Posts Tagged ‘castrati’

Con Cecilia Bartoli

Lunes, Diciembre 14th, 2009

notaCecilia Bartoli, esta mañana, en Radio Clásica, empeñada en hablar en castellano. Y empeñados los demás en no dejarle hablar. Ay.

“Claro que respiro (risas)”.
“Porpora fue compositor y también profesor de canto, ¿no? De Farinelli, de Caffarelli, de Appiani, Salimbeni. Lo más importante para Porpora era el canto claro, el canto de agilità, pero de profondezza, el canto del alma. Esto es muy, muy importante. Un castrato, un buen castrato, no era el castrato solamente que podía hacer cosas increíbles con la voz, con la agilità, sino que era un castrato que podía tocar el alma de la gente. Y, bueno, esto Farinelli lo podía hacer”.

Cecilia Bartoli

“En abril tendré una gira con el programa del disco ‘Sacrificium’: San Sebastián, Bilbao, Oviedo, Valladolid, Pamplona, Vitoria y Santiago de Compostela. Si está cerca de alguna de estas ciudades… Y si está lejos, vaya también. Jajaja. Un beso”.

“No creo que exista un teatro más duro, existe un público que tiene ganas de escuchar y de compartir. Eso lo encuentro en el Teatro Real y lo encontré el sábado otra vez”.

“Los castrati no cantaban utilizando el falsete. Les castraban justamente para poder mantener la voz aguda y desarrollarla. Es completamente diferente de la técnica de un contratenor de hoy en día. De hecho, los contratenor existían ya en la época de los castrati, pero se usaban para cantar música sacra, mientras que los castrati cantaban ópera porque tenían unas técnicas muy desarrolladas y unos registros vocales mucho más amplios.

Hoy en día, nadie, ni un hombre ni una mujer, puede ni siquiera pensar en cantar como un castrati. Pero históricamente, cuando un castrati se enfermaba, se le sustituía por u otro castrado o por una mujer. Y eso fue lo que ha despertado mi interés, mis ganas. Si una mujer podía hacerlo en 1700, también hoy en día por lo menos podía intentarlo”.

  • Encuentro digital con Cecilia Bartoli, en el mundo.es
  • Gran ovación para Bartoli en Murcia

    Bartoli y el delirio

    Domingo, Diciembre 13th, 2009

    Deslumbró en el Palau de Barcelona y provocó el delirio en el Real: “se dejó el alma de los castrati en el escenario”.

    Cecilia Bartoli en el Real«Y después de casi tres horas de recital, ni el público se cansaba de ovacionar con auténtico delirio, ni ella de salir incansable a agradecer las muestras de afecto y admiración, aunque las dos últimas veces ya no quedara ningún miembro de la orquesta en el escenario y hasta los más devotos empezaran a aceptar que ya les había entregado suficiente».

    «Es increíble lo que está haciendo. Seis compases sin tomar aire es una brutalidad. Lo que está haciendo es tremendo y nada cómodo para ella que va un tono y medio por encima de su tono”, decía un señor sentado en el patio de butacas que se desgañitaba con sus ‘bravos’ y ‘brava’».

  • Puerta grande para una gran diva
  • Cecilia Bartoli hace vibrar al público del Real con sus arias para castrati
  • ♣ ♣ ♣

    [Bartoli: Lascia la spina, cogli la rosa, del oratorio Il trionfo del tempo e del disinganno, Händel. Barbican, noviembre 2009]

    Bartoli

    [Cecilia Bartoli. Entrevista 18 septiembre 2009]

    notaEn español,  o como dice la propia Bartoli, en italo-spagnolo. A partir de 36:02

    Bartoli deslumbra al Palau con su repertorio barroco para castrados

    Sábado, Diciembre 12th, 2009

  • Agustí Fancelli
  • Cecilia Bartoli“Respira arrojo y valentía. Hay que estar muy seguro de uno mismo para salir vestido de mosquetero e irse despojando hasta quedar en mangas de camisa (con chorreras), conforme las arias que vas cantando pasan del ardor guerrero al lamento pastoril. Si alguien tiene el temperamento dramático para afrontar semejante envite es Cecilia Bartoli. En la segunda parte viste de mujer, pero sin haberse apeado de las botas de montar. El barroco es ambiguo”.

    [Bartoli: Parto, ti lascio, o cara, Germanico in Germania, Porpora]

    Parto,  ti lascio, o cara,
    Ma nel partire io sento
    Troppo crudel tormento.
    Non sarà tanto amara
    La pena del morir.

    Perfide, stelle ingrete,
    Se non volete, oh Dio,
    Aver di me pietade.
    Non date all’idol mio
    Si barbaro martir.

    “¿Qué muestra en este viaje? Pues una completa tipología de arias dramáticas para contralto: arias heroicas, de furor o de caza; arias en stile imitativo, donde aparecen por sorpresa el ruiseñor y la mariposa; arias de lamento, de partida, de piedad, etcétera. Variedad sazonada de joyas como ‘Parto, ti lascio, o cara’, de Niccolò Porpora, o ‘Cadrò, ma qual si mira’, de Francesco Araia. Para cada una encuentra Bartoli el registro más ajustado. El barroco es contraste. (…)

    Ése era el show-businness de los castrados en la Italia del siglo XVIII, hombres de circo que sorteaban todo tipo de obstáculos con la voz y que gozaron de una enorme reputación hasta que la dolorosa práctica se fue extinguiendo a lo largo del XIX y acabó con la prohibición vaticana de principios del XX”.

    Más, en elpais.es

    [Bartoli: Nobil onda, Adelaide, Porpora]

    ♣ ♣ ♣

    “Aunque sea difícil de creer que se prolongara esta práctica “durante tanto tiempo”, también en la actualidad se promueven “modas crueles de manipulación del cuerpo, como la locura de las mujeres anoréxicas”. Con la diferencia de que “los castrati no elegían serlo sino que eran sus familias quienes los inducían cuando todavía eran unos niños”. Bartoli criticó que la Iglesia prohibiese esta práctica pero después diese cabida a los castrati en sus coros.

    ‘Sacrificium’ se centra en la escuela napolitana, de donde salieron los famosos castrati Farinelli y Caffarelli, Salimbeni, Appiani y Porporino, todos ellos discípulos del famoso profesor Nicola Porpora (1686-1768). “Ésta es probablemente la música más difícil que he interpretado hasta el momento,” (…) ha sido “un auténtico desafío” ya que las partituras estaban escritas para ser interpretadas por hombres y tienen “unos registros amplísimos y una coloratura increíble”.

    ‘Sacrificium’ cuenta también con unos fotomontajes en los que Bartoli ha querido expresar “la ambigüedad y el trauma” de esa realidad. “Pensé que había muchas estatuas romanas dañadas, sin el miembro viril, que, superpuestas a mi cara, podían resaltar de manera chocante, la idea del disco”.  [ Septiembre 2009]

    Bartoli triunfa en el Palau

    Viernes, Diciembre 11th, 2009

    [Bartoli: Cadrò, ma qual si miraBerenice, Francesco Araia]

    “Los bravos llegaron con la primera aria, ‘Come nave’, compuesta por Nicolò Porpora, maestro de grandes castrati como Farinelli. Y continuaron hasta el final, con momentos de verdadero éxtasis como el final de la primera parte con la energía de un aria de la Berenice de Francesco Araia”.

    “Los 175 euros que costaba ayer un asiento de platea en el Palau, un precio que supera de largo al de cualquier ciudad europea que vea a Bartoli, excepto a la rica Copenhague, dolieron menos”.

  • Justo Barranco
  • Más, en lavanguardia.es

    Evviva il coltellino!

    “La voce è un istrumento magico, misterioso”.
    Semblanza de Bartoli en formato entrevista.

    Cecilia Bartoli: “Michael Jackson ha sido el auténtico castrato posmoderno”

    Jueves, Diciembre 10th, 2009

    “Aquellos seres castrados con cuerpo de hombre y voz de mujer, condenados a ser monos de feria por obra y gracia de Dios todopoderoso o de la moda al uso en el siglo XVIII. Todas esas criaturas que sucumbieron a la jugosa carne de un negocio como almas en pena y pasaron el resto de su vida en busca de una confusa identidad que sólo encontraban en la música, fueron un auténtico fenómeno barroco con muchas aristas presentes. Hoy también es tiempo de castrati, ‘los primeros grandes divos de este mundo’.

    Lo dice Cecilia Bartoli, la mezzosoprano del momento, que ha dedicado su último disco, el exuberante ‘Sacrificium’ y la gira que empieza hoy en España —Barcelona, Madrid (día 12) y Murcia (15)— a desentrañar el laberinto de su voz perdida. Lo hace preguntándose algo que hasta hace poco fue tabú en el mundo de la ópera: “¿Mereció la pena su sacrificio?”, dice Bartoli. “Pues creo que no”.

    No, por cruel. No, por absurdo. No, por fanático. Por fatuo. Aunque el hecho de escribir para estos fenómenos, que alcanzaban auténticas marcas aguantando el aire y la expulsión del sonido, regalara a la posteridad algunas de las piezas más excelsas, complicadas y admirables de Haendel, Porpora, Leo, Vinci, Pergolesi, Pollarolo, Orlandini, Broschi, Vivaldi… Bartoli se ha decantado por la obra de la escuela napolitana, auténtica referencia mundial de la cantera castrada, junto con Bolonia. Los dos lugares de donde salieron Farinelli, Caffarelli, Sinesino, Porporino, Salimbeni, Bernacchi…

    Niños que a los 8, 9, 10 años, pasaron por el barbero o el veterinario para ser despojados de sus atributos y sortear así, en primera instancia, el hambre como camino previo hacia la gloria. ‘Pienso en ellos y en su drama, que debió ser tremendo. Pero al menos triunfaron, se enriquecieron. ¿Y los que hicieron lo mismo y se quedaron por el camino? De los otros, ¿quién se acuerda?‘, plantea Bartoli”.

  • Jesús Ruis Mantilla
  • —¿Dónde están los castrati de hoy?
    —El último ejemplo del que tenemos noticia fue Moreschi, que duró hasta principios del siglo XX. Hay grabaciones en Internet. Un ‘Ave Maria’ de Schubert. Tenía una voz sufriente, una voz triste. No era un grande porque no había aprendido bien la técnica, pero se nota su facilidad para el agudo. Aquello pasó a la historia, pero hoy seguimos haciendo cosas absurdas por fanatismo, por moda. Una vez le preguntaron al director Riccardo Muti acerca de esto y contestó que un ejemplo de ‘castrato’ en nuestros días es Michael Jackson. Yo creo que es así, que él ha sido el auténtico ‘castrato’ posmoderno. Se le ve en la cara. La nariz la tenía, el resto… ¿quién sabe?

    —También Jackson fue un personaje trágico, como casi todos los castrados que en el mundo han sido. ¿Se les notaba en la voz?
    —La tragedia personal de cada uno de ellos la convertían en música. La pena de saber qué eran. Lo vivían como un auténtico drama. En las memorias de uno de ellos, Filipo Balatri, queda muy claro. Dice que lo primero que expresaban era el dolor, aunque ninguno tuviera el valor de reconocerlo. Ni siquiera que habían sido castrados para dedicarse a la música. Todos ponían la excusa de que había sido un perro, o que se cayeron del caballo, como Farinelli. Balatri me impresiona cuando comenta: ‘Nunca tendré la satisfacción de que alguien me llame padre’. Impresionante, ¿no?

    (más…)

    Los secretos de un contratenor

    Miércoles, Diciembre 9th, 2009

    cartel homenaje a los contratenores

    Todavía hoy en día existen muchas leyendas, a cual más peregrina, sobre los contratenores, la voz de contratenor. ¿Cuánto hay de cierto en ellas?:  ¿son herederos de los castrati?, ¿su laringe es especial?, ¿tienen problemas hormonales?, ¿hablan también con voz de mujer?…

    Arturo Reverter, en su libro El arte del canto. El misterio de la voz desvelado (y que les recomiendo), dedica un amplio apartado a la voz de contratenor en el capítulo XI: “Otras voces: contratenor, falsetista artificial, tenor agudo, niños, contrabajo u octavista”,  e insiste en que “en el contratenor lo que importa y funciona sobre todo es el registro alto, de cabeza, que es explotado al máximo”. “Es un cantante que ha desarrollado, reforzado, trabajado (…) el falsete”.  El registro de pecho “importa poco en estos casos”.

    Contratenor. Es una voz masculina que se apoya fundamentalmente en una ampliación de la resonancia de cabeza. Una voz de hombre más aguda que la voz de tenor, situada en el registro de la contralto.

    Se tiende a aplicar el nombre a cualquier voz masculina siempre que sea más elevada que la de tenor; lo que no es correcto (…). Incluso entre los contratenores, por decirlo así, puros, hay diferencias sutiles.

    No debe confundirse en ningún caso con la de castrado, aunque en ciertos niveles de tesitura sus frecuencias sean coincidentes: la apariencia del sonido es similar a un instrumento femenino. El castrado o evirado (…) emite sonidos naturales, sin ningún tipo de artificio, proyectados por una garganta preparada, eso sí, de manera artificial mediante la amputación de los genitales.

    El sonido de la voz de contratenor es el resultado de un trabajo sobre las frecuencias agudas de su registro de cabeza. Es en realidad una voz de falsete y en este sentido sus poseedores podrían, y pueden, ser denominados falsetistas, sin duda artificiales.

    Desde el punto de vista tímbrico se sitúa entre la soprano y la contralto femeninas. Su espectro es más bien claro, penetrante, dotado de pureza instrumental.

    A nota igual, la voz de un contratenor, o como a veces se le ha llamado, un contralto masculino, es más aguda, más clara, que la de una contralto femenina; lo que evidentemente, por matización de color, tiene una incidencia determinante sobre el repertorio a solo, la polifonía y la armonía”.

    ¿Cuál es el origen histórico de los contratenores? La explicación que ofrece Reverter remite al experto Peter Giles, él mismo contratenor, quien asegura que “hay que buscarlo en los coros de hombres y muchachos”.

    “La técnica parece que nació de manera natural, espontánea, instintiva y no estaba necesariamente ligada al canto, sino que podía conectar con aspectos mágicos o con invocaciones a lo sobrenatural”.

    “Ese empleo del falsetto, habitual en la cultura de diversas etnias antiguas, singularmente en espectáculos teatrales de países orientales, fue introducido en Occidente, hacia el siglo VIII, por moros o trovadores, los históricos minnesänger, que recorrían Europa”.

    “El falsete parece que se mantuvo en los usos de los coros de la Edad Media, tanto en la música popular como en la culta. En la música polifónica la voz de contralto era la que se hacía, ya desde el siglo XIII, el contrapunto al canto del tenor, al que servía en realidad de complemento. Más adelante, esas voz se dividió en contratenor bassus que luego se convertiría en el bajo y contratenor altus, situadas por debajo y encima de la voz de tenor. Por encima se situaba la voz soperanus, sopranus, la voz superior”.

    La voz de contratenor altus es la que nos interesa—precisa Reverter—  y que fue usada en los tiempos en que las mujeres no podían entrar en los templos.

    “La edad de oro de los contratenores se sitúa en los albores del siglo XVIII; aunque a no tardar mucho el mundo escénico se vería dominado por los castrados, de voz más pujante, extensa y bella. Un dominio que se extenderá en bastantes casos a la iglesia, a los coros y a los oratorios. (…) A lo largo del XVIII y sobre todo del XIX la voz de contratenor fue desapareciendo en beneficio, sobre todo, de los castrato, en un principio y de la de tenor agudo en segundo lugar. Además, los grandes personajes operísticos, destinados durante años a los castrati, fueron pasando a las sopranos o a los tenores. La renovación, el resurgir, vino con los años cuarenta del sigo XX, tanto en los conciertos cuanto en las escenas de ópera, gracias al inglés Alfred Deller, un artista de alto rango, dotado de un timbre hermoso y de una técnica privilegiada”.

    En función del timbre, clasifica Reverter la voz de contratenor en tres tipos: contratenor soprano, contratenor mezzosoprano y contratenor contralto:

    Contratenor soprano o agudo (sopranista): “desarrolla la voz en lo más alto”. “En su día sería suplantado por el castrato soprano. Son voces claras, ligeras. Sus poseedores atienden hoy por el nombre de sopranistas. Con frecuencia alcanzan notas muy elevadas, incluso el si 4 o el do 5, pero con un sonido estridente, poco agradable, y perfilan con habilidad las agilidades.

    Tienen sin duda, de natura, una especial disposición para emitir esas sonoridades singularmente agudas, puede ser que por una suerte de atrofia de la laringe, lo que determina que sean individuos que tienen, incluso hablando, voz de mujer. Pero en caso contrario, si al hablar emiten un timbre varonil, está claro que ese colorido femenino que obtienen al cantar, deriva de un tratamiento muy específico de su técnica. Dominique Visse, de canto intimista, y Aris Christofellis, más estentóreo y forzado, son ejemplos de esta voz”.

    Contratenor mezzosoprano: se ubica en un término medio, “quizás la voz más usual en este campo”. “La mayor parte de sus poseedores son hábiles para manejarse en terrenos ambigüos y fronterizos de los dos registros.

    Sus sonoridades aflautadas son proverbiales. Muy probablemente, Farinelli y Senesino tendrían un instrumento de este colorido, desde su registro de castrados; como hoy Paul Esswood o James Bowman. Andreas Scholl, Brian Asawa, David Daniels son otros excelentes representantes. Hijos directos de Alfred Deller, el más grande”.

    Contratenor contralto o grave: “de timbre equivalente al de la contralto femenina”. “Como es lógico, explota la parte más grave de su voz de cabeza y, en la zona más abisal, el registro de pecho. René Jacobs, hoy en labores directoriales, pertenece a esta clase. Los más graves podrían ser confundidos con los tenores altinos o contraltinos. Pero su técnica es la misma que la de todos. El español Carlos Mena puede incluirse en este tipo, que algunos consideran el contratenor por excelencia y que habitualmente tiene, al hablar, voz de tenor; mientras, en sentido inverso, los contratenores más agudos, incluso los sopranistas, pueden, en la locución, tener timbres más oscuros”.

    Hay quien todavía cree —expone Reverter— “que un contratenor es un hombre con problemas endocrinos o con ciertas limitaciones en la laringe (lo que se puede aplicar a algunos sopranistas); o, más curioso aún, quien piensa que es un hombre que, por amputación u otro método, ha sido privado de sus testículos. En fin, que, de manera natural o artificial, tiene algo de eunucoide”.

    “Ha de insistirse en que un contratenor es un cantante masculino en posesión de todos sus atributos; un hombre que habla normalmente con su voz varonil, que puede ser más clara o más oscura. Sucede (…) que ha querido, a través de determinadas técnicas de canto, trabajar su registro de cabeza, aprender a utilizar sus frecuencias más altas desde un dominio de las resonancias. Es un procedimiento que consiste, después de todo, en aprender a controlar el falsete”.


    Charles Brett

    “A este respecto, es muy ilustrativa una conocida anécdota contada por Alfred Deller y que recogía Charles Brett, otro magnífico contratenor inglés un poco posterior: tras una actuación en cierto lugar de Francia, una señora se acercó a Deller y le preguntó en inglés: ‘Are you an eunuch?’ (’¿Es usted un eunuco?’). Y el cantante le contestó: ‘No, I am unique!’ (’¡No!: ¡Yo soy único!’). Esto lo cuenta con mucha gracia, y con su voz viril, Brett”.


    Alfred Deller

    “Es de justicia que escuchemos, después de esto, la purísima voz de mezzosoprano de Deller, que nos canta un fragmento del pasticcio Ricardo II de Purcell”.

  • Arturo Reverter. El arte del bel canto
  • (Gracias, Paco Roa)

    Alessandro Moreschi, el último castrato

    Domingo, Enero 14th, 2007

    Con todos ustedes (y esto no se escucha todos los días), el contratenor italiano Alessandro Moreschi (1858- 1922), el último de los castrati y el único que dejó testimonio de su voz: Crucifixus (Rossini), documento histórico sonoro grabado en El Vaticano en 1902.

    notaAve María (Bach/Gounod). 1904

    nota Y otra audición más (si se atreven;-)


    Actualización (16/01/07):

    Radu Marian (castrato natural): Sul margine adorato, cantata para soprano de Antonio Maria Bononcini.

    notaOtra de las cantatas (fragmento): Vorrei pupille belle

    (Gracias, Orlando)

    nota Más, sobre los castrati. Con audiciones

    (Gracias, Allforthemusic)

    (Foto)