Sobre el barítono catalán (barcelonés, dicen en algunas crónicas de prensa) Inocencio Navarro se sabe más bien poco. Hernández Girbal no lo incluye en ninguno de sus dos volúmenes de Cien cantantes españoles de ópera y zarzuela. Tampoco Sagarmínaga, en su Diccionario, heredero este libro, en buena parte, de esa obra de Girbal.
Enrique (Enrique Paz Escudero, el auténtico;-) me envió hace unas semanas una grabación de Inocencio Navarro. Creo que bien merece la pena que la escuchemos todos. Gracias, Enrique.
Ya el trueno apagado
más lejos resuena;
el viento ha callado,
la mar se serena.
Volvió la alegría;
renace la calma,
lo mismo que el día
serénese el alma.¿Por qué, por qué temblar?
El cielo está sin nubes,
azul está la mar.
¿Por qué temblar?…
Inocencio Navarro debutó en el Teatro Real de Madrid en 1916 (66ª temporada). El 15 de febrero canta en Los hugonotes, de Meyerbeer, junto a Matilde de Lerma, Luisa Garibaldi, Mercedes Capsir, José Palet, Gaudio Mansueto, José Torres de Luna y un jovencísimo Antonio Cortis. Dirigió Ricardo Villa. La actuación se repitió, con el mismo elenco, los días 17 y 20.
Vuelve a cantar en el Real ese mismo año, el 17 de marzo: IV Acto de Los Hugonotes, Centón a beneficio de la Asociación de la Prensa, junto a De Lerma, Palet, Battistini, Torres de Luna… Por aquí lo tenemos.
¿Qué más podemos contar sobre Navarro? En la hemeroteca on line de la Biblioteca Nacional de España (que encarecidamente les recomiendo cuando deseen saber algo más sobre un cantante lírico del pasado), hallamos una crítica de prensa molto interessante. Corresponde a una actuación de Navarro en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el sábado 27 de enero de 1917, donde canta Maruxa, de Amadeo Vives. Junto a Inocencio Navarro, Esther Oliver, Carmen Alfonso, el tenor Belenguer y el bajo Sr. Casas.
El éxito fue… a_po_te_ó_si_co. Y entre acto y acto, canciones de propina…
Ahí va (sin marear;-):
“El extraordinario reclamo que se había hecho del baritono Inocencio Navarro, diciendo que era un ‘divo’ que cantaba ‘Maruxa’ como hasta ahora no se había oído, llevó anoche al teatro de la Zarzuela un público numerosísimo.
El reclamo pudo perjudicar al Sr. Navarro, pues los espectadores se mostraron exigentes en grado sumo, y esperaban desde la primera escena algo estupendo y nunca visto.
Si el Sr. Navarro no llega a ser, en efecto, un gran barítono y un gran actor, anoche hubiese tenido un ruidoso fracaso.
Salvado el peligro, el Sr. Navarro, que posee una voz pastosa y extensa, una gran escuela de canto a la manera italiana, clara vocalización y que sabe dar expresión a las frases, se adueñó de los espectadores, trocando en frenético entusiasmo las impaciencias del principio.
Al terminar el dúo con la tiple en el primer acto, el público en masa tributó a los artistas calurosas ovaciones, que se repitieron al caer el telón. El maestro Vives fue llamado a escena repetidas veces.
En el acto segundo confirmó y acrecentó Inocencio Navarro la buena impresión, y también se hizo aplaudir calurosamente.
Con tanto entusiasmo y con tantos aplausos como el Sr. Navarro fue acogida la señorita Carmen Alfonso, que cantó su parte admirablemente y se reveló como una gran artista.
El resto del reparto es también digno de mención. Esther Oliver hace una gentil Maruxa y el tenor Belenguer y el bajo Sr. Casas están muy justos.
Realmente la ‘Maruxa’ que vimos anoche en la Zarzuela es algo excepcional, tanto por el conjunto como por los méritos personales de la señorita Alfonso y el Sr. Navarro.
La orquesta, muy bien concertada y peritísimamente dirigida por el maestro Barrera, que también fue llamado al proscenio al final de ambos actos, en unión de Vives.
En el intermedio el Sr. Navarro cantó varias canciones, con las que demostró nuevamente sus excepcionales facultades y buen gusto”.
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Actualización (1 de agosto de 2010):

Inocencio Navarro / Lolita: Serenata spagnola





Su triunfo fue inmediato. Además de en España, canta en prácticamente todos los países de América del Sur (salvo Brasil), donde fue aplaudido en numerosísimas ocasiones; en Estados Unidos, Italia y Portugal. En 1934, con veinte años, crea la ‘Compañía Lírica Luis Sagi-Vela’, con la que contribuyó a la gran popularidad de que gozó la zarzuela en Argentina, México, Chile, Perú, Bolivia… durante los años treinta y cuarenta. La compañía, heredada de su padre, cosechó éxitos durante casi veinte años; no consecutivos, debido al estallido de la guerra civil española.
—Si mal no recuerdo, usted debutó en el Liceo allá por los 60…
“La saga Kraus tocó techo con la proeza artística del que es considerado el mejor tenor lírico-ligero de la historia: Alfredo Kraus, cuyo hermano Francisco compartió con él vocación musical, maestros de canto y misión pedagógica.


“Hay voces esencialmente bellas que se recrean en sí mismas conformándose con adornar de forma naturalmente atractiva cuanto hacen; otras que anteponen la inteligencia, colocando al servicio de la interpretación su propia idiosincrasia; las hay también innatas, fornidas, capaces de adentrarse, sin tregua, en el corazón del oyente con la finura de un estilete y la inquietud de lo verdaderamente pasional. A esa estirpe pertenecía la voz de la soprano Ángeles Gulín, fallecida hace unos días en Madrid.

