Posts Tagged ‘rossini’

‘Inflammatus et accensus’: Montserrat Caballé

Lunes, Julio 28th, 2008

Caballé: Inflammatus et accensus (aria para soprano y coro) del Stabat Mater (Estaba la Madre dolorosa) de Rossini. 1968.

Marilyn Horne: ‘Giusto ciel’

Miércoles, Junio 18th, 2008

Horne: Giusto ciel, in tal periglio, aria de Pamira del Tercer Acto, Escena VII, El asedio de Corinto, Rossini.

(Foto)

Horne, Valentini Terrani, Baltsa, Podles, Kasarova, Larmore: ‘Di tanti palpiti’

Martes, Junio 17th, 2008

Di tanti palpiti, di tante pene, cabaletta del Primer Acto de Tancredi, Rossini.

Por Marilyn Horne, Lucia Valentini Terrani, Agnes Baltsa. AQUÍ

Ewa Podles, Vesselina Kasarova, Jennifer Larmore. AQUÍ

(Foto)

‘Se il vuol la molinara’: Marilyn Horne

Sábado, Mayo 10th, 2008

Marilyn Horne: Se il vuol la molinara, canción compuesta por Rossini en 1801. Probablemente, la primera que escribió (Horne dixit). AQUÍ

Al piano, Martin Katz. Milán, 1981.

(Atención al gesto final:-))

Luigi Alva: “La voz es el instrumento, pero hay que vestirla con el gesto”

Domingo, Abril 27th, 2008

Luigi Alva

  • Enrique Planas
  • Cuando la maestra Rosa Mercedes Ayarza de Morales escuchó cantar al joven cadete de la Marina Luis Alva, le dijo apuntándole con el dedo: “Tu futuro no está en la Marina; está en tu voz”.

    La profesora de canto resultó ser además una gran pitonisa, pues desde que a fines de la década del 40 el joven tenor partiera a Italia, el éxito no dejó de sonreírle. Por entonces, Lima era un verdadero páramo para la ópera. La ciudad estaba sumergida en un triste letargo lírico, recuerda Alva, quien a los 81 años lleva a la empresa Prolírica a su última aventura.

    Alva / Ecco, ridente, in cielo

    [Orquesta Sinfónica de Londres. Dirige: Claudio Abbado]

    Alva recuerda cómo comenzó todo. En 1976, el tenor se encontraba en Salzburgo participando en el prestigioso festival de ópera austríaco, y se le acercó un señor que hablaba un español marcadamente germánico. Se trataba de Óscar Heineberg, entonces el presidente de la Sociedad Filarmónica de Lima. “Me dijo que querían festejar los 70 años de vida de esta institución, la más antigua de toda América, con algo que no sea un concierto. Yo pensé que eso sería muy difícil, especialmente en una Lima en la que no había ni actividad ni infraestructura para la lírica. Entonces le propuse una obra ganadora, con un probado impacto de público, muy alegre: Il matrimonio segreto (El matrimonio secreto), de Domenico Cimarosa. Era una ópera fácil de montar, tiene seis personajes, no hay coro, y la orquesta es de cámara. Y él aceptó”, señala el tenor y regista.

    Entonces el director teatral Osvaldo Cattone hizo la dirección artística y el vestuario fue un generoso préstamo de La Scala de Milán. “Recuerdo que en lugar de las tres funciones programadas, hicimos cinco dado el interés del público que llenó el Teatro Municipal”, comenta Alva.

    El éxito fue tan sonoro, que al año siguiente la Municipalidad de Lima quiso auspiciar una nueva temporada de ópera para la ciudad, y Alva cantó en esa ocasión L’elisir d’amore, de Donizetti , acompañado por intérpretes extranjeros que vinieron a nuestro país por amistad con el buen Luigi.

    Al año siguiente, conversando con amigos como el empresario minero Luis Rodríguez Mariátegui, nació la idea de formar una asociación de amigos para promover la ópera. Y así nació la recordada Fundación Pro Arte Lírico (Fupal), el origen de la actual Prolírica.

    Treinta años casi sin interrupciones, muchas veces nadando contra la corriente, capeando las crisis económicas, la falta de auspicios, la indiferencia del gobierno. Sin embargo, el octogenario tenor ya siente que el trabajo en Lima se le ha vuelto demasiado pesado y, con pena, anuncia el retiro.

    —Quien lo ve dirigir, aprecia su estilo tranquilo y conciliador con su equipo. ¿Cómo fueron sus primeras direcciones? ¿Era un regista mucho más ansioso y gritón?
    —Yo he tenido mucha suerte, siempre he tenido un buen diálogo con los directores importantes con los que he actuado. El primero fue Giorgio Strehler, director del Piccolo Teatro de Milano, en 1955. Él me agarró totalmente virgen. Yo tenía mi modo de presentarme, ponía los pies de determinada manera, y no sabes de qué manera me gritaba. Nos odiamos, pero después terminamos besándonos. Era un director de quien aprendí mucho. Posteriormente he trabajado con Franco Zeffirelli, haciendo Falstaff, de Verdi, en el Metropolitan. Y se decía que yo era un buen actor. Yo no pienso solo en la voz. La voz es el instrumento, pero hay que vestirla con el gesto adecuado, de modo que el público tenga interés en ti, pero sin hacer payasadas. Por supuesto, yo he hecho muchas payasadas, pero donde cabía hacerlas…

    (más…)

    ‘Di mia vita infelice’, por Lella Cuberli

    Miércoles, Octubre 31st, 2007

    Lella Cuberli (Amenaide): escena de la cárcel y cavatina (Di mia vita infeliceNo, che il morir non è) del Segundo Acto, Escena IV, de la ópera en dos actos Tancredi, Rossini.

    ¿Qué características debe reunir la soprano rossiniana ideal?

    Domingo, Octubre 28th, 2007

    Carta de Paco Roa a Orlando:

    Precisa su autor (copio y pego): “la clave de lectura de esta carta, en principio privada y, en consecuencia, no pensada para una difusión masiva, pasa por entenderla como una amable charla de café entre aficionados, en la que se hacen afirmaciones rotundas e incluso parciales y espontáneas, que no se harían o se realizarían de forma más matizada si se hubiera pensado en una publicación”.

    “Algunas cuestiones rossinianas”

    Pues muy bien, D. Orlando, vamos a intentar de forma exclusiva para Vd. bosquejar un intento de respuesta a cada una de las cuestiones rossinianas —ya era hora de ello, le pido mil disculpas por la demora pero me fue completamente imposible atenderle antes— que me planteaba no poco tiempo atrás.

    Creo recordar que en una réplica a un “forista”, no sé muy bien a quién, apuntaba yo en la tertulia amiga de “Ópera, siempre” que en el mundo del arte en general y del de la música en particular era necesario, me atrevería a decir que absolutamente imprescindible —si, claro está, realmente es nuestra intención hacernos mínimamente inteligibles procurando hablar todos los aficionados un común lenguaje—, establecer una serie de convencionalismos, convenios o artificios conceptuales, como quiera Vd. llamarlos, de aceptación y reconocimiento universal, aun siendo plenamente conscientes de sus no pocas limitaciones definitorias.

    Dicho en cristiano y remitiéndonos ya al campo de la ópera que más nos concierne, que cuando, p.ej., digamos de fulanito de tal que es un tenor mozartiano o, qué sé yo, tal soprano es wagneriana, todos entendamos lo mismo y no cada uno una cosa distinta o, incluso, ya en el colmo del despropósito, ni tan siquiera —según me pareció entender al “forista” objeto de mi réplica— validemos la conveniencia de tales categorías por entenderlas inexistentes, inaprensibles, artificiales o, sin más, no delimitables, cosa que, aun, reitero, sus limitaciones, no es así ni mucho menos.

    Bueno, pues si convenimos la necesidad que tenemos de emplear tales muy prácticos convencionalismos vocales para, entre otras muchas utilidades semánticas, saber exactamente lo que se quiere decir cuando se habla de sopranos wagnerianas, y que, pongamos, un chino también al usarlos pueda entender por tal categoría lo mismo que Vd. y yo, entonces hora es de ver lo que comúnmente se debería notar por una verdadera soprano rossiniana (al final, ya ve Vd., siempre me toca hablar de sopranos, será mi sino), concepto que a nosotros más nos interesa ahora.


    Para empezar, acaso lo mejor sea aproximarnos, siquiera a vuelapluma, al perfil y características genéricas de la vocalidad y dramática rossiniana, que cualquier cantante, sea de la cuerda que sea, ha de observar constituyéndolas en el sustento de su canto/actuación si realmente desea especializarse en el operista de Pesaro.

    Mire, ya que estamos en “petí comité”, le haré una confidencia, (más…)

    ‘La calunnia’, por Tancredi Pasero

    Miércoles, Agosto 22nd, 2007

  • Tancredi Pasero (1893-1983): La calunnia è un venticello, aria de Don Basilio del Primer Acto, Escena II, de El barbero de Sevilla, Rossini.
    Don Bartolo: Vito de Taranto. Del film Rossini, 1943
  • Lucia Valentini Terrani y Chris Merritt, en ‘Il viaggio a Reims’

    Viernes, Agosto 3rd, 2007


    Lucia Valentini Terrani y Chris Merritt: dúo de Melibea y el Conde Libenskof de la ópera en un acto Il viaggio a Reims, Rossini.

    ‘Se il mio nome’, por Alfredo Kraus

    Viernes, Julio 13th, 2007

    El gran Kraus: canción del Conde de Almaviva del Primer Acto de El Barbero de Sevilla, Rossini.

    (Gracias, Gerardo)