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Antonio Cortis, su técnica de canto

Miércoles, Marzo 24th, 2010

Antonio Cortis

Rescatamos de nuevo un comentario del fondo del mar. Su autor es Mefisto. Le solicité su opinión de cantante experto sobre la técnica de canto de Antonio Cortis y respondió… sembrado;-)

Insiste Mefisto en “siempre a su entender”. No lo olviden.  (Mmm…, qué serio nos mira Cortis en la foto…;-)

Habla en singular, pero por supuesto que también se dirige a todos ustedes. Ya saben el lema de Ópera, siempre  y los emocionantes hallazgos… Gracias mil, Mefisto.

Propone además Mefisto, en otro hilo, que se abra una sección en el blog “donde todo el que quiera aporte sobre técnica de canto, ya sea a través de un video, un comentario, un párrafo de un libro, etc. etc., para que todos podamos saber un poco más del tema”. Y, sobre todo aquellos cantantes, “que los hay”.

Los hay, los hay; haberlos, haylos. “Tal vez hallemos soluciones o preguntas o simplemente charlemos sobre el tema”.

La sección ya está inaugurada: “Técnica de canto”, donde también, claro, se incluye este post. Y los que vayan surgiendo. Gracias mil a todos.

[Pourquoi me réveiller, 1929]

Antonio Cortis, su técnica de canto

007Por Mefisto

«Como yo lo veo, Cortis tiene una técnica muy sólida, con un color vocal muy parecido al de Del Monaco joven, es decir, con una apertura importante en la hipofaringe y la orofaringe, que otorga ese color tan similar y característico de Caruso….; es decir, “carnoso”, con muchos armónicos graves y medios que tan bien se propagan en teatro, aunque no sin brillo… por supuesto sin alcanzar la amplitud y redondez en zonas agudas de Lauri-Volpi.

[Ah sì, ben mio… Di quella pira]

Si escuchas con atención papeles de peso vocal, él tiende a mantener un color central bastante grave, lo que le debió (sólo en esos papeles) hacer pesar ciertos agudos como un Si natural o el Do. Sin embargo, en otros como Manrico, centra su voz en los medios agudos y su vibración se expande sin tapujos hacia la zona aguda, porque el canto peligroso de esta obra consiste en dar brillo y potencia a notas de pasaje y agudos extremos en las arias vulnerables. Sin duda esto es producto de una elección bien pensada al preparar el personaje. Es la técnica de un profesional. Muy segura aun ante el posible peso.

Explico lo del peso…. Todo cantante tiene un espacio o cantidad de piel y musculatura faríngea que puede ensanchar y estirar. El ejercicio permite llevar esto al extremo… pero el cantante luego puede decidir a qué lugar darle más tamaño (siempre hablando de la faringe), lo que se conoce como “colorear la voz”, aunque ciertamente tiene que ver también y primordialmente con la comodidad de emisión-proyección.

Si se agranda el campo de la “puerta”,  que algunas técnicas definen como zona de passaggio (el canal que comunica la orofaringe con la rinofaringe, que es donde resuenan los agudos; entiéndase el recinto que se encuentra directamente detrás de la úvula), el sonido se abrillanta enormemente cuando la garganta está “abierta” (aclaro nuevamente, la musculatura laríngea se ensancha junto con la cavidad inmediata superior) y encuentra facilidad en la tesitura problema ya dicha.

Otros papeles de centro más bajos como un Otello o un Sansón permiten un descenso de laringe más profundo y una apertura de la hipo y orofaringe, pero tendremos “menos piel” a la hora de expandir los agudos. Cortis logra esto (mantener el cuerpo profundo de la voz y expandir los agudos) en base a la carga intencional de la presión del aire sobre la laringe abierta. Creo que esto es lo que hace su técnica (siempre a mi entender) más sólida que la de Fleta, por ejemplo… el manejo del aire.

El correcto manejo del aire siempre libera de tensiones la laringe y, correctamente direccionado, otorga volumen y color a la voz. Para ello se debe disponer de buena y constante presión de aire… de allí la importancia del apoyo diafragmático de la expiración. No digo nada nuevo… más bien algo muy viejo.

Lauri-Volpi hablaba de los cantantes con técnica de mugido haciendo alusión a aquellos que nunca abrían la zona posterior de la úvula (por ejemplo Di Stefano), porque a la nota la produce las cuerdas, pero el sonido no ubicado en el resonador primordial que su tesitura requiere, siempre se compensa con un esfuerzo y carga laríngea.

Por tanto, buscar brillo extremo en una nota grave o buscar oscuridad absoluta en un extremo agudo son pasaporte a la afonía.

¿Me fui de tema? Sí…, creo que sí. Encima escribo como el dueño de la verdad que no soy. Sólo describo cómo percibo la voz de Cortis y las dificultades que aprendí a resolver en parte.

En limpio… Muy buena técnica la de Cortis (para mí), a la Caruso. Excelente manejo del aire. Algo profunda de más la laringe en los papeles de tesitura más baja, lo que oscurece la dicción un poco. Tal vez se deba a los criterios estéticos de la época y a la percepción de la propia voz. Hermosa y potente. Sin llegar a la belleza y virtuosismo del joven Fleta, pero ciertamente más seguro en técnica (también menos arriesgado).

(…) Me encantaría que los demás contertulios escribieran sus apreciaciones; ya que sé que más de uno sabe de canto y todos tenemos orejas distintas».

* *
Non piangere, Liù (1929)

27/03/10:

Antonio Cortis

Lauri- Volpi, en Voces paralelas:

“Cortis, el ‘Pequeño Caruso’, que cantaba en Tosca, Carmen y Pagliacci [Colón de Buenos Aires] recordaba al maestro por la redondez del sonido, la sutura de los medios y de los pasajes, el calor expansivo del canto. Pero la excesiva presión de la columna de aire acabó por romperle también el diafragma y la resistencia del fuelle pulmonar. Acabó su vida terrena noblemente, dando cara a la muerte como un torero caído en la arena”.

El biógrafo de Cortis Vercher Grau en la biografía del tenor (Antonio Cortis. Il Piccolo Caruso. Francisco Wercher Grau. Imprenta Mengual. Denia, Alicante, 2003), reproduce textualmente la útima frase de la cita anterior y especifica:

«Después, en ese mismo tratado de voces sobresalientes [Voces paralelas]; en su edición de 1974 [Lauri-Volpi] añade unas notas: “Cortis ha sido el último tenor de alta categoría internacional que ha dado España al melodrama”».

* *

[Che gelida manina]

1930

[Guajiras]

Por el mismo rey del moro…

(Gracias, Victoria)

El Boccanegra de Oviedo y la sombra de Álvarez

Martes, Enero 26th, 2010

Perdonad, por favor,
atended.  ¿Qué decís?
Que os adoro. ¡Callad!
No decídmelo así.
Y escuchando su voz,
yo pensé: ¡Qué infeliz!

♣ ♣ ♣

“¿Hubiese sido Carlos Álvarez, el barítono que canceló en Oviedo por motivos de salud y que a la misma hora en la que se representaba Simon Boccanegra interpretaba en Roma el papel de Ford, de la ópera Falstaff, el estímulo para esta ópera? Cancelar por motivos de salud aquí, para cantar allá no deja de ser un gesto feo, aunque se pueda justificar por razones artísticas, como que un Ford es más cómodo que un Simon”.

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Alfredo Kraus, “renovador del arte y de la técnica del canto”

Viernes, Septiembre 11th, 2009

Alfredo Kraus

Un interesante artículo sobre Alfredo Kraus del crítico musical Arturo Reverter, publicado en ABC al día siguiente del fallecimiento del tenor, el sábado 11 de septiembre de 1999. Nos lo envía Yemapel:

“Sirva como homenaje a quien fue uno de los grandes nombres de la ópera del siglo pasado, hoy me temo que bastante olvidado por la cultura oficial”.

(Gracias, Yemapel)
ABC, 11 septiembre 1999

  • Arturo Reverter
  • Kraus pasará a la historia —de hecho ya había pasado hace bastantes años— por ser un auténtico revolucionario del arte y de la técnica del canto, por ser un heredero de toda una venerable tradición y al tiempo un renovador de la misma.

    Punta de lanza y continuador de los grandes tenores que en España han sido: Gayarre, Valero, Constantino, Viñas, Fagoaga, Fleta, Lázaro, Cortis, Civil, Palet… Más viejo que Lavirgen, Domingo, Aragall o Carreras, los más renombrados de la generación intermedia surgida tras la Guerra Civil, Kraus fue también el que reunió en mayor —y en ocasiones en única medida— un bagaje de conocimientos, de saberes estilísticos, de elegancia y aptitudes belcantistas. Hasta el punto de haber hecho de él un espécimen raro, un francotirador en solitario; un tenor distinto a cualquier otro.

    Entrevista con Alfredo Kraus en 1994. Por Juan Ángel Vela del Campo.

    Canta mendigo, errante

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    Manuel Ausensi canta ópera y zarzuela

    Jueves, Agosto 6th, 2009

    Manuel Ausensi

    Manuel Ausensi

    Hace unos días encontré por casualidad en la Red varios archivos sobre un programa de radio: La ópera y sus intérpretes. Un viaje a las voces del pasado.

    Sabía del programa (me enviaron hace tiempo uno de ellos grabado en CD), pero desconocía que algunas de esas emisiones radiofónicas pudieran escucharse en la Red. Internet es mágico, pero sólo en ocasiones como ésta se da uno cuenta.

    Se emite el programa (desconozco si aún hoy en día) desde Montevideo, Uruguay, a través de radio del  Sodre, y elaborado y conducido por el Dr. Antonio Lagatta Mazzeo, riguroso investigador sobre cantantes líricos del pasado, autor de Víctor Damiani. Una vida para el cantoentre otros libros,  y la máxima autoridad en ópera en Uruguay.

    El protagonista del programa que hoy pueden escuchar es Manuel Ausensi: arias de ópera y romanzas de zarzuela interpretadas por el gran barítono catalán. Al inicio de la audición y entre ambas tandas, una reseña sobre Ausensi basada en el libro de  Sagarmínaga.

    “Ausensi poseía una voz de barítono auténtico, no atenorada, célebre por el color y la expansión del centro”.

    Canta Manuel Ausensi (y en el siguiente orden):

  • Largo al factotum della città, El barbero de Sevilla, Rossini
  • Nemico della patria?Andrea Chénier, Giordano
  • O vin, discaccia la tristezza, Amleto (Hamlet), Ambroise Thomas
  • Prólogo de I Pagliacci, Leoncavallo
  • Ah per sempre io ti perdei, I Puritani, Bellini
  • Morir! Tremenda cosa!… Urna fatale, La forza del destino, Verdi
  • Manuel Ausensi

  • Soy arriero, El cantar del arriero, Díaz Giles
  • Calor de nido, Katiuska, Pablo Sorozábal
  • Canción del gitano, La linda tapada, Francisco Alonso
  • Romanza de Manacor, El niño judío, Pablo Luna
  • Romanza de Pintú, La pícara molinera, Pablo Luna
  • Las romanzas de zarzuela fueron grabadas por Ausensi en la década de 1950.

    nota

    Todo lo anterior, aquí mismito

    La magia, ya saben, a veces, tal como viene, desaparece. No lo lamenten luego;-)

    Ausensi: Canción húngara (romanza de tenor y coro), Alma de Dios, José Serrano.

    Gracias, Carlos

    ‘Amapola’, ‘Te quiero, morena’, por Luigi Alva

    Lunes, Marzo 23rd, 2009

    Luigi Alva

    Hace tiempo encontré una breve semblanza sobre Luigi Alva que guardé en mi ordenador para mejor ocasión. El texto fue publicado el 8 de noviembre de 2008 y estaba firmado por Augusto Ferrero (el enlace se perdió en el fondo del mar;-)

    Las audiciones son parte de un CD (Lo mejor de Luis Alva) que me regalaron hace unos años, un 18 de abril.

    Luigi Alva


    Alva / Amapola


    Alva / Te quiero, morena

    ♣ ♣ ♣

    Alva inmortal

  • Por Augusto Ferrero
  • Luis Alva nació en el Perú hace más de 80 años y se consagró como Luigi Alva internacionalmente hace cincuenta.

    Luigi AlvaCantó en los grandes teatros del mundo: Covent Garden y Glyndebourne en Inglaterra, Staatsoper en Viena, Teatro allaScala en Milán, Metropolitan Opera House en Nueva York y, naturalmente, en el Teatro Municipal de Lima, hasta que fue destruido por un incendio. El público mundial disfrutó del timbre sublime de su voz y de sus extraordinarias dotes histriónicas. Su personificación del Conde de Almaviva en El barbero de Sevilla llegó a ser un caso de mimetismo absoluto.

    Con Robert Kerns

    Felizmente, de esta obra existen sus grabaciones con María Callas y Tito Gobbi bajo la dirección de Giulini; con Victoria de los Ángeles y Sesto Bruscantini dirigidos por Gui; y, además, la magnífica filmación que hizo con Teresa Berganza y Hermann Prey, bajo la batuta de Claudio Abbado.

    Mención especial merece la selección que hizo Herbert von Karajan de Luigi Alva como tenor en la única obra con la que se estrenó la Philarmonie de Berlín en 1963: la Novena Sinfonía de Beethoven. Esta versión, con la Orquesta Filarmónica de Berlín, ha salido a luz recientemente. Se trata de una interpretación más rápida que las célebres versiones aceleradas de Toscanini y Kleiber. El director emplea una hora y cinco minutos. Constituye un gran honor para el Perú que uno de los nuestros fuera el único latino en esta histórica ocasión.

    .-.Además, con el mismo Karajan y Schwarkopf, hizo un memorable Falstaff como Fenton. Luigi Alva ha estado bajo las batutas de los más grandes directores de orquesta como Cantelli el sucesor de Toscanini, Bernstein, Dorati, Davis, Ozawa, Klemperer y Böhm, con el que hizo un famoso y comentado Così fan tutte en el Festival de Salzburgo.

    Cantó la Petite messe solennelle dirigida por Bruno Walter, y cuando la repitió en Lima años después con poco público, expresó que no importaba, pues lo relevante era que le había rendido homenaje a Rossini, el autor de su predilección, cuyo nombre lleva la calle donde vive en Milán.

    A su vez, ha cantado con afamados artistas como Tebaldi, Cossoto, Scotto, Norman, Moffo, Siepi, Bruson, Fischer-Dieskau, Zacaria y Ghiaurov; todos cantantes legendarios. Su desempeño cantando ‘Una furtiva lagrima’ en L’elisir d’amore fue notable, al extremo que cuando Pavarotti vino a Lima, no quiso cantar esta aria porque reconocía que en ella Alva era inigualable.

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    Alfredo Kraus (1959): “No pretendo ser un divo. El cantante es una persona normal que administra su voz”

    Martes, Febrero 24th, 2009

    Kraus

    Tropecé ayer en la hemeroteca digital de La Vanguardia (¡es una mina!) con una crítica de prensa de Alfredo Kraus. Y no pude evitar empezar a tirar de la madeja… Eché un vistazo al más reciente libro sobre Kraus y me pareció que no está incluida esta actuación, al menos en la cronología, que he podido ver más despacio. Creo que merece la pena contarlo y documentarlo.

    Teatre Grec, Barcelona

    El 22 de junio de 1959 canta Alfredo Kraus Marina en el Teatro Griego de Montjuïc representación al aire libre de la Compañía titular del Teatro de la Zarzuela, que dirige por entonces Lola Rodríguez Aragón.

    Son anunciadas en la prensa nueve representaciones, patrocinadas por el Ayuntamiento de Barcelona, entre el 22 y el 30 de junio, “9 únicos días”.   Kraus  interviene  sólo en las tres primeras.

    En la cuarta, es sustituido por el tenor mexicano Julio Julián: “Cumplidas las tres previstas actuaciones de Alfredo Kraus, en el Teatro Griego de Montjuich, se ha impuesto el cambio de intérprete de la parte de Jorge en la ópera Marina, de Arrieta. Otro tenor y otras exigencias del público, de acuerdo con la notable reducción de los precios de las localidades”.

    Costa, la de Levante

    L-VCrítica de prensa de aquella primera Marina del 22 de junio de 1959, por Urbano Fernández Zanni, crítico musical de La Vanguardia:

    La Vanguardia, 24 de junio de 1959

    En la Marina de anteanoche en Montjuich todo fue merecedor del más sincero elogio: la interpretación, la ambientación escénica, muy lograda con los decorados de Burman, realizados por López Sevilla, los bellos figurines de Manuel Muntañola: la inteligente dirección artística de Luis Escobar, que dio visos de realidad al movimiento escénico.

    De los cantantes, el tenor canario Alfredo Kraus, el “esperado”, triunfó, como había triunfado la temporada última en el Liceo. Su voz melodiosa, segura en la entonación y fácil en la emisión, siempre gratamente timbrada, se ajustó a las exigencias de la música de Arrieta, arrancando calurosísimos aplausos del público en aquellas páginas que la tradición ha impuesto como de prueba.

    Algo cohibida al principio. Conchita Domínguez pronto volvió por sus fueros de soprano ligera de medios vocales extensos, ágiles y educados. En el “rondó” final, especialmente, hizo verdaderas filigranas y fue ovacionada.

    Muy discretos el barítono Norberto Carmena y el conocido bajo Julio Catania, y Sigfredo Sardevi, Yolanda G. Otero, Pablo Pascual y Juan Valentino completaron decorosamente el reparto.

    En un puesto de honor hay que colocar al coro, que, instruido por el maestro José Parera, lució en todo momento sus frescas, afinadas y expresivas voces, y la orquesta, de lo que el maestro Enrique Estela, gran conocedor de la partitura, sacó un espléndido partido.

    Coro y orquesta quedan colocados entre lo mejor de la velada. Para el brillante conjunto instrumental hubo particulares aplausos del preludio del último acto, donde el trompa solista destacó notablemente.

    El ‘ballet’ del Teatro de la Zarzuela, de Madrid, ejecutó en el acto central, con acompañamiento de una “cobla” situada en el bosque, una sardana que mereció plácemes. En cambio no los mereció la realización coreográfica del acto tercero, que, por su improcedencia, está pidiendo a gritos la supresión.

    Al término de las jornadas los aplausos, muy calurosos y reiterados en el curso de la representación, se intensificaron, recogiéndolos, al lado de los cantantes, los maestros Estela y Parera y Lola Rodríguez de Aragón.

    El teatro estuvo regularmente concurrido. Honró el espectáculo, con su presencia el gobernador civil, don Felipe Acedo Colunga.

  • U. F. ZANNI
  • Cuatro días después de aquella primera Marina, Manuel del Arco, periodista de  La Vanguardia, publica una breve entrevista del tenor en su sección diaria  ‘Mano a mano,  muy popular en su tiempo.

    Del Arco ilustraba sus textos con una caricatura del entrevistado realizada por él mismo, siempre un personaje de actualidad (pueden ver la de Kraus haciendo clic en la última imagen de esta entrada). Entre  1953 y 1971 publicó más de 4.000 entrevistas. Muchas de ellas aún mantienen viva su frescura.

    La Vanguardia, 26 de junio de 1959

    ‘Mano a mano’

    Alfredo Kraus

    —¿Es usted tan antieconómico como dicen?
    —Depende de cómo se mire; para cantar zarzuela en España, sí; porque yo cobro como cantante de ópera.

    Cumbres de mi Gran Canaria

    —Usted es canario. ¿De dónde le viene su apellido Kraus?
    —Kraus, con una sola ese, viene de Viena; mi padre es austríaco. Yo me inicié en el canto en Canarias y luego hice mi carrera en Italia.

    —¿Le gustó el marco del Teatro Griego de Montjuich?
    —Me sorprendió la acústica; pero hay un inconveniente para los cantantes: la humedad.

    —¿No le pareció anacrónica la representación de Marina, ante una naturaleza de roca viva, con decorados estilizados y barbas de guardarropía?
    —A mí me lo parece siempre la ópera al aire libre. Pero yo no puedo hacer nada en este sentido.

    —¿Sabe usted que levantar el telón simbólico del Teatro Griego, por su intervención, costó cada actuación suya ciento diez mil pesetas?
    —Desconozco estas cuestiones de orden económico.

    —No hubiera sido posible sin subvención.
    —Sé que la subvención existe todos los años; por mí o por otro cualquiera.

    Con Victoria Canale—¿Tan mal está el género lírico que no puede defenderse?
    —La zarzuela en España necesita protección. Marina es casi una zarzuela. Si yo tuviera en mis manos su defensa, la protegería, pero orientando su preparación para futuros cantantes y orquestas, y creando un ambiente para celebrar temporadas fijas.

    —Usted accidentalmente canta zarzuela, pero es tenor de ópera. ¿Qué le ocurrió en el Liceo?
    —Yo me esperaba un trato y una cortesía distinta a la que en realidad demostraron conmigo. Y esto motivó que no nos hayamos entendido este año.

    —¿Dinero?
    —Todo influye.

    —¿No volverá?
    —Si las condiciones que me ofrecen son las mías, sí.

    Con Sutherland—¿Por qué exige usted tanto?
    —Puede que exija menos de lo que pueda exigir.

    —Sin embargo, usted, hecho en Italia, no ha cantado todavía en la Scala de Milán. ¿Por qué?
    —Para mí la Scala es punto de llegada, no punto de partida, y hoy ocurre al revés: suelen empezar a cantar ahí y, como no tienen base, no duran. Mi ambición es, si llego a la Scala, permanecer.

    Cartel—¿Su escapada al cine haciendo “Gayarre”?
    —Conveniente, artísticamente: popular y económicamente interesante.

    —¿Por qué son ustedes tan intasados?
    —Porque cuesta muchísimo vivir en este ambiente.

    —¿Es difícil mantenerse en divo?
    —No pretendo serlo; eso ya se usa poco. El cantante es una persona normal que administra su voz.

    Y da el do de pecho cuando puede…

  • DEL ARCO
  • Agüita que corre al mar

    L_V

    El año anterior, en diciembre de 1958, debuta Alfredo Kraus en el Gran Teatro de Liceo de Barcelona, como Duque de Mantua en Rigoletto; y  pocos días después,  asume el rol de Edgardo en Lucia de Lammermoor. De esas actuaciones también hallamos crónicas, pero mejor las dejamos para otro día.

    ‘Los de Aragón’, por Tino Folgar

    Jueves, Octubre 9th, 2008


    Los de Aragón

    Tino Folgar (Barcelona, 25 de enero de 1892-Buenos Aires, 31 de diciembre de 1982): Cuántas veces solo… Los de Aragón, romanza de Agustín de la zarzuela en un acto (y cuatro cuadros) del mismo nombre, de José Serrano.
    15 de octubre de 1929.

  • Lírica Hispana
  • “Juventino Folgar Ascaso, conocido en el arte lírico como Tino Folgar, vio la luz en el barrio de la Barcelonesa. Era hijo de Juan Folgar, natural de Salamanca, y Luisa Ascaso oriunda de Huesca.

    Estudió de niño en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, donde pronto afloró su despierta inteligencia y su afición al arte. Tanto fue así que pronto pasó a ser el solista en el coro en la escuela pese a ser de los de menos edad. También se destacó como precoz comediante tomando participación en cuanta obrita se representaba en la escuela, así como en algún otro cuadro de aficionados de su barrio.

    Cuando su familia trasladó su domicilio al barrio de Sarriá, el joven Tino tenía 17 años y se encontró con que allí, como en casi todas las localidades españolas de aquella época, funcionaba un cuadro artístico que representaba obras líricas y comedias. No es de extrañar que, con la experiencia adquirida en el colegio, el joven, se viera atraído por la actividad allí desplegada y empezara a colaborar destacando pronto por sus condiciones innatas tanto para el canto como para la interpretación teatral.

    Al notar sus extraordinarias facultades, un familiar tramitó y consiguió una audición en el Conservatorio del Liceo de Barcelona y quien lo escuchó fue el maestro Joaquín Vidal Nunell, que también tenía dos alumnas que después serian grandes figuras: Mercedes Capsir y Conchita Badía. Tras escucharlo quedó sumamente complacido diciéndole que la voz era valiosa y con un gran parecido con la del gran tenor Giuseppe Anselmi. Por ese entonces su voz era pequeña pero muy suave, aterciopelada, dulce y de gran musicalidad.

    Alentado por estas opiniones tan favorables comenzó a estudiar con una maestra particular y tras un breve pero intenso período de estudios, preparó y debutó en el Teatro del Orfeón de Graciense de Barcelona, el 19 de Febrero de 1922, como ‘Rodolfo’ en La bohème. Su éxito fue total y el día 5 de Junio del mismo año volvería a hacer La bohème en el Teatro Tívoli, que era el más importante de la ciudad condal después del Liceo.

    Antes de La bohéme, el día 3 de Junio de 1922 cantó el papel del ‘Conde de Almaviva’ en El Barbero de Sevilla con Filomena Suriñach como ‘Rosina’. Aún ese mismo mes hizo una escapada a Mallorca para cantar en un concierto en Palma.

    En total cantó cuatro veces La bohème y cuatro funciones de El barbero de Sevilla, con señalado éxito de público y crítica. Tanto así que el mismo Joaquín Vidal le aconsejó ir a Italia para que perfeccionara su canto.

    Dudó mucho ante el paso trascendental que iba a dar, ya que para ello tendría que abandonar a sus padres e irse solo a una tierra extraña. Sin embargo, contó con el consejo de su padre, a quien siempre tuvo por un ser maravilloso, que lo alentó para luchar en pos de la perfección de aquello que era el motivo fundamental de su vida. Y así llegó a Milán, en 1922.

    Tuvo tan mala suerte que su primer maestro, un tal Bellini, le arruinó la voz de tal manera que no podía entonar ni una sola nota. Desalentado y con una gran amargura en su corazón se encontró con que debía elegir entre volver a su patria como fracasado, con toda la vergüenza que para una persona responsable implicaba, o bien permanecer en Italia y trabajar en cualquier cosa que se presentase.

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    ‘Te quiero, morena’, por Miguel Fleta

    Sábado, Junio 30th, 2007

    El gran Fleta: Jota de El trust de los tenorios, José Serrano. 1922.

    (Gracias, Gerardo)

    José Mardones, un bajo excepcional

    Sábado, Enero 13th, 2007

    Ningún bajo español gozó de tan merecida fama internacional como el vasco Mardones. José García de Mardones y Ortiz de Pereda nace en Fontecha (Álava), el 14 de agosto de 1868. Hijo de labradores acomodados y huérfano de madre a los tres años, pasa largas temporadas en Briviesca, con sus tíos paternos. En esta villa burgalesa iniciará sus estudios musicales, con Regio Mazo, organista y maestro de capilla de la Colegiata.

    De seminarista, a cantante de ópera
    Realiza estudios eclesiásticos (el último curso, Teología, en el Seminario Mayor de Burgos), obtiene la plaza de salmista (barítono o bajo, generalmente, que entona los salmos en los oficios religiosos) de la catedral de Palencia y a los 22 años contrae matrimonio con Catalina Laredo, con quien tuvo dos hijos. A los 60, ya viudo, se casa con Marina Stern, de 27.

    Sus inicios fueron en la zarzuela (debut: Teatro Circe, Vitoria, junio de 1897). El 6 de febrero de 1907, debuta en el Real (en MoisésMosè—, oratorio de Lorenzo Perosi), actuación decisiva en su carrera. En la compañía de Sagi-Barba se embarca ese mismo año hacia Buenos Aires. Canta luego en el San Carlos de Lisboa, el Costanzi de Roma (hoy en día, Teatro dell’Opera di Roma)…, pero será en Estados Unidos, especialmente en el Metropolitan de Nueva York, donde alcance sus más clamorosos triunfos.

    Debuta en el Met el 12 de noviembre de 1917, como Ramfis, en Aida (a la derecha), donde permanece hasta la temporada 1925-1926.

    Fue parte del elenco en el debut de Rosa Ponselle, el 18 de noviembre de 1918, junto a Caruso y De Luca, en La forza del destino.

    Puritanos, El barbero de Sevilla, Ernani, La forza del destino, Boris Godunov (Pimen), La Gioconda, Carmen –en el rol de Escamillo–… fueron parte de su repertorio.

    En 1926 regresa a España, fundamentalmente por problemas de salud, y fallece en Madrid seis años más tarde, en 1932.

    El fenómeno Mardones, un bajo excepcional que iba para sacerdote y que fue ‘arrebatado’ para el mundo de la lírica, fue único, aseguran los expertos.

    Voz ésta de bajo por antonomasia, auténtica ‘caña humana’, los aspectos que mejor la definen son la autenticidad e igualdad del color, la extensión del registro y la propia belleza y personalidad del timbre.

    (Joaquín Martín de Sagarmínaga: Diccionario de cantantes líricos españoles. Editorial Acento. Madrid, 1997).

    Mardones, Caruso y Ponselle.



    Guajiras

    José Mardones: Canción y Guajiras de Tajuña (rol para tenor), de La alegría del Batallón (cuento militar en un acto y cuatro cuadros) de Jóse Serrano. 1927.

    Aquí está quien lo tiene tó
    y no tiene ná.

    Por el mismo rey del moro
    no me cambiara yo,
    que no tengo ná
    y lo tengo tó.

    notaInfelice! e tuo credevi…

    30/01/07

    notaConfutatis (fragmento), Misa de Réquiem, Verdi