♣ ♣ ♣
—Aquí vengo a que me oiga mis canciones.
—¿Tocas guitarra?
—No, no toco nada, me dijo.
Entonces llamé a Rubén Fuentes y le dije: Oye Rubencito, acompaña aquí el muchacho…, dice que tiene canciones…
—A ver, qué vas a cantar, dijo Rubén.
—Pues es una cancioncita.
—Bueno, qué es… vals… o qué.
—No pu’s es tun-tata, tun-tata…
—¿En qué tono, dígame?
—No, pu’s… No sé tonos, no sé música…
—Entonces empiece a cantar…
Me cansé de rogarle.
Me cansé de decirle
que yo sin ella
de pena muero…