Posts Tagged ‘verdi’

Dragica Martinis (1922-2010)ul

Sábado, Agosto 14th, 2010
Dragica (Carla) Martinis como Aida.  Fotografía: cortesía de Ópera Nostalgia

Dragica (Carla) Martinis como Aida. 1953.

[Fotografía: cortesía de Ópera Nostalgia]

  • Juan Dzazópulos Elgueta
  • Agosto 2010 (versión actualizada)

    El pasado lunes, 9 de agosto de 2010, a los 88 años de edad, falleció en Viena, la soprano croata Dragica (Carla) Martinis.

    Había nacido en Danculovice (Yugoslavia) el 19 de enero de 1922, y tomó el apellido Martinis de su profesor de canto en el Conservatorio de Zagreb, con quien contrajo matrimonio.

    Debutó en Zagreb, en 1942, como Mimì en La bohéme. En 1949 ganó el primer premio en el Concurso Internacional de Canto de Ginebra. Después de cantar en Zagreb y Praga, fue contratada para la New York City Center, debutando en el rol titular de Turandot, en 1950. Permaneció con esta compañía durante dos temporadas.

  • Dragica Martinis y Ramón Vinay: Già nella notte densa Dirige: Wilhelm Furtwangler. Festival de Salzburgo, 7 de agosto de 1951
  • Debutó en la Ópera Estatal de Viena el 14 de diciembre de 1950, en Turandot, junto a la soprano Irmgard Seefried (Liu) y el tenor Helge Roswänge (Calaf). El 18 de diciembre fue Tosca, nuevamente con Roswänge y el barítono Alfred Jerger. La crítica la celebró como sigue:

    “Para este exigente rol, la señorita Martinis tiene una voz opulenta y extensa, que es aún más rica en el registro agudo, un sonido de inmenso brillo que sin embargo agrada al oírlo” (Wiener Zeitung- Turandot)

    “La voz, brillante y cálida, asciende sin esfuerzo al registro agudo, con un ataque ligero y libre. El fraseo, apoyo y cambio de registro son impecables. El registro medio, pleno y rico. Tiene una maravillosa presencia escénica, que contribuyó a conquistar rápidamente a la audiencia” (Neues Oesterreich- Tosca).

    El 5 de febrero de 1951, siempre en Viena, fue escogida por Herbert von Karajan para una versión concierto de Aida con el tenor alemán Lorenz Fehenberger, la mezzosoprano estadounidense Nell Rankin y el barítono italiano Giampiero Malaspina. Cantaron en italiano y fue transmitida por radio, lo que ha permitido que actualmente pueda ser disfrutada en CD.

    El 1 de julio de 1951, junto al conjunto del Teatro San Carlo de Nápoles, debutó en la Opera de París como Amelia en Un ballo in maschera, con Ferruccio Tagliavini, Ebe Stignani, Alda Noni, y Paolo Silveri.

    El 7 de agosto de 1951 participó en el Festival de Salzburgo, cantando Desdémona junto al Otello del tenor chileno Ramón Vinay, el barítono Paul Schöffler y el tenor Anton Dermota (Cassio), dirigiendo Wilhelm Furtwängler.

    El 14 de febrero de 1952 hizo su debut oficial en el Teatro San Carlo de Nápoles, en Tosca, con Ferruccio Tagliavini y Giampiero Malaspina. El 22 de febrero repitió el rol, pero con el tenor Gianni Poggi. El 1 de marzo cantó en el mismo teatro, Un ballo in maschera, con Tagliavini, Dora Minarchi y Silveri.

    El 12 de abril de 1952 debutó en el Teatro alla Scala de Milán, como Elena en Mefistofele, teniendo como colegas a Renata Tebaldi, Ferruccio Tagliavini y Nicola Rossi-Lemeni. Dirigió Victor De Sabata.

    El 22 de mayo fue Elisabetta en Don Carlo, junto a Gino Penno, Ebe Stignani, Paolo Silveri y Nicola Rossi-Lemeni, dirigiendo Antonino Votto.

    El 5 de julio volvió a Nápoles, pero ahora a la Arena Flagrea (Mosta d’Oltremare) para cantar Aida con Elena Nicolai, Mario Filippeschi, Ugo Savarese e Italo Tajo, bajo la batuta de Tullio Serafin.

    Carla Martinis cantó una sola temporada en Sudamérica, y en Brasil. El 12 de agosto de 1952 debutó en el Teatro Municipal de Río de Janeiro, como Turandot, junto al tenor Roberto Turrini, el bajo Mario Petri y la soprano brasileña Aracy Beles Campos. El 29 de agosto cantó La Gioconda con Giulietta Simionato, Giacinto Prandelli, Ugo Savarese y Mario Petri.

    En 1952 cantó en el Festival de Aix-en-Provence, doña Ana en Don Giovanni.

    El 20 de noviembre de 1952 se presentó en la Deutsche Oper de Berlín, en Tosca con el tenor Sebastian Hauser y el barítono Josef Herrman, dirigidos por Artur Rother.

    El 28 de enero de 1953 hizo sus últimas presentaciones en la Scala milanesa, en Don Giovanni. En el reparto figuraban Elisabeth Schwarzkopf (Elvira), Alda Noni (Zerlina), Mario Petri (Don Giovanni), Sesto Bruscantini (Leporello) y los tenores Leopold Simoneau y Nicolai Gedda se alternaron como Don Octavio. Dirigió Herbert von Karajan.

    A partir de 1953 y hasta 1962 fue miembro del elenco estable de la Ópera de Viena. Cantó 14 roles diferentes en más de 250 representaciones. Algunos de estos roles fueron en las óperas Boheme, Madama Butterfly, Manon Lescaut, Tosca y Turandot (Puccini); Aida, Ballo in maschera, Trovatore y Forza del destino (Verdi); Andrea Chénier (Giordano), Don Giovanni (Mozart) y Los Cuentos de Hoffmann (Offenbach).

    El 8 de junio de 1953 participó en un concierto en el Musikverein, GrosserSaal, de Viena, con la soprano Martha Mödl y los tenores Giuseppe Di Stefano y Wolfgang Windgassen. La Martinis cantó ‘Tu che la vanità’ de Don Carlos y el dúo de amor (’Viene la sera’) de Madama Butterfly, con Di Stefano. El concierto fue transmitido por radio.

    El 9 de agosto de 1953 cantó en Roma (al parecer por única vez), en las Termas de Caracalla, Aida con Elena Nicolai, Mario Filippeschi y Raffaele De Falchi.

    En 1954 volvió a los Estados Unidos para presentarse en la War Memorial Opera House de San Francisco. Cantó La forza del destino con Claramae Turner, Richard Tucker/Roberto Turrini, Leonard Warren, Cesare Siepi y Salvatore Baccaloni (septiembre, 21 y 30); y Turandot, con Licia Albanese, Roberto Turrini y Nicola Moscona (octubre, 8).

    Luego pasó a Los Ángeles donde cantó Turandot, con el mismo reparto (23 de octubre) y fue Giorgetta en Il Tabarro con Roberto Turrini, Robert Weede, Nicola Moscona y Claramae Turner (27 de octubre).

    El 2 de julio de 1955 cantó por última vez en Nápoles, en la Arena Flagrea, Otello, con Mario del Monaco y Giuseppe Taddei.

    A Italia volvió solamente para algunas determinadas representaciones, generalmente en las temporadas de verano. El 22 de julio de 1956, en el Castello San Giusto de Trieste cantó La Gioconda con Carlo Bergonzi y Aldo Protti.

    El 14 de febrero de 1957, en el Teatro La Fenice de Venecia cantó Turandot con Orietta Moscucci y Roberto Turrini. El 29 de marzo de 1957, en el Teatro Municipale de Reggio Emilia fue Sieglinda en La Walkiria con Elena Nicolai (Brunilda) y el tenor Alexander Miltschinoff. El 25 de julio de 1957, en los Giardini Margherita de Bolonia, La Gioconda con Giuseppe Gismondo y Aldo Protti.

    El 20 de enero de 1960 cantó Un ballo in maschera en la Staatsoper de Viena, con Giuseppe Di Stefano y Aldo Protti.

    En los años ’60 (no he podido precisar la fecha) una tragedia familiar golpeó su vida, al fallecer su hijo en un accidente. Esto la afectó de tal manera que le hizo retirarse prematuramente de la vida artística, en 1962, a los 40 años de edad. Esto explica por qué es tan poco conocida por las generaciones actuales.

    Compartió la misma época, los años post segunda guerra mundial, con Renata Tebaldi, Maria Callas, Antonietta Stella, Caterina Mancini, Clara Petrella, Adriana Guerrini, Maria Pedrini, Marcella Pobbe, Carla Gavazzi, Gigliola Frazzoni, Anita Corridori, Lucy Kelston, Anna Di Cavalieri, Leyla Gencer, Anita Cerquetti y muchísimas más. Tal vez el retrato que de ella hace Elena Nicolai contribuyó a ello:

    “Era una artista muy seria, hacía una vida muy retirada, no salía nunca excepto cuando debía cantar. No era una gran intérprete, pero cantaba bien, tenía una hermosa voz” (Elena Nicolai: La mia vita fra i grandi del melodramma, Azzali, Parma, 1993).

    Para completar este retrato, debo decir que sin duda alguna Carla o Dragica Martinis completa el grupo de las tres más importantes sopranos yugoslavas del siglo veinte, junto a Zinka Milanov y Sena Jurinac.

    Una hija, Pauline Pfeffer, también soprano, ha realizado una carrera como soprano de conciertos.

    Sus grabaciones fueron, lamentablemente, pocas. Para el sello Ariola-Eurodisc grabó selecciones de Un ballo in maschera (1952), junto al célebre tenor danés Helge Roswänge y Theo Bayle; y Tosca (1953), con Rudolph Schock y Joseph Metternich. Ambas en alemán. También existe una versión completa de La forza del destino con Martha Mödl (haciendo de Preziosilla), Rudolph Schock, Joseph Metternich y Gottlob Frick.

    La justamente célebre grabación del Otello de Salzburgo (1951) ha sido reeditada innumerables veces en diferentes sellos y puede actualmente obtenerse en formato CD.

    El sello austriaco Preiser ha editado un CD (90126) con arias de las óperas Aida, Un ballo in maschera, La forza del destino, Otello, Manon Lescaut, Tosca, Madama Butterfly, Turandot, Louise y Russalka. Son todas grabaciones entre 1951 y 1956. Muy recomendable.

    Cesare Siepi (1923-2010)

    Martes, Julio 6th, 2010

    Actualización: 6 de julio de 2010 (16: 20)

    Cesare Siepi

    Siepi

  • Night and Day (Cole Porter)
  • Siepi

  • Begin the beguine (Cole Porter)
  • Non t’amo più
  • Ricordi ancora il dì che c’incontrammo,
    le tue promesse le ricordi ancor… ?
    Folle d’amore io ti seguii… ci amammo
    E accanto a te sognai, folle d’amor.

    Sognai felice, di carezze a baci
    Una catena dileguante in ciel
    Ma le parole tue… furon mendaci…
    Perchè l’anima tua è fatta di gel.

    Te ne ricordi ancor?
    Te ne ricordi ancor?

    (Gracias, Enrique)

    * *

  • Là ci darem la mano
  • Cesare Siepi, el más célebre de los bajos italianos de posguerra, falleció ayer, 5 de julio de 2010, en Atlanta (Estados Unidos). Hace unos diez días, fue víctima de un infarto.

    Había nacido en Milán, el 10 de febrero de 1923. Tenía 87 años.

    [Dies irae... Liber Scriptus (Misa de Réquiem, Verdi): Herva Nelli, Fedora Barbieri, Giuseppe di Stefano, Cesare Siepi. NBC Symphony Orchestra. Dirige: Arturo Toscanini. 27 de enero de 1951]

    Después de Ezio Pinza, Siepi fue el mayor exponente en la cuerda de bajo, tanto en Europa como en América.

    Descanse en paz.

    (Gracias, Juan)

  • Se vuol ballare, signor contino
  • Ópera, ópera, ópera (junio 2010)

    Miércoles, Junio 30th, 2010

    arcoiris 30 de junio

  • Leo Nucci  ‘trisa’ ‘Sì, vendetta’ en el Real
  • Leo Nucci y Patrizia Ciofi

    Nucci y Ciofi, la misma pareja que el año pasado protagonizó el momento histórico, cerraban esta noche la segunda parte del recital con ‘Sì, vendetta’ con tal apabullante acogida del público que han hecho un bis con esa misma pieza.

    Tras el delirio que han provocado, varios minutos saludando en medio de una gran ovación, Ciofi (Siena, 1967) ha interpretado, como si no llevara encima dos horas de esfuerzo, el primer bis programado, ‘Chi il bel sogno di Doretta’, de La Rondine, de Puccini, y ha recibido un aplauso tan cerrado que se sujetaba la cara emocionada.

    Ha tomado el relevo Nucci que ha preguntado al auditorio “¿un poco de Andrea Chénier?” para dejarle boquiabierto con su potente ‘Nemico della patria’, de Umberto Giordano.

    Y cuando ya parecía imposible que pudiera haber más, después de salir varias veces más a saludar solos y junto al director, Michele Mariotti, con una sonriente pero agotada Ciofi haciendo el gesto de dispararse en la sien, ha sucedido lo inédito: Nucci ha pedido a la orquesta y al director que atacara de nuevo los compases de Sì vendetta.

    (más…)

    José Oxilia, “Ecco il mio Otello” (dixit Verdi)

    Martes, Junio 22nd, 2010

    José Oxilia

    Del artículo que hoy llevamos a portada es autor el investigador de ópera uruguayo Dr. Antonio Lagatta Mazzeo. Ya hemos escuchado en el blog alguna edición de su excelente programa radiofónico ‘La ópera y sus intérpretes’, seguro que lo recuerdan. En esta ocasión, y por escrito, y para todos ustedes, la semblanza del tenor uruguayo José Oxilia.

    Gracias mil, Antonio.

    * *

    Datos biográficos de José Oxilia (1861-1919)

  • Por Antonio Lagatta Mazzeo
  • En la ciudad de Montevideo, en el barrio de La Aguada, nació José Nicolás Oxilia el 3 de junio de 1861, hijo del matrimonio de inmigrantes italianos integrado por Domenico Oxilia y María Martino.

    Su padre era dueño de un café ubicado en la calle Buenos Aires, denominado ‘Café Lírico’, que se hallaba ubicado justo frente al Teatro SOLÍS, el que era frecuentado por artistas líricos y gente de teatro. Criado en ese ambiente, ya desde niño José quería ser artista, quería ser tenor. Pero su padre, precisamente porque tenía tanta relación con la gente de teatro y conocía las penurias que con frecuencia se dan en la vida de los artistas, se oponía a que su hijo se dedicara al canto.

    Barrios Aguada, Centro y Cordón (Montevideo).

    Por esa época llega a Montevideo el circo de los hermanos Podestá, y el adolescente Oxilia se pasaba los días enteros en el circo, lo que motivó que su padre, fastidiado por tal actitud, decidiera mandarlo a Italia, a fin de que terminara sus estudios liceales, para luego ingresar a la Facultad de Pavía, y se dedicara al estudio de la medicina. Esto acontecía en el año 1875, cuando el futuro cantante tenía 14 años de edad. Pero según parece, el joven no era muy aplicado en sus estudios y la mayor parte del tiempo la dedicaba a frecuentar la gente de teatro.

    Hacia 1879, cuando cursaba el cuarto año universitario, la noticia de la enfermedad de su padre lo obligó a retornar a Montevideo. Al poco tiempo su padre, Domenico, fallece, y el joven debe hacerse cargo del ‘Café Lírico’, sustento de toda la familia.

    Entonces se decide a comenzar seriamente sus estudios de canto, los que realiza con el maestro Carmelo Calvo, antiguo organista y director de compañías de zarzuela, que desde hacía años estaba radicado en Uruguay.

    Teatro SolísDos años después, en 1881, deja el negocio en manos de un pariente y vuelve a Italia, donde continuó sus estudios de canto con el maestro Felice Pozzo, mientras, entre otras cosas, trabajaba de mozo.

    En 1884 integra en calidad de comprimario la compañía lírica de Marino Mancinelli, que actúa en el Teatro del Liceo de Barcelona entre el 14 de noviembre de 1884 y el 24 de febrero de 1885. Y en este teatro se produce el debut de José Oxilia, el 21 de noviembre de 1884, con el rol de Laerzio en la ópera Hamlet de Thomas, cuyo rol titular fue cantado alternadamente por Giuseppe Kaschmann y Victor Maurel (6 funciones).

    El 11 de diciembre es Arturo en Lucia di Lammermoor, cuyos roles principales estuvieron a cargo de Marcella Sembrich y Julian Gayarre (8 funciones). El 10 de febrero de 1885 canta el rol de Rambaldo en la ópera Robert le Diable de Meyerbeer (1 función).

    Y es precisamente en esta temporada que, ante la enfermedad de Julian Gayarre, y por indicación de éste, José Oxilia es llamado por el maestro Mancinelli para sustituirlo en el rol de Fernando en La favorita, lo que aconteció en la función de gala del 1° de enero de 1885.

    Pese a que se dice que allí comenzó la gran carrera de Oxilia, lo cierto es que la compañía de Marino Mancinelli regresa al Teatro del Liceo para una nueva temporada que se desarrolló entre el 5 de abril y el 6 de junio de 1885, y José Oxilia continuó cantando papeles de comprimario: el 5 de abril Laerzio en Hamlet (8 funciones); el 6 de mayo Tebaldo en I Capuleti e i Montecchi de Bellini (4 funciones); el 21 de mayo Cossé en Los Hugonotes; y el 6 de junio de 1885 canta un pequeño papel en el estreno mundial de la ópera Il rinnegato Alonso García, del compositor catalán Manuel Giró.

    Entre octubre de 1885 y abril de 1886, integra una Compañía Lírica que actúa en el Teatro Real de Madrid, donde canta los roles de Rambaldo en Robert le Diable, con Roberto Stagno en el papel titular (9 funciones); Tebaldo, en I Capuleti ed i Montecchi (8 funciones) ; Laertes en Hamlet (5 funciones); Radamés en una función de Aida, alternando con Roberto Stagno y Francesco Tamagno; Carlo de Sirval en Linda de Chamounix (7 funciones); y finalmente es Enzo Grimaldo en siete funciones de La Gioconda.

    De regreso en Italia, en 1886 lo encontramos en el Teatro La Fenice de Venecia, donde ahora sí canta los roles principales de las óperas en que interviene: el 28 de julio es Fernando en La favorita, junto a Giulia Novelli y Giuseppe Kaschmann (2 funciones); y el 3 de agosto es Duque de Mantua en Rigoletto, junto a Giuseppe Kaschmann y Mariannina Lodi, bajo la dirección de Riccardo Drigo.

    Hacia fines de 1886 integra la compañía lírica de Luigi Mancinelli, que actuó en el Teatro Real de Madrid entre el 2 de octubre de 1886 y el 29 de marzo de 1887.

    En esta temporada cantó los papeles de Enzo Grimaldo en La Gioconda (11 funciones); Radames en Aida (10 funciones) alternando con Francesco Tamagno; Fausto en Mefistofele (11 funciones) alternando con Fernando De Lucia; y Rodolfo en Luisa Miller (3 funciones). Fueron sus compañeros de reparto la soprano Mila Kupfer, la mezzo Guerrina Fabbri, el barítono Mattia Battistini y los bajos Francisco Uetam y Aristodemo Sillich.

    José Oxilia

    Oxilia / Niun mi tema

    [Oxilia: Morte de Otello]

    De regreso en Italia, canta en las óperas Los Hugonotes y Don Carlo en Padua, y Mefistofele y Fausto en Nápoles y Turín; y en el Teatro Grande de Brescia, en agosto de 1887, canta por primera vez el rol titular del Otello de Verdi, junto a la soprano Adalgisa Gabbi y al barítono Paul Lherié, bajo la batuta de Franco Faccio.

    Con el mismo reparto, pasa al mes siguiente al Teatro Regio de Parma, donde canta Otello en 12 representaciones.

    Consignemos que la ópera de Verdi había sido estrenada en La Scala pocos meses antes, el 5 de febrero de 1887, bajo la batuta del mismo director, Franco Faccio.

    Agreguemos que Paul Lherié, ahora barítono, había iniciado su carrera como tenor, y el 3 de marzo de 1875, en el Teatro de L’Opéra-Comique de París, había creado el rol de Don José en el estreno de Carmen.

    En 1888 encontramos a José Oxilia en el Teatro Comunale de Bolonia donde, en marzo canta el rol titular de la ópera Asrael de Franchetti, bajo la dirección de su autor; y en octubre es nuevamente Otello en 14 funciones, junto a la soprano Erminia Borghi-Mamo y el barítono Victor Maurel, que había creado el rol de Jago en el estreno de la ópera.

    Luego llega el debut en La Scala de Milán, el 26 de diciembre de 1888, con la ópera Asrael (17 funciones), a la que sigue, el 19 de febrero de 1889, Otello, ópera que se canta en 13 funciones (alternando con el tenor Enrico Giannini), con la soprano Aurelia Cataneo y Victor Maurel.

    Y precisamente, en alguna de estas funciones sucedió el hecho, relatado y tan repetido, de que Verdi, presente en La Scala, exclamara, durante la representación: “Ecco il mio Otello”, y que le felicitara personalmente por su brillante interpretación.

    (más…)

    En homenaje a Giuseppe Taddei

    Miércoles, Junio 16th, 2010

    Giuseppe Taddei

    [Fotografía: gentileza de Liliana Osses Adams]

    Tributo a Giuseppe Taddei (1916-2010)

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • Junio 20010

    El 2 de junio de 2010, a los 93 años de edad, falleció en Roma el gran barítono italiano Giuseppe Taddei. En unas tres semanas más, habría cumplido los 94. Para mí fue como perder a un buen amigo, que durante toda una vida te ha acompañado, haciéndote vibrar con su arte incomparable. Esto me ha impulsado a escribir lo que sigue, que sólo es un tributo al artista desaparecido.

    Taddei tuvo una larga vida, pero también una larga carrera como cantante. Casi setenta años cantando en muchos países de Europa y América, 135 roles diferentes y con un repertorio variado y diverso, como el italiano, el mozartiano, el ruso e incluso el wagneriano —algo no muy frecuente en los barítonos italianos—, en centenares, centenares de funciones. ¿Qué otro artista podría presumir de haber cantado con Francesco Merli, Galliano Masini y Beniamino Gigli hasta Plácido Domingo, Luciano Pavarotti y Marcello Giordani; desde Iris Adami-Corradetti, Toti Dal Monte y Magda Olivero hasta Renata Tebaldi, Maria Callas, Mirella Freni y Renata Scotto?

    Tratar de reconstruir su cronología artística es, simplemente, un trabajo imposible y que bastaría para llenar todo un libro. Por lo tanto, lo que sigue no pretende mostrar todo lo que Taddei cantó, si no más bien señalar los puntos más destacados de su vida artística.

    Giuseppe Taddei_

    Giuseppe Taddei nació en Génova, el 26 de junio de 1916. Hizo sus estudios de canto en Roma, ciudad donde debutó a la increíble edad de 20 años, el 26 de diciembre de 1936, en el rol del Heraldo, en Lohengrin, en el Teatro de la Ópera de Roma (en aquellos años, llamado Teatro Reale dell’Opera).

    El reparto, hoy de ensueño, estuvo formado por la soprano Franca Somigli, la mezzosoprano Ebe Stignani, el barítono Armando Borgioli y el bajo Giacomo Vaghi. Dirigió Tullio Serafin (y no Arturo Toscanini, como se dice en algunas biografías).

    [Taddei (Falstaff): L'Onore! Ladri!.., Primer Acto, Escena I, Falstaff, Verdi]

    En el teatro romano permaneció durante seis años, hasta 1942, interpretando una gran cantidad de personajes de los así llamados “secundarios” como Cherniakowsky (Boris Godunov), Wallace y Sonora (La fanciulla del West), Valerio (Lucrezia, de Ottorino Respighi), Schaunard (La bohème), Johann (Werther), Silvano (Un ballo in maschera), la voce di Nissen (Il Dibuk, de Lodovico Rocca), Morales (Carmen), Antonio (Miranda, de Pietro Canonica), Biterolf (Tannhäuser), Lucio Polo (La Nave, de Italo Montemezzi), Il cantore (La figlia del Re, de Adriano Lualdi), L’assessore del Podestà (Fra Gherardo, de Ildlebrando Pizzetti), Un popolano di Cappadocia (Salomè), Crebillon (La Rondine), Roberto (I Vespri Siciliani), Taltibio (Euba, de Gian Francesco Malipiero).

    En 1941, sin cumplir aún los 25 años, le dieron la oportunidad de sus primeros roles importantes, Germont en La traviata; y Paolo Albiani, en Simon Boccanegra. En enero de 1942 fue Ashton en Lucia di Lammermoor (con Toti Dal Monte y Beniamino Gigli); Chelkalov, en Boris Godunov; Amachio, en Cecilia; y Haly, en L’italiana in Algeri.

    Además de cantar en Roma, en julio de 1937 se presentó en el Campo Luigi Ferrari de Génova, de nuevo en el rol del heraldo en Lohengrin, con Iris Adami-Corradetti y el tenor Ettore Parmeggiani. En agosto de 1938 cantó para el Carro di Tespi, Germont, en La traviata, en Piacenza, Ravenna y Pesaro. En febrero de 1940 fue llamado al Teatro San Carlo de Nápoles para cantar el rol de Simonson en Resurrezione de Franco Alfano, con Augusta Oltrabella y Antonio Melandri; y Marcello, en La bohème, con Adriana Perris, Giuseppe Traverso y Giulio Neri.

    En abril de 1941, junto al elenco de la Ópera de Roma, cantó en la Opernhaus de Berlín, en L’italiana in Algeri, con la célebre Gianna Pederzini y el tenor Nino Ederle; y en mayo del mismo año repitió esta ópera en el Comunale de Florencia (Maggio Musicale Fiorentino), con el mismo reparto.

    En noviembre de 1941 Taddei grabó su primera ópera completa para La Voce del Padrone en Milán, Andrea Chénier. Hizo los roles de Pietro Fléville y Fouquier-Tinville, con un reparto estelar encabezado por Maria Caniglia, Beniamino Gigli y Gino Bechi.

    Giuseppe Taddei (Scarpia)_El 21 de marzo de 1942 se presentó por primera vez en el Teatro La Fenice de Venecia, en el rol de Grillo de la ópera Stendardo di San Giorgio del compositor Mario Peragallo, junto a Serafina Di Leo, el tenor español Giovanni Voyer, el barítono Piero Biasini y el bajo Luciano Neroni. También cantó, 16 de agosto de 1942, en el Teatro Nuovo de Spoletto, L’amico Fritz de Mascagni, con Rina y Beniamino Gigli.

    Poco después fue llamado a prestar servicios en el ejército italiano. Al término de la guerra y después de ser liberado del campo de prisioneros alemán donde había sido internado, comenzó a destacarse internacionalmente. Un concierto en Viena le ganó un contrato para la Opera Estatal de dicha ciudad, donde debutó cantando el 23 de diciembre de 1946 Amonasro en Aida, con Ljuba Welitsch, Elisabeth Höngen y Mirto Picchi.

    Su primer contrato en Viena le permitió cantar además, entre 1946 y 1949, Escamillo, Rigoletto y Figaro (tanto en Il barbiere di Siviglia como en Le nozze di Figaro). En 1947 debutó en Londres, en el Cambridge Theatre, como Scarpia en Tosca; y Rigoletto. El 11 de agosto de 1948 debutó en el Festival de Salzburgo como Fígaro en Le nozze di Figaro, con un reparto que incluyó al barítono Walter Höfermayer (Conde) y las sopranos Elisabeth Schwarzkopf, Irmgard Seefried y Sena Jurinac.

    Enl 24 de julio de 1947 se reintegró al elenco del Teatro de la Opera de Roma, cantando Amonasro en Aida con Elisabetta Barbato y Mario del Monaco. Permanecerá en el elenco estable hasta la temporada 1960, en  la que cantó Il barbiere di Siviglia, con Anna Moffo, Luigi Alva y Nicola Rossi-Lemeni. Pero regresará, como veremos, muchas veces más como invitado.

    [Taddei (Dulcamara): Udite, udite, o rustici... Benefattor... Così è chiaro..., recitativo, aria y cabaletta, L' elisir d' amore (Acto I), Donizetti]

    En septiembre de 1948, debutó en la Scala de Milán, como Gérard en Andrea Chénier junto a Renata Tebaldi y Mirto Picchi. En la Scala se le escuchó de 1948 a 1951, y  de 1955 a 1961 en roles tan diversos como Scarpia, Don Pizarro (Fidelio), Ashton, Papageno (La flauta mágica, con Elisabeth Schwarzkopf, Graziela Sciutti, Erika Köth, Nicolai Gedda y Nicola Zaccaria, dirigidos por Von Karajan), Malatesta y los tres villanos en Los cuentos de Hoffmann.

    Participó tambien en los estrenos de las óperas modernas Regina Uliva, de Nino Sanzogno, donde cantó el rol del ‘Desconocido’ junto a la argentina Delia Rigal y el tenor Francesco Albanese (17 marzo 1949); el Oso Rey, en Orso Re de Luigi Ferrari Trecati, con Lina Aimaró y Giuseppe Savio (8 febrero 1950); y Il Nazareno de Lorenzo Perosi, con Luigi Infantino (15 junio 1950).

    Un total de 18 roles diferentes en Milán. No podemos dejar de citar entre ellos, su Gérard en Andrea Chénier con Maria Callas y Mario del Monaco (3 febrero 1955), que hoy a 55 años sigue maravillándonos (es fácil de obtener en formato CD). Mucho se ha especulado sobre por qué no volvió a ser contratado en el teatro milanés, cuando aún mantuvo una carrera internacional muy activa durante por lo menos veinte años más. Se supone que algo tuvo que ver con su carácter bromista y con su afición a la buena mesa (en especial, la pasta), lo que a los 40 años lo había convertido en un hombre, no muy alto, y con una panza apta sólo para el buen Sir John Falstaff. La Scala parece haber preferido barítonos con un mejor physique du role como Tito Gobbi, Giangiacomo Guelfi o Ettore Bastianini.

    (más…)

    Giangiacomo Guelfi, una cooperativa di baritoni!

    Martes, Junio 8th, 2010

  • Giangiacomo Guelfi: Nemico della Patria?… Un dì m’era mi gioia, recitativo y aria del Tercer Acto de Andrea Chénier, Giordano
  • (Gracias, Mefisto)

    Giangiacomo Guelfi Giangiacomo Guelfi (Enzo en Attila).

  • Giangiacomo Guelfi, una cooperativa di baritoni!
  • Por Andrea Fasoli
  • «La sua voce era enorme, pastosa, generosissima. Se c’è una parola che Guelfi non conosce applicata al canto è “risparmio”.  Io l’ho sentito in varie incisioni, dal vivo mai purtroppo (tranne una volta in cui a casa sua mi fece sentire “due suoni”. Ed erano impressionanti), e non era affatto un cantante monotono.

    Anzi, aveva una certa varietà espressiva, che il solo ascolto evidentemente non permette di cogliere (le incisioni dell’epoca sono spesso avare di armonici). I suoi ruoli principe furono Nabucco, Scarpia, Jack Rance, Amonasro. Un ruolo fondamentale, per la sua carriera ma anche per il ritorno al successo della stessa Opera, fu Ezio nell’Attila verdiano; assieme a Boris Christoff e Gastone Limarilli lasciò di quest’Opera una grande testimonianza.

    [Guelfi: Pietà, rispetto, amore,  aria del Cuarto Acto, Escena V, de Macbeth, VerdiLa Fenice, 1968]

    E poi, Barnaba della Gioconda, Macbeth, Francesco Foscari ne I due Foscari, il Conte di Luna del Trovatore in cui alla Scala assieme a Carlo Bergonzi ottenne un successo strepitoso, I Vespri Siciliani, La Forza del Destino, senza dimenticare Alfio nella Cavalleria rusticana, Carlo Gerard nell’Andrea Chénier, e poi ancora Rossini con Guglielmo Tell, Donizetti con Lucia di Lammermoor, l’Africana di Meyerbeer fino a Spontini con Agnese di Hohenstaufen.

    Giangiacomo Guelfi

    Tutte opere in cui la potentissima voce di Guelfi lasciava un segno indelebile e scatenava anche i melomani più accaniti in applausi furibondi e grida da stadio. (…)

    La pasta vocale, il timbro, la generosità, il non risparmiarsi mai, hanno fatto si che questo grande cantante con il cuore ancora più grande, avesse una carriera di primo piano che andò dagli anni cinquanta, con il suo debutto a Spoleto come Rigoletto, fino a metà degli anni settanta, macinando recite su recite, successi su successi, applausi su applausi.

    E dopo il suo ritiro, avvenuto anche a causa di un cuore tanto ballerino quanto generoso, si dedicò a fare da giuria in molti concorsi, non limitandosi ad essere un “mito vivente” della Lirica, ma prodigandosi in consigli, molto spesso affettuosi, ai giovani cantanti che gli si approssimavano durante le pause delle audizioni, discutendo anche animatamente con quei “critici” che secondo lui non capivano un accidente per non aver mai nemmeno cantato una singola nota. “Tutti teorici”, mi diceva …

    Questo breve articolo voglio dedicarglielo con immensa gratitudine. Sono stato tentato varie volte, anche in anni passati, di proporgli un’intervista, e malgrado l’intercessione di alcune persone non me la sento di disturbare questo Grande Vecchio della lirica a casa sua, nel suo riposo meritato. Io penso che posso fargli arrivare il mio affetto e la mia gratitudine anche scrivendo di lui, e delle bellissime sensazioni che mi ha regalato, dei consigli preziosi che mi ha elargito con grande sincerità.

    Poi magari un giorno andrò a trovarlo, o forse si riuscirà ad organizzare qualcosa che ricordi questo autentico, grande, ultimo mito della corda baritonale, assieme a Pino Taddei, che ci rimane di un tempo molto prolifico di cantanti per l’Opera Lirica, con talenti distribuiti dalla natura con una generosità incredibile. Non basterebbero dieci pagine per elencare tutti i grandi cantanti di successo di quell’epoca, tra italiani e stranieri.

    Di cui il nostro Giangiacomo, a buon diritto, può dirsi di far parte. Mi piace ricordare, come conclusione a questo mio atto d’affetto, il sorriso sornione con il quale una volta a casa sua mi disse sottovoce (cosa impossibile per lui ), mentre si parlava dei baritoni di oggi, come lo aveva soprannominato un critico per la potenza della sua voce : ”Una cooperativa di baritoni!”; e lo disse ridacchiando soddisfatto».

    Giuseppe Taddei (1916-2010)

    Miércoles, Junio 2nd, 2010

    [Cortigiani, vil razza dannata... Miei signori, perdono, pietate. 1953]

    Lutto nel mondo della lirica. Giuseppe Taddei falleció hoy, 2 de junio, en su domicilio, en Roma. El día 26 hubiera cumplido 94 años.

    Descanse en paz.

  • E’ morto Giuseppe Taddei, grande baritono verdiano
  • * *

    Nos decía Enrique: nota“Quisiera, con esta bellísima obra de Grieg (La canción de Solveig), del Peer Gynt, rendir un homenaje a todos estos maravillosos cantantes que en tan poco tiempo nos han dejado. Vaya para ellos mi recuerdo”.

    Vaya también el nuestro.

    (Gracias, Enrique)

    ‘Eri tu’, por Vicente Sardinero

    Miércoles, Junio 2nd, 2010

  • Vicente Sardinero (1937-2002): Alzati… Eri tu, recitativo y aria de Renato del Tercer Acto, Escena I, de Un ballo in maschera, Verdi
  • (Gracias, Enrique, Antonio)

  • Entrevista a Sardinero. Desconozco la fecha exacta en que fue publicada, pero sus palabras, cómo no, aún tienen vigencia.
  • Por Xavier Nicolás
  • Vicente Sardinero_—Si mal no recuerdo, usted debutó en el Liceo allá por los 60…
    —Sí, si mal no recuerdo fue en 1964, debuté con dos personajes, uno del Rigoletto y otro de Carmen. Sí, creo que fue en 1964.

    —¿ Y ha cambiado mucho el Liceo desde entonces?
    —Bueno, en algunas cosas no ha cambiado nada, pero en otras, desde luego muchísimo. Yo puedo decir que casi he nacido allí, o me he criado allí. Y además tuve la suerte de que hubiera a su frente un gran empresario que estimaba mucho a los cantantes nacionales…

    —Supongo que se refiere a Juan Antonio Pamias…
    —Efectivamente, Pamias. El ambiente del Liceo era como nuestra casa. Entrábamos allí sin pedir permiso a nadie, podías ir y venir, hacer una llamada telefónica sin que te preguntasen nada, era otro ambiente. Recuerdo un día que bajaba por las escaleras interiores y Pamias desde arriba me gritó. “¡ Sardinero! ¡Tú y yo nunca vamos a tener problemas!”.  Y me mandaba a ver al contable, pues a lo mejor había quedado algo a deber a cuenta, y con un apretón de manos y un “la semana que viene”, se arreglaba todo. Me acuerdo de algo que no se me olvidará nunca: Iba yo andando por entre los pasillos del Liceo, cuando me dijo de lejos: “Sardinero, recuerda una cosa, ¡mientras yo esté aquí, tú siempre serás el Marcello de nuestras Bohèmes!”.

    —Era algo quizás más personal, más familiar…
    —Exacto, Pamias te llamaba al despacho y te hablaba de mil cosas, no sólo de canto o música, y después te explicaba cómo sería la próxima temporada y te acababa diciendo: “Vaya a ver al Sr. Tal que le arreglará el tema del contrato”. Son recuerdos muy bonitos de aquella época.

    —Eran aquellas épocas en que incluso se cantaba a veces gratis o bajo presupuesto, ¿no?
    —Sí, algunas veces el contable te explicaba que se iban a atrasar en el pago, o que aquel mes habría que esperar un poco, etc. Y tú lo dabas como una cosa comprensiva y natural, porque aquello formaba también parte de tu vida. Y además hay que tener en cuenta que con Pamias han cantado los más grandes en el Liceo: la Scotto, Bergonzi, la Tebaldi, Di Stefano… Y no sólo una vez, sino que repetían las ocasiones. Tengo muy gratos recuerdos de Pamias.

    Vicente Sardinero—Era también la época de Mestres Cabanes. Ya aquellos decorados están en el olvido, ¿qué opina de las nuevas corrientes modernistas de los escenógrafos de ahora?
    —Bueno, la ópera es la ópera, pero creo que ante todo está detrás el autor, el compositor, y se le ha de respetar siempre. Y por eso cuando veo a estos escenógrafos de ahora que van cambiando los decorados a su manera, y las épocas de tiempo, pienso que lo hacen de una manera equivocada. Por ejemplo, yo he cantado Bohèmes sin muebles en el escenario y no me ha gustado, pues para algo Puccini especificó con detalle cómo debía estar amueblada aquella buhardilla. Creo que es un error por parte de los escenógrafos, no se puede cambiar lo que el autor dijo. En el caso de La Bohème, ya sabemos que la buhardilla era de unos artistas pobres, pero tampoco tanto que no tuvieran un triste mueble…

    —Sí, desde luego. Y esto de los escenógrafos modernos, ¿no es en realidad un reflejo directo de lo que está pasando con el arte en general en este siglo XX?
    —Sí, yo podría hablarle de muchos ejemplos sobre este tema. Pero el núcleo de la cuestión está en que en el mundo del Arte, hoy en día ya no se cree en lo que se está haciendo, en lo que se está creando. Hoy en el Arte sólo se trabaja desde un punto de vista materialista. Y de esta manera el público no llega a conectar con lo que hoy en día se hace o se transforma. En mi época, la gente cantaba por el gusto a cantar, había realmente algo de sentimiento, hoy en día sólo se persigue el dinero que eso reporta. Y esto me resulta desagradable y triste a la vez.

    * * *

  • Sardinero: romanza de L’Avi (el Abuelo) Castellet, Cançó d’amor i de guerra, Rafael Martínez Valls
  • (Gracias, Enrique)

    Ópera, ópera, ópera (mayo 2010)

    Viernes, Mayo 28th, 2010

    arcoiris 31 de mayo

  • Danielle de Niese:“Mi peor pesadilla fue salir a cantar un aria que no era”
  • Una buena voz en un espectáculo sin gracia
  • arcoiris 29 de mayo

  • María Bayo ofrece una/un Thèrese/Tirésias de gran calibre
  • “Con una voz cada vez más lírica y con un buen centro se mostró brillante y manejó bien las endiabladas agilidades”
  • arcoiris 28 de mayo

    [My lips' fiery kiss; atención al 3:47;-)]

    Anna Netrebko: “Cuanto canto un aria, soy más cantante, pero cuando tengo a mi lado a un compañero atractivo, actúo como mujer. La ópera es un arte sensual, y siempre trato de dotar a mis heroínas de un espíritu erótico-amoroso”.

    “¿Cuánto tiempo puede cantarse Don Juan? Estaría bien ir haciendo otra cosa ya. Siempre le empujo [se refiere a su pareja, el barítono uruguayo Erwin Schrott] a que haga algo nuevo, pero, lamentablemente, es un poco vago”.

  • Erwin Schrott publicará con su nueva discográfica un disco de tangos
  • Concierto de Jaume Aragall en el Liceo, el domingo 30
  • (más…)

    Anneliese Rothenberger (1921-2010)

    Miércoles, Mayo 26th, 2010

    Rothenberger como Constanza Rothenberger como Sofia

  • Por Juan Dzazópulos Elgueta
  • El pasado lunes 24 de mayo de 2010, falleció la soprano alemana Anneliese Rothenberger. Se le había diagnosticado un cáncer intestinal y, después de una breve enfermedad, falleció en el hospital de Münsterlingen (Suiza), cerca de su hogar, junto a la ribera del Lago Constanza.

    En el Diccionario de Kutsch & Riemens consta que nació el 19 de junio de 1924, en Mannheim (Alemania). Sin embargo, según la información del investigador Rudi van den Bulck (y su espléndido sitio web ‘Opera Nostalgia’), la recientemente fallecida soprano alemana Anneliese Rothenberger se quitaba coquetamente algunos añitos y habría nacido en 1921. Es decir, al fallecer tenía 89 años.

    Después de estudiar con Erika Müller, Rothenberger debutó en 1943 en la Opera Estatal de Koblenz. Desde 1946 y hasta 1973 fue miembro de la Opera Estatal de Hamburgo. Cantó también, con frecuencia, en Viena y Salzburgo.

    [Rothenberger: Letzte Rose (The Last Rose of Summer), Martha, Flotow. Con Fritz Wunderlich. 1960]

    Debutó en La Scala de Milán en 1960 como Sofia en El caballero de la rosa, y ese mismo año en el Metropolitan Opera como Zdenka en Arabella, ambas de Richard Strauss.

    Rothenberger como Susana (Bodas de Figaro) Rothenberger como Violeta (Traviata)

    En 1961 debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires, cantando el rol de Costanza en El rapto en el serrallo junto a Fritz Wunderlich y Sofía en El caballero de la rosa con Régine Crespin. Regresó a Argentina en 1970, nuevamente con El rapto en el serrallo junto a Horst Laubenthal, aunque ya no en un estado vocal óptimo.

    Anneliese Rothenberger y Mario del Monaco

    Cantó con frecuencia en la televisión alemana y europea en general, y participó en varias películas musicales. En 1972 publicó su biografía con el título de Melodie meines Lebens.

    Rudi en su obituario nos dice que su voz no era grande, una mezcla entre soubrette y soprano lírica, pero de gran musicalidad y enunciación. Fue una cantante encantadora y vivaz.

    [Parigi, o cara. Con José Carreras. Hacia 1978]

    Su show en la televisión, el “Show de Anneliese Rothenberger”, se mantuvo exitosamente por muchos años y tenía miles de seguidores no solamente en Alemania, sino también en Suiza, Bélgica y Holanda. Su popularidad en Alemania y en los Países Bajos fue enorme, y para el público en general, mayor que la de la Callas o la Tebaldi.

    Realizó numerosas grabaciones, entre las que destacan Martha, Las bodas de Fígaro, Hansel y Gretel, El rapto en el serrallo, La flauta mágica, Undine y Arabella, además de operetas como El Murciélago y El vendedor de pájaros.