Posts Tagged ‘parigi o cara’

Anneliese Rothenberger (1921-2010)

Miércoles, Mayo 26th, 2010

Rothenberger como Constanza Rothenberger como Sofia

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • El pasado lunes 24 de mayo de 2010, falleció la soprano alemana Anneliese Rothenberger. Se le había diagnosticado un cáncer intestinal y, después de una breve enfermedad, falleció en el hospital de Münsterlingen (Suiza), cerca de su hogar, junto a la ribera del Lago Constanza.

    En el Diccionario de Kutsch & Riemens consta que nació el 19 de junio de 1924, en Mannheim (Alemania). Sin embargo, según la información del investigador Rudi van den Bulck (y su espléndido sitio web ‘Opera Nostalgia’), la recientemente fallecida soprano alemana Anneliese Rothenberger se quitaba coquetamente algunos añitos y habría nacido en 1921. Es decir, al fallecer tenía 89 años.

    Después de estudiar con Erika Müller, Rothenberger debutó en 1943 en la Opera Estatal de Koblenz. Desde 1946 y hasta 1973 fue miembro de la Opera Estatal de Hamburgo. Cantó también, con frecuencia, en Viena y Salzburgo.

    [Rothenberger: Letzte Rose (The Last Rose of Summer), Martha, Flotow. Con Fritz Wunderlich. 1960]

    Debutó en La Scala de Milán en 1960 como Sofia en El caballero de la rosa, y ese mismo año en el Metropolitan Opera como Zdenka en Arabella, ambas de Richard Strauss.

    Rothenberger como Susana (Bodas de Figaro) Rothenberger como Violeta (Traviata)

    En 1961 debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires, cantando el rol de Costanza en El rapto en el serrallo junto a Fritz Wunderlich y Sofía en El caballero de la rosa con Régine Crespin. Regresó a Argentina en 1970, nuevamente con El rapto en el serrallo junto a Horst Laubenthal, aunque ya no en un estado vocal óptimo.

    Anneliese Rothenberger y Mario del Monaco

    Cantó con frecuencia en la televisión alemana y europea en general, y participó en varias películas musicales. En 1972 publicó su biografía con el título de Melodie meines Lebens.

    Rudi en su obituario nos dice que su voz no era grande, una mezcla entre soubrette y soprano lírica, pero de gran musicalidad y enunciación. Fue una cantante encantadora y vivaz.

    [Parigi, o cara. Con José Carreras. Hacia 1978]

    Su show en la televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger”, se mantuvo exitosamente por muchos años y tenía miles de seguidores no solamente en Alemania, sino también en Suiza, Bélgica y Holanda. Su popularidad en Alemania y en los Países Bajos fue enorme, y para el público en general, mayor que la de la Callas o la Tebaldi.

    Realizó numerosas grabaciones, entre las que destacan Martha, Las bodas de Fígaro, Hansel y Gretel, El rapto en el serrallo, La flauta mágica, Undine y Arabella, además de operetas como El Murciélago y El vendedor de pájaros.


    ‘Parigi, o cara’, por Renata Tebaldi y Gianni Poggi

    Miércoles, Diciembre 17th, 2008

    notaParigi, o cara

    Tebaldi y Poggi: dúo de Violetta y Alfredo del Tercer Acto, Escena VI, de La traviata, Verdi. 1953.

    “Señorita Capsir, estando Titta Ruffo a bordo, nunca torpedearán el barco”

    Lunes, Junio 30th, 2008


    Mercedes Capsir: Addio del passato

    Parigi, o cara

  • Con Lionello Cecil. Milán, 1928.
  • Hay una página sobre cantantes líricos hispanos que si aún no conocen, ya la están visitando;-) liricahispana.com (registro, gratuito): Diccionario de cantantes líricos hispanos del siglo XX.

    Entre las biografías de estos cantantes (de algunos de ellos sólo figura el nombre, pero me consta que en este titánico trabajo de investigación sólo hay una persona al frente), figura la de la soprano catalana Mercedes Capsir. Aún sin concluir, lo que en ella se expone es lo más completo y documentado que existe en la Red sobre esta excelente soprano lírica que en los años 20-30 era una auténtica diva.
    Y dice así.

    “Nació en Barcelona el 20 de julio de 1897. Y nada más nacer recibió los primeros aplausos de su vida.

    Estaba su padre, el barítono José Capsir, en el Teatro Español del famoso Paralelo barcelonés cantado la opereta de Audrán, La mascota, cuando le dieron la noticia por señas y él no tuvo mejor cosa que interrumpir la representación para comunicar al público que ¡había nacido su hija! El público rompió en una estruendosa ovación.

    Su madre fue Ramona Vidal, destacada soprano que utilizó el nombre artístico de Mercedes Tressols en honor del segundo marido de su madre que fue un padre para ella.

    Con estos antecedentes no podía ser otra cosa que cantante pero, además de eso, le gustaba y, por si su predestinación fuera poca, se dijo que en la casa donde nació, calle Vilá y Vilá nº 120, había nacido Maria Barrientos, a la que siguió los pasos durante buena parte de su vida.
    Desde niña, pues, la llamó la música y sólo vivió para ella. Puede decirse que, a todo lo largo de su existencia, fue la más fervorosa y apasionada amante de la ópera.

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    Ismael Jordi: “Sueño con una carrera de treinta años”

    Domingo, Abril 29th, 2007

    Entrevista en lavozdigital.es con Ismael Jordi

  • Por Tamara Sánchez:
  • —Hablemos de tu entrada en la ópera.
    —Yo me preguntaba si tendría don para el canto y, cuando Kraus reinauguró el Villamarta en 1996, fui el primero en sacar las entradas. Me animaron para que entrara en el coro, pero yo le daba vueltas y, al final, ya ves… Ángel Horta, mi formador junto a Jerónimo Sánchez, me indujo a estudiar canto y colgué las botas de fútbol. Con Los amantes de Teruel, Felipe Bou —bajo y príncipe Gremin en Onegin— y Paco Santiago, me propusieron ir a Madrid a estudiar con Kraus. ¿Qué utopía! —exclama—. ¿Aquello era impensable! Pero entré en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y tuve de maestros a Alfredo Kraus, Suso Mariategui, Edelmiro Arnaltes y Teresa Berganza.

    Cuando me llamaron para la audición no pensaba ser admitido. Había sesenta personas, cantó un barítono argentino, lo escucharon nueve segundos y le dieron las gracias. A mí me preguntaron qué cantaría y, como tenía claro que cantaría lo que Kraus cantaba como nadie, con más cara que nadie también le dije: «Maestro, con su permiso, cantaré La Traviata». Él me miró a través de sus gafitas y me dijo: «Cante, cante». Y la canté entera. El pianista me miró, me indicó que esperara y Kraus dijo: «Gracias. Vuelva mañana». Al día siguiente éramos veinte y Kraus me preguntó: «¿Qué cantará?». Maestro, «¿canto lo mismo? Él asintió y a las dos frases me detuvo: «No, esa o no puede ser más grande que la i; corrija». Al terminar, me acerqué, le pedí hacerme fotos y me despedí. Él me dijo: «Tranquilo; nos veremos pronto». Nunca me sentí sólo su alumno, me trataba como amigo, me comentaba cosas y me recibía en su casa.

    —Tras su muerte, se preguntaría qué sería de su futuro en la ópera.
    —Fue duro. La cátedra se paró y volvimos con Teresa Berganza, la gran dama del canto y señora entre señoras. Ella fue quien me otorgó el premio Reina Sofía que me entregó la propia Reina.

    —¿Y cómo se siente quien no tenía intención de dedicarse a la ópera, cuando lo aplauden por bulerías en el Villamarta?
    —Eso sólo lo sabe quien lo vive. Un tenor que nace en Jerez (Cádiz) y es acogido así. Porque yo soy consciente de que si me aplauden lo mereceré pero, ¿cuidado! que en el Villamarta y, de esa manera, no aplauden a cualquiera. El Villamarta es algo muy serio y muy considerado en el mundo y la crítica jerezana es muy dura. Yo me esfuerzo, me siento cómodo, lo hago bien y recibo respuesta. Con los aplausos en Onegin me emocioné. Pero debo decirte algo: a Kraus, con cuarenta y cinco años y en plenitud de su carrera lo criticaron. Una vez me dijo: «Yo he recibido críticas horrorosas». Cuando debuté con La Traviata en La Fenice, dijeron: Alfredo no es ni la sombra de Alfredo. Y la gente no puede escuchar a Pavarotti en Rigoletto y compararlo conmigo. Pavaroti tiene 50 años, una gran madurez personal y física que no tenía con treinta años y ha cantado trescientos Rigolettos. Esto es como los vinos. Hay que dejarlos que maduren.

    (…)

    —Su ídolo es Kraus y ¿además? Por otra parte, ¿cuáles son sus metas?
    —Después de Kraus, Pavarotti. Me encanta la cuerda de tenor. Y mis metas: el día a día y los teatros importantes. Sueño con una carrera de treinta años.

    (Foto)

    Ermonela Jaho e Ismael Jordi: Parigi, o cara, dúo de Violetta y Alfredo del Tercer Acto, Escena VI, de La traviata, Verdi.

    José Carreras y Renata Scotto, en el ‘Brindis’ de ‘La traviata’, 1973

    Viernes, Enero 5th, 2007

    Carreras y Scotto: Libiamo ne’lieti calici, dúo de Alfredo y Violetta del Acto I, Escena II, de La traviata, Verdi. Tokio, 1973.

    Actualización (06/12/08):

    Parigi, o cara, dúo de Violetta y Alfredo del Tercer Acto, Escena VI. Tokio, 1973.

    Alfredo Kraus y Maria Callas, en ‘La Traviata’, 1958

    Viernes, Junio 30th, 2006

    Callas y el gran Kraus: Parigi, o cara…, dúo del Acto III, Escena VI , de La Traviata (Verdi). Teatro Nacional São Carlos, 27 de marzo de 1958. Dirección: Franco Ghione.

  • Un bel dì vedremo
  • Angela Gheorghiu y Frank Lopardo, en ‘La traviata’

    Domingo, Marzo 26th, 2006

    Gheorghiu (Violetta) y Lopardo (Alfredo), en La traviata, Verdi.

    Acto I:

    Libiamo ne’ lieti calici

    È strano!…, Ah fors’è lui che l’anima…

    Follie!…, Sempre libera

    Acto III, escena final: Parigi, o cara, noi lasceremo.