¿Puede un violín transmitir el sentimiento vivaz de una jota? ¿Puede a uno entrarle ganas de bailar y soltarse la melena (o el delantal)?;-) ¿Sin guitarras, bandurrias, castañuelas, dulzainas ni tamboriles?… Puede.
Claro que la jota es del genial Sarasate; y la interpretación, de un gran maestro: el excepcional violinista cubano de origen navarro Eduardo Hernández Asiain. Al piano, estupenda también, Lily (Araceli) Hernández Asiain.
Nuevo libro a la vista sobre Alfredo Kraus: Alfredo Kraus, una concepción del canto, del crítico musical Arturo Reverter, autor de El arte del canto. Saldrá publicado en la editorial Alianza.
Aurelio M. Seco
—Alfredo Kraus, una concepción del canto, responde a un encargo de la Asociación Lírica Asturiana Alfredo Kraus¿Cómo surgió la idea?
—Tenía ganas de escribirlo desde hace tiempo, ya que poseía un material muy valioso en forma de entrevistas con Kraus realizadas a lo largo de más de 20 años. Pensé que sería interesante darles forma y usarlas como base de un estudio más amplio sobre él. Desde hace tiempo mantengo una intensa relación con la Asociación Lírica Asturiana Alfredo Kraus, que es una entidad que realiza muchas actividades todo el año. En una de las ocasiones en las que se me invitó para ofrecer una conferencia, hace 5 años, Carlos Abeledo, su presidente, me hizo el encargo del libro, que finalmente se publicará con la editorial Alianza.
—Haga un resumen del libro.
Mi trabajo ha consistido en comentar todo lo que Kraus va diciendo, ya sea a modo de glosa, apoyatura o incluso polémica porque, evidentemente, hay ocasiones en las que disiento de su opinión. A lo largo de 15 capítulos, Kraus nos muestra su técnica de canto y concepto interpretativo, tanto en ópera como en zarzuela. También analiza los principales personajes que ha cantado, y habla sobre su vertiente docente. El último capítulo es enteramente mío, y está dedicado a la técnica vocal.
—¿Cómo era su personalidad?
—Kraus era una persona exquisita, un hombre muy cordial, amable y educado, aunque es probable que no tuviera el don de gentes de Pavarotti o Domingo. Su manera de cantar era muy rigurosa, y estaba puesta al servicio de las reglas de oro del bel canto. Es posible que este aspecto le haya apartado de las grandes masas, pero para los buenos aficionados siempre será una referencia.
—¿Cuál fue la base que sustentó sus críticas a Los tres tenores?
—Él consideraba que no era apropiado popularizar la ópera como hacían Pavarotti. A él no le gustaban ese tipo de manifestaciones tan populares.
—Aunque, más tarde, él haría algo parecido.
—Sí, por supuesto. Era un hombre que, como todos, tenía algunas contradicciones. Creo que se sintió herido y preterido por ellos. Sentía que se le había dejado un poco de lado. Fue una sensación que, con los Juegos Olímpicos de Barcelona, se intensificó. Allí volvieron a tener sus más y sus menos, porque era evidente que no formaba parte del grupo. De cualquier manera, siempre fue un artista independiente, que se preocupó mucho de cuidar el repertorio que cantaba, buscando lo que mejor le iba. Esta forma de actuar también le separaba de los demás.
—Ernesto Palacio dijo que, llegado el momento, Kraus dejó de cantar bello para cantar con la voz colocada.
—Kraus siempre intentó hacer bel canto, en el sentido de cantar bello y bien. No obstante, sí es cierto que, entre los 55 y 60 años, se preocupó más de buscar determinadas sonoridades y puntos de apoyo para ir disimulando problemas que, de manera natural, el tiempo causa en una voz. Es sabido que tras los 50 años, la voz de cualquier tenor comienza a resquebrajarse, más o menos rápido; pero él poseía una técnica maravillosa que siempre se ha alabado, y que encaminó usando determinadas cavidades de resonancia que le interesaban para seguir cantando bien.
“El barítono malagueño CarlosÁlvarez se encuentra ‘mucho mejor’ de su lesión congénita en una de sus cuerdas vocales, por lo que a partir de enero retomará su agenda para recorrer ciudades como Roma, Nueva York y Washington y trabajar a las órdenes de Plácido Domingo”.
“Si Plácido Domingo grabara un disco de jota, como hizo con la copla, la zarzuela, la ranchera o el tango, nadie se lo podría reprochar porque cantaría a la tierra de sus ancestros. Su abuela paterna, María Ferrer Ripol, procedía de La Codoñera (Teruel) y su padre, del que heredó nombre, apellido y hasta profesión (era barítono), vino al mundo en 1907 en Zaragoza (como sus hermanos, Pedro y Enriqueta), porque los abuelos montaron un restaurante en el Tubo. La sangre aragonesa bulle por las venas del conocido tenor, aunque nació en Madrid en 1941 y se formó en México, donde murió su padre a los 80 años”.
Hace tiempo encontré una breve semblanza sobre Luigi Alva que guardé en mi ordenador para mejor ocasión. El texto fue publicado el 8 de noviembre de 2008 y estaba firmado por Augusto Ferrero (el enlace se perdió en el fondo del mar;-)
Las audiciones son parte de un CD (Lo mejor de Luis Alva) que me regalaron hace unos años, un 18 de abril.
Luis Alva nació en el Perú hace más de 80 años y se consagró como Luigi Alva internacionalmente hace cincuenta.
Cantó en los grandes teatros del mundo: Covent Garden y Glyndebourne en Inglaterra, Staatsoper en Viena, Teatro allaScala en Milán, Metropolitan Opera House en Nueva York y, naturalmente, en el Teatro Municipal de Lima, hasta que fue destruido por un incendio. El público mundial disfrutó del timbre sublime de su voz y de sus extraordinarias dotes histriónicas. Su personificación del Conde de Almaviva en El barbero de Sevilla llegó a ser un caso de mimetismo absoluto.
Felizmente, de esta obra existen sus grabaciones con María Callas y Tito Gobbi bajo la dirección de Giulini; con Victoria de los Ángeles y Sesto Bruscantini dirigidos por Gui; y, además, la magnífica filmación que hizo con Teresa Berganza y Hermann Prey, bajo la batuta de Claudio Abbado.
Mención especial merece la selección que hizo Herbert von Karajan de Luigi Alva como tenor en la única obra con la que se estrenó la Philarmonie de Berlín en 1963: la Novena Sinfonía de Beethoven. Esta versión, con la Orquesta Filarmónica de Berlín, ha salido a luz recientemente. Se trata de una interpretación más rápida que las célebres versiones aceleradas de Toscanini y Kleiber. El director emplea una hora y cinco minutos. Constituye un gran honor para el Perú que uno de los nuestros fuera el único latino en esta histórica ocasión.
Además, con el mismo Karajan y Schwarkopf, hizo un memorable Falstaff como Fenton. Luigi Alva ha estado bajo las batutas de los más grandes directores de orquesta como Cantelli —el sucesor de Toscanini—, Bernstein, Dorati, Davis, Ozawa, Klemperer y Böhm, con el que hizo un famoso y comentado Così fan tutte en el Festival de Salzburgo.
Cantó la Petite messe solennelle dirigida por Bruno Walter, y cuando la repitió en Lima años después con poco público, expresó que no importaba, pues lo relevante era que le había rendido homenaje a Rossini, el autor de su predilección, cuyo nombre lleva la calle donde vive en Milán.
A su vez, ha cantado con afamados artistas como Tebaldi, Cossoto, Scotto, Norman, Moffo, Siepi, Bruson, Fischer-Dieskau, Zacaria y Ghiaurov; todos cantantes legendarios. Su desempeño cantando ‘Una furtiva lagrima’ en L’elisir d’amore fue notable, al extremo que cuando Pavarotti vino a Lima, no quiso cantar esta aria porque reconocía que en ella Alva era inigualable.
Ya están vendidas casi todas las localidades del Principal para el homenaje a Miguel Fleta, que se celebrará hoy a las 21.00 horas. El tenor Santiago Sánchez Jericó (Zaragoza, 1946), que aprendió “desde los cinco años” en la gramola de su abuelo aquel canto que Fleta hizo moderno “en un tiempo en el que predominaban los tenores huecos”, ha alquilado el teatro para ofrecer el mismo espectáculo que llevó al teatro Real de Madrid el 25 de noviembre del 2008″.
Comienza la velada con una conferencia impartida por el fletistaMiguel Ángel Santolaria, apoyada en un audiovisual, a la que seguirá un recital de canto de arias de ópera y de zarzuela: Turandot, Luisa Fernanda, Doña Francisquita, La Dolores y otras piezas habituales de Miguel Fleta, un tenor que dejó registradas 105 grabaciones antes de morir en 1938.
Iba a intervenir la cantante María López de Félix (ganadora de la beca de canto Montserrat Caballé) que se ha puesto enferma y la sustituye la soprano y profesora de canto zaragozana Beatriz Gimeno, que es la que prepara el coro Amici Musicae del Auditorio.
Juan Antonio Álvarez Parejo (que acompaña a Teresa Berganza) será el pianista, y como cantantes masculinos intervendrán el conocido empresario de peluquería y barítono Luis Romero, para los dúos; y el propio Sánchez Jericó, que promueve la gala”.