Archive for the ‘Werther’ Category

Eduardo Ayas (1957-2010)

Sunday, September 26th, 2010

Eduardo Ayas

Por Juan Dazópulos Elgueta
Septiembre 2010

El tenor argentino Eduardo Ayas nació en Buenos Aires el 11 de noviembre de 1957. Comenzó a estudiar piano con Alberto Villanueva y canto con Jascha Galperyn y luego se perfeccionó con otros maestros. En 1983 egresó de la carrera de canto del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón.

Debutó en 1985, en el Teatro Argentino de La Plata como Ferrando en Così fan tutte, de Mozart. Al año siguiente se produjo su debut en el Teatro Colón de la capital argentina, en el rol del Mozo de la Faja, en La zapatera prodigiosa, de Juan José Castro.

  • Eduardo Ayas: Pourquoi me réveiller. Teatro Colón , febrero 1995.
  • En 1985 partió a Filadelfia para participar en el Concurso de Canto de Luciano Pavarotti. Fue apreciado, pero no ganó. Regresó a Argentina y siguió estudiando.

    En 1987 Pavarotti viajó a Buenos Aires para cantar La bohème en el Teatro Colón. En un descanso de los ensayos, accedió a escuchar a varios cantantes que aspiraban a participar al año siguiente en el Concurso Pavarotti de Filadelfia. Se cuenta que en presencia del gran tenor, todos cantaron peor de lo habitual, excepto Ayas que cantó un aria de coloratura con tanto arrojo, seguridad, agilidad y agudos impecables, que la sala entera estalló en aplausos y Pavarotti le gritó ¡Bravo!

    Ayas logró, sin proponérselo, la oportunidad de cantar en Roma el rol de Elvino en La Sonámbula. En 1988, en Filadelfa, ganó el Concurso, junto a otros notables cantantes, como el tenor francés Roberto Alagna. Pavarotti lo incluyó en varios de sus proyectos, y logró que sus representantes (también de Sherrill Milnes y Régine Crespin) lo incluyeran en su nómina. Sin embargo, Ayas comenzó a rechazar contratos.

    Para el tenor le resultaba insoportable estar más de diez días alejado de los suyos y de su país. Esta constante negativa hizo que sus representantes internacionales lo desvinculasen. Aun así lo volvieron a llamar en varias oportunidades y, para su estupor, él volvía a poner dificultades o condiciones. Esto explica el por qué no desarrolló una carrera internacional para la cual parecía predestinado.

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    Jonas Kaufmann: “Es distinto conducir un Topolino que un camión de 40 toneladas”

    Wednesday, September 22nd, 2010

    Jonas Kaufmann

    La entrevista es del 29 de agosto. Pero nunca es tarde si la reseña es buena… La entradilla al completo, en el útimo enlace.

    Jonas Kaufmann tiene conmocionado al mundo de la ópera. El tenor muniqués de 41 años está convertido en una estrella de la que ningún teatro importante puede prescindir, es adorado por miles de fans y la crítica está a sus pies.

    Curioso caso el suyo, por muchas razones: es probable que su transformación de tenor lírico-ligero a tenor dramático sea única en la historia de la ópera; desde Franco Corelli que no se veía a un gran tenor con la prestancia física de Kaufmann, quien además agrega dotes de actor pocas veces vista y un conocimiento profundo de los diversos estilos que aborda; es un hombre de familia (está casado con la mezzo Margarete Joswig, con quien tiene tres hijos), practica yoga, es cristiano protestante y hablar con él es como hacerlo con un viejo amigo”.

  • Juan Antonio Muñoz
  • —¿Cómo se produjo su llegada a la música? ¿Hubo estímulo familiar? ¿Nació espontáneamente?
    —En mi casa se amaba la música clásica y también la ópera, pero ninguno era músico. Todos tocaban el piano como divertimento, pero no como trabajo. Yo cantaba siempre en la casa y también en el coro. Siempre lo he hecho. No me acuerdo de cuando no lo hacía. Como a los 14 ó 15 comencé a hacer pequeños solos; dos o tres frases en una cantata, en un oratorio. Pero jamás pensando en tomar esto como una profesión. Siempre fue un bello hobby. Cuando esto comenzó a tomar otra forma mi papá me decía: ‘Tú eres un amante de la familia y si quieres crear una familia también necesitas un trabajo más profundo…”.

    —¿Tenía razón?
    —Sí, por cierto. El riesgo en esto del canto es muy grande. Lo veo por ejemplo entre quienes han estudiado conmigo; son sólo algunos los que pueden al menos sobrevivir. No es una vida de lujo. Hay tantos, además, que después de estudiar canto han tenido que comenzar de nuevo para obtener otra profesión. Es verdaderamente riesgoso.

    —¿Por esto es que usted comenzó estudiando matemáticas?
    —Claro. Mi papá trabajaba en una aseguradora y me impulsó en esta dirección. Pero no era algo para mí, todo era demasiado teórico y muy seco. En matemáticas se habla de las cosas, pero se hace nunca nada. Durante el tiempo que estudié, jamás vi una cifra. Era sólo teoría. Yo no puedo estar quieto todo el día, teorizando. Mientras estudiaba matemáticas siempre mantuve mis clases de canto; me hacían falta.

  • La fleur que tu m’avais jetée. La Scala, diciembre 2009

    —¿Cómo lleva ahora esto de que su rostro sea conocido hasta por quienes no saben nada de ópera?

    —Es especial y un poco difícil, pues la gente te mira, hace comentarios y te trata de otro modo. Sobre todo en lugares donde he cantado mucho, como Zürich.

    —¿Sigue viviendo ahí?
    —Ya no; estuve allí 7 años. Ahora me he trasladado de nuevo a Baviera. Desde la próxima temporada no haré cosas en Zürich, una plaza que ha sido muy importante para mí pues pude probar títulos que han sido claves en mi carrera. Es un teatro pequeño donde todo funciona perfecto. Pero ahora mi calendario está tan lleno y concentrado en pocos lugares —el MET, Londres, la Scala, París, Viena y München, fundamentalmente— que resolví reestablecerme en mi país.

    —Usted nació en München y allí, curiosamente, es desde hace poco que figura de manera estable.
    —Sigue sucediendo en Alemania que hay que hacerse de un nombre afuera primero para que te llamen de los principales teatros nuestros. Es verdad, en 15 años he hecho pocas cosas en München, pero ahora por mí han cambiado muchos planes. Desde 2009 y en los años que vienen cantaré a menudo allí. Cada año haré una nueva producción y retomaré otra. ¡Todos me dicen que desde el punto de vista de los impuestos es una locura volver a Alemania! Pero a mí me gusta mucho mi país, la gente… soy alemán en definitiva. Además, tengo muchas cosas programadas también en Berlín, Bayreuth y Salzburgo…

  • Pourquoi me réveiller. Opera National de Paris, 2010
  • —¿Sus hijos están siempre con usted?
    —Sí y no. Ahora están conmigo porque es verano, pero estando en el colegio no se puede llevarlos a todas partes. Son tres, además. No es fácil. También es difícil hacer un calendario de actuaciones que no demande estar fuera demasiado tiempo. Pero yo no he hecho estos niños para no estar con ellos. La familia es siempre muy importante para mí y también para estabilizarme internamente, tener una base y no volverme loco con el éxito. Cada vez se hace más difícil ser uno mismo, permanecer en uno mismo y no cambiar porque algo cambia en tu entorno.

    —Es fácil tomar el otro camino…
    —Mucho. Es fácil, pero al final el problema es que, según mi punto de vista, todo se deteriora. Porque también la calidad del canto depende de la calma, de la profundidad, de la estabilidad. De estar contento en uno mismo y con uno mismo. Una vez que uno sale de sí para vivir otra cosa, después es muy difícil regresar. No se encuentra más el camino.

  • Debut en Lohengrin. Bavarian State Opera, julio 2009
  • —¿Cómo se vive un cambio tan radical en la voz como el suyo? Usted partió cantando algunos papeles de Mozart y también roles como Flavio (Norma) y Cassio (Otello), y ahora lo tenemos en Lohengrin, Werther y ya se puede pensar en usted como Otello y, por qué no, Tristán.
    —Es verdad. El año 95 comencé a cambiar mi técnica completamente. Hasta entonces había cantado como un tenor muy ligero. Ni siquiera era lírico, verdaderamente ligero, ligerísimo…

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    Antonio Cortis, su técnica de canto

    Wednesday, March 24th, 2010

    Antonio Cortis

    Rescatamos de nuevo un comentario del fondo del mar. Su autor es Mefisto. Le solicité su opinión de cantante experto sobre la técnica de canto de Antonio Cortis y respondió… sembrado;-)

    Insiste Mefisto en “siempre a su entender”. No lo olviden (mmm…, qué serio nos mira Cortis en la foto…;-)

    Habla en singular, pero por supuesto que también se dirige a todos ustedes. Ya saben el lema de ‘ópera, siempre’ y los emocionantes hallazgos… Gracias mil, Mefisto.

    Propone además Mefisto, en otro hilo, que se abra una sección en el blog “donde todo el que quiera aporte sobre técnica de canto, ya sea a través de un vídeo, un comentario, un párrafo de un libro, etc., para que todos podamos saber un poco más del tema”. Y, sobre todo aquellos cantantes, “que los hay”.

    Los hay, los hay; haberlos, haylos. “Tal vez hallemos soluciones o preguntas o simplemente charlemos sobre el tema”.

    La sección ya está inaugurada: “Técnica de canto”, donde también, claro, se incluye este post. Y los que vayan surgiendo. Gracias mil a todos.

  • Cortis: Pourquoi me réveiller, 1929
  • Antonio Cortis, su técnica de canto

    007Por Mefisto

    «Como yo lo veo, Cortis tiene una técnica muy sólida, con un color vocal muy parecido al de Del Monaco joven, es decir, con una apertura importante en la hipofaringe y la orofaringe, que otorga ese color tan similar y característico de Caruso….; es decir, “carnoso”, con muchos armónicos graves y medios que tan bien se propagan en teatro, aunque no sin brillo…, por supuesto, sin alcanzar la amplitud y redondez en zonas agudas de Lauri-Volpi.

  • Cortis: Ah sì, ben mio… Di quella pira
  • Si escuchas con atención papeles de peso vocal, él tiende a mantener un color central bastante grave, lo que le debió (sólo en esos papeles) hacer pesar ciertos agudos como un Si natural o el Do. Sin embargo, en otros como Manrico, centra su voz en los medios agudos y su vibración se expande sin tapujos hacia la zona aguda, porque el canto peligroso de esta obra consiste en dar brillo y potencia a notas de pasaje y agudos extremos en las arias vulnerables. Sin duda, esto es producto de una elección bien pensada al preparar el personaje. Es la técnica de un profesional. Muy segura aun ante el posible peso.

    Explico lo del peso…. Todo cantante tiene un espacio o cantidad de piel y musculatura faríngea que puede ensanchar y estirar. El ejercicio permite llevar esto al extremo…, pero el cantante luego puede decidir a qué lugar darle más tamaño (siempre hablando de la faringe), lo que se conoce como “colorear la voz”, aunque ciertamente tiene que ver también y primordialmente con la comodidad de emisión-proyección.

    Si se agranda el campo de la “puerta”, que algunas técnicas definen como zona de passaggio (el canal que comunica la orofaringe con la rinofaringe, que es donde resuenan los agudos; entiéndase el recinto que se encuentra directamente detrás de la úvula), el sonido se abrillanta enormemente cuando la garganta está “abierta” (aclaro nuevamente, la musculatura laríngea se ensancha junto con la cavidad inmediata superior) y encuentra facilidad en la tesitura, problema ya dicho.

    Otros papeles de centro más bajos como un Otello o un Sansón permiten un descenso de laringe más profundo y una apertura de la hipo y orofaringe, pero tendremos “menos piel” a la hora de expandir los agudos. Cortis logra esto (mantener el cuerpo profundo de la voz y expandir los agudos) en base a la carga intencional de la presión del aire sobre la laringe abierta. Creo que esto es lo que hace su técnica (siempre a mi entender) más sólida que la de Fleta; por ejemplo…, el manejo del aire.

    El correcto manejo del aire siempre libera de tensiones la laringe y, correctamente direccionado, otorga volumen y color a la voz. Para ello se debe disponer de buena y constante presión de aire…, de allí la importancia del apoyo diafragmático de la expiración. No digo nada nuevo…, más bien algo muy viejo.

    Lauri-Volpi hablaba de los cantantes con técnica de mugido haciendo alusión a aquellos que nunca abrían la zona posterior de la úvula (por ejemplo, Di Stefano), porque a la nota la produce las cuerdas, pero el sonido no ubicado en el resonador primordial que su tesitura requiere, siempre se compensa con un esfuerzo y carga laríngea.

    Por tanto, buscar brillo extremo en una nota grave o buscar oscuridad absoluta en un extremo agudo son pasaporte a la afonía.

    ¿Me fui de tema? Sí…, creo que sí. Encima escribo como el dueño de la verdad que no soy. Sólo describo cómo percibo la voz de Cortis y las dificultades que aprendí a resolver en parte.

    En limpio… Muy buena técnica la de Cortis (para mí), a la Caruso. Excelente manejo del aire. Algo profunda de más la laringe en los papeles de tesitura más baja, lo que oscurece la dicción un poco. Tal vez se deba a los criterios estéticos de la época y a la percepción de la propia voz. Hermosa y potente. Sin llegar a la belleza y virtuosismo del joven Fleta, pero ciertamente más seguro en técnica (también menos arriesgado).

    […] Me encantaría que los demás contertulios escribieran sus apreciaciones; ya que sé que más de uno sabe de canto y todos tenemos orejas distintas».

    * *

  • Cortis: Non piangere, Liù, (1929)
  • 27/03/10:

    Antonio Cortis

    Lauri-Volpi, en Voces paralelas:

    “Cortis, el ‘Pequeño Caruso’, que cantaba en Tosca, Carmen y Pagliacci [Colón de Buenos Aires], recordaba al maestro por la redondez del sonido, la sutura de los medios y de los pasajes, el calor expansivo del canto. Pero la excesiva presión de la columna de aire acabó por romperle también el diafragma y la resistencia del fuelle pulmonar. Acabó su vida terrena noblemente, dando cara a la muerte como un torero caído en la arena”.

    El biógrafo de Cortis Vercher Grau en la biografía del tenor (Antonio Cortis. Il Piccolo Caruso. Francisco Wercher Grau. Imprenta Mengual. Denia, Alicante, 2003) reproduce textualmente la útima frase de la cita anterior y especifica:

    «Después, en ese mismo tratado de voces sobresalientes [Voces paralelas]; en su edición de 1974 [Lauri-Volpi] añade unas notas: “Cortis ha sido el último tenor de alta categoría internacional que ha dado España al melodrama”».

    * *

  • Cortis: Che gelida manina
  • Cortis: Canción y Guajiras de Tajuña, La alegría del batallón, Serrano.
  • (Gracias, Victoria)
  • ‘Pourquoi me réveiller’, por Jaume Aragall

    Thursday, January 22nd, 2009

    p

  • Aragall: Pourquoi me réveiller, aria del Tercer Acto de Werther, Massenet.
  • rondine

    notaRondine al nido, canción napolitana de Vincenzo de Crescenzo