¿Puede un violín transmitir el sentimiento vivaz de una jota? ¿Puede a uno entrarle ganas de bailar y soltarse la melena (o el delantal)?;-) ¿Sin guitarras, bandurrias, castañuelas, dulzainas ni tamboriles?… Puede.
Claro que la jota es del genial Sarasate; y la interpretación, de un gran maestro: el excepcional violinista cubano de origen navarro Eduardo Hernández Asiain. Al piano, estupenda también, Lily (Araceli) Hernández Asiain.