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Rosita Serrano, el Ruiseñor chileno

Miércoles, Junio 30th, 2010
Rosita Serrano en el film 'Schwarzen Augen', 1951.

Rosita Serrano en la película 'Schwarzen Augen' ('Ojos negros'). Alemania, 1951.

Último día de junio. Casi que van a dar las 12 campanadas…, por estos lares. Llegamos justitos a cumplir lo prometido: la semblanza de Rosita Serrano, por  nuestro amigo Juan para óperasiempre.es

En realidad, es casi un reportaje. No faltan las fotografías de rigor de entrevistador y entrevistado (entrevistada, en este caso). Ni falta tampoco la foto que la artista, agradecida, suele entregar al reportero.

El autor de esta semblanza no sólo investigó sobre la carrera artística de Rosita Serrano, sino que, en los últimos años de la vida de Rosita, la conoció, habló con ella, tomó notas… Por eso ahora nos lo puede contar.  En fin. Estarán conmigo en que estas cosas no suelen pasar todos los días.

Gracias mil, Juan.

[Rosita Serrano, grabando su disco 'Eine Kleine Mondscheinfahrt!' (Un pequeño viaje a la luz de la luna). Del corto musical de la Telefunken, Weltspiegel (Espejo del mundo). Marzo de 1942]

Rosita Serrano

[Amo tu yaney, canción mapuchina (Fernando Lecaros). 1948]

Rosita Serrano

[Tou yano ti floyera (en griego), canción folclórica griega. 1945, aprox.]

Rosita Serrano y Sofía del Campo

[Mi viejo amor, canción mexicana (Alfonso Esparza Oteo). Por Rosita Serrano y Sofía del Campo. 16 de enero de 1942]

* *

Rosita Serrano (1912-1997)

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Junio 2010

    Rosita Serrano.Rosita Serrano nació en Quilpué (Chile) el 10 de junio de 1912. Su verdadero nombre era María Esther Aldunate del Campo, aunque en muchas entrevistas ella misma lo mencionaba como: Sofía María Esther del Carmen Rosario Celia Aldunate del Campo Fuentes Cordovés y Carrera. Fueron sus padres don Héctor Aldunate Cordovés y doña Sofía del Campo de la Fuente.

    La madre de Rosita, Sofía del Campo, fue una soprano ligero de prestigio internacional, con actuaciones en importantes centros musicales de todo el mundo y artista del Sello Rojo de la Victor, en los Estados Unidos. En 1903 contrajo matrimonio con Alberto Byers Salm, con quien tuvo tres hijos: Alberto, Enrique y Virginia.

    En 1908 enviudó y volvió a casarse, en 1910, con Héctor Aldunate Cordovés (Cordovez, según algunas fuentes). De este matrimonio nacieron dos hijos: María Esther Aldunate del Campo (1912-1997) y Luis Aldunate del Campo (1913-1994).

    La soprano Sofía del Campo, madre de Rosita Serrano.

    La soprano Sofía del Campo, madre de María Esther Aldunate del Campo internacionalmente conocida por su nombre artístico, Rosita Serrano.

    La pérdida de la fortuna de los Byers y las ambiciones artísticas de Sofía del Campo causaron la ruptura del segundo matrimonio. En un principio María Esther estudió en Santiago en el Colegio de las Monjas Inglesas, pero al partir su madre fue acogida en casa de unos amigos de la familia en Quilpué, los Serrano Palma. La niña, de sólo doce años, permaneció con ellos durante seis años. Los años más felices de su vida, según reconocería hacia el final de su existencia.

    Rosita Serrano

    [Vos sabís que te quiero, canción folclórica chilena. Rosita Serrano acompañada por su guitarra. Transmisión en la radio. Berlín, 15 de enero 1943]

    Rosita Serrano]

    [Carmencita la gitana (Rosita Serrano y Sofía del Campo). 23 de abril de 1938]

    Rosita SerranoEn 1929-1930 acompañó a su madre a Brasil. Estando en Río de Janeiro se enamoró del joven hijo de un diplomático, Carlos Villegas Matthews, con quien se casó. Esta inmadura relación duró sólo un año y terminó en divorcio. Entonces decidió probar sus aptitudes artísticas y se presentó en la radio de Río de Janeiro con el nombre de ‘La Chilenita’, obteniendo gran éxito.

    Desde Brasil escribió a sus amigos de Quilpué solicitando su autorización para usar artísticamente el nombre de una de las hijas de la familia: Rosita Serrano, autorización que le fue concedida. Y con ese nombre, a partir de ese momento y por toda su vida, fue conocida en todo el mundo.

    De Brasil pasó a Portugal, donde fue contratada para una larga temporada en Radio Nacional de Lisboa.

    [Madrecita (José Sentís). 1948]

    Existe un período oscuro en la vida de Rosita Serrano, entre 1930 y 1936. Se dice que partió a Europa en busca de su madre, en un largo peregrinaje por diversos países. Su madre, al parecer (pues no he podido encontrar documentación al respecto), se había vuelto a casar con el gerente de una multinacional (Remington) y viajaba continuamente: Lisboa, Estambul, Atenas y Saarbrucker (en la frontera con Francia).

    Como en una novela, la hija, al llegar a una ciudad, descubría que su madre ya había partido. Así llegó a Berlín, donde contrajo una bronconeumonía. Sola y sin recursos fue aceptada en una sala común de un hospital berlinés. Allí un médico, de ascendencia peruana, le enseñó a tocar la guitarra, instrumento que llegará a formar parte de sí misma en su futura carrera artística.

    Aunque en un principio fue rechazada, no tardó en ser aceptada con una remuneración mínima y un contrato que la amarraba por muchos años al ‘Wintergarten’ de Berlín (versión alemana del célebre ‘Olympia’ parisino). Rosita participó como parte de las variedades del programa de entretenimiento, principalmente para las fuerzas armadas, llamado ‘Kraft durch Freude’ (Fuerza a través de la alegría).

    Rosita Serrano en 1938.

    La actriz y cantante chilena Rosita Serrano en 1938.

    En 1936 se produjo su debut triunfal en el Wintergarten y desde entonces su fama alcanzó el estrellato. Le llovieron los contratos y el dinero. Llegó a cobrar mil marcos (de la época) por cantar una noche en los grandes hoteles y cabarets de Europa, pero en Berlín siguió atada al Wintergarten, debiendo cantar una vez a la semana por tan sólo treinta marcos. En el Wintergarten cantó ininterrumpidamente hasta 1942. Fue conocida internacionalmente como ‘Der Chilenische Nachtigall’ (El Ruiseñor chileno).

    En el Teatro Metropol de Berlín triunfó en una opereta, Maske in Blau (Máscara en azul), bajo la dirección de Peter Kreuder. Con este gran director y pianista realizó una exitosa gira por toda Alemania.

    El compositor Theo Mackeben compuso especialmente para ella una opereta, Anita und der Teufel (Anita y el diablo). Junto a Rosita, el galán de moda Albert Matterstock y Axel Monjé. La opereta constituyó otro triunfo para Rosita. Todo Berlín cantaba el tema principal, ‘Das ist mein Parfum’. Curiosamente, en la opereta se incluyó una canción en español, ‘Amorcito mío’. Al cumplirse las cien representaciones, el Embajador de Chile en Berlín, Tobías Barros Ortiz, ofreció una espectacular fiesta en su honor.

    Rosita Serrano y toda la compañía viajaron a París, donde presentaron con gran éxito Anita und der Teufel. El Embajador de Chile en Francia (luego Presidente de la República), Gabriel González Videla, ofreció también una gran fiesta en su honor.

    En 1942 se presentó en un espectacular recital en Budapest (Hungría), que fue transmitido por radio y también filmado, para ser exhibido en Alemania.

    Fotografía de Rosita Serrano dedicada al autor de esta semblanza: "Cariñosamente a Yani mu! ("mi Juanito"; en griego), su Rosita".

    Fotografía de la artista chilena dedicada al autor de esta semblanza: "Cariñosamente a Yani mu! ("mi Juanito", en griego), su Rosita Serrano de Chile". Julio de 1995.

    Rosita Serrano fue un ídolo indiscutido en Alemania y Europa. Se dice que su fama superó a la de Zarah Leander.

    Muy alta (más de 1.75), esbelta, bellísimos ojos color esmeralda, cabello castaño…, era una belleza en todo el sentido de la palabra. Cantaba en doce idiomas (que obviamente no los hablaba) pero jamás tomó lecciones de canto, e imitando a los pájaros, silbaba maravillosamente, característica que podemos apreciar en muchos de sus discos.

    [La paloma (Iradier). 23 de abril de 1938]

    Etiqueta-Telefunken-blancaSolamente para el sello Telefunken (Berlín) grabó más de cien temas, entre 1938 y 1943. El compositor Michael Jary compuso especialmente para ella y dirigió la mayor parte de sus grabaciones.

    Algunos de estos discos fueron éxitos de público y de venta: ‘La Paloma’, ‘Der Kleine Liebesvogel’ (El pequeño pájaro del amor), ‘Und die Musik Spielt Dazu’ (Y la música sigue tocando), ‘Oui, Madame!’, ‘Roter Mohn’ (Amapola roja).

    [Roter Mohn: Amapola roja (Michael Jary-Bruno Baltz). 3 de octubre de 1938]

    Posteriormente, Rosita volvió a grabar estos temas para otros sellos discográficos, entre 1951 y 1976. De todos sus discos, sin duda ‘La Paloma’ resultó uno de los más populares en su tiempo. Fue utilizado como un recuerdo nostálgico en las siguientes películas: Das Boot (El barco o El submarino) (1981), La casa de los espíritus (1993) y Aimée und Jaguar (1999). ‘Roter Mohn’ se convirtió en su carta de presentación en todos los espectáculos, tanto en radio como en teatros.

    Rosita Serrano_ 3

    Entre 1938 y 1976, Rosita Serrano grabó alrededor de 180 temas para diversos sellos discográficos, y en idiomas tan diversos como el alemán, francés, inglés, portugués, español, italiano, sueco, húngaro y griego; todos en perfecta fonética.

  • 1938-1943 Telefunken (aprox. 100 temas)
  • 1948- Decca (14 temas)
  • 1949 -RCA Victor (4 temas)
  • 1951-Electrola (30 temas)
  • 1959-Philips (12 temas: 1 LP)
  • 1961-Metronom (13 temas: 1 LP)
  • 1976-Bellaphon (3 temas)
  • Rosita Serrano_ 2

    Otro aspecto muy importante en la vida artística de Rosita Serrano fue su participación en varios films, entre 1937 y 1951:

  • A Revoluçäo de Maio (1937-Portugal) (La Revolución de Mayo)
  • Es Leuchten die Sterne (1938-Berlín) (Así brillan las estrellas)
  • Die Kluge Schwiegermutter (1939-Berlín) (La suegra inteligente)
  • Herzenfreud, Herzenleid (1940-Berlín) (Alegrías y penas del corazón)
  • Schwarzen Augen (1951-Alemania) (Ojos negros)
  • Rosita SerranoAdemás de estos films con argumentos, la Telefunken realizó un documental en Berlín, en 1942, Weltspeigel (Espejo del mundo), mostrando a Rosita Serrano ensayando y grabando sus discos ‘Und die Musik Spielt Dazu’ y ‘Eine Kleine Mondscheinfahrt!’ (la segunda parte de este documental es el que podemos ver al inicio de este post).

    Su presentación en Budapest en 1942 también fue filmada con el título de Wunschkonzert in Ungarn (Concierto a pedido, en Hungría). En 1947, Illustra Film de Copenhague (Dinamarca) realizó un cortometraje con Rosita cantando cuatro canciones.

    Retomando la historia artística de Rosita Serrano, durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial vivió, junto con su madre, en Alemania, cantando tanto por radio como en numerosas presentaciones personales, a los cuales, como es muy fácil suponer, asistía toda la jerarquía del partido nacional socialista.

    [Río abajo, canción chilena (Donato Román Heitman). 1948]

    Rosita Serrano._En esta etapa de su vida se entrelaza la leyenda con la realidad. Hitler la escuchó cantar en el Wintergarten y después de la función le besa la mano y le dice al marcharse: “Señorita, la próxima vez quiero escucharla cantar en alemán”. Otra versión dice que cantó para Hitler y Mussolini, cuando este último visitó Berlín. Hermann Göring asiste a una de sus presentaciones y luego la invita, junto a toda la compañía, a su castillo en Prusia.

    Rosita Serrano

    Rosita era una diva, extravagante, fantasiosa y muy divertida. Le encantaba alimentar los mitos que se creaban a su alrededor. Ella misma confesó riendo que le habían atribuido ser la amante de Rommel y de Hitler, quien la mandaba buscar en avión para que le cantara sólo a él ‘Cuando las lilas vuelvan a florecer’.

    Pero la verdad era que ella actuaba para un país que mantenía relaciones con Chile. Recién el 20 de enero de 1943, Chile las rompió y fue uno de los últimos países latinoamericanos en hacerlo.

    El embajador de Chile en Berlín, Tobías Barros, les avisó que se estaba haciendo mal uso de sus discos, mezclándolos con una propaganda abiertamente nazi. Por ese motivo, Sofía del Campo y Rosita Serrano decidieron terminar con la radio pero sin manifestar los motivos de su decisión. La reacción fue inmediata y en las calles y emisoras había letreros que decían “prohibido tocar los discos de Rosita Serrano”.

    A pesar de ello, Rosita siguió cantando en hospitales para heridos de guerra, tanto aliados como alemanes. Esto causó que en los años siguientes, fuera acusada por algunos de ‘colaboradora’ con el régimen nazi.

    En 1943, poco antes de que comenzaran los bombardeos sobre Berlín, Rosita y su madre dejaron Alemania abandonando todas sus pertenencias. Entre ellas “un Mercedes Benz hecho a la medida y con el tapiz del color de mis ojos”. Lo único que les permitieron sacar fue un par de maletas y la suma de diez marcos cada una.

    Llegaron a Suecia, país que se convirtió en su hogar por varios años. Incluso el Rey Gustavo V se convirtió en su admirador y el tenor Jussi Björling fue un amigo que frecuentó su casa. “En 1943, encontrándose en Estocolmo, Heinrich Himmler despachó una orden de arresto contra la cantante por haber sido vista en supuestos trabajos de espionaje”. (A Alemania, Rosita Serrano sólo pudo regresar en 1951).

    (Parte de la información de los párrafos precedentes está tomada de una entrevista realizada a Sofía del Campo por Patricia Reyes, para la revista Ecrán, publicada el 1 de enero de 1946; y de un artículo de Enrique Lafourcade en El Mercurio de Santiago, del 7 de agosto de 1994).

    Rosita Serrano_En Finlandia, donde cantó Rosita Serrano, la nombraron “la novia de los inválidos de Finlandia”. Residió durante una larga temporada en Grecia, país que la recibió con honores de diva. En Atenas, uno de sus más grandes admiradores fue el Primer Ministro Giorgios Papandréou, que tenía fama de ser un gran ‘Don Juan’. Hubo rumores e incluso insinuaciones en la prensa de que el político griego tuvo un affair con Rosita.

    En 1946 fue contratada por seis meses en Suiza y luego cantó con gran éxito en Londres. El Embajador de Chile, Manuel Bianchi Gundián, se convirtió en otro admirador incondicional.

    En 1947 realizó una gira por el Oriente, Líbano y Egipto. En una función de gala en la Embajada de Chile en El Cairo, conoció a Jean Aghion, apuesto abogado e hijo del ‘Rey del Algodón’ y dueño de una fábrica de cristales. Éste era un egipcio-francés, de familia sefardita, pero de religión copto cristiano. Acababa de enviudar y tenía un hijo, Pierre Aghion. Al poco tiempo se casaron y fijaron su residencia en Alejandría. Su marido resultó un hombre muy comprensivo, que le permitió continuar su carrera artística, en lugar de la vida de cócteles, bridge y póker que se acostumbraba en Oriente.

    Rosita Serrano y su fiel oyente

    Rosita Serrano, hacia finales de los años cuarenta.

    En 1948, después de veinte años de ausencia, Rosita Serrano regresó a Chile, acompañada por su esposo, hijastro y secretaria privada, además de sus seis perros. Vino contratada para un mes de actuaciones en Radio Sociedad Nacional de Agricultura y un recital en el Teatro Municipal de Santiago, por la suma de diez mil dólares, más los pasajes desde Suecia.

    Se alojó en el Hotel Crillón, ocupando tres departamentos. La prensa de la época comentó su fabuloso equipaje de pieles y vestidos…: “traía tenidas como para vestirse durante seis meses sin repetirse”.  Su recital en el Teatro Municipal, el 5 de junio, fue todo un acontecimiento. La primera vez que el teatro abría sus puertas a una artista popular. El Presidente, Gabriel González Videla, le otorgó un pasaporte oficial, con “misión artística”, para cantar en otros países. De Santiago pasó a Buenos Aires y se presentó en Radio El Mundo de la capital argentina.

    A Sudamérica volvió en 1949, actuando en los meses de julio y agosto en Radio Río de Janeiro de Brasil; en septiembre, en Radio Cooperativa Vitalicia de Santiago de Chile; y a partir del 20 de octubre, en Radio Belgrano de Buenos Aires.

    [Nacht muss es sein: Debe ser de noche, (Kirch-Hanner-Baltz). En alemán, la primera parte; en español, la segunda. 5 de marzo de 1938. La letra es muy reveladora. Las impresiones de Rosita cuando llegó una tarde a la bella ciudad de Berlín en 1936]

    “Soñar por toda una vida entera,
    llegar a mi tierra más querida,
    convertir mis penitas en alegrías,
    llegar a la ciudad de luz un día.

    Cuando llegué una tarde
    a este hermoso país, soñé,
    soñé que era reina de amor”.

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    José Oxilia, “Ecco il mio Otello” (dixit Verdi)

    Martes, Junio 22nd, 2010

    José Oxilia

    Del artículo que hoy llevamos a portada es autor el investigador de ópera uruguayo Dr. Antonio Lagatta Mazzeo. Ya hemos escuchado en el blog alguna edición de su excelente programa radiofónico ‘La ópera y sus intérpretes’, seguro que lo recuerdan. En esta ocasión, y por escrito, y para todos ustedes, la semblanza del tenor uruguayo José Oxilia.

    Gracias mil, Antonio.

    * *

    Datos biográficos de José Oxilia (1861-1919)

  • Por Antonio Lagatta Mazzeo
  • En la ciudad de Montevideo, en el barrio de La Aguada, nació José Nicolás Oxilia el 3 de junio de 1861, hijo del matrimonio de inmigrantes italianos integrado por Domenico Oxilia y María Martino.

    Su padre era dueño de un café ubicado en la calle Buenos Aires, denominado ‘Café Lírico’, que se hallaba ubicado justo frente al Teatro SOLÍS, el que era frecuentado por artistas líricos y gente de teatro. Criado en ese ambiente, ya desde niño José quería ser artista, quería ser tenor. Pero su padre, precisamente porque tenía tanta relación con la gente de teatro y conocía las penurias que con frecuencia se dan en la vida de los artistas, se oponía a que su hijo se dedicara al canto.

    Barrios Aguada, Centro y Cordón (Montevideo).

    Por esa época llega a Montevideo el circo de los hermanos Podestá, y el adolescente Oxilia se pasaba los días enteros en el circo, lo que motivó que su padre, fastidiado por tal actitud, decidiera mandarlo a Italia, a fin de que terminara sus estudios liceales, para luego ingresar a la Facultad de Pavía, y se dedicara al estudio de la medicina. Esto acontecía en el año 1875, cuando el futuro cantante tenía 14 años de edad. Pero según parece, el joven no era muy aplicado en sus estudios y la mayor parte del tiempo la dedicaba a frecuentar la gente de teatro.

    Hacia 1879, cuando cursaba el cuarto año universitario, la noticia de la enfermedad de su padre lo obligó a retornar a Montevideo. Al poco tiempo su padre, Domenico, fallece, y el joven debe hacerse cargo del ‘Café Lírico’, sustento de toda la familia.

    Entonces se decide a comenzar seriamente sus estudios de canto, los que realiza con el maestro Carmelo Calvo, antiguo organista y director de compañías de zarzuela, que desde hacía años estaba radicado en Uruguay.

    Teatro SolísDos años después, en 1881, deja el negocio en manos de un pariente y vuelve a Italia, donde continuó sus estudios de canto con el maestro Felice Pozzo, mientras, entre otras cosas, trabajaba de mozo.

    En 1884 integra en calidad de comprimario la compañía lírica de Marino Mancinelli, que actúa en el Teatro del Liceo de Barcelona entre el 14 de noviembre de 1884 y el 24 de febrero de 1885. Y en este teatro se produce el debut de José Oxilia, el 21 de noviembre de 1884, con el rol de Laerzio en la ópera Hamlet de Thomas, cuyo rol titular fue cantado alternadamente por Giuseppe Kaschmann y Victor Maurel (6 funciones).

    El 11 de diciembre es Arturo en Lucia di Lammermoor, cuyos roles principales estuvieron a cargo de Marcella Sembrich y Julian Gayarre (8 funciones). El 10 de febrero de 1885 canta el rol de Rambaldo en la ópera Robert le Diable de Meyerbeer (1 función).

    Y es precisamente en esta temporada que, ante la enfermedad de Julian Gayarre, y por indicación de éste, José Oxilia es llamado por el maestro Mancinelli para sustituirlo en el rol de Fernando en La favorita, lo que aconteció en la función de gala del 1° de enero de 1885.

    Pese a que se dice que allí comenzó la gran carrera de Oxilia, lo cierto es que la compañía de Marino Mancinelli regresa al Teatro del Liceo para una nueva temporada que se desarrolló entre el 5 de abril y el 6 de junio de 1885, y José Oxilia continuó cantando papeles de comprimario: el 5 de abril Laerzio en Hamlet (8 funciones); el 6 de mayo Tebaldo en I Capuleti e i Montecchi de Bellini (4 funciones); el 21 de mayo Cossé en Los Hugonotes; y el 6 de junio de 1885 canta un pequeño papel en el estreno mundial de la ópera Il rinnegato Alonso García, del compositor catalán Manuel Giró.

    Entre octubre de 1885 y abril de 1886, integra una Compañía Lírica que actúa en el Teatro Real de Madrid, donde canta los roles de Rambaldo en Robert le Diable, con Roberto Stagno en el papel titular (9 funciones); Tebaldo, en I Capuleti ed i Montecchi (8 funciones) ; Laertes en Hamlet (5 funciones); Radamés en una función de Aida, alternando con Roberto Stagno y Francesco Tamagno; Carlo de Sirval en Linda de Chamounix (7 funciones); y finalmente es Enzo Grimaldo en siete funciones de La Gioconda.

    De regreso en Italia, en 1886 lo encontramos en el Teatro La Fenice de Venecia, donde ahora sí canta los roles principales de las óperas en que interviene: el 28 de julio es Fernando en La favorita, junto a Giulia Novelli y Giuseppe Kaschmann (2 funciones); y el 3 de agosto es Duque de Mantua en Rigoletto, junto a Giuseppe Kaschmann y Mariannina Lodi, bajo la dirección de Riccardo Drigo.

    Hacia fines de 1886 integra la compañía lírica de Luigi Mancinelli, que actuó en el Teatro Real de Madrid entre el 2 de octubre de 1886 y el 29 de marzo de 1887.

    En esta temporada cantó los papeles de Enzo Grimaldo en La Gioconda (11 funciones); Radames en Aida (10 funciones) alternando con Francesco Tamagno; Fausto en Mefistofele (11 funciones) alternando con Fernando De Lucia; y Rodolfo en Luisa Miller (3 funciones). Fueron sus compañeros de reparto la soprano Mila Kupfer, la mezzo Guerrina Fabbri, el barítono Mattia Battistini y los bajos Francisco Uetam y Aristodemo Sillich.

    José Oxilia

    Oxilia / Niun mi tema

    [Oxilia: Morte de Otello]

    De regreso en Italia, canta en las óperas Los Hugonotes y Don Carlo en Padua, y Mefistofele y Fausto en Nápoles y Turín; y en el Teatro Grande de Brescia, en agosto de 1887, canta por primera vez el rol titular del Otello de Verdi, junto a la soprano Adalgisa Gabbi y al barítono Paul Lherié, bajo la batuta de Franco Faccio.

    Con el mismo reparto, pasa al mes siguiente al Teatro Regio de Parma, donde canta Otello en 12 representaciones.

    Consignemos que la ópera de Verdi había sido estrenada en La Scala pocos meses antes, el 5 de febrero de 1887, bajo la batuta del mismo director, Franco Faccio.

    Agreguemos que Paul Lherié, ahora barítono, había iniciado su carrera como tenor, y el 3 de marzo de 1875, en el Teatro de L’Opéra-Comique de París, había creado el rol de Don José en el estreno de Carmen.

    En 1888 encontramos a José Oxilia en el Teatro Comunale de Bolonia donde, en marzo canta el rol titular de la ópera Asrael de Franchetti, bajo la dirección de su autor; y en octubre es nuevamente Otello en 14 funciones, junto a la soprano Erminia Borghi-Mamo y el barítono Victor Maurel, que había creado el rol de Jago en el estreno de la ópera.

    Luego llega el debut en La Scala de Milán, el 26 de diciembre de 1888, con la ópera Asrael (17 funciones), a la que sigue, el 19 de febrero de 1889, Otello, ópera que se canta en 13 funciones (alternando con el tenor Enrico Giannini), con la soprano Aurelia Cataneo y Victor Maurel.

    Y precisamente, en alguna de estas funciones sucedió el hecho, relatado y tan repetido, de que Verdi, presente en La Scala, exclamara, durante la representación: “Ecco il mio Otello”, y que le felicitara personalmente por su brillante interpretación.

    (más…)

    Maureen Forrester (1930-2010)

    Viernes, Junio 18th, 2010

    [Forrester: He was despised..., aria para contralto de El Mesías (Segunda Parte, 'La Pasión'), Händel]

    Y la rueda gira y gira… Otra importante figura lírica que nos ha dejado. Ya sabemos que no para siempre.

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • La contralto canadiense Maureen Forrester falleció en Toronto el miércoles pasado, 16 de junio de 2010, a los 79 años de edad. Desde algún tiempo sufría de demencia senil.

    Había nacido en Montreal el 25 de julio de 1930 y después de cantar en iglesias y coros, hizo su debut con la Sinfónica de Montreal en 1953, y con la Sinfónica de Toronto en 1954. En 1957 tuvo una espectacular recepción al presentarse en el New York Town Hall con la Orquesta Filarmónica de Nueva York, dirigida por Bruno Walter interpretando las sinfonías de Mahler.

    [Forrester: Che puro ciel!, Orfeo y Eurídice (Acto II, Escena III), Gluck]

    En 1950 cantó con la Compañía de Ópera de Pauline Donalda, en Montreal, el rol de la Nodriza en Boris Godunov. Sin embargo, su debut oficial en la ópera se considera el de la Opera de Montreal en 1961, como Orfeo en Orfeo e Euridice de Gluck.

    Maureen Forreste (Cornelia, en Giulio Cesare).En los Estados Unidos debutó en la New York City Center Opera en el rol de Cornelia en Giulio Cesare de Händel, en 1966. En San Francisco cantó en la War Memorial Opera House en 1967, la Ciega en La Gioconda . En 1971 debutó en el Covent Garden de Londres como Fricka en El Anillo de los Nibelungos, y en el Metropolitan Opera de Nueva York hizo su debut el 10 de febrero de 1975 como Erda en El oro del Rin. Permaneció con esta compañía por dos temporadas solamente, cantando también el rol de Erda en Sigfrido y Ulrica en Un ballo in maschera (un total de 14 representaciones).

    En 1978 como solista de la orquesta sinfónica de Toronto realizó una gira por China. En 1981 debutó en la Ópera de París con Cendrillon de Massenet. Volvió a París en 1995, y promovida por las “juventudes musicales” realizó una extensa gira por Francia. Debutó en la Scala de Milán a los 60 años, en 1990.

    En el Teatro Municipal de Santiago se presentó el 24 de mayo de 1993, en el rol de la Condesa en La Dama de Pique de Tchaikovsky, ópera que se cantaba por vez primera en Chile, junto al tenor Vyacheslav Polozov y la soprano Stefka Erstatieva (4 representaciones).

    [Lamento de Dido]
    Otros roles en su repertorio, además de los citados, fueron Brangäne en Tristán e Isolda, la Bruja en Hansel y Gretel y Klytemnestra en Elektra. Fue más que una cantante de ópera, una especialista en el lied alemán, en los oratorios y obras de Mahler (su participación en la Segunda Sinfonía es considerada de antología). Realizó más de 130 grabaciones para diferentes sellos.

    (Gracias, Juan)

    En homenaje a Giuseppe Taddei

    Miércoles, Junio 16th, 2010

    Giuseppe Taddei

    [Fotografía: gentileza de Liliana Osses Adams]

    Tributo a Giuseppe Taddei (1916-2010)

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Junio 20010

    El 2 de junio de 2010, a los 93 años de edad, falleció en Roma el gran barítono italiano Giuseppe Taddei. En unas tres semanas más, habría cumplido los 94. Para mí fue como perder a un buen amigo, que durante toda una vida te ha acompañado, haciéndote vibrar con su arte incomparable. Esto me ha impulsado a escribir lo que sigue, que sólo es un tributo al artista desaparecido.

    Taddei tuvo una larga vida, pero también una larga carrera como cantante. Casi setenta años cantando en muchos países de Europa y América, 135 roles diferentes y con un repertorio variado y diverso, como el italiano, el mozartiano, el ruso e incluso el wagneriano —algo no muy frecuente en los barítonos italianos—, en centenares, centenares de funciones. ¿Qué otro artista podría presumir de haber cantado con Francesco Merli, Galliano Masini y Beniamino Gigli hasta Plácido Domingo, Luciano Pavarotti y Marcello Giordani; desde Iris Adami-Corradetti, Toti Dal Monte y Magda Olivero hasta Renata Tebaldi, Maria Callas, Mirella Freni y Renata Scotto?

    Tratar de reconstruir su cronología artística es, simplemente, un trabajo imposible y que bastaría para llenar todo un libro. Por lo tanto, lo que sigue no pretende mostrar todo lo que Taddei cantó, si no más bien señalar los puntos más destacados de su vida artística.

    Giuseppe Taddei_

    Giuseppe Taddei nació en Génova, el 26 de junio de 1916. Hizo sus estudios de canto en Roma, ciudad donde debutó a la increíble edad de 20 años, el 26 de diciembre de 1936, en el rol del Heraldo, en Lohengrin, en el Teatro de la Ópera de Roma (en aquellos años, llamado Teatro Reale dell’Opera).

    El reparto, hoy de ensueño, estuvo formado por la soprano Franca Somigli, la mezzosoprano Ebe Stignani, el barítono Armando Borgioli y el bajo Giacomo Vaghi. Dirigió Tullio Serafin (y no Arturo Toscanini, como se dice en algunas biografías).

    [Taddei (Falstaff): L'Onore! Ladri!.., Primer Acto, Escena I, Falstaff, Verdi]

    En el teatro romano permaneció durante seis años, hasta 1942, interpretando una gran cantidad de personajes de los así llamados “secundarios” como Cherniakowsky (Boris Godunov), Wallace y Sonora (La fanciulla del West), Valerio (Lucrezia, de Ottorino Respighi), Schaunard (La bohème), Johann (Werther), Silvano (Un ballo in maschera), la voce di Nissen (Il Dibuk, de Lodovico Rocca), Morales (Carmen), Antonio (Miranda, de Pietro Canonica), Biterolf (Tannhäuser), Lucio Polo (La Nave, de Italo Montemezzi), Il cantore (La figlia del Re, de Adriano Lualdi), L’assessore del Podestà (Fra Gherardo, de Ildlebrando Pizzetti), Un popolano di Cappadocia (Salomè), Crebillon (La Rondine), Roberto (I Vespri Siciliani), Taltibio (Euba, de Gian Francesco Malipiero).

    En 1941, sin cumplir aún los 25 años, le dieron la oportunidad de sus primeros roles importantes, Germont en La traviata; y Paolo Albiani, en Simon Boccanegra. En enero de 1942 fue Ashton en Lucia di Lammermoor (con Toti Dal Monte y Beniamino Gigli); Chelkalov, en Boris Godunov; Amachio, en Cecilia; y Haly, en L’italiana in Algeri.

    Además de cantar en Roma, en julio de 1937 se presentó en el Campo Luigi Ferrari de Génova, de nuevo en el rol del heraldo en Lohengrin, con Iris Adami-Corradetti y el tenor Ettore Parmeggiani. En agosto de 1938 cantó para el Carro di Tespi, Germont, en La traviata, en Piacenza, Ravenna y Pesaro. En febrero de 1940 fue llamado al Teatro San Carlo de Nápoles para cantar el rol de Simonson en Resurrezione de Franco Alfano, con Augusta Oltrabella y Antonio Melandri; y Marcello, en La bohème, con Adriana Perris, Giuseppe Traverso y Giulio Neri.

    En abril de 1941, junto al elenco de la Ópera de Roma, cantó en la Opernhaus de Berlín, en L’italiana in Algeri, con la célebre Gianna Pederzini y el tenor Nino Ederle; y en mayo del mismo año repitió esta ópera en el Comunale de Florencia (Maggio Musicale Fiorentino), con el mismo reparto.

    En noviembre de 1941 Taddei grabó su primera ópera completa para La Voce del Padrone en Milán, Andrea Chénier. Hizo los roles de Pietro Fléville y Fouquier-Tinville, con un reparto estelar encabezado por Maria Caniglia, Beniamino Gigli y Gino Bechi.

    Giuseppe Taddei (Scarpia)_El 21 de marzo de 1942 se presentó por primera vez en el Teatro La Fenice de Venecia, en el rol de Grillo de la ópera Stendardo di San Giorgio del compositor Mario Peragallo, junto a Serafina Di Leo, el tenor español Giovanni Voyer, el barítono Piero Biasini y el bajo Luciano Neroni. También cantó, 16 de agosto de 1942, en el Teatro Nuovo de Spoletto, L’amico Fritz de Mascagni, con Rina y Beniamino Gigli.

    Poco después fue llamado a prestar servicios en el ejército italiano. Al término de la guerra y después de ser liberado del campo de prisioneros alemán donde había sido internado, comenzó a destacarse internacionalmente. Un concierto en Viena le ganó un contrato para la Opera Estatal de dicha ciudad, donde debutó cantando el 23 de diciembre de 1946 Amonasro en Aida, con Ljuba Welitsch, Elisabeth Höngen y Mirto Picchi.

    Su primer contrato en Viena le permitió cantar además, entre 1946 y 1949, Escamillo, Rigoletto y Figaro (tanto en Il barbiere di Siviglia como en Le nozze di Figaro). En 1947 debutó en Londres, en el Cambridge Theatre, como Scarpia en Tosca; y Rigoletto. El 11 de agosto de 1948 debutó en el Festival de Salzburgo como Fígaro en Le nozze di Figaro, con un reparto que incluyó al barítono Walter Höfermayer (Conde) y las sopranos Elisabeth Schwarzkopf, Irmgard Seefried y Sena Jurinac.

    Enl 24 de julio de 1947 se reintegró al elenco del Teatro de la Opera de Roma, cantando Amonasro en Aida con Elisabetta Barbato y Mario del Monaco. Permanecerá en el elenco estable hasta la temporada 1960, en  la que cantó Il barbiere di Siviglia, con Anna Moffo, Luigi Alva y Nicola Rossi-Lemeni. Pero regresará, como veremos, muchas veces más como invitado.

    [Taddei (Dulcamara): Udite, udite, o rustici... Benefattor... Così è chiaro..., recitativo, aria y cabaletta, L' elisir d' amore (Acto I), Donizetti]

    En septiembre de 1948, debutó en la Scala de Milán, como Gérard en Andrea Chénier junto a Renata Tebaldi y Mirto Picchi. En la Scala se le escuchó de 1948 a 1951, y  de 1955 a 1961 en roles tan diversos como Scarpia, Don Pizarro (Fidelio), Ashton, Papageno (La flauta mágica, con Elisabeth Schwarzkopf, Graziela Sciutti, Erika Köth, Nicolai Gedda y Nicola Zaccaria, dirigidos por Von Karajan), Malatesta y los tres villanos en Los cuentos de Hoffmann.

    Participó tambien en los estrenos de las óperas modernas Regina Uliva, de Nino Sanzogno, donde cantó el rol del ‘Desconocido’ junto a la argentina Delia Rigal y el tenor Francesco Albanese (17 marzo 1949); el Oso Rey, en Orso Re de Luigi Ferrari Trecati, con Lina Aimaró y Giuseppe Savio (8 febrero 1950); y Il Nazareno de Lorenzo Perosi, con Luigi Infantino (15 junio 1950).

    Un total de 18 roles diferentes en Milán. No podemos dejar de citar entre ellos, su Gérard en Andrea Chénier con Maria Callas y Mario del Monaco (3 febrero 1955), que hoy a 55 años sigue maravillándonos (es fácil de obtener en formato CD). Mucho se ha especulado sobre por qué no volvió a ser contratado en el teatro milanés, cuando aún mantuvo una carrera internacional muy activa durante por lo menos veinte años más. Se supone que algo tuvo que ver con su carácter bromista y con su afición a la buena mesa (en especial, la pasta), lo que a los 40 años lo había convertido en un hombre, no muy alto, y con una panza apta sólo para el buen Sir John Falstaff. La Scala parece haber preferido barítonos con un mejor physique du role como Tito Gobbi, Giangiacomo Guelfi o Ettore Bastianini.

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    Giacinto Prandelli (1914-2010)

    Martes, Junio 15th, 2010

    [Prandelli: La dolcissima effigie..., aria de Maurizio del Primer Acto de Adriana Lecouvreur, Cilea. Con Carla Gavazzi, 1951]

    Giacinto Prandelli (Des Grieux).Más tristes noticias para la lírica. Ayer, 14 de junio, falleció el tenor italiano Giacinto Prandelli en su casa de Milán, a los 96 años.

    Prandelli nació en Lumezzane, cerca de Brescia, el 8 de febrero de 1914. Su debut oficial fue en 1942, en La bohéme,  en el Teatro Donizetti de Bérgamo.

    En 1956 cantó en el Teatro Colón de Buenos Aires La traviata, junto a Antonietta Stella y Mario Sereni; y La bohéme, con Olga Chelavine y Angel Mattiello.

    [Che gelida manina.... Con Renata Tebaldi]

    Interpretó más de 70 títulos en sus 31 años de carrera. Sus más destacados triunfos: Adriana Lecouvreur, Francesca da Rimini, Mefistofele, Fedora, La bohème y Madama Butterfly.

    Entre sus grabaciones: Cetra: Adriana Lecouvreur, Fedora, Francesca da Rimini; Columbia: La Rondine; His Master’s Voice (hoy, EMI): Amelia al Ballo (con Margherita Carosio), Il Tabarro (con Gobbi), Mefistofele (con Christoff); Decca: La bohème (con Tebaldi).

    Descanse en paz.

  • Addio a Giacinto Prandelli ‘patriarca’ dei tenori italiani
  • Morto Prandelli, elegante ‘dicitore’ che fu rivale di Di Stefano
  • (Gracias, Juan)

    Luis Sagi-Vela, “la más grande y feliz memoria de la música española”

    Viernes, Junio 11th, 2010

    Luis Sagi-Vela

    La frase no es mía, pero la comparto. La pronunció el director de orquesta  Miguel Roa refiriéndose al barítono Luis Sagi-Vela, “la más grande y feliz memoria de la música española”.

    Una muy fructífera carrera de casi treinta años: de 1932 a 1960. Un dignísimo sucesor de su padre, el célebre barítono Sagi-Barba. Un referente, sin duda, en el ámbito de la opereta y la zarzuela,  y que —o a mí me lo parece— no ha recibido el reconocimiento que se merece.  Bien sabemos que no se estila…  Aun así, lo reivindicamos. A quien corresponda.  Qué menos que un homenaje, ¡en vida!; y en su nombre, homenaje a sus padres también, el barítono catalán Emilio Sagi- Barba y la soprano valenciana Luisa Vela.

    Sí hubo un concierto homenaje en honor de Sagi-Vela, en enero de 2006, en Torrelodones, localidad madrileña donde reside, o residía, Sagi-Vela. ¿Y qué más? Nada más. Sagi-Vela cumplió 96 años, que se dice pronto, el pasado 17 de febrero. ¿Y a qué esperan?

  • Luis Sagi-Vela: Sasibil, mi caserío, zortzico de Santi, El caserío, Guridi
  • Canto a la espada, El huésped del Sevillano
  • Luis Sagi-Vela nació en Madrid, el 17 de febrero de 1917. Estudió con los maestros Enrique Brú (solfeo y piano), Francesco Marcoli (piano) y Juan Bautista Lambert (composición y armonía). Sus maestros de canto: su padre, Sagi-Barba; Marcella Ghibaudo, Antonio Paoli y Carlota Dahmen.

    Debutó en el Teatro Ideal de Madrid, en la compañía de Jacinto Guerrero, como Juan Pedro en La rosa del azafrán.  A la batuta, Sagi-Barba, que en marzo de 1930 estrenaba esta misma obra en el madrileño Teatro Calderón. Sagi-Vela tiene tan sólo 18 años. Era el 24 de noviembre de 1932.

    Luis Sagi VelaSu triunfo fue inmediato. Además de en España, canta en prácticamente todos los países de América del Sur (salvo Brasil), donde fue aplaudido en numerosísimas ocasiones; en Estados Unidos, Italia y Portugal. En 1934, con veinte años,  crea la ‘Compañía Lírica Luis Sagi-Vela’, con la que contribuyó a la gran popularidad de que gozó la zarzuela en Argentina, México, Chile, Perú, Bolivia…  durante los años treinta y cuarenta. La compañía, heredada de su padre, cosechó éxitos durante casi veinte años; no consecutivos, debido al estallido de la guerra civil española.

    Estrenó en España un total de 25 obras. Entre ellas, La del manojo de rosas, de Pablo Sorozábal (noviembre de 1934, Teatro Fuencarral de Madrid), Me llaman la presumida, de Francisco Alonso (diciembre de 1935, Teatro Ideal de Madrid), Monte Carmelo, de Moreno Torroba (octubre de 1939, Teatro Calderón de Madrid), La Caramba, también de Torroba (abril de 1942, Teatro de la Zarzuela) y en 1944, Golondrina de Madrid, de José Serrano.

    En la temporada de 1949-1950 se presenta en el Colón de Buenos Aires, como Alfredo en La traviata; y Edgardo, en Lucia di Lammermoor. Interviene también por estas fechas en el estreno argentino del oratorio de Mendelssohn Elías en el Teatro Municipal de Buenos Aires.

    En su repertorio, 68 títulos, entre los que se incluyen operetas y zarzuelas.

    “Sus caballitos de batalla eran los que exigían un canto elegante y una presencia escénica impecable”.

    “La voz de Luis Sagi-Vela se encuentra a caballo entre la cuerda de barítono y tenor, si bien el artista debió de optar finalmente por la más grave —con esporádicas incursiones en la de tenor— por la mayor comodidad y seguridad de las tesituras baritonales para un cantante de sus características”.

    “El timbre es de gran belleza, claro y aterciopelado. Los centros adolecen del peso requerido para la cuerda baritonal, aunque —dadas las condiciones exigidas para un barítono de zarzuela (tesituras muy altas y agudos brillantes)— nos encontramos con un cantante muy adecuado para la interpretación del género español”.

    “El intérprete es elegante y busca en todo momento el hilo conductor de la línea de canto, logrando convencer por la musicalidad de sus interpretaciones”.

    [Sagarmínaga]

    Actualización: 22 de junio de 2010

    Sagi-Vela

  • Sagi-Vela: Ya mis horas felices…, romanza de Germán del Primer Acto de La del soto del parral, Soutullo y Vert
  • (Gracias, Roberto)

    Giangiacomo Guelfi, una cooperativa di baritoni!

    Martes, Junio 8th, 2010

  • Giangiacomo Guelfi: Nemico della Patria?… Un dì m’era mi gioia, recitativo y aria del Tercer Acto de Andrea Chénier, Giordano
  • (Gracias, Mefisto)

    Giangiacomo Guelfi Giangiacomo Guelfi (Enzo en Attila).

  • Giangiacomo Guelfi, una cooperativa di baritoni!
  • Por Andrea Fasoli
  • «La sua voce era enorme, pastosa, generosissima. Se c’è una parola che Guelfi non conosce applicata al canto è “risparmio”.  Io l’ho sentito in varie incisioni, dal vivo mai purtroppo (tranne una volta in cui a casa sua mi fece sentire “due suoni”. Ed erano impressionanti), e non era affatto un cantante monotono.

    Anzi, aveva una certa varietà espressiva, che il solo ascolto evidentemente non permette di cogliere (le incisioni dell’epoca sono spesso avare di armonici). I suoi ruoli principe furono Nabucco, Scarpia, Jack Rance, Amonasro. Un ruolo fondamentale, per la sua carriera ma anche per il ritorno al successo della stessa Opera, fu Ezio nell’Attila verdiano; assieme a Boris Christoff e Gastone Limarilli lasciò di quest’Opera una grande testimonianza.

    [Guelfi: Pietà, rispetto, amore,  aria del Cuarto Acto, Escena V, de Macbeth, VerdiLa Fenice, 1968]

    E poi, Barnaba della Gioconda, Macbeth, Francesco Foscari ne I due Foscari, il Conte di Luna del Trovatore in cui alla Scala assieme a Carlo Bergonzi ottenne un successo strepitoso, I Vespri Siciliani, La Forza del Destino, senza dimenticare Alfio nella Cavalleria rusticana, Carlo Gerard nell’Andrea Chénier, e poi ancora Rossini con Guglielmo Tell, Donizetti con Lucia di Lammermoor, l’Africana di Meyerbeer fino a Spontini con Agnese di Hohenstaufen.

    Giangiacomo Guelfi

    Tutte opere in cui la potentissima voce di Guelfi lasciava un segno indelebile e scatenava anche i melomani più accaniti in applausi furibondi e grida da stadio. (…)

    La pasta vocale, il timbro, la generosità, il non risparmiarsi mai, hanno fatto si che questo grande cantante con il cuore ancora più grande, avesse una carriera di primo piano che andò dagli anni cinquanta, con il suo debutto a Spoleto come Rigoletto, fino a metà degli anni settanta, macinando recite su recite, successi su successi, applausi su applausi.

    E dopo il suo ritiro, avvenuto anche a causa di un cuore tanto ballerino quanto generoso, si dedicò a fare da giuria in molti concorsi, non limitandosi ad essere un “mito vivente” della Lirica, ma prodigandosi in consigli, molto spesso affettuosi, ai giovani cantanti che gli si approssimavano durante le pause delle audizioni, discutendo anche animatamente con quei “critici” che secondo lui non capivano un accidente per non aver mai nemmeno cantato una singola nota. “Tutti teorici”, mi diceva …

    Questo breve articolo voglio dedicarglielo con immensa gratitudine. Sono stato tentato varie volte, anche in anni passati, di proporgli un’intervista, e malgrado l’intercessione di alcune persone non me la sento di disturbare questo Grande Vecchio della lirica a casa sua, nel suo riposo meritato. Io penso che posso fargli arrivare il mio affetto e la mia gratitudine anche scrivendo di lui, e delle bellissime sensazioni che mi ha regalato, dei consigli preziosi che mi ha elargito con grande sincerità.

    Poi magari un giorno andrò a trovarlo, o forse si riuscirà ad organizzare qualcosa che ricordi questo autentico, grande, ultimo mito della corda baritonale, assieme a Pino Taddei, che ci rimane di un tempo molto prolifico di cantanti per l’Opera Lirica, con talenti distribuiti dalla natura con una generosità incredibile. Non basterebbero dieci pagine per elencare tutti i grandi cantanti di successo di quell’epoca, tra italiani e stranieri.

    Di cui il nostro Giangiacomo, a buon diritto, può dirsi di far parte. Mi piace ricordare, come conclusione a questo mio atto d’affetto, il sorriso sornione con il quale una volta a casa sua mi disse sottovoce (cosa impossibile per lui ), mentre si parlava dei baritoni di oggi, come lo aveva soprannominato un critico per la potenza della sua voce : ”Una cooperativa di baritoni!”; e lo disse ridacchiando soddisfatto».

    La soprano chilena Sofía del Campo

    Viernes, Mayo 28th, 2010

    Sofía del Campo

    Sofía del Campo

    [El secreto (zamacueca chilena), Javier Rengifo. Con Rosita Serrano. 1942]

    El artículo prometido por nuestro amigo Juan sobre la soprano chilena Sofía del Campo. En exclusiva para óperasiempre.es

    Gracias mil, Juan.

    * *

    Sofía del Campo (1884-1964)

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Mayo 2010

    Sofía del Campo de la Fuente nació en Santiago (Chile) el 16 de octubre de 1884, en el seno de una de las familias más distinguidas de la sociedad de la época. Fue su padre don Moisés del Campo y Hermida, quien a la vez era hijo de doña Ramona de Hermida, Marquesa de Peña Blanca, y descendiente de Guzmán el Bueno.

    Su madre fue doña Sofía de la Fuente y Bravo, de quien se dice fue una de las bellezas de su tiempo, pianista de gran virtuosismo y poseedora de una hermosa voz de coloratura. El abuelo materno de Sofía del Campo fue fabricante de instrumentos musicales; de su labor artesanal proceden algunos de los mejores órganos de tubos que se conservan en Chile.

    Desde muy niña, Sofía mostró inclinación y condiciones para el canto. Su propia madre le enseñó los rudimentos de ese arte y a los nueve años de edad se presentó por primera vez en público, cantando ‘Tantum Ergo’ en la Iglesia de Nuestra Señora de la Estampa, acompañada al órgano por su madre.

    A los diez, comenzó a tomar lecciones de piano con Federico Lange, hasta que entró al Conservatorio Nacional de Música, a los 14 años. De inmediato se mostró como una destacada alumna de canto, lo que le valió ser tomada como alumna, en forma especial, por la esposa del Director del Conservatorio, Ana Hartam. Cuando Mme. Hartam dejó Chile para asumir la dirección del Conservatorio en Leipzig, Sofía continuó sus estudios de canto con Ana Luisa Cuevas.

    Del Campo

    [Je veux vivre, Roméo et Juliette, Gounod. 1928]

    Después de algunas audiciones privadas, Sofía del Campo se presentó por primera vez en un concierto, en el Salón de la Sociedad Filarmónica de Valparaíso, el 30 de julio de 1899. La sorpresa que recibió el público de Valparaíso se refleja en algunas informaciones de la época:

    “En primera línea —decía el diario La Unión— debemos hacer un elogio, bien merecido por cierto, de la señorita Sofía del Campo, niña de 14 ó 15 años de edad. Es una soprano tal que nos atrevemos decir sin temor a contradicción, pocas veces se habría oído en Valparaíso otra igual. Con voz poderosa, genuina, tanto en el registro alto como en el bajo, canta con gran sentimiento. En el ‘Vals’ de Romeo y Julieta de Gounod y en las ‘Variaciones’ de Proch, tuvo la distinguida soprano ancho campo para lucir sus sobresalientes dotes. En esta última pieza cantó primorosamente; su voz argentina llenó la sala con las vibrantes notas de su privilegiada garganta. La concurrencia entusiasmada le prodigó prolongados aplausos, y ella tuvo que acceder a sus aclamaciones, cantando ‘La Zíngara’ de Schumann”.

    El Mercurio:

    “Nunca nos imaginamos encontrarnos con tan magnífica voz de soprano ligera, ni mucho menos con una ejecutante de primer orden, como es la señorita Sofía del Campo. Su voz es poderosa, fresca, bien timbrada y recorre el diapasón sin decaer en amplitud, desde las notas más agudas hasta las más bajas, que ella emite con especial vigor y sonoridad. Cuando uno no mira y oye aquella voz cantar con tanta entereza y fuerza de expresión, se imagina que está en presencia de una artista experimentada. Y, sin embargo, la señorita Del Campo es una niña de 15 años”.

    Del Campo

    [La tranquera, canción chilena, Osmán Pérez Freire. 1928]

    Sofía del Campo

    Como resultado de esta presentación, el propio Presidente de la República obtuvo para ella una beca que le permitiría ir a Europa para perfeccionar sus estudios de canto. Esta inesperada oferta provocó uno de los reveses más grandes de toda su carrera. Toda su familia se escandalizó ante la sola idea de que Sofía pudiera convertirse en artista. Rehusaron de plano la oferta del gobierno y enviaron a Sofía a Valparaíso, lejos de las nefastas influencias de la capital. Ello no fue impedimento para que la cantante se presentara en algunos conciertos de caridad en la región, siempre con mayor éxito y mayores recriminaciones de su familia.

    El 30 de agosto de 1903 se casó con Alberto Byers Salm, de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos: Virginia, Alberto, Enrique y Johnnie. Sin embargo, después de tan solo cinco años de matrimonio, Sofía quedó viuda al morir su marido de tifus.

    Rosita Serrano

    Rosita Serrano.

    En 1911 se casó con Héctor Aldunate Cordovés, con quien tuvo dos hijos: María Esther (1912-1987) y Luis (1913-1994). Digamos ya que María Esher Aldunate del Campo iría a convertirse con el tiempo en la popular Rosita Serrano, destacada cantante de music hall, cine y variedades en el Berlín de los años treinta, pero ésa es otra historia.

    Por esos años Sofía del Campo conoce al maestro italiano Mario La Mura, radicado en Valparaíso. Con él reanuda sus lecciones de canto y comienza a formar su repertorio operístico. En septiembre de 1914 se presenta en conciertos de beneficencia y el 22 de diciembre de 1914 se produce su debut operístico en el Teatro Victoria de Valparaíso, dirigida por el propio La Mura, en la ópera Lucia di Lammermoor. El resto del reparto estuvo formado por alumnos de La Mura, ninguno de los cuales tuvo nombradía internacional.

    Las funciones de Lucia se repitieron en el Teatro Municipal de Santiago (enero 1915), al igual que las de Rigoletto, en mayo del mismo año. Todo el resto de 1915 estuvo dedicado a conciertos en distintos teatros de Santiago y Valparaíso, siempre de beneficencia. Hay un lapso de dos años en los que se pierden las huellas de Sofía del Campo, posiblemente dedicada al cuidado de sus pequeños hijos.

    En mayo y agosto de 1918 vuelve a aparecer su nombre en conciertos en las ciudades de Concepción, Talcahuano, Santiago y Valparaíso.

    Del Campo

    [Où va la jeune hindoue?, Lakmé, Delibes. 1929]

    Durante el mes de septiembre de 1918 se presentó en el Teatro Victoria de Valparaíso la Compañía de Ópera de Adolfo Bracale, que traía como gran figura a la “diva” catalana María Barrientos. Barrientos cantó ocho funciones de las óperas Lucia di Lammermoor, Il barbiere di Siviglia, Rigoletto, La Traviata, La Sonambula y Gli Ugonotti (esta última el 27 de septiembre). Ante el enorme éxito, el empresario le pidió que cantara algunas funciones más. La Barrientos se negó rotundamente y prefirió regresar a España.

    Desesperado, Bracale toma una decisión arriesgada y contrata a Sofía del Campo para que se presente en el Teatro Victoria y cante las funciones programadas para la Barrientos.

    El debut de Sofía fue el 29 de septiembre con Rigoletto junto a la mezzosoprano Flora Perini, el tenor José Palet, el barítono Augusto Ordóñez y el bajo Virgilio Lazzari. El 1 de octubre cantó Lucia di Lammermoor junto a José Palet, el barítono Mario Valle y el bajo Lazzari. Obtuvo tal éxito que debió repetirse la ópera, con el mismo elenco, el día 3 de octubre. El 5 de octubre volvió a cantar Rigoletto con el mismo reparto anterior, pero además agregó a la función el primer acto de La Traviata junto al tenor Ludovico Olivero.

    La última función de Sofía del Campo fue el 6 de octubre, ocasión en que cantó el rol de Margarita en Gli Ugonotti junto a la soprano Louise Taylor Darclée (Valentina), Flora Perini (Urbano), José Palet (Raul), Mario Valle (Nevers) , Virgilio Lazzari (Marcello) y Giuseppe La Puma (Saint Bris). El programa anunciaba que “antes del cuarto acto, Sofía del Campo cantará el Rondó de Lucia di Lammermoor y las ‘Variaciones’ de Proch’”. Todas las funciones fueron dirigidas por el maestro Amadeo Ferrer.

    El éxito obtenido en estas funciones impulsa al director Alfredo Padovani a contratarla al año siguiente, para el Teatro Municipal de Santiago, en funciones de Lucia, junto al tenor Pedro Navia y el barítono Emanuele Martínez —ambos chilenos— (13 y 21 septiembre, 1 octubre); Rigoletto, con Pedro Navia, Elena Lucci, Mariano Stabile, Mario Pinheiro (17 septiembre, 5 y 12 octubre); y Amleto (Hamlet), junto al barítono Taurino Parvis, el bajo Giuseppe Quinzi-Tapergi y la mezzo Elena Lucci (una sola función el día 28 de octubre, “en honor de Sofía del Campo”, según se lee en los avisos de la época). Las funciones de Lucia y Rigoletto se repitieron con igual éxito en Valparaíso y Concepción durante el mes de noviembre de 1919.

    En 1920 realiza una extensa gira de conciertos por diversas ciudades sudamericanas, incluyendo Buenos Aires, Montevideo y Lima. A fines de ese año está de vuelta en Chile, cantando Rigoletto y Lucia durante los meses de noviembre y diciembre, en la Compañía Lírica Nacional del Maestro Pablo Vos, en el Teatro Santiago de la capital y el Teatro Victoria de Valparaíso.

    Repite sus recitales en 1921 y 1922, por diversas ciudades de Chile y Argentina. Hay noticias luego de diez exitosos conciertos en el Teatro Odeón de Buenos Aires, en 1924, y un Rigoletto, en el Teatro Victoria de Valparaíso, con Roberto D’Alessio, Carlo Morelli y Gaudio Mansueto, el 29 de octubre.

    Sofía del Campo. Fotografía de G. I. Manuel Freres. 47, Rue Dumont d'Urville. París.

    Sofía del Campo. Fotografía de G. I. Manuel Freres. 47, Rue Dumont d'Urville. París.

    Hay noticias posteriores de una presentación en Roma con la Filarmonica Reale, y otra ante los embajadores de la Liga de las Naciones, en Ginebra. Esta última tuvo lugar el 18 de septiembre de 1925 (coincidiendo con el aniversario patrio de Chile) y, además de Sofía del Campo, se presentaron el pianista Claudio Arrau y el violinista Ernesto Valdivia Palma. En noviembre de 1926 da un aplaudido concierto en la Salle Gaveau de París.

    En 1927 se presenta en un concierto en el Teatro Forero (hoy Municipal) de Lima, acompañada al piano por el maestro Federico Gerdes. El segundo concierto que había programado no pudo llevarse a cabo por haber tenido que ser operada, de urgencia, de apendicitis.

    Sofía del Campo_

    Durante 1927 reside en New York. Realiza sus primeras grabaciones para el sello Victor en abril de ese año y se presenta por radio, el 9 de noviembre, por la WEAF NETWORK como solista de los conciertos AEOLIAN. El programa consistió en: 1. Delicia (Beethoven); 2. Mireille: Gran Vals (Gounod); 3. Serenade (Gounod); 4. Clavelitos (Valverde). A continuación, fue contratada para cantar solos durante una semana, a partir del 11 de noviembre, en el Strand Theatre.

    También en noviembre debuta con un recital en el célebre Carnegie Hall y el 18 de diciembre canta en la Brooklyn Academy of Music, en un concierto a beneficio del Hogar para Huérfanos judíos “Pride of Judea Orphans Home”. En este concierto también participa el célebre cantor Joseph Rosenblatt, el violinista Ben Levitzky y el pianista Edoaurd Hesselberg.

    En marzo y abril de 1928 tiene varias sesiones de grabación para la Victor, en New York y Camden. El 3 de mayo se embarcó en New York en la nave “Teno”, con los pasajes pagados por el Gobierno de Chile presidido por don Carlos Ibáñez del Campo. En julio realizó una serie de “conciertos populares” tanto en Santiago como en Valparaíso, en los que es acompañada al piano por Charles Magnan, Marqués de Chavigni, y el flautista de la Scala Francesco Mattia, según se lee en los programas. En estos “Ciclos de Divulgación Artística” cantaba, además del repertorio tradicional, numerosos temas de compositores latinoamericanos, varios de los cuales llevó al disco.

    Del Campo

    [La borrachita (canción mexicana), Ignacio Fernández Esperón ("Tata Nacho"). 1927]

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    Anneliese Rothenberger (1921-2010)

    Miércoles, Mayo 26th, 2010

    Rothenberger como Constanza Rothenberger como Sofia

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • El pasado lunes 24 de mayo de 2010, falleció la soprano alemana Anneliese Rothenberger. Se le había diagnosticado un cáncer intestinal y, después de una breve enfermedad, falleció en el hospital de Münsterlingen (Suiza), cerca de su hogar, junto a la ribera del Lago Constanza.

    En el Diccionario de Kutsch & Riemens consta que nació el 19 de junio de 1924, en Mannheim (Alemania). Sin embargo, según la información del investigador Rudi van den Bulck (y su espléndido sitio web ‘Opera Nostalgia’), la recientemente fallecida soprano alemana Anneliese Rothenberger se quitaba coquetamente algunos añitos y habría nacido en 1921. Es decir, al fallecer tenía 89 años.

    Después de estudiar con Erika Müller, Rothenberger debutó en 1943 en la Opera Estatal de Koblenz. Desde 1946 y hasta 1973 fue miembro de la Opera Estatal de Hamburgo. Cantó también, con frecuencia, en Viena y Salzburgo.

    [Rothenberger: Letzte Rose (The Last Rose of Summer), Martha, Flotow. Con Fritz Wunderlich. 1960]

    Debutó en La Scala de Milán en 1960 como Sofia en El caballero de la rosa, y ese mismo año en el Metropolitan Opera como Zdenka en Arabella, ambas de Richard Strauss.

    Rothenberger como Susana (Bodas de Figaro) Rothenberger como Violeta (Traviata)

    En 1961 debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires, cantando el rol de Costanza en El rapto en el serrallo junto a Fritz Wunderlich y Sofía en El caballero de la rosa con Régine Crespin. Regresó a Argentina en 1970, nuevamente con El rapto en el serrallo junto a Horst Laubenthal, aunque ya no en un estado vocal óptimo.

    Anneliese Rothenberger y Mario del Monaco

    Cantó con frecuencia en la televisión alemana y europea en general, y participó en varias películas musicales. En 1972 publicó su biografía con el título de Melodie meines Lebens.

    Rudi en su obituario nos dice que su voz no era grande, una mezcla entre soubrette y soprano lírica, pero de gran musicalidad y enunciación. Fue una cantante encantadora y vivaz.

    [Parigi, o cara. Con José Carreras. Hacia 1978]

    Su show en la televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger”, se mantuvo exitosamente por muchos años y tenía miles de seguidores no solamente en Alemania, sino también en Suiza, Bélgica y Holanda. Su popularidad en Alemania y en los Países Bajos fue enorme, y para el público en general, mayor que la de la Callas o la Tebaldi.

    Realizó numerosas grabaciones, entre las que destacan Martha, Las bodas de Fígaro, Hansel y Gretel, El rapto en el serrallo, La flauta mágica, Undine y Arabella, además de operetas como El Murciélago y El vendedor de pájaros.


    Suso Mariátegui (1941-2010)

    Lunes, Mayo 24th, 2010

    [Una furtiva lágrima]

    El pasado 21 de mayo falleció en Madrid, a consecuencia de un infarto, el tenor y maestro de canto  Suso Mariátegui, a los 69 años de edad.

  • J. A. Vela del Campo
  • Había nacido en Gran Canaria, como Kraus, su maestro y amigo. Allí estudió Derecho y Música. En Viena perfeccionó el canto y la interpretación. Tuvo de consejero y maestro durante varios años a Anton Dermota, una leyenda del canto. En 1971 debutó en una ópera representada. Fue en Salzburgo, en el personaje de Tamino, de La flauta mágica, de Mozart.

    A lo largo de muchos años alternó Donizetti con Schumann. Y sentó cátedra en dos papeles aparentemente menores: El Inocente de Boris Godunov, de Musorgski, y el cantante italiano de El caballero de la rosa, de Strauss”.

    [Clases magistrales. Curso de Verano de la Universidad Complutense en el Escorial.

    “Estudiar, aprender, transmitir y enseñarle a la gente que no solamente es la voz; eso es lo de menos. Sino que, como decía Mascagni, ‘para cantar, también se necesita la voz’. También. O sea, que hay una cosa como es la inteligencia, hay una cosa como son los idiomas, hay una cosa que es la presión; después, técnicamente hay que mirar la respiración…: muchísinas cosas”]

    “Se había apoderado de Suso un concepto didáctico de la existencia. En los recitales, en las clases, en sus libros. En La jungla de la ópera conseguía ir más allá aún que en sus 106 reflexiones sobre la voz y el canto. En realidad, los dos libros son un compendio de su experiencia profesional, alrededor de temas como la relación entre maestro y alumno, la respiración, las diferencias entre voz hablada y cantada, el arte de comunicar, la afinación, la técnica, los médicos y enfermedades vocales, la humildad del buen cantante, el minuto antes de salir a escena o la visión histórica de una manera de hacer la ópera que mucho me temo que no volverá a repetirse en el futuro.

    Vivía con el pianista Edelmiro Arnaltes. Hacían música juntos, compartían el paso de los días. A Suso le gustaba cocinar. A la alemana, preferentemente, con las salchichas acompañadas de una deliciosa kartoffelsalat. Y los dulces, una tentación inevitable. Suso era generoso, divertido, lúcido, dialogador, buena persona”.

  • Fernando Delgado
  • “Quienes conocieran a aquel espabilado estudiante de Derecho de los años traviesos de la Universidad de La Laguna o su entusiasmo de los años oscuros en los que repartía luz, saben que aquel joven Suso fue hasta el final, también en los entramados de la ópera y su vanidades (veáse su libro formidable La jungla de la ópera) el mismo joven Suso. Luchó por ello en gimnasios y se cuidó la salud, engañó al tiempo jugando con la edad, pero con los 70 años a la vuelta de la esquina, murió, el 21 de mayo, muy joven. Y no solo por su apariencia juvenil, sino porque su alegría de vivir le impidió envejecer”.

    (Gracias, Antonio)