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La mezzo, contralto, Gabriella Besanzoni

Wednesday, May 19th, 2010

Gabriella Besanzoni

[Besanzoni: S’ apre per te il mio cor… (Mon coeur s’ ouvre a ta voix). 1920]

“La Besanzoni, romana, era una contralto con agudos fáciles como los de una soprano.

Extraordinario personaje también en la vida, era de tipo clásico en ciertas óperas y extremadamente agresiva en otras. Veinte años después, si por acaso abría la radio para escuchar alguna muestra de la resplandeciente juventud vocal de la Stignani o de la Pederzini, resonaban sonrisas irónicas. Nada al confrontarlas con la Besanzoni.

¿Cómo podía ignorar que cuando la Besanzoni entraba en el escenario, en la Carmen, atravesaba el escenario corriendo vertiginosamente, como un velocista, y que en el duetto final, antes de dejarse matar, luchaba de verdad con José y salía a veces maltratada y arañada?”. [Rodolfo Celleti, en Memorie d’un ascoltare]

Quien más sabía sobre  la mezzosoprano, contralto, Gabriella Besanzoni era  Roberto Di Nóbile Terré, investigador de ópera nacido en Rosario (Argentina) que vivió en España durante muchos años. Di Nóbile la trató de cerca: fue su maestra de canto en Roma entre mayo de 1958 y junio de 1960. Durante aquellos dos años, Roberto, que se aburría en las clases porque eran demasiados alumnos y había que esperar turno para recibir atención personalizada (a menudo, insuficiente), aliviaba la espera armado de bolígrafo y papel, anotando cuanto transcurría en las clases y cuanto contaba doña Gabriella.

Di Nóbile tomó notas, muchas notas. Cuando regresa a su casa, las pasa a limpio y les da forma. Con ellas fue elaborando un relato en forma de diario: el origen de la biografía de la Besanzoni (Gabriela Besanzoni), publicada en 1996. Doña Gabriella se percató enseguida de sus intenciones, cómo no, y entre divertida y halagada, colaboraba revelando detalles, sumando anécdotas.

Con estas palabras lo cuenta Di Nóbile en su libro:

—Hace algún tiempo que te veo tomar notas. ¿Puedo preguntar para qué lo haces? —me interrogó con un dejo de picardía—, y  yo que estoy casi seguro de que se lo imaginaba, le contestó muy serio y sin titubear:

—Estoy tomando notas para escribir su biografía.

(…) a renglón seguido suelta su ya acostumbrada, amplia y brillante carcajada, para agregar a continuación:

—Pues si es así, te voy a contar…

Y me relató en pocos minutos varias anécdotas, chistes, en fin, recuerdos de vivencias pasadas.

María Ros, Gabriella Besanzoni y Giacomo Lauri-Volpi.

María Ros, Gabriella Besanzoni y Giacomo Lauri-Volpi.

Los detalles que sobre su vida personal o sobre su carrera artística va revelando a su alumno doña Gabriela surgen a menudo espontáneamente, entre lección y lección. En una de esas ocasiones, le habló la Besanzoni a Di Nóbile sobre su infancia y sus maestros de canto.

Besanzoni y CarusoNací en Roma, en la Madonna del riposo, el día… bueno, pasemos por alto ese pequeño detalle, no creo que la fecha le interese a nadie, y luego nos trasladamos al centro en Via del Tritone.

Mi madre se llamaba Angiolina Spadoni, casada en primeras nupcias con Colasanti, de quienes nacieron Arduino, Arnaldo y Manfredo. (…)

Mi padre, Francesco, era alto, flaco y de tipo bastante españolesco. Anticuario de profesión, de posición económica bastante buena, aunque posteriormente se vino abajo, por algunos negocios de malos resultados.

Estudié de pequeña en un colegio de monjas y ya desde aquella época me gustaba cantar, tanto que los vecinos me invitaban a sus casas para ello. Los estudios de canto los empecé por insinuación de Natalia, sobrina de mi madre, a quien le decía ésta: “Como yo pienso vivir poco, tendrás que encargarte tú de hacerla estudiar canto…”.  Adriana y Ernesto fueron mis únicos dos hermanos.

Besanzoni (Carmen)Los siguientes estudios los hice también con las monjas en el Instituto Religioso Magistral, y en la capilla solía cantar a veces.

Más tarde la familia se mudó cerca de los jardines Vaticanos. Posteriormente frecuenté como externa el Colegio Maria Bambina, siempre en Roma. Tendría unos 15 años cuando empecé a estudiar canto seriamente. Mi padre conocía a un maestro, barítono ya retirado, casado y con hijos, y allí me llevó. El primer día y mientras subía las escaleras del Palacio Francesco Crispi, sentí una gran emoción. Canté como prueba ‘O sole mio’ y ‘Mari, Mari’.

Al mismo tiempo que estudiaba canto, simultaneaba lecciones de piano con la mujer del Maestro. Pero ocurre que después de un tiempo, el Maestro empieza a leerme poesías y todas coincidían en temas sobre el amor. La cosa empezó a molestarme un poco, porque se repetía todos los días, y llegó al colmo de insinuármelo verbalmente. Se lo cuento a mis padres y deciden retirarme mandándome a la casa de mi hermano en Pesaro. Mi cuñada era una buena mujer, pero por su aspecto y su carácter se parecía más a un Brigadiere di Carabinieri. Para hacerme pasar el mal rato de Roma, insistía siempre en que le cantara canciones populares, que a mí de paso, me gustaban mucho.

También aquí tuve algunas complicaciones amorosas, ya que un joven de muy buena posición quería formalizar relaciones conmigo, y claro está que ni yo no tenía intenciones, y mucho menos mis padres, quienes después de un tiempo me llevaron de vuelta a Roma.

Su padre consigue entonces que le escuche cantar el maestro Alessandro Maggi: “Hago una prueba para él, pero tuvimos que desistir, cuando nos pide 60 liras por lección de 1 hora”. No se lo pueden permitir, y Gabriella ingresa en el Conservatorio, donde recibe clases de la profesora Tangiorgi Curtica. “Me hacía estudiar de soprano ligero, y vocalizar hasta el Fa sobreagudo. Como resultado y al cabo de varios meses había perdido totalmente la voz”.  Recurren entonces al maestro Maggi,  quien “en poco tiempo volvió a dejarme la voz en su sitio”, concluye la Besanzoni.

[Besanzoni: È’ l’amor uno strano augello (L’amour est un oiseau rebelle). 1931]

Besanzoni y Schipa

“Para el público de su tiempo, Besanzoni era el sinónimo de Carmen, ya que poseía todas las cualidades indispensables para un perfecto desempeño del papel; el físico, la voz y ese magnetismo especial que la hacía llegar a la audiencia. Casada con un millonario, le gustaba presentarse en el último acto de la ópera de Bizet con alhajas de gran valor, seguramente inadecuadas para el carácter de la gitana, pero que ciertamente contribuían a dar una imagen reluciente, que, sumada a la espectacularidad del canto, producía un efecto sin igual”. [Patrón Marchand]

“Los españoles la enaltecieron; los argentinos y brasileños se la disputaron; los italianos no la comprendieron bien, o no la siguieron lo bastante para comprenderla. Pero es la última voz de mezzo-soprano, contralto, que haya tenido Italia. Las sucesivas, en comparación, parecían jilgueros, mirlos o canarios encerrados en una jaula de metal más o menos preciosa. Les faltaba el espacio, el aroma, el frémito de la libre selva densa de misterio, y de promesas: inagotable y atrayente. (…)

[O, mio Fernando, La favorita, Donizetti]

La Favorita, después de la Besanzoni, no ha tenido una Leonora de Guzmán que justifique la tragedia de una mujer, la contienda entre un rey de Castilla que por ella y con ella vive en adulterio y un héroe que deja el claustro y se lanza a la conquista de la virtud y la fama que lo hagan digno de poseer su corazón (…)

Pero una ópera exaltó singularmente aquella voz y la convirtió en ídolo del mundo ibérico: Carmen. La volubilidad salvaje, voluptuosa y feroz de la gitana ‘de ojos de lobo’ que se contonea, que inspira furtivos madrigales y lanza miradas asesinas, se reflejaba en la mímica, en la voz, en las palabras y en sus expresiones con tal ‘vis’ expresiva y trágica, que producía la ilusión de haber sido amasada con tierra andaluza, cargada de secretos influjos, de resonancias de voces lejanas”. [Lauri-Volpi]

“Gabriella Besanzoni fue la mezzo-contralto de mayor carisma en el mundo lírico durante el período que abarca desde su debut en el año 1911, hasta más o menos 1935, aunque luego se haya retirado en Roma, Termas de Caracalla, en 1939”, precisa Roberto Di Nóbile, en un artículo publicado en la Red. Resume en él su autor, a grandes rasgos, cómo era el carácter y la personalidad de Gabriella Besanzoni. No voy a repetir lo que él cuenta mejor que nadie: pasen y vean. Y, de paso, éste también.

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Blanche Thebom (1915-2010)

Thursday, March 25th, 2010

Blanche Thebom

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Y en exclusiva para óperasiempre.es

    Gracias mil.
    ♣ ♣ ♣

    Marzo 2010

    El martes 23 de marzo de 2010, a los 95 años de edad, falleció la mezzosoprano estadounidense Blanche Thebom en su hogar de San Francisco. Hace una semana había sufrido una neumonía de la cual no pudo recuperarse, pero desde hacía ya algún tiempo sufría de demencia senil.

    [Mon coeur s’ouvre à ta voix]

    Blanche Thebom nació el 19 de septiembre de 1915 en Canton, Ohio, aunque erróneamente muchas biografías señalan la localidad de Monessen, Pensylvania, y el año 1918. Provenía de una familia sueca. Realizó sus estudios de canto en New York, con Margarethe Matzenauer y Edyth Walker. Debutó como contralto en un concierto en 1941.

    Su debut escénico fue en Filadelfia, con la compañía del Metropolitan Opera el 28 de noviembre de 1944 como Brangäne en Tristan und Isolde. Debutó en Nueva York el 14 de diciembre de 1944 como Fricka en Die Walküre. Durante su carrera permaneció en el Met por 22 temporadas, cantando un total de 356 funciones.

    Blanche Thebom

    Aunque privilegió las óperas wagnerianas, su repertorio en el coliseo neoyorquino incluyeron Aida, Don Carlos, Il Trovatore, Norma, La Gioconda, Carmen, Samson et Dalila, Los Cuentos de Hoffmann (Giulietta) y Mignon. En 1953 tuvo una notable participación en el estreno norteamericano de la ópera The Rake’s Progress de Strawinsky (su rol, Babá la Turca).

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    Con Nancy Fabiola Herrera

    Tuesday, December 15th, 2009

    Nancy Fabiola  Herrera

    Reportaje entrevista a Nancy Fabiola Herrera (01/10/09): a partir de 14:29

    “De la Carmen me encanta el hecho de que es una persona que vive el momento, es muy práctica. Quizás la practicidad que tiene ante la vida haga que resulte como una mujer fría y calculadora ante el amor. Yo creo que no. Yo creo que lo que pasa es que ella vive la vida de un manera…: con todo. Es decir, es muy apasionada, es una persona que se rige por sus propios códigos, no sigue las reglas de nadie, ni siquiera las de su propia comunidad. Yo pienso que dentro de su propia comunidad, ella también es un personaje diferente, porque sigue un poco su propia voluntad. Ella tiene un código de vida y vive el momento”.

    “Yo siempre pienso que en la medida (en) que uno sea capaz de sentir las cosas auténticamente; no sólo de sentir la música sino realmente estar metida dentro de la historia, metida bajo la piel del personaje, eso va a llegar mucho más directo al público”.

    “Tú puedes engañar al público hasta cierto punto nada más. Pero hay algo en que cuando uno es genuino —cuando canta, cuando hace algo, lo hace de corazón—, hay algo que va mas allá del intelecto, que llega directamente al corazón”.

    notaLe escuchamos cantar (a partir de 22:49): ‘Mon coeur s’ouvre à ta voix’, Sansón y Dalila, Saint-Saëns.  Teatro Monumental de Madrid, 22 de mayo de 2009.

    Regalos mágicos 2009

    Wednesday, November 4th, 2009

    Árbol en otoño

    Vamos, por fin,  con los regalos mágicos que aún tenemos pendientes, antes de que definitivamente llegue el invierno.

    Añadimos un bailable, por nuestra cuenta y riesgo,  para que no se me enojen por tardar tanto.

    Las hadas, primero:

  • Para Dinora:
  • “Mi segunda petición será la invitación a nuestra portada de uno de los vídeos de Damrau que nuestra recordada Lillith (a la que añoramos) tiene colgado en el olimpo”.

    Arie di bravura (¿cuándo lo grabó, Lilith?;-)

    Y a continuación, los caballeros:

  • Para Paco Roa:
  • “Ahora una mezzo dramática de auténtica raza, la brava cantante norteamericana Grace Bumbry como princesa de Eboli, una de sus máximas creaciones, y concretamente propongo que la escuchemos en la segunda de sus arias, la temible en verdad O don fatale, o don crudel”.

  • Théâtre Antique d’Orange, 1984.
  • Teresa Berganza

    “Y ya por último, no podía faltar, claro está, Rossini; una monodosis suya tomada de la deliciosa obra L’italiana in Algeri, la cavatina Cruda sorte! Amor tiranno! (pongamos que en la notable interpretación que de ella siempre hizo la Berganza)”.

  • Grabación de 1959. London Symphony Orchestra. Alexander Gibson.
  • Plácido Domingo

  • Para José Carmelo Rugna:
  • “No puede ser”, de Sorozábal. Por Plácido Domingo“.

  • Orquesta Sinfónica de Madrid. Manuel Moreno-Buendía (1988).
  • Para Allforthemusic:
  • “Y a Baltasar, un vídeo de la gran Marian Anderson, una de mis voces femeninas favoritas”.

  • Para Óscar Valdivieso:
  • (

  • Recuerdos de la Alhambra
  • “… que Don Paco Roa siga este 2009 participando activamente en nuestro espacio lírico”.

  • Y para l@s que no echaron la carta:
  • Forges

    stelle