mundo, los objetivos de la intendente se dirigen ahora hacia nuevos menesteres. Su principal fijación es contravenir la imagen de elitismo que proyecta, a su pesar, el Palau de les Arts. Ella misma explica a ABC por qué”.
Marta Moreira
—¿Está dejando la crisis muchos asientos vacíos en Les Arts?
—No hemos sufrido una caída en la venta de abonos, que se sigue agotando enseguida, como en la primera temporada. Lo que sufre es la venta libre. Este año he aumentado un porcentaje mínimo los abonos porque tengo quejas de mucha gente que se quedaba sin ellos. El resto de entradas las dejo para venta individual, pero sin embargo ésta sólo funciona bien con las óperas conocidas.
El público quiere ver Parsifalmás que Luisa Miller, a pesar de ser Verdi; prefieren venir a Sigfried que a La Corte del faraón, que precisamente la había puesto para el público valenciano. Me gustaría que también viniesen a ver El rey que rabió, con el que celebramos el centenario de Chapí, o Faust, que es una ópera fantástica, popularísima en otros países del mundo, y aquí no se conoce.
Entiendo que esta ciudad tiene una tradición de la ópera más popular, pero quiero que también conozcan una Luisa Miller que no es Aida o Traviata, menos presente pero preciosísima musicalmente —además de la preferida de Maazel—. Quiero que el público se arriesgue y venga a ver óperas menos conocidas, confiando en que aquí siempre va a encontrar alta calidad. Pienso que es interesante que la gente amplíe su horizonte cultural. Yo no voy a imponer aquí tragedias rusas pesadas como El príncipe Igor, quiero que el público se acostumbre lentamente a las óperas que no han tenido la posibilidad de ver.
—Reconoce que el Palau de les Arts debe mejorar su comunicación con los ciudadanos ¿Qué echa en falta?
—Que venga más gente del extranjero, sobre todo para el Festival del Mediterráneo, pero al mismo tiempo me encantaría que creciese el público valenciano, desde los niños hasta la tercera edad. Tenemos que hacer entender que éste no es un teatro de la elite, sino de todo el mundo. Vamos a poner en marcha paquetes turísticos con autobuses desde otros puntos de la Comunidad, y me gustaría ver aquí más niños, no sólo para que mejore su cultura, sino también para que edificios como éste tengan un público el día de la mañana. No sólo es un objetivo cultural, es un objetivo político.
—Entiendo entonces que la situación de crisis no es todavía preocupante.
—No, hemos agotado la última función de Parsifal. De Luisa Miller no, pero aun así estamos vendiendo el 85 o 90% del aforo, y de Iphigénie en Tauride, para la que contamos con Plácido Domingo, está casi todo vendido.